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ACTO CUARTO

 

ABRE DE NEGRO:

 

INT. MAZMORRA DEL PRÍNCIPE - DÍA

 

La puerta se abre de un portazo. Los guardias entran en formación y permanecen de pie concentrados, apoyando con fuerza los extremos de sus lanzas en el suelo de madera. Xena está sentada sobre una mesa, el látigo del carromato enrollado holgadamente en torno a ella. Gabrielle tiene sus manos detrás de la espalda y mira con inocencia un dibujo en el muro.

 

 

El príncipe entra y mira alrededor. No parece darse cuenta de que todo el muro posterior ha desaparecido, reemplazado por un grupo de petrificados idiotas con los brazos enlazados.

 

PRÍNCIPE XERXES

¿Tu has pedido una audiencia con mua?
¡Aquí estoy! ¿Qué deseas pedirme que yo
por supuesto rehusaré concederte?

 

Xena comienza a responder, después desenrolla su látigo y con un golpecito da de lleno a Gabrielle en el trasero. Gabrielle salta y se gira.

 

XENA

Creo que está hablando contigo.

 

Gabrielle se aproxima al príncipe.

 

GABRIELLE

Mira, realmente creo que esto ha sido
solo un malentendido.

 

PRÍNCIPE XERXES

Imposible. Fuisteis capturadas dentro
de mi casa de impuestos. Hemos terminado. ¿Hombres?

 

Gabrielle da un paso frente al príncipe, bloqueando su camino.

 

GABRIELLE

¡Espera!

 

 

PRINCE XERXES

¿Espera?  ¿Espera?  ¡Ladrona!
¡Fuera de mi camino!  ¡Hombres, reducidla!

 

Los hombres avanzan hacia Gabrielle. Xena permanece sentada sobre la mesa, girando el final del látigo con una mano. Uno de los soldados pincha a Gabrielle con su lanza. Gabrielle la patea fuera de su mano y la lanza vuela pasando a Xena. Xena sigue su arco con interés, pero no parece alarmada. Otro hombre se apresura hacia Gabrielle. Gabrielle le evita y él empala el gorro de otro soldado con su lanza.

 

GABRIELLE

¡Espera un minuto!
Tu eres solo un hombre, ¿verdad?

 

PRÍNCIPE XERXES

¿Solo? Por supuesto que lo soy. ¿No eres tu
solamente una prisionera aquí? No deberías
haber estado dentro de mi casa de impuestos.

 

El príncipe se gira para irse. Gabrielle salta sobre un tercer soldado y da una patada a un cuarto en el trasero, mandándole al suelo frente a Xena. El intenta levantarse. Xena sujeta su cabeza entre sus pantorrillas y la gira, dejándole inconsciente. Xena comienza de nuevo a columpiar sus pies, apreciando claramente el show que está siendo desarrollado para su beneficio.

 

GABRIELLE

¡Yo no estaba en la casa de impuestos!

 

El príncipe se detiene. Se gira.

 

PRÍNCIPE XERXES

(indignado)

Por supuesto que estabas.

(aparte a un soldado)

¿No estaba?

 

SOLDADO

No señor. Ella estaba fuera.

 

PRÍNCIPE XERXES

¿Fuera?

 

SOLDADO

Si, señor.

 

PRÍNCIPE XERXES

¿Entonces la cogisteis con el dinero fuera?

 

GABRIELLE

Yo no tenía ningún dinero.

 

 

PRÍNCIPE XERXES

¡Por supuesto que tenías mi dinero!

(al soldado)

¿No lo tenía?

 

SOLDIER

No, señor. Ella no tenía ningún dinero.

 

El príncipe da un pisotón y se pone las manos en las caderas, lanzando su capa sobre su hombro.

 

PRÍNCIPE XERXES

¿Entonces por qué la arrestasteis?
¡Esto es intolerable! ¡Horrible!
¡Terrible! ¡Injusto!

