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ACTO TERCERO

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. CAMINO ARBOLADO – POR LA MAÑANA - PRESENTE

 

El grupo está en camino. Hay un sentimiento de excitación en el aire porque el viaje está llegando a su fin.

 

Gabrielle se lanza adelante  sin preámbulo.

 

CORTE A:

 

EXT. FESTIVAL DE BACO - PISTA DE BAILE- 30 AÑOS ATRÁS- NOCHE

 

Xena lleva a Gabrielle a la pista de baile.  Se miran la una a la otra.  Gabrielle está nerviosa y ligeramente azorada.

 

GABRIELLE

Xena, esto es una locura.

 

 

XENA

(sonriendo)

No, no lo es. Escucha, dijiste
que debíamos divertirnos, ¿verdad?

 

GABRIELLE

Si, pero también dije que no podía bailar.

 

XENA

Claro que puedes.
Solo sígueme y haz lo que yo hago.

 

Gabrielle observa atentamente a Xena.  La música comienza y Xena empieza a bailar.

 

XENA

(Continúa)

Aquí está. Mantén las manos arriba, así.

 

Gabrielle imita la postura de Xena. Xena comienza a mover la parte superior de su cuerpo en un suave y cimbreante movimiento. Gabrielle la copia.

 

XENA

(Continúa)

¡Bien! Ahora, haz esto.

 

Xena mueve las caderas al ritmo de los tambores.  Se mueve suavemente al principio, pero sus movimientos se aceleran cuando el ritmo de la música se incrementa.

 

Gabrielle la mira, con los ojos abiertos.

 

GABRIELLE

Si hiciera eso, creo que sería arrestada.

 

Gabrielle observa el cuerpo de Xena mientras baila, su rostro arrugado por la concentración.

 

Torpemente al principio, copia los movimientos de Xena, luego, después de algunos pasos, el movimiento comienza a hacerse más natural.

 

GABRIELLE

(complacida)

Hey, esto no está tan mal.

 

Xena se inclina hacia ella y palmea a Gabrielle en la mejilla.

 

XENA

Vamos a divertirnos un poco.

 

La música comienza a acelerarse ligeramente. La pista de baile está llena, forzando a Xena y a Gabrielle a acercarse. De forma más confiada ahora, Gabrielle baila con una ancha sonrisa creciendo en su rostro. La danza cambia, y Xena pone sus manos sobre los hombros de Gabrielle mientras se mueven de lado a lado.

 

Gabrielle mira a la pareja próxima a ellas. Tímidamente deja que sus manos descansen en la cintura de Xena, levantando la mirada para ver la reacción de Xena. Xena sencillamente sonríe y se acerca más.

 

La música se acelera mas. Xena y Gabrielle se mueven confiadamente entre el grupo de bailarines. Xena mece a Gabrielle en un círculo. Se separan y se cogen las manos. Gabrielle se gira y sus brazos se cruzan, después Xena empuja su espalda en otra dirección y arropa con sus brazos el cuerpo de Gabrielle, acabando cara a cara, la una frente a la otra.

Sus ojos se encuentran. Ambas se sonríen, después Xena libera a Gabrielle y las dos se mueven juntas al ritmo de la música.

 

Gabrielle de pronto es empujada desde detrás y trastabillea hacia delante. Xena la agarra, y después pone un brazo protector en torno a Gabrielle, su mano descansando en la espalda de Gabrielle.

 

Gabrielle encuentra un confortable lugar para dejar sus manos en la cintura de Xena mientras poco a poco la música va apagándose. Terminan de bailar en brazos la una de la otra, una posición que mantienen mientras los últimos ecos se desvanecen.

 

Después todos los bailarines se apartan y se rompe el hechizo.

 

Xena libera a Gabrielle.

 

XENA

(Continúa)

¿Lo ves?  Te dije que podías bailar.

 

Mirando directamente a Xena a los ojos, Gabrielle sonríe.

 

GABRIELLE

Debe ser tu influencia.

(pausa)

Gracias.

