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ACTO PRIMERO
ABRE DE NEGRO:
EXT. BOSQUE - MAÑANA
Xena se está moviendo a través del bosque. Rápida, pero con cuidado, sigue buscando signos de Gabrielle, aunque sin ninguna suerte. Se detiene en medio de un pequeño claro y gira en pequeños círculos, rastreando cualquier cosa que la pueda llevar a Gabrielle. Se para cuando algo no visible alcanza sus sentidos, extrae su espada y apunta en dirección a la percibida amenaza.
XENA (continuando) ¡Poneos a la vista!
Espera pacientemente a que dos pequeñas figuras encapuchadas salgan de las sombras . Está tensa mientras observa con ojos cautelosos como unas manos pequeñas y fuertes se elevan para bajar las capuchas. Las figuras bajo las capuchas parecen humanas, aunque con rostros más angulosos. Xena tiene la impresión de que pese a su extraña apariencia, no carecen de sabiduría. Las criaturas tienen alrededor de 1'30m de altura, su piel tiene un tono gris azulado, sus ojos son casi dorados y sus orejas son pequeñas y apuntadas. Cortos mechones de pelo oscuro reposan sobre sus cabezas. Miran a Xena, pero no intentan avanzar. Al fin uno parece sonreír mientras muestra su mano en un gesto de calma.
CRIATURA No temas, guerrera. Soy Tril y este es Kal. No queremos hacerte daño. Pertenecemos al Clan del Bosque. Escuchamos tus gritos y vinimos a ver si podíamos ayudarte.
Xena baja lentamente su espada a la vez que los estudia y decide que no representan ninguna amenaza.
XENA Mi compañera ha desaparecido.
KAL ¿La pequeña guerrera rubia?
XENA Si ¿Sabéis dónde está?
Tril y Kal se miran entre si. Tril finalmente asiente y mira a Xena.
TRIL Tememos que el Clan de la Montaña pueda haber capturado a tu compañera.
Las cejas de Xena se elevan, a la vez que agarra con más fuerza su espada.
XENA ¿Donde está esa gente?
TRIL Arriba en las montañas. Se trata de un lugar traicionero y lleno de peligros.
XENA No me importa. Necesito encontrar a Gabrielle.
KAL Guerrera, conocemos a fondo al Clan de la Montaña. Quizá debieras venir a nuestra villa para que te ayudemos a prepararte.
XENA No hay tiempo para eso.
TRIL Debes hacer tiempo. Intentar llegar a ella sin estar preparada, seguramente os condenará a ambas a la muerte.
KAL Te juro por los espíritus de nuestros antepasados que solo deseamos ayudarte en tu búsqueda por recuperar a tu amiga. El Clan de la Montaña es guerrero y muy peligroso. Es necesario que los comprendas mejor antes de que puedas confrontarlos con seguridad.
XENA ¿Por qué capturarían a Gabrielle?
TRIL Orcin, nuestro sabio sacerdote puede contarte más, guerrera. ¿Por favor?
Ambos se vuelven y gesticulan hacia un camino que se adentra en el bosque.
KAL ¿Por tu amiga?
Kal repite el gesto. Xena aparta su espada y les hace un ademán para que vayan primero. Ellos se vuelven a poner las capuchas y comienzan un lento descenso por el camino, con Xena a sus talones.
CORTE A:
INT. DORMITORIO - MISMA HORA
Dos figuras encapuchadas, muy parecidas a las que Xena encontró en el bosque, vigilan, sobre una cama grande y adornada, a una inconsciente Gabrielle.
FIGURA 1 Por fin, la hemos encontrado.
FIGURA 2 Sin duda será capaz de ayudarnos a conseguir nuestro objetivo.
FIGURA 1 ¿Crees que nos ayudará?
FIGURA 2 Estoy seguro de ello. Vamos. Dejemos descansar a la guerrera.
CORTE A:
EXT. VILLA - DIA
Xena entra en la villa y es rodeada por curiosos espectadores. Nota que una de las diferencias señaladas entre hombres y mujeres en esta villa, es que todos los hombres visten capuchas. Las mujeres llevan ropas sin capucha y todas parecen llevar el mismo pelo, largo y dorado, con diferentes tipos de adornos colgando de él. No le cuesta mucho a Xena figurarse cómo destacan el sistema de clases en esta villa, y que las mujeres con mas adornos y decoraciones son las consideradas de clase alta.
La única cosa que le sorprende inmediatamente es que no parece haber ningún niño en esta villa.
XENA ¿Donde están vuestros niños?
KAL ¿Niños? No es una palabra con la que estemos familiarizados.
XENA ¿Bebés?
