Guía Episodios Introducción Acto 1 Acto 2 Acto 3 Acto 4

ACTO CUARTO

 

ABRE DE NEGRO:


22.

 

INT. CUEVA DE TOOLA. NOCHE


Gabrielle está de pie dentro de una caverna. Hay antorchas sujetas a agarraderos en la pared para proveer luz, pero el ensordecedor sonido del interior es el del agua. Al fondo de la caverna una enorme cascada emerge de las rocas y cae en un oscuro agujero, aparentemente sin fondo.


Al lado de la cascada hay una plataforma de madera, obviamente construida con objetivos ceremoniales. Está cubierta con muescas del símbolo del dios, y tiene zonas con arañazos de oso y zarpazos.


Gabrielle tiene el
cofre en las manos. Observa los alrededores de la caverna durante largo tiempo. El caer del agua provoca un viento constante que le da en la cara junto con gotas de agua que enseguida la empapan.


GABRIELLE
Sé que esto no es justo, Xena.


(pausa)


Pero me enseñaste que la vida
es así a veces.

 


Cuadrando los hombros, Gabrielle da con seguridad un paso hacia el frente, subiendo a la plataforma y acercándose al borde. Está a un paso de caer cuando es fuertemente agarrada por detrás y empujada hacia un lado de la plataforma, cayendo al suelo con su atacante encima de ella.


Gabrielle consigue liberarse y se pone de pie, encarándose con Xena, la cual le impide el paso hacia la cascada. Se miran la una a la otra por unos instantes. El sonido del agua tapa casi por completo cualquier intento de conversación.

 


XENA
(grita)
¡Gabrielle!


GABRIELLE

(grita)
Xena, sal de en medio.


XENA
(grita)
¡Escúchame!


Gabrielle empieza a pasar al lado de Xena, pero Xena la agarra y la detiene, acercándo
sela hacia ella.


GABRIELLE
No voy a dejar que muera ese
hombre, Xena. No por algo que
hicimos nosotras, bueno o malo.


XENA
Bien, no voy a dejar que saltes
de esa plataforma así que mejor
reconsideras lo que estás haciendo.


GABRIELLE
(enfadada)
Xena, tengo derecho a
elegir mi propio destino.
Tal como hiciste tú.

XENA
¡Esto no es lo mismo!


GABRIELLE
(furiosa)
¿No lo es? ¿O no 
será que esta vez eres tú
la que se queda atrás?


Xena mira a Gabrielle, claramente dolida y ligeramente sorprendida.


XENA
(sosegadamente)
Supongo que me lo merezco, ¿verdad?

 


Gabrielle deja de rebelarse al oír esto. Se queda quieta entre los brazos de Xena y la mira, todo su enfado disipado por la tristeza y la cansina angustia que ve en el rostro de Xena.


GABRIELLE
Ninguna de las dos nos merecemos esto.


Xena le acaricia la mejilla a Gabrielle.


XENA
No.


GABRIELLE
Pero ésta fue mi decisión, Xena.


Xena niega con la cabeza.


XENA
No puede ser tu decisión... o la
mía... ahora, Gabrielle.


(pausa)


Si queremos que esto funcione, ha
de ser nuestra decisión de ahora
en adelante. Juntas.


Gabrielle fija la mirada en la cascada, pensando seriamente.


GABRIELLE
(susurrando)
Juntas.


XENA
Debí ponerme en tu lugar
en Japón. Debí hacerte
partícipe de mi
decisión, pero no lo hice.


Gabrielle mira a Xena. Ahora las dos están empapadas por el agua helada.


GABRIELLE
Me dolió.


XENA
(suavemente)
Lo sé.

(pausa)

Lo siento. Pero no cometas
aquí el mismo error por
estar enfadada conmigo.


GABRIELLE
¿Enfadada contigo? Puede que esté enfadada
conmigo misma por no seguir mi
corazón y echar esa
urna al agua sin más.


Xena abraza con más fuerza a Gabrielle.