 

SOLDADO

Usted me lo ordenó, señor.

 

PRÍNCIPE XERXES

¡Tonterías! Debe ser liberada.
¡Nadie debería decir que yo,
el Príncipe Xerxes, soy injusto!

 

El príncipe camina hacia la puerta y tira de ella para abrirla. Señala con su brazo hacia el exterior con ringorrango.

 

PRÍNCIPE XERXES

(Continúa)

¡Mujer, sigue tu camino!

 

Gabrielle sonríe satisfecha a Xena. Xena cruza sus brazos.

 

GABRIELLE

¿Qué pasa con mi amiga?

 

PRÍNCIPE XERXES

¿Qué amiga?

 

Gabrielle señala a Xena.

 

PRÍNCIPE XERXES

(Continúa)

(al soldado)

¿La capturasteis dentro
de mi casa de impuestos?

 

SOLDADO

No, señor.

 

PRÍNCIPE XERXES

Bueno, entonces, mujer….

(mirándola más de cerca)

Eres una mujer, ¿verdad?

 

Los ojos de Xena caen sobre su pecho, después vuelven a elevarse hacia el príncipe. Si las miradas pudieran matar, él estaría en un grave problema.

 

 

PRÍNCIPE XERXES

(Continúa)

No importa. Sigue con tu….

 

SOLDADO

Ella SALÍA de la casa de impuestos.

 

PRÍNCIPE XERXES

¡Ah! ¿Ella ESTABA en la casa de impuestos?

 

SOLDADO

Si, señor.

 

El príncipe marcha hacia la puerta, apresurando a Gabrielle delante de él.

 

PRÍNCIPE XERXES

¡Diez años! Buen día.
Sigue adelante, querida.
Te concederé que almuerces conmigo.

 

Gabrielle se libera y alcanza la puerta primero, cerrándola.

 

GABRIELLE

No puedo.

 

PRÍNCIPE XERXES

¡Por supuesto que puedes! ¡Te lo he dicho!

 

GABRIELLE

No puedo ir sin mi amiga.

(señalando a Xena)

Donde ella va, yo voy.

 

 

El príncipe mira a Gabrielle con desconfianza. Mira a Xena. Los soldados también miran a ambas.

 

SOLDADOS

Auuuuuu....

 

PRÍNCIPE XERXES

¡Pero ella está en la cárcel!

 

GABRIELLE

Es verdad. Y yo me quedaría aquí con
ella en la cárcel, antes de salir sin ella.

 

SOLDADO

¿No es maravilloso, señor?

 

El príncipe comienza a crisparse y a dar empujones.

 

PRÍNCIPE XERXES

No es maravilloso. ¡Es...
ridículo! ¡Estúpido! ¡Inútil!

 

El príncipe en un arrebato, sale, cerrando de un portazo tras él. Deja a los soldados dentro de la cárcel. Impotentes, miran alrededor, totalmente confusos. Gabrielle camina hacia la puerta y la abre. Señala. Todos los soldados trotan hacia el exterior, agradeciéndoselo. Gabrielle cierra la puerta después de que salga el último. Mira a Xena. Xena se encoge de hombros.

 

XENA

A mi me sonó muy bien.

 

 

Todo el muro posterior de la cárcel se viene abajo de repente sobre un grupo de ciudadanos. Fuera, las campanas comienzan a sonar.

 

Cada vez más fuerte. Y más fuerte. Y más fuerte. 

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO DEL PRÍNCIPE - DÍA

 

Una plataforma ha sido colocada frente a las puertas del príncipe. Los recaudadores de impuestos permanecen cerca de los extremos. Theresa, Pelenius, sus amigos y familias de repente aparecen desde detrás de la cárcel. Están cubiertos de arañazos, abolladuras y sangre, y sus ropas están rasgadas y sucias.

