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ACTO CUARTO
ABRE
DE NEGRO 17 EXT. CAPITAL EGIPCIA. COMIENZOS DE LA NOCHE Al
comenzar el descenso del sol, empiezan a tener lugar los últimos
preparativos para la defensa de la ciudad. Tanto soldados como civiles
trabajan duro, cubiertos de sudor y barro por el esfuerzo. Xena,
pala en mano, está detrás de un profundo agujero trampa cavado justo al
lado de las puertas.
XENA El
HOMBRE en cuestión mira a Gabrielle, quien le sonríe y asiente. Estacas
en mano, camina donde Xena, un poco asustado. Xena,
mira también a Gabrielle, gira los ojos y acepta las estacas ofrecidas
por el hombre. XENA El
hombre asiente, y regresa presuroso a su sitio. Gabrielle,
apostada cerca del muro, se cubre la boca para ocultar una sonrisa y mueve
la cabeza de un lado a otro mientras observa como su compañera clava las
estacas en el hoyo. Les ha llevado casi todo el día, y mucha paciencia,
pero finalmente los ciudadanos han empezado a tratar a Xena como algo más
que un imposible que se ha de evitar a toda costa.
Gabrielle
mira a su alrededor, satisfecha del trabajo que han conseguido hacer en
tan poco tiempo. La batalla final se avecina; puede sentirlo en los
huesos, pero por primera vez, tiene algo de lo que ofrecía a los demás.
Esperanza. Tras
la última estaca firmemente clavada en su sitio, Xena salta fuera del
pozo, y Gabrielle observa como un grupo de hombres
y mujeres desmesuradamente jóvenes, delgados y ligeros la rodean,
sus rostros más atemorizados que alarmados. Gabrielle
sonríe llena de orgullo al asentir el grupo de gente y marcharse, para
ser reemplazado casi de inmediato por un grupo aun mayor armado con
grandes arcos y aljabas repletas de mortales flechas. Observa como su compañera
señala varios sitios a lo largo del muro y gesticula su plan de batalla. El
intercambio dura apenas unos minutos, y cuando este grupo se aleja camino
de sus posiciones, Xena se vuelve, localiza a su compañera y la insta a
bajar del muro. GABRIELLE XENA La
pareja se gira para mirar a Yavin, quien se les ha unido, el rostro sucio
y sudoroso. XENA YAVIN XENA YAVIN (a
Gabrielle) GABRIELLE (a
Xena)
XENA YAVIN Xena
ve a Zenobia mirándolos desde las sombras, con expresión ilegible en el
semblante. XENA Gabrielle descubre a Zenobia, y asiente. GABRIELLE Xena
asiente, se da la vuelta y se aleja en dirección a los túneles que
llevan fuera de la ciudad. Una
vez que se marcha Xena, Zenobia sale de las sombras y se encuentra a
mitad de camino con Gabrielle. Ambas se detienen y se observan. Para
Gabrielle, la Reina parece cansada y algo más pequeña de lo normal. ZENOBIA GABRIELLE ZENOBIA (pausa) GABRIELLE ZENOBIA GABRIELLE ZENOBIA GABRIELLE ZENOBIA GABRIELLE
Zenobia
suspira, sin convencerse. Observa como Gabrielle gira la cabeza hacia los
túneles y después la mira de nuevo. GABRIELLE (pausa) Zenobia
observa como Gabrielle se aleja corriendo. ZENOBIA CORTE
A: 18 INT. TÚNEL. NOCHE Xena
y Gabrielle observan mientras sus tropas se preparan para la lucha. Xena
se ajusta el brazalete, mirando hacia la oscuridad, mientras Gabrielle
continúa mirando al frente. Hay una sensación de ansiedad en su alma
gemela, y Gabrielle puede sentirlo, algo así como estar en medio de una
tormenta cuando el relámpago está a punto de estallar. Recuerdos
de la última batalla que lucharon juntas asaltan a Gabrielle, y su
sentimiento es uno cercano al terror. Imágenes del cuerpo de Xena llenan
su mente, y aprieta los dientes contra la nausea que dichas imágenes le
provocan. Finalmente,
estira la mano y toca a Xena en un brazo. La calidez de la carne viva de
su compañera la calma un poco, pero no la tranquiliza del todo. Xena
se gira al sentir el roce, y sus ojos pasan de tener una mirada intensa a
tener una mirada preocupada al instante. XENA GABRIELLE XENA GABRIELLE (traga
con dificultad) Xena