XENA
(susurrando)
Gabrielle, Gabrielle,
lo siento tanto.


Gabrielle le devuelve el abrazo, abandonando por completo el resto de su ira.

 


GABRIELLE
Tienes razón. Debemos ser
responsables la una con la otra.
Por nosotras, de ahora en adelante.


Xena parece muy aliviada. Besa la cabeza de Gabrielle, y al alzar la vista Gabrielle, la besa en los labios. Gabrielle responde, después se separan y se miran la una a la otra.


XENA
De ahora en adelante. Lo prometo.


GABRIELLE
Yo también.

(pausa)


Y ahora, ¿que *vamos* a hacer
para arreglar este lío?


Xena sonríe y mira hacia la cascada.


XENA
Desagradable. ¿Qué 
tienes en mente?


GABRIELLE
No sabemos hasta dónde llega.
Supongo que podría seguirla para
ver si me lleva donde esta Toola.


XENA
(arruga la frente)
¿Y después?


Gabrielle se acerca al borde y mira hacia abajo.


GABRIELLE
Si así fuera, entonces le encontraría
y haría que dejase de pedir
a esta gente para sacrificios.


(pausa)


Sólo es un dios, Xena.
Ambas sabemos que eso
no quiere decir que sea invencible.


Xena asiente, pensativa.

 


XENA
Buen plan.


Gabrielle mira a Xena y después sonríe.


GABRIELLE
Tuve una buena maestra.


(tiende una mano)


Vamos.


Xena toma la mano de Gabrielle, pero señala con la otra hacia una oscura repisa en las rocas, bajo el borde de la cascada.


XENA
Dale un poco de margen a tu maestra.
Creo que encontré una forma mejor de cruzar.
Puede que no sepamos lo grande que
es la caída, pero no me 
apetece comprobarlo.


Gabrielle asiente
en acuerdo, y caminan hacia el borde de la cascada, desapareciendo juntas bajo las impetuosas aguas.


FUNDE A:
23.
  

INT. INTERIOR DE LA CASCADA. NOCHE


Xena y Gabrielle están pegadas a las rocas, agarrándose a ellas con todas sus fuerzas. El agua pasa a través de ellas, su fuerza casi tirándolas de la estrecha repisa en la que se encuentran.


Xena se balancea precariamente al avanzar lentamente. Llega a una roca que les corta el camino y se da cuenta que deben rodearla para seguir adelante.


XENA
(grita)
¡No sé si puedo
rodear esto!

 


Gabrielle mira por encima de ella, casi incapaz de ver a través del agua y la oscuridad. Suelta una mano de la roca y se agarra al traje de cuero de Xena.


GABRIELLE
(grita)
Hazlo lo mejor que puedas.


Xena mira la mano de Gabrielle.


XENA
Si me caigo, no vas a ser
capaz de aguantarme.


GABRIELLE
No, pero las dos acabaremos en 
el mismo sitio. ¡Venga!


Xena sonríe al oír esto. Ve un agarradero al otro lado de la roca y salta por él, llevando a Gabrielle consigo. Oscilan al borde del desastre por un momento interminable, después Gabrielle recupera el equilibrio y están a salvo. De todas formas, ahora se encuentran con que falta una sección del pasadizo.


Xena y Gabrielle se miran, consternadas.


CORTE A:
24.
 

INT. CUEVA - AL OTRO LADO DE LA CASCADA - NOCHE


Cae el agua en la cascada, lanzando un spray de gotas en un pequeño espacio de rocoso suelo. Al otro lado se alzan las paredes de la caverna, con un gran hueco en una de ellas que parece haber sido usado como pasadizo. Una antorcha arde en un agarrador de hierro enganchado a la roca.


Por un largo momento, todo está quieto excepto por el agua que cae.


Entonces el agua se parte en dos y aparecen Xena y Gabrielle, ambas tambaleándose en medio del aire y cayendo al suelo a la par. Xena se sacude vigorosamente, goteando por todos lados. Gabrielle hace lo mismo, después camina sobre las botas que van haciendo sonidos por estar mojadas. Xena examina la antorcha.