 

Cerca de la plataforma, la torre del campanario sigue en pie. Un soldado está dentro, haciendo sonar la campana con todas sus fuerzas. Nadie puede oír nada por el ruido.

 

El príncipe marcha hacia la plataforma. Se da cuenta de que está demasiado alta para él.

 

PRÍNCIPE XERXES

¡Hombres! ¡Os ordeno que os tendáis,
y me dejéis subir sobre vosotros!

 

Los soldados permanecen alrededor, abstraídos.

 

PRÍNCIPE XERXES

(Continúa)

¡¡Hombres!! ¡¡¡Hombres!!!

 

Un soldado escarba en sus dientes. Otro escarba en otro sitio más insípido. El príncipe da una zancada y le abofetea. El guardia salta.

 

PRÍNCIPE XERXES

(Continúa)

¡Abajo! ¡¡¡Abajo!!!

 

El soldado no tiene ni idea de lo que está diciendo. Sale corriendo. Frustrado, el príncipe intenta saltar sobre la plataforma. Consigue atascarse a medio camino, sobre una particular parte de su anatomía. Dos de los soldados le miran. Se apresuran e intentan empujarle hacia adelante. Los ojos del príncipe casi saltan de su cabeza.

 

PRÍNCIPE XERXES

(Continúa)

¡¡¡Nnnooooo!!!

 

CORTE A:

 

EXT. MAZMORRA DEL PRÍNCIPE - DÍA

 

La puerta se abre de un portazo. Xena da un paso hacia el exterior, perfilándose su figura bajo la luz que llega a través del desaparecido muro posterior de la cárcel. Levanta su chakram y se detiene, después lo lanza con un movimiento lateral de su brazo.

 

 

El chakram zumba por el aire. Golpea a los soldados que están empujando a Xerxes en la cabeza, después rebota y corta la soga que sujeta la campana. La campana cae sobre la cabeza del soldado que la toca, repicando sobre él de manera más o menos permanente.

 

Xena observa su camino, con un ligero gesto corporal mientras rebota sobre algunos objetos mas y algunas partes del cuerpo.

 

El sonido de la campana se desvanece, reemplazado por un estridente grito del Príncipe Xerxes. El chakram zumba a su paso, golpeando al príncipe en el trasero y mandándole a volar sobre la plataforma.

 

Los gritos se detienen.

 

Xena levanta su mano y coge el chakram. Sopla un pedazo de suciedad y camina de vuelta al interior de la cárcel. Xena cierra la puerta tras ella con un pesado golpe.

 

Todo el gentío permanece en su sitio. Todos se miran los unos a los otros. El Príncipe Xerxes gime.

 

Se oye un pesado chirrido.

 

Lentamente, todos los muros de la prisión se derrumban hacia afuera, colapsando con un enorme ruido mientras el techo de paja cae justo al suelo.

 

La gente se queda boquiabierta.

 

Dos espantapájaros emergen de entre los escombros y caminan hacia la muchedumbre.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO DEL PRÍNCIPE - MOMENTOS DESPUÉS

 

Los espantapájaros se aproximan. La gente grita atemorizada.

 

MUCHEDUMBRE

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Aieeee!!!!!!!!!!

 

PRÍNCIPE XERXES

¡Hombres! ¡Monstruos! ¡Salvadnos!

 

Xena se sacude con fuerza y se deshace de la paja. Un momento después, Gabrielle hace lo mismo.

 

MUCHEDUMBRE

¡OH!

 

PRÍNCIPE XERXES

¡Mujeres monstruos! ¡Rodeadlas!

 

Los soldados se apresuran y hacen un círculo alrededor de Xena y Gabrielle.

 

PRÍNCIPE XERXES

(Continúa)

¡Traedlas aquí para que pueda
juzgarlas de nuevo!

(aparte al escriba)

Fue más divertido la primera vez.

 

PELENIUS

¡Espera! ¡Qué pasa con nuestra boda!

 

MUCHEDUMBRE

¡Si!

