Guía episodios Introducción Acto 1 Acto 2 Acto 3 Acto 4

ACTO SEGUNDO

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. PATIO DE LA TABERNA DE THENOS - ÚLTIMA HORA DE LA TARDE

 

La gente del pueblo está reunida en el exterior de la taberna. A lo ancho de la puerta de la taberna está clavado un tablero con una leyenda precipitadamente escrita 'CERRADO DEBIDO A LOS IMPUESTOS'.

 

Theresa y Pelenius y el carromato están en el centro del gentío. Todo el mundo está enfadado.

 

Xena y Gabrielle se aproximan y escuchan.

 

PELENIUS

¡No lo entiendo! ¡Como pudo llegar
y tomarlo todo!

 

Un hombre anciano, con una expresión hostil, da un paso adelante.

 

ANCIANO 

¡Solo lo hizo! ¡Marchó con sus
soldados y eso fue todo! ¡Ahora,
tenemos que pagarle por todo!

 

TABERNERO

¡Cinco dinares de tasa por una copa de aguamiel!
¡Es más de lo que vale la propia aguamiel!

 

Gabrielle y Xena intercambian miradas. Xena saca una moneda de algún sitio y la lanza por los aires. Ambas examinan la moneda. Xena señala a Gabrielle. Gabrielle sacude la cabeza y da un paso adelante.

 

GABRIELLE

Perdón.

 

 

Todo el mundo se gira para mirarla.

 

TABERNERO

¿Quién eres tu? ¡Tu no eres de los nuestros!

 

Xena aclara su garganta. El tabernero se gira y la ve y pega un brinco asustado.

 

TABERNERO

(Continúa)

¡*Tu* definitivamente no eres de los nuestros!

 

Xena le echa una mirada al hombre.

 

 

GABRIELLE

No, somos viajeras, nos encontramos....

 

PELENIUS

¡OH! ¡Oh! ¡Nosotros las trajimos!
¡Son nuestras amigas!
¡Nos encontramos con ellas en el camino!

 

ANCIANO 

Bueno, habéis escogido un mal momento
para visitarnos. ¡Todo está cerrado!

(pausa)

A menos que tengáis un montón de dinares.

 

Todo el mundo se inclina hacia Gabrielle y Xena con profundo interés.

 

TABERNERO

¿Los tenéis?

 

GABRIELLE

No, pero....

 

Todo el mundo da un paso atrás, despreciando a Xena y a Gabrielle y murmurando.

 

THERESA

(sollozando)

Ahora nunca conseguiremos casarnos.
¡No tenemos cincuenta dinares!
¡No tenemos ni CINCO dinares!

 

De pronto, los soldados entran marcando el paso, con un hombre con un cinturón morado. Los aldeanos le echan una mirada y corren. Se dispersan en todas las direcciones, dejando el carromato, el caballo, Xena y Gabrielle solas frente a la taberna.

 

HOMBRE DEL CINTURÓN

Vosotras, vosotras.
El príncipe ha proclamado una tasa por reunión.
¡Cinco dinares!¡Cambio exacto, por favor!

 

El hombre tiende su mano hacia Xena.

 

XENA

No estamos reunidas, estamos juntas.

 

El hombre la mira, después mira a Gabrielle.

 

HOMBRE DEL CINTURÓN

Solo la gente casada está exenta
de la tasa. ¡Cinco dinares!

 

XENA

De acuerdo entonces... Estamos casadas.

 

 

El hombre del cinturón morado mira dubitativo a Xena. Gabrielle eleva una ceja y cruza sus brazos, intentando no sonreír.

 

HOMBRE DEL CINTURÓN

¿La una con la otra?

 

XENA

(gruñendo)

Si. ¿Tienes algún problema con eso?

 

HOMBRE DEL CINTURÓN

No hay que ser tan quisquilloso.
¿Es vuestro caballo?

 

GABRIELLE Y XENA

No.

 

El hombre del cinturón morado palmea una etiqueta sobre el caballo que pone diez dinares. Después se marcha con sus soldados. Xena atrapa a Gabrielle mirándola.

 

XENA

¿Qué?

 

 

GABRIELLE

(sonriendo)

¿Eso fue una proposición?

 

 

Xena pone una mirada de 'atrapada en la lámpara de aceite'. Es salvada por la repentina aparición de Theresa, señalándolas con un dedo.

 

THERESA

¡Oh! ¡Rápido! Por favor!
¡¡¡¡Necesitamos vuestra ayuda desesperadamente!!!!

 

XENA

Claro.
Vamos, Gabrielle.
El deber nos llama.

 

 

Xena camina hacia Theresa con determinación. Gabrielle la sigue, una sonrisa pensativa en su rostro.