 

 

Gabrielle abraza con fuerza a Xena. Xena, sorprendentemente, le devuelve el abrazo con la misma fuerza. Salen de la pista de baile agarradas de la mano y vuelven a su mesa.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMINO ARBOLADO - DÍA - PRESENTE

 

Gabrielle echa una mirada no muy encubierta a sus oyentes.  Algunas parecen decididamente sonrojadas. Una incluso está limpiando el sudor de su frente con el borde de su traje.

 

Gabrielle resiste la urgencia de reír a carcajadas mientras otra camina obcecadamente fuera del camino, casi golpeándose con un árbol antes de percibirlo.

 

Anteia y Vesta no parecen precisamente muy cómodas, pero antes de que puedan decir una palabra, Gabrielle continúa su historia.

 

CORTE A:

 

EXT. FESTIVAL DE BACO - ÁREA DE SERVICIO - NOCHE - 30 AÑOS ATRÁS

 

Xena y Gabrielle se sientan una al lado de la otra en su mesa. Ambas están sudando ligeramente. Un hombre, con una bandeja de copas en la mano, se detiene ante ellas, sonriendo. Xena asiente y es obsequiada con dos copas. Aceptándolas, lanza un par de monedas sobre la bandeja y le tiende una copa a Gabrielle.

 

El vino y la embriagante atmósfera están pasando factura a algunos de los asistentes a la fiesta. Al lado, un hombre besa profundamente a una mujer sentada en su regazo. Gabrielle enrojece ante la demostración y se gira, tomando un rápido sorbo de su taza antes de ponerla sobre la mesa.

 

XENA

¿Estás bien?

 

 

GABRIELLE

Oh, si.  Claro.  Solo… el calor.  Sabes…
con todos esos bailes y… todo.

 

 

Preocupada, Xena coloca amablemente un dedo sobre el punto del pulso en la garganta de Gabrielle, frunciendo el ceño cuando Gabrielle cierra los ojos y jadea.

 

XENA

¿Estás segura? Tu corazón va
más deprisa que Argo a todo galope.

 

GABRIELLE

En realidad, yo estoy….

 

Gabrielle salta mientras una apasionada pareja, inconscientes de todo excepto de sí mismos, cae encima de la mesa. Xena los despide de una patada.

 

XENA

Debe ser el vino.

 

GABRIELLE

(sonriendo)

Bueno, ya sabes lo que dicen
del Festival de Baco.

 

XENA

¿Que provoca resaca?

 

 

Gabrielle ríe.

 

GABRIELLE

No.

(pausa)

Dicen que si bebes el vino,
también bebes del espíritu de Baco.

 

Xena levanta su copa y mira dentro.

 

XENA

Un pensamiento reconfortante.

 

GABRIELLE

También dicen que si, en esta noche,
no expresas tu más profunda

pasión, Baco se pone tan furioso
que te lleva a la locura.

 

 

Sus ojos se traban por un momento, antes de que Gabrielle desvíe la vista, cubriendo su turbación con una ligera risa.

 

GABRIELLE

(Continúa)

Un poco tonto, ¿huh?

 

XENA

(encogiéndose hombros)

Cosas de dioses.

 

GABRIELLE

Supongo.

 

Gabrielle se endurece cuando mira hacia la pista de baile.

 

GABRIELLE

(Continúa)

Xena.

 

Xena sigue la mirada de Gabrielle para espiar a cinco jóvenes mujeres, todas vestidas de la misma manera con apretados corsés negros y largas capas, su cabello alisado y su piel inusualmente pálida.

 

XENA

Tranquila.
Solo son imitadoras de Baqueidas.

 

 

GABRIELLE

¿Cómo puedes estar segura?

 

Xena señala a las mujeres que ríen y bromean con los bailarines.

 

XENA

No tienen colmillos.

 

Dándose cuenta de que Xena tiene razón, Gabrielle se relaja e incluso intenta reírse.

 

GABRIELLE

Fue suficiente por una vez, ¿verdad?

 

Xena bufa.

 

XENA

No fuiste la única en ser mordida por una Baqueida.

