Guía Episodios

Introducción

Acto 1

Acto 2

Acto 3

Acto 4



 ACTO SEGUNDO

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. TABERNA DE LA PEQUEÑA ALDEA - TARDE

 

Es todo un caos frente a la posada. Gabrielle se encuentra sentada en un cajón para gallinas, sosteniendo un puñado de plumas. Xena está subida en otra caja, tratando de alcanzar un pollo de las ramas de un árbol.

 

Selsha se encuentra de pie cerca de la puerta, frente al cuidador de las gallinas, la posadera y varias personas que pasan por ahí.

 

SELSHA

¡Miren! ¡Le dije que no es mi

culpa! ¿Quién le pidió ponerse

en el camino del caballo?

 

HOMBRE DE LAS GALLINAS

¡Yo estaba quieto!

 

SELSHA

¡Entonces debió moverse!

 

POSADERA

¡Selsha, ve adentro! ¡Ya causaste suficientes

problemas por un día!

 

SELSHA

¡Pero madre!

 

POSADERA

¡Ahora! ¡Muévete!

 

Selsha entra furiosa, cerrando de golpe la puerta. La vibración derrumba una pila de hojas en el techo, que caen cubriendo a la posadera.

 

POSADERA

(continúa)

!Ahh! !Ay Ay!

 

Salen abejas de los escombros, zumbando rabiosamente.

 

POSADERA

(continúa)

!Ahh!

 

La posadera corre por el camino, seguida por las abejas. El hombre de las gallinas la persigue.

 

HOMBRE DE LAS GALLINAS

¡Hey! ¡Hey! ¡Me debe

mis denarios! ¡Hey!

 

Xena baja del árbol con un pollo bajo un brazo. Se lo entrega a Gabrielle y se siente cerca de ella en la caja.

 

XENA

Si salimos ahora, hay una

linda cuevita a la que podemos

llegar antes de media noche.

 

GABRIELLE

Xena, creo que algunas personas

aquí necesitan nuestra ayuda.

 

XENA

Tiene un baño termal.

 

GABRIELLE

Hm.

(suspirado)

Tal vez ayudaría si

hablamos con ella.

 

Xena gira los ojos.

 

GABRIELLE

(continúa)

Vamos, Xena.

Ella tiene buenas intenciones.

 

Pone al pollo en el suelo.

 

GABRIELLE

(continúa)

Busquémosla, y hablemos

con ella, luego nos podremos....

 

XENA

¿Ir?

 

 

GABRIELLE

¿Qué tal ir a la cama?

 

Xena observa el cielo.

 

XENA

Es muy temprano para eso,

¿verdad abuela?

 

Gabrielle mete el puñado de plumas en el escote de Xena, sacudiéndolas en un abanico sobre sus pechos.

 

GABRIELLE

Dije cama. No dormir.

 

Gabrielle se levanta y se dirige a la posada. Xena observa las plumas, luego observa a su alrededor, con una gran sonrisa en su rostro. Se levanta y sigue a Gabrielle girando una pluma entre sus dedos.

 

 

CORTE A:

 

INT. POSADA DE LA ALDEA - NOCHE

 

Gabrielle camina por un corredor vagamente iluminado, deteniéndose a escuchar cerca de una puerta. Toca suavemente.

 

GABRIELLE

¿Selsha?

 

No hay respuesta de detrás de la puerta. Gabrielle aguarda un poco, luego abre la puerta.

 

GABRIELLE

(continúa)

Selsha, escucha, sé que

probablemente no quieras

escuchar sermones, pero....

 

Mira a su alrededor.

 

GABRIELLE

 (continúa)

Oh.

 

El cuarto está vacío. Gabrielle entra. Xena la sigue. La ventana está abierta de par en par, la persiana sacudiéndose en la brisa. Una caja de ropa está esparcida en el suelo.

 

XENA

Oh, bueno. Demasiado tarde.

Vamos.

 

 

Xena engancha dos dedos en la parte de atrás del cinturón de Gabrielle y jala.

 

GABRIELLE

¡Xena!

 

XENA

¿Siiiiiiii?

 

Gabrielle se inclina hacia adelante contra el jalón y mira alrededor. El cuarto es obviamente de una niña muy joven, hay muñecas acomodadas en un rincón e intentos de manualidades esparcidos alrededor.

 

GABRIELLE

Oye, ¿Xena?

 

XENA

¿Qué?

 

Gabrielle señala una de las manualidades. Es una figura mal dibujada con palitos de algo que pudiera haber parecido Xena en otra vida.

 

Xena le echa una mirada y jala más fuerte.

 

XENA

(continúa)

Ahora sé dónde ir si se te

termina el pergamino. Vamos,

podemos hablar con la niña mañana.

 

 

Gabrielle cede.