 

CORTE A:

 

INT. CASA DE THERESA - UN POCO MÁS TARDE

 

El interior de la casa de Theresa es precioso. Hay lazos y adornos sobre todas las cosas incluyendo las faldas de la mesa. Almohadas bordadas situadas sobre cualquier superficie lisa. La habitación está llena de gente incluyendo a Pelenius, y sus MADRES y PADRES. Los hombres están vestidos con unos bien confeccionados trajes de mercaderes y las mujeres llevan simples vestidos y delantales.

 

Theresa, Gabrielle, y Xena entran.

 

PELENIUS

¡Ah! ¡Gran Xena! ¡Muchas gracias
por venir a ayudarnos!

 

Los PADRES miran a Xena y a Gabrielle con los ojos bien abiertos, y una mirada dubitativa.

 

THERESA

¡Si! ¡Son maravillosas, mamá!
¡Estoy segura de que sabrán QUE hacer!

(pausa, a Xena)

¿Verdad?

 

Xena lanza una moneda y se la muestra a Gabrielle. Gabrielle suspira.

 

GABRIELLE

Estoy segura de que ayudaremos en lo que podamos... ¿Nadie sabe
por qué ese príncipe de pronto tomó la ciudad?

 

 

MAMÁ DE THERESA

¡No!

 

PAPÁ DE THERESA

¡Si!

 

MAMÁ DE PELENIUS

Es una maldición de los dioses! ¡Ya lo dije!
¡Debemos hacer un sacrificio!

 

PAPÁ DE PELENIUS

¡¡¡¡Una conspiración!!!! ¡Una conspiración, te digo!
¡Van a aplastarnos,
y arrancarnos hasta la última cosa hasta destruirnos!

 

Gabrielle los mira a los cuatro.

 

GABRIELLE

Vale. Está bien, Xena, tu turno.

 

Gabrielle se gira y palmea una mano de Xena como si fueran un equipo. Xena da un paso adelante.

 

XENA

Entonces, ninguna razón, ¿huh?

 

 

PAPÁ DE THERESA

¡No!

 

MAMÁ DE THERESA

¡Si!

 

Xena silba con fuerza, deteniendo a los padres de Pelenius que están a punto de romper a hablar por los codos.

 

XENA

Me hago una idea. ¿Por qué no solo esperar?
Ese príncipe no va a estar aquí durante
mucho tiempo antes de dejar el lugar seco.
Una vez que se vaya, podéis casaros.

 

 

Los padres asienten y murmuran.

 

PELENIUS

¡Si! ¡Qué espléndida idea! ¡Justo al asunto!
¡Gran Xena, eres brillante!

 

THERESA

¡¡¡¡NO!!!!

 

Todo el mundo mira sorprendido a Theresa. Theresa pone su mano sobre su boca.

 

TODOS

¿No?

 

Theresa camina arrastrando los pies y tira de Xena y Gabrielle hacia un lado. Mira hacia atrás con ansiedad.

 

THERESA

(murmurando)

No podemos esperar.
Tenemos que casarnos ahora.

 

GABRIELLE

¿Justo ahora?

 

 

Theresa comprueba el reloj de sol cercano, después cuenta con los dedos. Una mirada preocupada cruza su rostro.

 

THERESA

¡Nuestros padres son muy, muy conservadores!

 

Xena y Gabrielle miran hacia detrás de Theresa. Los padres y Pelenius están inclinados hacia ellas, ahuecando las orejas. Theresa señala el reloj de sol. Xena y Gabrielle intercambian miradas confusas. Theresa señala enfáticamente su propio estómago y eleva las cejas, haciendo un gesto.

 

Una pista llega volando desde la ventana, golpeando a Xena y a Gabrielle por detrás en la cabeza.

 

GABRIELLE

¡Oh!

 

XENA

Lo cogí.

 

Xena y Gabrielle vuelven hacia la puerta. Todo el mundo las sigue. Se reúnen ansiosos en torno a Xena y Gabrielle.

 

PELENIUS

Gran Xena, sé que podemos contar contigo.

 

Xena hace una mueca. Gabrielle le golpea en el estómago con un codo. El grupo se acerca. Gabrielle y Xena se echan para atrás un poco más..

 

 

GABRIELLE

Nosotras... uh... Idearemos un plan. ¿De acuerdo?

 

MAMÁ DE THERESA

¡Un plan! ¡Qué espléndido!

 

MAMÁ DE PELENIUS

¡Es un regalo de los dioses! ¡Maravilloso! ¡Un plan!

 

PAPÁ DE PELENIUS

¿Un complot dices? ¡Un complot!
¡Lo sabía! ¡Lo supe todo el tiempo!

 

PAPÁ DE THERESA

¡Brillante! ¡Brillante!