Kal y Tril se miran el uno al otro y simplemente se encogen de hombros, claramente sin comprender lo que pregunta.
XENA ¿Descendientes? Ya sabes, como....
Mira alrededor y ve una cabra atada a un poste, masticando heno. A su ubre, un cabrito recién nacido. Xena camina hacia allí y acaricia al retoño, indicándolo.
XENA Bebés.
KAL Ah, sí. Quieres decir infantes. Los pequeñines.
XENA Sí, Infantes. Donde yo vengo se les dice niños.
TRIL Ni-ños
Él pronuncia la palabra como intentando determinar si le gusta o no. Sonríe y hace un gesto de aprobación.
TRIL Niños es una buena palabra.
XENA Entonces, ¿donde están?
KAL No tenemos niños. Nosotros somos los últimos de nuestro pueblo.
TRIL Afortunadamente, nuestra especie es muy longeva y la necesidad de infantes no es apremiante.
Este comentario merece un fruncir de cejas, pero Xena tiene preocupaciones mucho más importantes que descubrir la respuesta a esa observación.
XENA De acuerdo, ¿donde está ese sacerdote?
KAL Orcin se levantará a la tarde. Entonces podrás hablar con él.
TRIL Hasta ese momento, por favor, permítenos el honor de proporcionarte comida y un lugar donde descansar.
KAL Me temo que nuestras moradas son demasiado pequeñas para tu uso, pero puedes acampar en cualquier lugar dentro de la villa.
TRIL Asegúrate de que tu campamento está bien dentro de los límites. Existen numerosos peligros afuera de la protección de este círculo.
XENA (murmurando) Por lo visto. (a Kal) Escucha, De verdad necesito hablar con....
KAL Guerrera, Orcin se encuentra en un trance profundo. No despertará hasta la tarde.
TRIL Podrás hablar con él después.
Una mujer del clan se acerca a Xena y le ofrece una barra de pan caliente. Xena sonríe ante el gesto y coge el pan.
XENA Gracias.
KAL No puede entenderte, guerrera. Tan solo Tril y yo hablamos tu lengua. Uno de nosotros estaría encantado de traducir para ti.
XENA Gracias. Solo dile que he dicho gracias.
Kal se vuelve hacia ella y señala a Xena.
KAL Orei beva riits forna.
La mujer sonríe a Xena y se aleja haciendo una reverencia y sonriendo.
XENA (calladamente) Oh chico. Va a ser un día muy largo.
CORTE A:
INT. DORMITORIO - MISMA HORA
Gabrielle vuelve en sí. Despertándose poco a poco, se frota primero los ojos y después las sienes. Realiza una inspiración, aparentemente dolorosa, a la vez que se sienta recogiendo sus piernas al lado de la cama.
GABRIELLE ¡Oh tío! Me siento como si hubiese sido alcanzada por un rayo.
Con una profunda inspiración levanta la cabeza y mira alrededor de la habitación.
GABRIELLE (continuando) ¿Donde estoy?
Incorporándose sobre piernas ligeramente vacilantes, se mueve lentamente por la sala, mirando a todo lo que hay en esta mientras intenta descifrar dónde está. Se detiene enfrente de un baúl con objetos apilados encima, que, vagamente reconoce como suyos. Recorriendo los dedos sobre el abrigo y la bolsa, mira en torno a la habitación, caminando con propósito y deteniéndose delante de una fuente metálica y pulida que sirve de espejo.
GABRIELLE (continuando) ¿Quién soy?
FUNDIDO A:
EXT. VILLA - ÚLTIMA HORA DEL DIA
Xena está sentada cerca de un pequeño fuego con una copa entre sus manos. Claramente está disfrutando de su trago, sea lo que sea. La sonrisa de su cara lo dice todo. Kal, Tril y varios más de la villa se sientan con ella.
XENA ¿Por qué no hay ningún infante?
TRIL Es un serio dilema para mi gente. Aunque aún no es una inquietud apremiante, el hecho de que no haya infantes será a la larga un problema.
KAL Mira, los dos clanes solían ser uno. Pero hace muchos años hubo una disputa entre miembros del clan y se dividió en dos. Un grupo se marchó y se trasladó a las montañas.
XENA Convirtiéndose en el Clan de la Montaña.
TRIL Exacto. Ya habrás notado que nuestros ojos son diferentes de los tuyos. La única manera que hay de diferenciar a nuestra gente es por su color de ojos.
KAL El Clan de la Montaña tiene ojos plateados.
TRIL Y para que hayan infantes, dorado y plateado deben reunirse.
XENA Pone las cosas difíciles.
TRIL Mucho.