 

GABRIELLE

Está bien.... ¡Y ni siquiera se te ocurra

tocar mi pergamino!

 

Gabrielle sigue a Xena fuera del cuarto.

 

CORTE A:

 

EXT. POZO DE LA PEQUEÑA ALDEA - NOCHE

 

La luna ha salido. Al rededor del pozo, un grupo de mujeres se ha reunido cargando cubetas. Susurran entre ellas y se ríen.

 

JÓVEN

¿Has visto al nuevo aprendiz del

herrero? !Es guapísimo!

 

SEGUNDA JÓVEN

¿Que si lo he visto? ¡Mi madre

se topó de frente con él!

 

Dos de las mujeres sacan una cubeta llena de agua.

 

JÓVEN

¿Qué piensas de esas

mujeres extrañas que sacaron a

Jevas de aquí? ¿Extraño no?

 

SEGUNDA JÓVEN

Mucho.

(sonriendo)

Del tipo de Selsha.

 

Las mujeres se ríen de manera conocedora. Remojan sus cubetas pequeñas en la cubeta grande, sin prestarle atención a sus alrededores.

 

JÓVEN

Tal vez se debería ir con ellas.

Nunca será nada más que

la burla de este pueblo.

 

SEGUNDA JÓVEN

Escuché a su madre decir

que estaba pensando en casarla

con Bruno, el de los cerdos.

 

JÓVEN

¡Ja! ¡Ja! ¡Perfecto!

 

Detrás de las mujeres, sombras oscuras se elevan y lentamente las rodean. La primer mujer se acerca a la segunda.

 

JÓVEN

(continúa)

¿Escuchaste como la pequeña llamó

a la más alta?

¿Crees que sea verdad? Que realmente....

 

Las sombras saltan y descienden en las mujeres que gritan de terror.

 

SOMBRA

Vamos jóvenes hermosas.

¡Vamos a hacerles pasar un buen rato!

 

JÓVENES

¡Ayuda! ¡ayuda!! ¡Ahh!!

 

Los maleantes agarran a las mujeres y las arrastran a los caballos que están a la espera.

 

SOMBRA

¡Vamos! ¡Apresúrense! ¡Tenemos

negocios que atender!

 

JÓVEN

¡Ayuda! ¡Ayuda!! ¡ahh!!

 

El maleante la sube a su montura y le da una palmada en el trasero.

 

SOMBRA

Relájate, querida. ¡Te va a gustar donde

te voy a llevar!

 

Los maleantes se ríen. Cabalgan lejos de ahí, con las niñas tiradas sobre sus monturas.

 

Hay calma en el área del pozo.

 

Lentamente, una figura emerge detrás de un árbol. Es Selsha. Se para a la luz de la luna con un rostro de casi dolorosa indecisión.

 

En su espalda hay un saco rudimentario lleno de cosas en él.

 

Selsha aprieta sus manos en puños, da la vuelta, y comienza a caminar por el otro lado.

 

Se detiene justo fuera del área del pozo. Se da la vuelta.

 

SELSHA

¡Les voy a enseñar! ¡Lo haré!

 

 

Selsha corre tras los caballos, hacia la noche.

 

CORTE A:

 

INTERIOR POSADA – CUARTO PRIVADO – NOCHE – TIEMPO DESPUES

 

Xena y Gabrielle están sentadas frente a frente sobre la cama. Entre ellas hay un tablero  pequeño con piezas de juego.

 

Xena estudia el juego y mueve una pieza. Se estira  para tomar una copa, toma un trago, y la regresa a su lugar.

 

XENA

Te toca.

 

Gabrielle apoya su barbilla sobre el puño. Estudia el juego. Estira la mano, vacila y mueve una pieza.

 

GABRIELLE

Vas a perder éste.

 

Xena mueve una pieza.

 

XENA

¿Lo crees?

 

Gabrielle hace brincar su pieza sobre la de Xena y le captura.

 

GABRIELLE

Sí lo creo.

 

XENA

Bruja.

 

Gabrielle se cruza de brazos y espera.

 

GABRIELLE

¿Qué esperas?

 

Los ojos de Xena se estrechan. Hace todo un drama al removerse uno de sus brazaletes y  aventándolo al otro lado del cuarto.

 

Gabrielle sonríe con aires de suficiencia.

 

XENA

¿Satisfecha?

 

GABRIELLE

 (tirando  una pieza)

Lo estaré…pronto.

 

XENA

Recuerda que tú tienes

menos que quitarte que yo.

 

Xena mueve una pieza y salta una de las de Gabrielle y la recoge. Xena sonríe. Gabrielle remueve uno de sus brazaletes de plata y lo avienta, enganchándose en uno de sus sais que sale del lado de sus botas que ya están sobre el piso.

 

Las botas de Xena ya están allí junto con sus rodilleras.

 

XENA

 (continúa)

Muy bien.