 

Xena y Gabrielle escapan por la puerta y la cierran de golpe tras ellas.

 

CORTE A:

 

EXT. CASA DE THERESA - ÚLTIMA HORA DE LA TARDE

 

En el exterior, el pueblo está cubierto en su mayor parte de etiquetas moradas de impuestos. Xena y Gabrielle miran alrededor, después se miran la una a la otra.

 

GABRIELLE

¿Te has preguntado exactamente como tu y yo
conseguimos meternos en cosas como esta?

 

 

XENA

Intento no pensar en ello. Vamos.

 

Xena comienza a salir. Gabrielle la sigue.

 

GABRIELLE

¿Dónde vamos?

 

XENA

A poner nuestro plan en marcha.

 

Gabrielle agarra la parte inferior de la falda de cuero de Xena y tira de ella para detenerla.

 

GABRIELLE

No tenemos ningún plan.

 

XENA

Eso no nos ha detenido antes.
Ve por ahí.

 

 

Xena señala un pequeño, retorcido y sucio callejón. Desaparecen dentro. Por un momento, solo se oye el revoloteo de las estampas de impuestos. Después Pelenius y Theresa aparecen a la vista. Pelenius señala el callejón, y de puntillas se dirigen hacia él.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO DEL PRÍNCIPE - NOCHE

 

El príncipe ha ocupado la casa más grande del pueblo. Sus hombres han acampado alrededor, levantando un muro de estacas. Han tomado también dos o tres de las casas cercanas. Una tiene un letrero escrito a mano que dice "Cobrador de Impuestos", la otra tiene uno que dice "Mazmorra."

 

Los hombres del príncipe marchan en grupo. Hay un fuego central, con un enorme y ya indefinible cuerpo de un animal cocinándose dentro. Una carreta se dirige hacia la casa del Cobrador de Impuestos, y dos hombres están descargando bolsas y lanzándolas a través de la puerta.

 

Xena y Gabrielle escondidas detrás del muro observan la escena. Gabrielle inexplicablemente lleva una papeleta de impuestos sobre su pecho derecho.

 

XENA

De acuerdo. Ahí está.

 

GABRIELLE

¿Xena, estás segura de que robar
el dinero es una buena idea?

 

 

XENA

¿Tienes una mejor? Además, ellos van
van a dárselo de nuevo a él. Ahora,
ve a distraer a esos guardias mientras me introduzco en
la casa y tomo una bolsa de esos dinares.

 

Gabrielle mira a los guardias. Pone las manos sobre sus caderas.

 

GABRIELLE

¿Por qué siempre tengo que distraerlos yo?
¿Por qué no distraes tu a los guardias,
y me dejas a mí que entre?

 

XENA

¡Gabrielle, ahora no es el momento
para el argumento número seis!

 

 

GABRIELLE

Pero....

 

XENA

Está bien.
Lo haces porque tu bailas
mejor que yo. ¿Vale?

 

GABRIELLE

Hmm. Vale por ahora.
Pero no tardes mucho.
Mi espalda no está para esto.

 

Gabrielle se detiene, después estira sus ropas, y camina hacia la lumbre, adoptando un caminar sexy. Xena la mira alejarse, totalmente absorta observándola durante un momento. Una aerodinámica sonrisa aparece en su rostro.

 

XENA

Esta es mi chica.

 

 

Xena de mala gana deja su escondite y desaparece en las sombras.

 

CORTE A:

 

EXT. CASA DEL COBRADOR DE IMPUESTOS - NOCHE

 

Seis guardias están de pie en el exterior de la casa, con sus armas. Tienen algunos objetos con la punta afilada y parecen mas puerco espinos humanos  que soldados. La puerta de la casa está cerrada, encadenada, acerrojada y tiene un gran letrero que dice, "¡Mantenerse alejados por orden del Príncipe Xerxes!" Y "¡O de otra manera!"

 

Los soldados miran alrededor muy alertas, observando a todo el que se aproxima a la casa. Sus ojos van de un lado a otro, ojeando.

 

Xena, en el suelo, gatea hacia ellos sin ser en absoluto detectada. Hace una pausa detrás de una caja demasiado pequeña para esconder su cuerpo y echa una mirada.

 

Un hombre mira por encima de ella, y se rasca sus inmencionables. Xena apoya su cabeza de nuevo en el suelo y espera.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO DEL PRÍNCIPE - NOCHE

 

Gabrielle pasea hacia la lumbre. Todos los guardias se detienen y la miran. Gabrielle intenta una pose con una mano en su cadera.

 

GABRIELLE

Hola, chicos.

 

 

Los guardias se miran los unos a los otros, y de nuevo a Gabrielle.