coge las temblorosas manos de Gabrielle y las rodea fuertemente con las
suyas. XENA GABRIELLE XENA (pausa) Tras
un momento, Gabrielle se muestra de acuerdo, reluctante. Xena
golpea cariñosamente a su compañera y la abraza. Inclinándose, le da un
cálido beso en los labios. Se quedan así por un tiempo y después se
separan lentamente. XENA GABRIELLE (pausa) XENA CORTE A: 19 EXT. DESIERTO. NOCHE Xena
guía el contingente de sus hombres a la izquierda del campamento de
Brakus mientras Gabrielle se separa y lleva sus tropas a la derecha. Xena
se tumba en la cima de una duna, observando el campamento enemigo y a
Gabrielle desapareciendo por el otro lado. Cerrando
los ojos espera un momento, dándole tiempo a Gabrielle para ocupar su
posición. Cuando abre los ojos de nuevo, ve que Brakus y sus hombres se
preparan para salir. Sacando la espada, señala a sus hombres que estén
preparados. Observando hasta que las tropas están formadas y comienzan a
moverse, Xena da la señal de atacar. Mientras que ella baja la colina
para atacar por la retaguardia, Gabrielle y su grupo bajan por el lado
contrario. La
lucha comienza por detrás, llevándoles un momento a los hombres del
frente en darse cuenta de lo que sucede. Para cuando se dan la vuelta
la lucha es tan encarnizada que se ven obligados a recular contra
los muros de la ciudad.
Xena,
sonríe y da un giro a la espada, dejando claro que disfruta el estar de
nuevo en acción. Alcanza a dos hombres, lanzándolos al suelo antes de que
puedan siquiera intentar devolver el golpe. Se detiene un segundo para
disfrutar de la batalla. XENA
Gabrielle
lanza un puñetazo, tumbando a un hombre frente a ella y con una patada
ladeada golpea a otro, tumbándolo de bruces en el suelo. Recuperando el
equilibrio, busca más contrincantes, pero ve que las tropas que ella y
Xena lideran están teniendo éxito en llevarlos hacia la ciudad. Corriendo
hacia el centro de la batalla escucha el grito de guerra de Xena y se
queda un instante disfrutando del sonido. Media
docena de hombres rodea a Xena. Girando en pequeños círculos es capaz de
mantenerlos a todos a la vista. Se detiene un instante y esquiva, mandando
a uno de los hombres a su espalda volando sobre su cabeza al atacar.
Cuando se levanta, una rodilla a la altura de su barbilla lo lanza de
nuevo al suelo. Una patada con la pierna derecha derriba a otro hombre,
después el puño izquierdo lanzado hacia atrás golpea de lleno en la
cara a otro de los que intentaba atacarla por la espalda. Un espadazo a la
derecha parte en dos al cuarto hombre y los dos restantes se retiran. Mirando
a su alrededor, Xena ve a Gabrielle usando los sais para desarmar y
derribar dos oponentes. Después vuelve su atención hacia los muros de la
ciudad donde las fuerzas del interior empiezan a alzar las defensas al
intentar los hombres de Brakus atravesarlas. Las
tropas enemigas que han logrado escalar el muro son expulsadas de sus
posiciones mediante grandes vigas situadas estratégicamente en los bordes
del muro, aplastándolos una vez llegan al suelo. Grandes rocas, cubiertas
con Fuego Griego y recién prendidas se lanzan también desde las
posiciones más elevadas. Xena
está obviamente complacida cuando se abren las puertas y el fuerte de la
armada sale por ellas. Ve como algunos rezagados acortan el camino dirigiéndose
a la posición de Gabrielle. Confiando en las habilidades de su compañera,
Xena continúa forzando con sus tropas al enemigo a cruzar las puertas. Gabrielle
presta atención al intensificarse el ruido de la batalla, puede ver como
Xena se acerca a las puertas, juntando a Brakus y sus hombres como habían
planeado. Se detiene un momento para quitarse el sudor y la suciedad de
los ojos antes de pararle el camino a los pocos hombres que intentaban
entrar a la ciudad por otro camino. Algunos de sus hombres la siguen y el
resto se une a Xena en las puertas de la ciudad.