 

El príncipe da un pisotón sobre el podium.

 

PRÍNCIPE XERXES

¿Boda? Imposible. Ninguno de
vosotros puede permitirse mi tasa por matrimonio!
¡Sois todos unos pobres miserables!

 

La escriba tira de su faldón.

 

ESCRIBA

(murmurando)

¡Señor, tenemos uno!

 

El príncipe baja la mirada.

 

PRÍNCIPE XERXES

¡Imposible!

 

El recaudador de impuestos se acerca, sujetando una saca llena de monedas. La escriba muestra al príncipe el pergamino. El príncipe frunce el ceño.

 

PRÍNCIPE XERXES

(Continúa)

¡Pero yo no quiero ninguna boda!
¡Completamente fuera de toda duda!

 

THERESA

Pero...
¡Ya hemos pagado!
¡Es la ley!

 

MUCHEDUMBRE

¡Es la ley!

 

El príncipe, ante esto, hace una mueca.

 

PRÍNCIPE XERXES

Bueno, es mi ley. ¡Puedo cambiarla!

 

Xena y Gabrielle se miran la una a la otra. Sacan sus armas. Todos los guardias dan un paso atrás.

 

GABRIELLE

Si tus leyes son tan caprichosas,
supongo que no tenemos que
seguirlas, ¿verdad?

 

 

El príncipe las mira. Xena gira su espada. Gabrielle examina las puntas afiladas de sus sais.

 

PRÍNCIPE XERXES

Está bien. Quizá podamos tener solo una.

(a Pelenius)

Muéstrame el dinero.

 

La muchedumbre empuja al recaudador de impuestos hacia adelante, mientras aplauden.

 

CORTE A:

 

EXT. PLATAFORMA DEL CAMPAMENTO DEL PRÍNCIPE - MOMENTOS DESPUÉS

 

Theresa y Pelenius son empujados sobre la plataforma cerca del príncipe. El príncipe mira sus desastradas ropas y se aleja de ellos. El recaudador de impuestos le tiende la bolsa.

 

PRÍNCIPE XERXES

De acuerdo. De acuerdo.
No tan cerca.

 

El príncipe levanta la bolsa y sacude la cabeza. Abre la saca y mira dentro.

 

THERESA

Está todo. Lo he contado.

 

PELENIUS

Dos veces.

 

El príncipe saca una moneda.

 

PRÍNCIPE XERXES

Bien, bien.

(al escriba)

Escribe que ellos están casados
para que yo pueda tomar esta buena bolsa.

(mirando a Pelenius y Theresa)

Adelante, está hecho. Fuera.

 

Theresa y Pelenius se miran el uno al otro, y se encogen de hombros. Comienzan a salir.

 

PRÍNCIPE XERXES

(Continúa)

¡Esperad!

 

Ellos se giran y sonríen. El príncipe sujeta una moneda.

 

PRÍNCIPE XERXES

(Continúa)

¡Esto es mío!

 

THERESA

Bueno... ¡SI!

 

PRÍNCIPE XERXES

¡No. Es mi moneda! ¡Mía! ¡Me las habéis robado!
¡Me habéis pagado con mi propio dinero!
¡Guardias!  ¡Guardias!  ¡Arrestadles!

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO DEL PRÍNCIPE - AL MISMO TIEMPO

 

Los guardias que rodean a Xena y Gabrielle corren hacia el príncipe.

 

XENA

Ahora podemos irnos. Vamos.

 

GABRIELLE

(indignada)

¡No podemos! ¡Tenemos que ayudarles!
¡Vamos, Xena! ¡No puedes irte
y dejarlos así!

 

 

Xena sonríe ante las palabras de Gabrielle - le recuerdan un tiempo lejano en su relación. Xena mira alrededor y rápidamente formula un plan.

 

XENA

De acuerdo. Agarra uno de esos barriles,
y vamos a despejar este desorden.