 

Gabrielle mira a Xena, y se sonroja furiosamente.

 

 

XENA

(Continúa)

Está bien, Gabrielle.
Yo te lo pedí, ¿recuerdas?

 

El sonrojo no se desvanece.

 

GABRIELLE

Espera… um….

 

Xena levanta una ceja.

 

GABRIELLE

(Continúa)

¿Cómo fue?

 

XENA

¿Qué como fue? ¿Ser mordida?

 

 

Gabrielle asiente. Xena sonríe ligeramente.

 

XENA

(Continúa)

Juzga por ti misma.

 

Xena se inclina y aparta el cabello de Gabrielle de su camino, después la muerde en el cuello. Xena se echa para atrás, y espera la reacción de Gabrielle.

 

Los ojos de Gabrielle están fuertemente cerrados; su rostro completamente en calma. Mientras Xena observa, sus ojos se abren y se posan sobre Xena con una mirada que Xena no había visto antes.

 

GABRIELLE

¿Xena?

 

 

XENA

¿Si?

 

GABRIELLE

Yo… Yo no quiero que Baco me vuelva loca.

 

Gabrielle impulsivamente toma una mejilla de Xena y la besa en los labios, el vacilante gesto rápidamente se hace más seguro. Xena responde, y el momento se alarga mucho mas de lo que ambas pretendían.

 

 

Se separan. Los ojos de Xena totalmente abiertos por la sorpresa y el desconcierto. Gabrielle la mira conmocionada durante un breve momento, después comprendiendo estalla.

 

GABRIELLE

Yo… Dioses, Xena… Yo lo sient…
Yo no quería… oh no. No.

 

Gabrielle se pone de pie antes de que Xena sea capaz de recobrar el juicio y pone una rápida mano sobre la muñeca de Gabrielle.

 

XENA

Gabrielle….

 

Gabrielle intenta soltarse. Xena aprieta el agarre y se pone de pie.

 

GABRIELLE

Xena, solo… necesito….

 

XENA

Vamos a tomar un poco de aire. Ven.

 

 

Gabrielle se pone rígida cuando siente la mano de Xena descender ligeramente sobre su hombro. Después asiente, de mala gana y permite a Xena que la guíe fuera del gentío.

 

CORTE A:

 

EXT. PUEBLO - 30 AÑOS ATRÁS - NOCHE

 

Xena y Gabrielle caminan silenciosamente a través del prácticamente desierto pueblo. Aunque caminan una al lado de la otra, es como si un abismo las separara. La expresión de Gabrielle es de desdicha. Xena irradia preocupación.

 

Caminan hacia una sombría taberna cuyo propietario está de pie en el exterior, el humo de su pipa de madera perfumando la fresca y calmada atmósfera. Les hace un gesto de asentimiento cuando ellas cruzan el umbral de su taberna, pero ninguna responde. 

 

FUNDE A:

 

INT. HABITACIÓN - 30 AÑOS ATRÁS - NOCHE

 

La habitación que Xena y Gabrielle comparten es amplia, limpia y bien acondicionada.  Un ancho y relleno colchón está situado sobre una plataforma de madera colocada junto a un muro. Una apagada chimenea ocupa la mayor parte del muro de enfrente. Un alfombra circular cubre el erosionado piso de en medio.

 

Siguiendo a Gabrielle dentro, Xena cierra la puerta y se recuesta sobre ella, observando como Gabrielle camina por la habitación, dirigiéndose justo hacia sus cosas.

 

Gabrielle toma su bastón lo mira fijamente por un momento, rodándolo entre sus manos. Comienza a golpear contra un una expuesta viga de madera en la esquina de la habitación; no muy fuerte pero con determinación.

 

GABRIELLE

(murmurando)

Estúpida. Estúpida. Estúpida.

¡Por todos los… Dioses!… idiota….

 

Habiendo visto suficiente, Xena cruza la habitación y agarra la punta del bastón con una mano antes de que pueda hacer contacto de nuevo.

 

XENA

Gabrielle.  Es suficiente.