GABRIELLE
Toola debe tener adoradores
a este lado.


XENA
Eso parece. Vamos.

 

Xena coge la antorcha y dirige la marcha hacia el estrecho agujero en la roca.

 


CORTE A:
25.
  

EXT. REPISA DE LA CAVERNA - NOCHE


Xena y Gabrielle emergen
en una repisa en las afueras del montaña. Por encima brillan las estrellas. Frente a ellas hay un muro de piedra. Xena olfatea el aire.


GABRIELLE
¿Qué es eso?


XENA
Carne quemada.


Intercambian sombrías miradas. Xena deja caer la antorcha y dese
nvaina la espada. Pueden ver una misteriosa luz al otro lado del muro. Se intensifica y atenúa erráticamente. Gabrielle saca los sais.


GABRIELLE
Mejor voy yo primero.


Xena arquea una ceja.


GABRIELLE

(continúa)
(sonríe)
Si empieza a lanzar bolas de fuego,
me doy la vuelta y salto
a tus brazos.


XENA
(sonriendo)
Parece un buen plan.


Xena y Gabrielle se arrastran lentamente sobre la pared y se detienen, escuchando ahora un grave estruendo a través de las rocas. Se llenan de valor y se levantan, asomando las cabezas sobre la pared para ver por primera vez al poderoso Toola.

 


CORTE A:
26.
  

EXT. CAMPAMENTO DE TOOLA - NOCHE


Bajo la repisa hay un campamento grande y repleto de gente en movimiento. Hay hombres armados, mujeres medio desnudas, hombres medio desnudos y mujeres armadas. Hay tiendas por todos sitios, con varias piezas de objetos personales colgando de ellas.


Toda la atmósfera es ranchera y de libre albedrío. Hay barriles de cerveza derramados por doquier, y carros de provisiones tumbados medio
vacíos.


A un lado del campamento hay clavada una pieza enorme de metal, con un tronco al frente para golpearl
a. Cerca, una gran manivela de madera con asas de hierro sostiene una gran roca, balanceándola de forma que pueda ser colocada y bloquee la cascada.


Cerca de la pared de la montaña hay suspendida una gran roca por cuerdas atadas a un marco. Dos hombres, riendo, caminan haci
a ella y tiran de una gran asa de madera. El marco se flexiona y la gran roca choca contra la montaña, haciendo vibrar todo el área y los alrededores.


Más abajo se puede ver la base de la cascada, salpicada de desperdicios. Es obvio que la gente del campamento ha vivido bien de los tributos de Milltos.


Un hombre se tambalea hacia la hoguera central, sosteniendo el
cofre que había tenido Gabrielle en las manos. Lo abre y sacude las monedas hacia afuera, esparciéndolas por doquier. Algunas mujeres cogen unas pocas y las sopesan, para metérselas después entre sus ropas.


CORTE A:
27.
 

EXT. REPISA DE LA CAVERNA - NOCHE


Xena y Gabrielle observan la escena, después se vuelven lentamente a mirarse la una a la otra.


XENA
Hijo de Bacante.


GABRIELLE
¿Xena?


XENA
¿Sí?

GABRIELLE
¿Recuerdas lo que hemos hablado
sobre decidir conjuntamente?


XENA
¿Sí?


GABRIELLE
¿Estamos de acuerdo en que
hay algunos culos ahí abajo
con la imperiosa necesidad de ser pateados?


XENA
Oh, sí. Vamos.


Xena y Gabrielle saltan sobre la pared y se dirigen al campamento.


CORTE A:
28.
  

EXT. CAMPAMENTO DE TOOLA - NOCHE


Xena y Gabrielle irrumpen en el campamento. Xena salta sobre descartados canastos propiedad de Milltos y corta las cuerdas que mantienen en pie las tiendas, dej
ándolas caer sobre sus ocupantes.