XENA ¿Así pues el Clan de la Montaña tampoco tiene infantes?
KAL No.
XENA Bien, eso es bueno. No tengo que preocuparme de no dañar a los niños.
Del fondo de la villa una voz sabia y avejentada llega a sus oídos.
ORCIN No. Solo tienes que preocuparte de que el Clan de la Montaña no mate a tu amiga. Ven, tenemos que hablar.
Xena mira al anciano vestido de púrpura y oro, notando que es el único que lleva ropas así.
KAL Ese es Orcin. Por favor, ve con él.
Ella se levanta y sigue al viejo, a la vez que sus ojos van de aquí para allá entre él y el grupo que acaba de abandonar.
CORTE A:
INT. CUEVA - ANOCHECER
Sin decir palabra a Xena, Orcin entra en una cueva y toma asiento sobre un banco cubierto de pieles. Xena entra y se agacha ligeramente en la entrada, pero una vez dentro descubre que, aunque apretada, puede permanecer erguida. Mira alrededor y ve libros y pergaminos sobre estantes que cubren los muros de la cueva. Hay una mesa sobre la que hierven y humean frascos de varios colores. Una pequeña bandeja de cristales zumba e irradia colores del arco iris.
XENA Bonito lugar.
ORCIN ¿Es esto nuevo para ti, Guerrera?
XENA No, he estado en sitios peores.
Una sonrisa asoma en sus labios, como si estuviese teniendo un recuerdo agridulce.
ORCIN No me refería a mi local. Me refería a la situación.
Él se detiene y la estudia, mirándola con intensidad. Sus ojos se encuentran al tiempo que él es consciente de la naturaleza de la Guerrera que tiene enfrente.
ORCIN (continuando) Tienes un alma muy antigua. Has hecho muchas jornadas y aún harás muchas, muchas más.
XENA No me sorprende. No hay descanso para los malvados.
ORCIN Pero son buenas, esas jornadas. Porque hay alguien que viaja contigo....
XENA Gabrielle.
ORCIN (asintiendo) En esta vida, si. Gabrielle. Ambas estáis entrelazadas hasta la eternidad.
XENA ¿Por siempre?
ORCIN Si.
XENA Espero que lo tengamos algo más fácil la próxima vez.
ORCIN Todo será diferente, aunque será lo mismo.
XENA ¿Como puede ser?
ORCIN Diferente por quiénes seréis, pero lo mismo porque estaréis juntas.
XENA Bien, no estoy dispuesta a renunciar a ella aquí y ahora, por lo que necesito saber como sacarla de allí.
ORCIN Paciencia, Guerrera. Tu compañera está a salvo por ahora. Debemos prepararnos. La gente del Clan de la Montaña es muy poderosa, y más aún lo serán ahora que tienen a tu compañera para luchar por ellos.
XENA ¿Luchar? ¿Luchar contra quién?
ORCIN El Clan del Bosque.
CORTE A:
INT. COMEDOR - NOCHE
Gabrielle, ataviada con finas ropas de suaves y vaporosas sedas de color blanco, está sentada a una gran mesa llena de comida, toda para ella. Las dos criaturas sentadas con ella están observando con paciencia cómo alarga una mano, indecisa, para alcanzar una fruta madura.
GABRIELLE ¿Y que es lo que sucedió, una vez más?
GHIN Hubo un pequeño accidente el otro día. Tu caballo tropezó y te golpeaste la cabeza.
GABRIELLE Bien, eso lo explica todo. Amnesia.
Se detiene a pensar sobre ello.
GABRIELLE (continuando) ¿Como he sabido eso?
NHIF Esa es la forma en que actúan esas lesiones, General.
Gabrielle asiente y mordisquea la fruta en su mano. Sus ojos en la lejanía mientras valora la conversación e intenta reconciliarla con las pocas cosas que cree conocer.
GABRIELLE ¿Mi caballo?
GHIN General, me temo que se rompió la pata y tuvimos que matarla.
Una breve aparición de Argo se enciende en su mente y sus ojos se cierran como si intentase capturar lo que está percibiendo.
GABRIELLE Oh no. A ella le romperá el corazón.
NHIF ¿Ella?
GABRIELLE ¿Qué?
GHIN Has dicho ella. ¿Quién, General?
Ella se recueste contra la silla y piensa en ello. Parece como si fuese a decir algo, y después tan solo se vuelve hacia ellos encogiéndose de hombros.
GABRIELLE No lo sé.
GHIN Estoy seguro de que regresará.
GABRIELLE Eso espero. Tengo la sensación de que ella es muy importante.
FUNDIDO A NEGRO.
FINAL DEL ACTO PRIMERO
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