 

Gabrielle mira a Xena, parpadeando, como si justo ahora se diera cuenta de que ella está allí. Tira del bastón. Xena le deja seguir.

 

Gabrielle coloca la parte posterior del bastón en el suelo, sujetando el arma como si fuera un ancla. Sus ojos examinan el suelo y sus botas.

 

GABRIELLE

(suavemente)

¿Por qué estás aquí?

 

 

XENA

¿Por qué estoy… Gabrielle….

 

GABRIELLE

Hablo en serio, Xena. ¿Cómo puedes
ni siquiera permanecer aquí conmigo?

(pausa)

¡Por los dioses, me he lanzado sobre ti como…
una especie de arpía enferma de amor!

 

XENA

Gabrielle, fue un beso.

Y muy agradable, mientras duró.

 

Gabrielle mira a Xena, su expresión una mezcla de esperanza e incredulidad.

 

GABRIELLE

No me lo pediste.

 

XENA

Tienes razón. No lo hice.

(pausa)

Pero no pedir algo y
no quererlo son dos cosas diferentes.

 

 

Los ojos de Gabrielle se abren de par en par.

 

GABRIELLE

¿Tu estás… estás diciéndome que
querías que te besara?

 

Ahora es Xena la que desvía la mirada.

 

XENA

Es… complicado. Mira, por qué no
nos sentamos y hablamos de esto.

 

Gabrielle mira al único mueble que hay en la habitación, la cama, y de nuevo a Xena. Xena sonríe.

 

XENA

(Continúa)

Prometo no morderte.

 

 

A pesar de sí misma, Gabrielle ríe ante el intento de Xena de bromear.

 

GABRIELLE

¿Ni siquiera si te lo pido?

 

 

Xena sonríe burlonamente y cómodamente pasa un brazo sobre los hombros de Gabrielle, girándose ambas en dirección a la cama.

 

XENA

Vamos.

 

Xena y Gabrielle se sientan sobre la cama, cerca, pero sin tocarse. El silencio entre ambas es denso mientras intentan pensar en la mejor forma de articular sus pensamientos.

Gabrielle se gira hacia Xena.

 

GABRIELLE

Sabes, Xena, no puedo decirte
cuantas veces he pensado en
nosotras teniendo esta conversación y que tipo de
conversación podría ser, y donde sería
y que diría y yo... um….

 

XENA

Gabrielle….

 

 

GABRIELLE

(sonrojándose)

Lo sé. Estoy balbuceando, ¿verdad?

(pausa)

Xena… Estoy asustada.

 

Xena se queda inmóvil.

 

XENA

(suavemente)

¿De mi?

 

GABRIELLE

No, Xena. No. Nunca.

 

Recoge sus pensamientos.

 

GABRIELLE

(Continúa)

Eres mi amiga… mi mejor amiga.
Y estoy asustada de que … esa forma en la que
siento podría… cambiar las cosas.
¿Tiene esto sentido?

 

 

Xena asiente.

 

XENA

Si.  Y te diré la
verdad, estoy… asustada… también.

 

GABRIELLE

(con asombro)

¿Tú?

 

Xena se mueve ligeramente en la cama, sus manos juntas apoyadas entre sus rodillas.

 

XENA

Encáralo, Gabrielle.  Mi historial
de relaciones no es genial.
Y tu… nuestra amistad… es lo más
importante en el mundo para mi.

(pausa)

No quiero echar a perder eso.

 

 

Gabrielle asiente y se muerde el labio inferior.

 

GABRIELLE

¿Puedo preguntarte algo?

 

XENA

Claro.

 

GABRIELLE

Dijiste que no pedir algo
y no quererlo
son dos cosas diferentes.

 

Xena asiente.

 

GABRIELLE

(Continúa)

¿Querías que yo te besara?

 

Después de un momento, Xena levanta la cabeza y mira fijamente a Gabrielle a los ojos.

 

XENA

Si.

 

Una lenta sonrisa de felicidad y alivio ilumina el rostro de Gabrielle.

 

GABRIELLE

¿Crees que quizá nuestros corazones
están intentando decirnos algo?