Gabrielle se gira rápidamente y patea a dos hombres que cargan contra ella, después se gira y clava su sai en otro hombre que se le abalanzaba por la espalda con la espada presta para golpear. Saca el sai y lo mira, entonces esquiva a dos ladrones que se le acercan con una red.

 


Las mujeres y hombres medio desnudos corren gritando en un ataque de pánico, chocando con los sorprendidos ladrones que buscaban sus armas.


LADRÓN AL MANDO
¡Ey! ¡Ey!
¿Quién eres?


XENA
Un problema.


Xena abofetea al Ladrón al Mando en la cara.


XENA

(continúa)
¿Alguna otra pregunta?


El ladrón gira sobre sí mismo y cae al suelo con un sordo golpe. Xena sonríe, entonces se vuelve y corre por una rampa hacia un carro cercano, cayendo de él con los brazos abiertos para golpear a un grupo de ladrones que iban
a por Gabrielle. Todos los hombres caen y Xena les patea y golpea con los codos para asegurarse que se quedan donde están.

 


Gabrielle distra
e a un bruto enorme que tenía la intención de atravesarla con un palo claveteado. Le rodea con postura defensiva en todo momento, esquivando sus golpes y clavándole el sai en el culo. Él se gira de golpe pero ella ya se ha movido, saltando sobre sus rodillas y cayendo de manos para después patearle en el estómago. Él sale volando hacia un agujero repleto de desperdicios, mandando huesos y trozos de basura por todos lados.


LADRÓN #2
¡Son demonios!
¡¡¡Corred!!!


Xena agarra al Ladrón 2 por el cuello de la camisa cuando pasa por su lado, y le zarandea para estamparle de cara con el carro que acababa de saltar. El sonido de la nariz rompiéndose asusta al caballo que empieza a trotar llevándose el carro tras él.


LADRÓN #3
¡Cuidado! ¡¡¡¡¡Aaahhhh!!!!!


El carro atropella al Ladrón 3.


Xena empuja al Ladrón 2 dentro del carro cuando éstos se acercan, el carro moviéndose a gran velocidad y apartando a la gente despavorida.


XENA
¡Heeyahh!
¡Sigue corriendo chico!

 


Gabrielle coge un trozo de madera y golpea a los ladrones que corren por su lado. Está furiosa y descarga su rabia en los hombres que intentan escapar cerca de ella.

 


GABRIELLE
¡Venga! ¡Salir de
aquí bastardos!
¡¡Cobardes!!
¡¡¡¡ANIMALES!!!!


Gabrielle le corta el paso a un hombre que corría por su lado y agarrándole del cuello lo lanza contra un montón de cajas. Cierra el puño y le golpea tan fuerte como puede. La cabeza del hombre rebota hacia atrás y éste cae al suelo. Respirando con dificultad, Gabrielle se le queda mirando, entonces reacciona y se mira la mano, sacudiéndola .


GABRIELLE

(continúa)
Au. Hijo de...


Uno de los ladrones que huían coge un arco y lo apunta hacia Gabrielle, disparándolo y mandando la flecha en su dirección.


XENA
¡Gabrielle!


Xena salta sobre una caja y se impulsa hacia delante, chocándose con Gabrielle y lanzándola al suelo para sacarla del peligro.


Lentamente, el ruido de hombres corriendo y gritando va desapareciendo al salir huyendo despavoridamente todos los ladrones, corriendo a más no poder de su ahora destrozado campamento.


Gabrielle se encuentra aprisionada bajo Xena, la cual no muestra signos de querer moverse.


GABRIELLE
¿Xena?


XENA
¿Siiiiii?


GABRIELLE
¿Has olvidado como atrapar
flechas o algo así?


XENA
¿Qué? Ah. No, sólo quería
asegurarme, eso es todo.


Gabrielle se da cuenta que Xena aun sigue asegurándose que esté a salvo, de tal forma que no puede moverse ni un milímetro.

 


GABRIELLE
¿Por qué me da que
se trata de algo más?