Xena
ve como se va cumpliendo su plan y los cabecillas de las fuerzas enemigas
caen en la trampa que había puesto en la entrada de la ciudad. Los
arqueros disparan derrumbando a más soldados. Xena y sus tropas cierran
la retaguardia, mientras que Yavin y sus soldados atacan por el frente,
atrapando a los enemigos restantes. Gabrielle
y sus pocos soldados rodean a los hombres que habían intentado atar, y no
pasa mucho tiempo entre que los detienen y Gabrielle dirige a sus hombres
al lado de su compañera. Se detiene y escucha, girándose lentamente ve
como media docena de demonios llegan al suelo justo detrás de ella. Se
vuelve hacia sus hombres y les da una última órden. GABRIELLE Los
hombres se giran y ven avanzar a los demonios, tres de ellos corren hacia
las puertas mientras que dos se quedan a su lado. GABRIELLE Los
hombres la miran pero ven la verdad de sus palabras cuando largas espadas
aparecen por arte de magia en las manos de los demonios. Gabrielle respira
hondo varias veces, agarra fuertemente los sais en cada mano y se prepara
para luchar. GABRIELLE Los
hombres corren hacia las puertas, pero uno de los demonios alza el vuelo y
agarra a uno de ellos con las pezuñas. Gabrielle se gira y lanza los sais,
cortándole las alas al demonio, lo que hace que éste caiga al suelo.
Observa como el soldado se levanta y continúa corriendo. Coge una espada
del cuerpo de un soldado muerto próximo y vuelve su atención al resto de
los demonios. Xena
está tumbando hombre tras hombre con el filo de su espada, duros puñetazos
que rompen los huesos y patadas. Se da cuenta con cierto placer que Yavin
y sus tropas están haciendo un enorme trabajo no dejando que nadie llegue
peligrosamente dentro de la ciudad ni cerca de los túneles. Se
detiene en su lucha y se da cuenta del sentimiento que atraviesa su alma.
Busca a su compañera y al no verla, corre hacia la puerta y las afueras
de la ciudad. XENA Gabrielle
tropieza, después recupera el equilibrio y corre tan rápido como puede a
la entrada externa de unos de los túneles. Le arde la espalda, el tatuaje
ha destruido a uno de los demonios. Jadeando y boqueando, resbala en la
tierra, alejando a los demonios de la ciudad y llevándolos hacia el
desierto. Al
exterior de las puertas, Xena carga al ver desaparecer por una esquina del
muro un ala negra. Corriendo a más no poder, Xena la sigue, viendo que
Gabrielle les ha llevado a un túnel repleto de minas. Corre y se deja
caer por la abertura, cayendo pesadamente sobre los pies, mira a ambos
lados esperando un ataque, pero escucha la risa de los demonios mientras
persiguen a Gabrielle. Ella continúa y
encuentra a uno de los demonios empalado en la viga trampa. Está
forcejeando y luchando, intentando liberarse. Xena se detiene y levanta su
espada. XENA
Sin vacilar atraviesa
al demonio, soltando su espada inmediatamente mientras su energía se
disipa a través de la hoja y se desvanece hacia el techo del túnel.