 

XENA

Quizá.

 

La sonrisa de Gabrielle aumenta hasta que todo su rostro parece adornado con esa sonrisa.

 

GABRIELLE

¿Puedo preguntarte otra cosa mas?

 

XENA

Si.

 

GABRIELLE

¿Tu… crees que podría besarte de nuevo?

 

XENA

Si.

 

Tímidamente, con indecisión, Gabrielle se inclina y presiona sus labios contra los de Xena en un dulce y tierno beso. Xena responde con cariño, dejando que Gabrielle fije el tono de esto, su primer beso "real".

 

Las manos de Gabrielle se deslizan a través del cabello de Xena y el beso se hace más profundo de modo natural hasta que la respiración de ambas se hace trabajosa.

 

Gabrielle se separa, de mala gana. Su rostro está sonrojado; sus ojos, vibrantes y con brillo.

 

GABRIELLE

Wow.  Eso fue….

 

XENA

(con voz ronca)

Muy agradable.

 

GABRIELLE

Te diré. ¿Podemos hacerlo de nuevo?

 

Xena se ríe.

 

GABRIELLE

(Continúa)

Hablo en serio, Xena.  Fue como… poesía.
Suave y cálido.  Excitante.  Apasionado.
Una chica podría acostumbrarse a esto.

 

Gabrielle frunce el ceño.

 

GABRIELLE

(Continúa)

Excepto….

 

Xena eleva una ceja.

 

XENA

¿Excepto…?

 

GABRIELLE

(sonrojándose furiosamente)

Excepto que… bueno… No tengo mucha
experiencia, con este tipo de cosas.
Quiero decir, excepto con Perdicas, y eso
fue solo una noche. E incluso entonces…

 

XENA

Gabrielle….

 

GABRIELLE

…no fue como si supiera lo que
estaba haciendo, cualquiera de los dos, y….

 

 

XENA

Gabrielle….

 

GABRIELLE

…él fue muy dulce y amable y….

 

El balbuceo de Gabrielle es cortado por un gentil dedo sobre sus labios. Sus ojos se abren.

 

XENA

(sonriendo)

Confía en mí.

 

Gabrielle asiente, ligeramente nerviosa, y Xena aparta sus dedos y la mira, con una expresión profundamente seria.

 

XENA

(Continúa)

¿Estás bien?

 

 

GABRIELLE

¡Si!  Si, estoy… um… estoy… bien.

 

XENA

Gabrielle….

 

GABRIELLE

¡En realidad, no!  Quiero esto. Quiero….

 

Gabrielle baja la mirada a sus manos, después la levanta, tímidamente.

 

GABRIELLE

(Continúa)

Te quiero, Xena.

 

Xena levanta una mano y tiernamente toma el rostro de Gabrielle.

 

XENA

(murmurando)

Yo también te quiero, Gabrielle.

 

 

Gabrielle muestra otra brillante sonrisa ante las palabras de Xena y su cuerpo se relaja visiblemente.

 

Xena baja la cabeza mientras Gabrielle sube la suya y sus labios se encuentran de nuevo en gentil exploración. Las manos de Gabrielle trazan un rastro sobre los brazos de Xena, sobre la cálida carne y el suave cuero, hasta que se enredan en su cabello, presionándolo para acercarse aún más.

 

Xena sienta a Gabrielle más cómodamente sobre ella, perdida en un sentimiento de amor y calidez que sobrepasa cualquier pasión  nunca antes conocida.

 

No tiene tiempo para demorarse en esto, aunque, como quiera que la boca de Gabrielle se hace más y más insistente. Con una pequeña sonrisa, lleva a ambas a descansar sobre la cama, estirándose a cada lado, mirándose la una a la otra.

 

Separándose ligeramente, se inclina para retirar los enmarañados cabellos de la frente de Gabrielle. Sonríe mientras los ojos de Gabrielle se abren y enfocan sobre los suyos.

 

XENA

¿Qué tal?

 

GABRIELLE

(sonriendo brillantemente)

Maravilloso.