Xena sonríe y deja que se levante. Observan el campamento. Están solas, rodeadas de desperdicios por los años que los ladrones llevaban exprimiendo a Milltos. Hay cajas de provisiones,
cofres repletos de monedas, comida, cerveza, todo dado por la ciudad creyendo que estaban honrando a un dios y protegiéndose.


Xena y Gabrielle chocan los cinco.


GABRIELLE

(continúa)
Estupenda decisión
conjunta.


XENA
La primera de muchas. Venga,
vámonos. Tenemos mucho que contarles
a la gente del pueblo.


GABRIELLE
Y muchas cosas que devolver
dónde pertenecen.


Xena y Gabrielle empiezan a recoger parte de las provisiones.


FUNDE A:
29.
  

EXT. PUEBLO DE MILLTOS - MÁS TARDE ESA MISMA NOCHE


Los aldeanos empiezan a reunierse alrededor del gran carro de provisiones que han traído de vuelta Xena y Gabrielle. A un lado, el Líder y su Esposa están con Xena y Gabrielle. El Líder parece abatido y avergonzado.


LÍDER
No... no puedo creer que
nos lo creyéremos durante tanto tiempo.
Me siento tan estúpido.


XENA
Lo tenían muy bien
organizado. Altavoces, un 
buen escondite. Nos 
engañó... por un tiempo.


LÍDER
Aun así.


(suspira)


Será extraño no tener a
Toola guiándonos.


GABRIELLE
Tener a alguien o algo
que tome las decisiones por ti
da una especie de seguridad.


(pausa)


Pero lo que de verdad cuenta
son las decisiones que haces por
ti mismo.


ESPOSA
Gabrielle, gracias.


(dubitativa)


Gracias a las dos.


Un aldeano corre hacia ellos con un cesto.


HOMBRE
Brandon, mira. ¡De tu
cosecha de este año! ¡Lo habíamos
mandado todo!


LÍDER
Entonces debemos celebrarlo.
Por favor, celebrad con nosotros, Xena,
Gabrielle - es lo menos
que podemos hacer para agradeceros.

 


Los aldeanos empiezan a rodearlos, y Xena y Gabrielle se funden entre el alegre y danzante gentío.


FUNDE A:
30.
 

EXT. PUEBLO DE MILLTOS - MUCHO MÁS TARDE ESA MISMA NOCHE


La fiesta está terminando. Los aldeanos empiezan a retirarse tambaleantes o se quedan dónde felizmente han caído. Xena y Gabrielle se dirigen hacia la taberna. Xena rodea con un brazo los hombros de Gabrielle mientras que Gabrielle le rodea la cintura y bosteza.


XENA
¿Cansada?


GABRIELLE
Sí, lo estoy.

(pausa)


Incluso cansada
para soñar.


Gabrielle apoya la cabeza en el hombro de Xena, mucho más relajada ahora.


XENA
Quizás pueda hacer algo
con esos sueños.


Gabrielle sonríe al entrar juntas en la posada.


FUNDE A:
31.
  

INT. TABERNA DE MILLTOS - MAÑANA


Es medio día. El sol se cuela por la ventana, cubriendo la cama junto a la pared. Xena y Gabrielle están en ella. Gabrielle está profundamente dormida, su cuerpo sobre el de Xena.


El sol cae sobre la espalda de Gabrielle, resaltando el tatuaje del dragón excepto dónde lo tapan los brazos de Xena.
Xena está despierta. Mira a Gabrielle y sonríe. Un gallo aparece volando y se posa en el alféizar de la ventana, agitando las alas mientras se acomoda. Se limpia el pico en la madera, después estira el cuello listo para cantar.
Con movimientos
fluidos Xena patea al gallo y lo lanza ventana abajo.

 

 

Una pluma cae suavemente sobre las sábanas de la cama. Xena sonríe y cierra los ojos.

 

 

FUNDIDO A NEGRO

 

 

DISCLAIMER
Ningún misterioso y omnipotente dios fue herido durante la grabación de
ésta película, aunque el gallo no tuvo tanta suerte

 

PRÓXIMA SEMANA EN XENA