 

GABRIELLE

¿Qué hay en ellos?

 

XENA

Cerveza.

 

Xena y Gabrielle corren hacia la carreta que contiene los barriles, todos envueltos en cintas moradas. Arrastran uno fuera de la carreta y corren hacia el gentío y los soldados.

 

Es el caos. Los soldados están intentando llegar hasta la plataforma pero la muchedumbre está en su camino. La gente está intentando quitarse de encima a los soldados, pero siguen chocando uno con otro y bloqueando a los soldados.

 

El príncipe está sobre la plataforma persiguiendo a Theresa y Pelenius, que desesperadamente intentan esquivarle.

 

La escriba está garabateando todo con furia.

 

Xena deja caer pesadamente el barril y levanta una mano. Gabrielle le tiende un tubo. Xena pone el tubo en la boca del barril.

 

Xena agarra a un soldado, haciéndole arrodillarse, y sujeta la boca del tubo a su boca. Murmura de forma intimidatoria en su oreja.

 

XENA

(Continúa)

(amenazadoramente)

Bebe o muere.

 

El soldado bebe. Gabrielle se inclina y toma por la fuerza a otro soldado. El forcejea. Gabrielle lucha con él.

 

GABRIELLE

No me hagas lastimarte.

 

 

XENA

Probablemente disfrutaría.

 

 

Xena lanza al soldado hacia arriba y le empuja de su camino. El se bambolea arriba y abajo, hipando.  Xena agarra al cautivo de Gabrielle, y repite el proceso.

 

GABRIELLE

Esto va a durar eternamente.

 

Los soldados ahora están intentando pasar a través del gentío. La muchedumbre comienza a gritar. Gabrielle corre y agarra otro barril. Quita el tapón y brota un chorro de cerveza. Gabrielle agarra unas copas y empieza a llenarlas. Mientras los soldados se acercan, ella les tiende las copas.

 

GABRIELLE

(Continúa)

¡Aquí!

 

SOLDADO

¡Oh! ¡Gracias!

 

Los soldados beben la cerveza. Xena se aburre de dar de beber a los soldados y salta sobre la plataforma con el barril. Dirige una manguera hacia la gente y comienza a rociar a todo el mundo con la cerveza.

 

Todo el mundo está de color marrón.

 

ESCRIBA

¡Oh! ¡Espera! ¡Eso ha sido grabado!
Tu no puedes..urgfighg....

 

Xena derrama la cerveza sobre la boca de la Escriba. Los soldados ahora están tambaleándose por todas partes, brindando los unos con los otros. El príncipe sigue persiguiendo a Theresa y Pelenius alrededor de la plataforma.

 

PRÍNCIPE XERXES

¡Guardias! ¡Guardias! ¡Los tengo!
¡Rápido! ¡Antes de que escapen!

 

El príncipe persigue a Theresa y Pelenius justo hasta un grupo de guardias. Bebidos, todos caen sobre ellos.

 

PRÍNCIPE XERXES

(Continúa)

¡Maravilloso! ¡Ahora puedo condenarles!

 

GABRIELLE

¡Espera un minuto!

 

PRÍNCIPE XERXES

¡Veinte años! ¡Encerradles en mazmorras
separadas! ¡Así aprenderán a querer casarse!

 

La escriba se limpia la boca, después se gira y divisa al príncipe. Se mueve torpemente hacia él y le lanza los brazos alrededor.

 

ESCRIBA

¡Oh! ¡Mi príncipe! ¡Te amo!

 

Todo el mundo se detiene a mitad de movimiento. Los aldeanos se quedan pasmados, los guardias se quedan pasmados, todos los ruidos se detienen. Se pueden oír las gotitas de cerveza caer de la manguera que sujeta Xena.

 

TODOS

¿Qué?

 

ESCRIBA

Le amo. Siempre le he amado.
Usted es el hombre más maravilloso de la tierra.

 

Xena da un respingo y cierra un ojo. Gabrielle se rasca una oreja.