Recobrando su espada continua por el túnel a tiempo de ver a
Gabrielle evitando la trampa de fuego y guiando a los demonios
directamente hacia ella. Las antorchas caen y ambos son inmediatamente
engullidos por las llamas. Aullando, los dos se
giran y corren desesperados intentando luchar contra las llamas, sirviendo
solo para avivarlas aún mas y hacer que el fuego estalle más
descontrolado y ardiente. Xena protege sus ojos con una mano mientras
observa e intenta sobrepasarles. Mientras lo hace oye un estruendo y puede
sentir el suelo sacudiéndose. La
caída
del túnel
es
inminente.
Xena sabe que no
puede pasar a través del fuego. XENA Mientras el derrumbe
del túnel comienza a moverse hacia ella, se gira y corre hacia la salida.
Viendo que está justo delante, y sintiendo
la cueva tras ella, salta y se lanza fuera del agujero rodando
mientras el suelo bajo el túnel comienza a hundirse. Escupiendo la arena,
recoge su espada y corre de vuelta a la ciudad, sin tiempo de ir hasta
la puerta, en lugar de eso, salta hacia la parte superior del muro. Agarrándose,
se lanza a sí misma sobre la cima. Sacando su espada salta al patio, abriéndose
camino entre los hombres, para llegar a la entrada del túnel. Centrada en llegar al
túnel, aún es consciente de que la batalla lentamente está llegando a
su fin. Pero no abandona su camino, y mientras Yavin y sus tropas acaban
con Brakus y sus hombres, ella entra en los túneles. Siguiendo el polvo y
el humo encuentra el túnel en el que Gabrielle ha entrado desde el otro
extremo. Este extremo sigue intacto y parece estar manteniéndose firme. Moviéndose hacia el túnel,
tapa su boca y su nariz con una mano mientras busca a su compañera. XENA Desde una zona más
profunda del túnel, puede oír a su compañera llamándola. Penetrando en
el oscuro pasaje lo encuentra parcialmente derrumbado. Hay una pequeña
abertura en un lado del túnel siendo sostenido en su lugar por una
viga colocada en diagonal a través de la boca. Xena cae de rodillas y
mira a través de la abertura, y encuentra a una jadeante Gabrielle de
espaldas, tosiendo y riendo a
través del polvo y el humo. XENA GABRIELLE XENA GABRIELLE Xena con cuidado
despeja las piedras, haciendo la abertura lo suficientemente amplia para
pasar a su compañera. XENA Gabrielle coge la mano
de Xena y es atraída a través de la abertura,
viniendo a descansar justo en los brazos de Xena. El alivio de
ambas es obvio mientras toman aliento apoyándose la una en la otra.
XENA GABRIELLE XENA GABRIELLE CORTE A: 20 EXT. CAPITOL
EGIPCIO. NOCHE Mientras Xena y
Gabrielle caminan de vuelta al fresco aire nocturno, los sentidos de Xena
inmediatamente comienzan a pincharla, y se endereza inconscientemente. GABRIELLE XENA
Ambas mujeres rompen a
correr. La plaza central pronto está a la vista, y Gabrielle se da cuenta
inmediatamente lo que ha encendido los instintos protectores de Xena. Lucifer está de pie
justo dentro de los muros, flanqueado por dos gigantescos DEMONIOS. En los
brazos de uno de los demonios está Zenobia, que lucha inútilmente por
romper su abrazo. Yavin yace en el suelo algunos pies más allá,
sangrando e inconsciente, pero vivo. El resto de los Egipcios, ciudadanos
y soldados acobardados temerosos de esta nueva y oscura amenaza. Lucifer se da cuenta
de la entrada de Xena, y vuelve su cara hacia ella, sus ojos rojos e
incandescentes por el poder de su furia. LUCIFER XENA LUCIFER Mira a Gabrielle y
saca los dientes, después vuelve a mirar a Xena.