 

Gabrielle estudia el juego. Mueve una pieza. Xena mueve otra y captura una de Gabrielle.

 

XENA

 (continúa)

Eso está mucho mejor.

 

Gabrielle remueve su otro brazalete y lo lanza.

 

GABRIELLE

¿Qué piensas que deberíamos

decirle a Selsha?

 

 

XENA

Que se busque un oficio o

que se case con alguien robusto.

 

GABRIELLE

Xena.

 

XENA

Tú preguntaste.

 

Gabrielle estudia el juego. Se muerde el labio.

 

XENA

 (continúa)

¿Te rindes?

 

Gabrielle frunce el ceño. Mira hacia la ventana.

 

GABRIELLE

¿No oíste

algo afuera?

 

Xena gira los ojos.

  

XENA

Gabrielle eso

es mas viejo que…

 

Pausa para escuchar.

 

XENA

 (continúa)

Bacante.

 

Xena y Gabrielle se levantan y se acercan a la ventana. Xena abre la contraventana y mira hacia afuera.

 

HOMBRE

¡Alarma! ¡Alarma!  ¡Todos despierten!

¡Nuestras niñas! ¡Nuestras niñas

han sido secuestradas!

 

Las puertas de todas las casas del pueblo se abren y gente sale a toda prisa.

 

POSADERA

¿Qué? ¿Qué?

¿Qué es lo que dices?

 

HOMBRE

¡Mi hija! ¡Nuestras hijas!

¡No están! ¡No están!

 

Xena y Gabrielle se miran.

 

XENA

¿Raincheck[1]?

 


GABRIELLE

Al parecer.

 

CORTE A:

 

EXT. POZO - NOCHE

 

Toda la población se arremolina alrededor del pozo.  Todos lucen  perturbados, frenéticos y dan vueltas sin sentido.  Xena esta hincada en la tierra examinando una marcas.

 

Gabrielle se las arregla para mantener a la multitud alejada de ella.

 

GABRIELLE

¿Cuantas desaparecieron?

 

HOMBRE

¡Seis!

 

POSADERA

¡Siete! ¡Mi Selsha

también ha desaparecido!

 

HOMBRE

¿Y quién dice que simplemente

no se fue por ahí? ¡Estoy

seguro que nadie la raptó!

 

MUJER

¡Eso!

 

Gabrielle estrecha sus ojos.  Vuelve a mirar a Xena.

 

GABRIELLE

Entonces faltan

siete personas. ¿Xena?

 

XENA

Caballos. Ocho

hombres a caballo.

 

Xena frota sus manos para limpiarlas.

 

XENA

(continúa)

¿Ha habido este tipo de

ataques anteriormente?

 

 

Los aldeanos se miran unos a otros, luego sacuden sus cabezas.

 

POSADERA

Bueno....

 

Todos los aldeanos miran a la posadera.

 

POSADERA

(continúa)

Había dos tipos la otra noche

que dijeron que eran bandidos.

 

HOMBRE

¡¡¡BANDIDOS!!!

 

POSADERA

Sí, algo sobre asesinatos…

y que sus cabezas tenían precio.

 

Gabrielle mueve sus manos de un lado a otro.

 

GABRIELLE

¿Y tú solo… pensaste

que todo estaba bien?

 

POSADERA

(encogiéndose de hombros)

Pagaron su cuenta.

 

Xena y Gabrielle se miran.

 

XENA

Esto es lo que pasa cuando se casan

entre parientes de sangre, Gabrielle.

Tómalo como una lección.

 

 

POSADERA

¿Qué?

 

Gabrielle retrocede hacia Xena.

 

GABRIELLE

Solo está siendo hipotética,

¿verdad, Xena?

 

Xena pone sus dedos entre sus dientes y silba con fuerza.

 

XENA

Vayámonos. Podemos alcanzarlos

si nos movemos rápido.

 

Argo se acerca al galope; ya está ensillado, con las bridas puestas y cargando el equipaje de Xena y Gabrielle sobre su lomo.

 

Gabrielle mira, y vuelve a mirar incrédula, luego parece perpleja.

 

GABRIELLE

¿Cómo hizo para...?

 

Xena salta sobre la montura, y extiende una mano a Gabrielle.

 

HOMBRE

Esperen… ¿Qué van a hacer?

¿Qué pueden hacer contra

ladrones y asesinos?

 

Gabrielle monta detrás de Xena.

 

GABRIELLE

No se preocupen. Traeremos a sus

niñas. Pueden contar con nosotras.

 

 

HOMBRE

Si, ¡eso es lo que esa loca

hija de ella siempre dice!

¡Y siempre es un desastre!

 

Xena y Gabrielle se alejan cabalgando, mientras los aldeanos gritan tras ellas.

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL SEGUNDO ACTO

ACTO TRES