 

PRÍNCIPE XERXES

¿Yo... lo soy? ¿Tu me amas?

 

ESCRIBA

¡Oh! (hic) ¡si!

 

Theresa y Pelenius se abrazan y suspiran. Xena deja el barril en el suelo y salta de la plataforma. Se aproxima al príncipe. El príncipe mira fijamente a la escriba.

 

PRÍNCIPE XERXES

Oh yo. Creo que quizá te tenga algo de afecto
también. ¡Qué escándalo¡ ¡Qué calamidad!

 

XENA

El amor tiene una forma de golpearte
cuando menos te lo esperas.

(pausa - fuera de la mirada de Gabrielle)

A veces es para bien.

 

Gabrielle sacude las gotas de cerveza de sus manos y camina hasta unirse a Xena.

 

PRÍNCIPE XERXES

¡Es fácil para ti decirlo!
¿¿¿¿Qué haremos ahora?????

 

XENA

Prueba esto.

 

Xena pone sus brazos alrededor de Gabrielle y la besa con sincera pasión. Gabrielle pone sus brazos alrededor del cuello de Xena y continúa el beso, hasta que se quedan sin aliento y jadean en busca de aire.

 

Hay un sonido de algo duro golpeando la tierra. Xena y Gabrielle levantan la mirada para ver al príncipe boca abajo en el suelo.

 

GABRIELLE

Da un nuevo significado a cortar el flujo
de sangre a su cerebro, ¿verdad?

 

La escriba se gira hacia el príncipe y comienza a palmear sus mejillas con ansiedad.

 

ESCRIBA

¡Cariño! ¡Despierta!

 

El príncipe no despierta. La escriba se inclina y le besa. El príncipe se despierta. Sonríe.

 

PRÍNCIPE XERXES

¡La bebida corre de mi cuenta!
¡Qué todo el mundo se case!

 

La gente comienza a brindar y a bailar con los borrachos soldados. Una gran fiesta comienza. Xena y Gabrielle ponen sus brazos sobre los hombros la una de la otra.

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL ACTO CUARTO


 

CITA

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. CAMPAMENTO DEL PRÍNCIPE - NOCHE

 

Una fogata está encendida. Todo el mundo está bailando, bebiendo y comiendo. Las risas suenan por toda la ciudad. Xena y Gabrielle se recuestan en un árbol, observando.

 

XENA

Me alegro de que todo haya salido bien.

 

 

GABRIELLE

Yo también. Parece que la boda
se ha convertido en un auténtico éxito.

 

XENA

Para ambos.

 

Las parejas de bodas están bailando juntas, cubiertas con lazos blancos. Bailan la danza tradicional mientras algunos aldeanos tocan varios instrumentos. El príncipe ahora parece uno de ellos.

 

GABRIELLE

Es bonito ver que algunas tradiciones
no cambian. Las bodas en
Potadeia eran muy parecidas.

 

XENA

Si. Esto está bien si tu permaneces
en un sitio toda tu vida.

 

Gabrielle observa a la gente. Parece ligeramente envidiosa.

 

GABRIELLE

Supongo que tienes razón.
No tiene sentido arrastrar las tradiciones
si vives como vivimos nosotras, ¿huh?

 

 

XENA

Exacto.

 

Xena da una palmada en la espalda de Gabrielle.

 

XENA

(Continúa)

Ya llevamos mucho tiempo aquí, deberíamos disfrutar
también de la fiesta. Vamos a unirnos.

 

Xena y Gabrielle caminan hacia los felices aldeanos. Estos brindan cuando las divisan y las empujan a bailar en torno al fuego. Después de un momento, están perdidas entre la feliz multitud.

 

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

DISCLAIMER

Las bolsas de Xena y Gabrielle no fueron dañadas durante la producción de esta película, pero Xena sigue encontrando pequeñas moradas en los más insospechados sitios.