 

Apoyando la cabeza en su mano libre, Xena acaricia con sus dedos la expuesta piel del cuello y el abdomen de Gabrielle, observando mientras sus ojos se cierran de nuevo y su respiración se acelera.

 

Gabrielle se siente como si estuviera volando. El contacto de Xena, tan tierno y tan seguro, enciende pequeñas explosiones de sensación cada vez que la acaricia. Su corazón corre a gran velocidad, y sus pulmones respiran profundamente.

 

Siente un ligero tirón, después escalofríos cuando su top es gentilmente apartado y el frío del aire nocturno cruza su piel como si le rindiera pleitesía.

 

El aire fresco es reemplazado por la calidez de las manos de Xena, y después el profundo calor de su boca. Gabrielle lanza un grito suave, mientras su cuerpo responde pidiendo mas.

 

También rápidamente, la calidez es reemplazada por el escalofrío del aire de la noche cuando el cuerpo que permanece junto al suyo parece desaparecer. Gabrielle extiende una mano a ciegas. Sus ojos se abren a tiempo para ver a Xena despojándose de sus ropas, su piel bañada por la luz de la luna que se derrama a través de las abiertas contraventanas.

 

La boca de Gabrielle de repente se queda seca, y ella intenta, sin éxito, tragar.

 

GABRIELLE

Por los dioses….

 

Xena sonríe, mirando a Gabrielle, mientras se desprende de la última de sus ropas. Está atemorizada por la absoluta belleza de la mujer a la que ama.

 

Con sencillo encanto, vuelve a la cama. Envuelve a Gabrielle en un fuerte abrazo, necesitando sentir cada parte del pequeño cuerpo que está contra ella. Tiembla cuando siente los labios de Gabrielle explorar su cuello y la cima de su pecho, y su cabeza descansa hacia atrás para darle mejor acceso.

 

Xena deja que sus manos vaguen, deleitándose con la suave piel bajo las sensitivas puntas de sus dedos. Mide las reacciones de Gabrielle ante cada toque y caricia, hasta sentir una fresca ola de pasión rompiéndose sobre ella, ante las, cada vez más atrevidas, exploraciones de Gabrielle.

 

Gabrielle grita de nuevo cuando siente que su cinturón es aflojado y su falda liberada. Cada escalofrío es inmediatamente dominado por la total calidez  de las piernas de Xena mientras se enredan en torno a las suyas.

 

El sentimiento es casi abrumador, y cuando siente una mano deslizarse suavemente a lo largo de su muslo, ella se pierde totalmente en la sensación del dulce amor y el abrasador deseo.

 

Su cuerpo pide lo que su boca no puede, y su silencioso deseo es concedido, consumiéndola completamente. Sus pensamientos se hacen pedazos y son conducidos a una necesidad tan poderosa que no puede hacer nada mas que rendirse.

 

Cálidos labios se encuentran con los suyos de nuevo, y ella los toma codiciosamente mientras su cuerpo responde ante los gentiles y persuasivos toques. Con un suave gemido, su cuerpo libera la tensión en una oleada tan poderosa que nada mas existe salvo las olas de indescriptible sensación.

 

Gabrielle vuelve a la tierra apoyada en los fuertes brazos que la mecen con suavidad mientras una profunda voz murmura palabras sin sentido en su oreja.

 

Con dificultad los párpados finalmente se abren y ella mira fijamente, deslumbrada, en la habitación bañada por la luna, totalmente ignorante  de la feliz sonrisa que cubre su rostro.

 

Sonriendo, Xena retira los cabellos húmedos de sudor de los ojos de Gabrielle.

 

XENA

¿Estás bien?

 

GABRIELLE

¿Yo?  Ohhh si. Me siento sencillamente… sencillamente genial.

(pausa)

No puedo sentir mis piernas, pero estoy… ¡wow!

 

Riendo suavemente, Xena se aprieta fuertemente contra ella. La cabeza de Gabrielle se inclina y ambas se besan.

 

FUNDIDO A NEGRO.

FIN DEL ACTO TERCERO

 

ACTO CUARTO