LUCIFER XENA LUCIFER (una
pausa) XENA LUCIFER XENA Lucifer mira a
Gabrielle de nuevo, que le devuelve la mirada con una sonrisa burlona.
LUCIFER Los dos demonios
sueltan a Zenobia y saltan a por Gabrielle. Ella se endereza y les mira
directamente a los ojos. Ellos se detienen cuando una luz intensa comienza
a emanar de su espalda. Se miran el uno al otro y dan un paso atrás,
sacudiendo sus cabezas. LUCIFER Xena permanece
relajada, y sonríe a los demonios. XENA LUCIFER La sonrisa de Xena se ensancha. XENA
Antes de que Lucifer y
los demonios puedan reaccionar, varios arqueros aparecen sobre el muro con
flechas de fuego bañadas en fuego griego. A un breve asentimiento de Xena,
todos ellos disparan a los cuerpos de los dos gigantescos demonios. Aullando en su agonía,
los demonios se convierten en cenizas en segundos. Lucifer alza su cabeza
y ruge con ira. Después fija una malévola mirada en Xena. Da un paso
adelante y el tatuaje de Gabrielle comienza a brillar ardientemente. Gruñendo,
da un paso atrás. LUCIFER XENA Gabrielle sonríe, sorprendida, pero no se gira para ver la expresión de su compañera. XENA (una
pausa) LUCIFER XENA (una
pausa) Gabrielle se gira
entonces, y agarra la extendida mano de Xena. La sonrisa en su rostro es
enorme, y conmovedora. XENA (una
pausa)
Lucifer mira alrededor
mientras el pueblo ahora está poniéndose en pie encontrando nuevo valor
y fuerza en Xena y Gabrielle que permanecen juntas contra él. Comienzan a
moverse hacia adelante lenta pero firmemente. Zenobia se adelante y sostiene un amplio y dorado ankh (símbolo de larga vida en forma de cruz) frente a ella. ZENOBIA Lucifer gruñe
y la mira fijamente antes de mirar ferozmente a Xena. LUCIFER
Todos levantan las
manos para proteger sus ojos del brillante relámpago de luz que convierte
la noche en día cuando Lucifer desaparece. Gabrielle avanza y
abraza a Zenobia después se separa y pone su mano sobre el ankh. GABRIELLE
ZENOBIA Xena ríe y pone su
brazo alrededor del hombro de Gabrielle mientras observa como todo el
mundo se reúne. Yavin ha recuperado el conocimiento ayudado por varios de
sus hombres, y ahora permanece más o menos firme sobre sus pies,
sujetando un vendaje manchado de sangre sobre su cabeza. XENA Zenobia sonríe a Xena
y envuelve los dedos de Gabrielle en torno al Ankh. ZENOBIA GABRIELLE ZENOBIA GABRIELLE CORTE A: 21 EXT. LA CAPITAL.
DE DÍA Xena monta sobre Argo,
esperando mientras Gabrielle dice adiós a Zenobia y Yavin. Inclinándose,
le da a su caballo una cariñosa palmada en el cuello. XENA
Argo resopla y asiente
con la cabeza, provocando que Gabrielle sonría mientras se deshace de un
abrazo de despedida con Zenobia. GABRIELLE ZENOBIA GABRIELLE Gabrielle
se gira
y se une
a Xena que le ofrece
una
mano.
Gabrielle la
acepta, y es izada sobre Argo, pero no detrás como es habitual. Xena
sienta a su compañera delante de ella, envolviendo sus brazos en torno a
ella.
XENA GABRIELLE Xena da la vuelta a
Argo y le dirige hacia la puerta, la cual es abierta por un grupo de
agradecidos y sonrientes egipcios. XENA GABRIELLE XENA GABRIELLE Xena aprieta su abrazo
en torno a Gabrielle mientras cabalga fuera de la ciudad y hacia una nueva
aventura. FUNDIDO A NEGRO DISCLAIMER | |||||