 

JEFE DE LA GUARDIA

¡Alto! ¡No se permite estar aquí!

 

Gabrielle baja la mirada hacia sus botas, después hacia el guardia.

 

GABRIELLE

Me he detenido y no quiero ir allí.

 

JEFE DE LA GUARDIA

(sorprendido)

¿Entonces por qué estás aquí?

 

GABRIELLE

Estoy buscando algunos hombres atractivos
para hablar. ¿Sabéis donde puedo encontrar alguno?

 

 

Los guardias se miran unos a otros con cautela y después de nuevo a Gabrielle.

 

JEFE DE LA GUARDIA

No. Los únicos que estamos aquí somos nosotros.

 

Gabrielle rasca su mandíbula.

 

GABRIELLE

(en voz baja)

Un público duro.

(a los hombres)

Podría bailar para vosotros.
¿Queréis?

 

Los hombres murmuran, y se encogen de hombros. Gabrielle divisa a Xena detrás de la caja, convulsionada por la risa.

 

SEGUNDO GUARDIA

¿Conoces alguna danza tradicional?
Mi mamá solía bailar una.

 

GABRIELLE

¿Queréis oír una historia?
Conozco algunas geniales acerca de
Xena, la Princesa Guerrera.

 

Los hombres rascan sus cabezas y otros lugares. Gabrielle suspira, y camina hacia ellos, y saca algo del bolsillo de su cinturón.

 

GABRIELLE

(Continúa)

¿Una partida de cartas?

 

 

Las orejas se levantan, los hombres se apresuran y se pelean por sentarse a los pies de Gabrielle. Los hombres de la casa del cobrador de impuestos casi se empalan los unos a los otros.

 

JEFE DE LA GUARDIA

Oh, eso es genial. Pensé que tendríamos
que pulir nuestras espadas toda la noche.

(pausa)

¿Conoces Ir de Pesca?

 

Gabrielle le mira. Le tiende la baraja de cartas.

 

GABRIELLE

Sé mas acerca de pescar de lo que tu
seguramente soñarías. Baraja.

 

CORTE A:

 

EXT. CASA DEL COBRADOR DE IMPUESTOS - NOCHE

 

Xena se pone de pie y se limpia el polvo con las manos. Camina hacia la casa del cobrador de impuestos y mira la puerta, cubierta con cadenas, cerrojos y barricadas. Se gira y camina hacia una ventana lateral,  levantando el picaporte para abrirla. Gira con facilidad. Xena mira alrededor.

 

XENA

Un poco de dulce.

 

 

Xena salta con gracia dentro de la casa.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO DEL PRÍNCIPE - NOCHE

 

Gabrielle y los guardias juegan a las cartas. Gabrielle mira sobre los hombros de los guardias hacia la casa del cobrador de impuestos. De pronto, Xena aparece en la ventana superior, blandiendo varios conjuntos de ropa interior.

 

GABRIELLE

Sujetadores.

 

 

JEFE DE LA GUARDIA

¿Qué?

 

GABRIELLE

Uh, quiero decir, calabazas. ¿Alguna calabaza?

 

Todos los hombres buscan con ahínco entre sus cartas. Gabrielle le hace un gesto a Xena. Xena le sonríe de vuelta, después desaparece.

 

CORTE A:

 

EXT. CASA DEL COBRADOR DE IMPUESTO - NOCHE

 

Theresa y Pelenius avanzan a rastras desde detrás de la casa. Divisan a Gabrielle con los guardias. 

 

PELENIUS

¡Mira! ¿Ves eso?
¡Pastelito, se han unido al enemigo!

 

THERESA

¡Oh no! ¡No pueden hacer eso!
¡Eran tan agradables!

 

Pelenius mira hacia la puerta.

 

PELENIUS

¡Tendré que hacer esto yo mismo!

 

Pelenius se aproxima a la puerta. Agarra una de las cadenas y tira con fuerza.

 

Las campanas suenan. Las alarmas suenan. Un pájaro grita. Los muertos se despiertan.  Pelenius intenta poner de nuevo las cadenas, golpeándolas frenéticamente en su lugar.

 

PELENIUS

(Continúa)

¡Oh! ¡¡¡Oh!!! ¡¡¡¡Oh!!!!

 

THERESA

¡Aiieee!

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO DEL PRÍNCIPE - NOCHE

 

Las campanas suenan. Los guardias saltan y miran alrededor. Divisan a los dos amantes junto a la casa del cobrador de impuestos. 

 

JEFE DE LA GUARDIA

¡Invasores! ¡Ladrones!
¡Defraudadores de impuestos! ¡Ataque!

 

Los guardias esparcen sus cartas y se dirigen hacia la casa del cobrador de impuestos a toda velocidad.

 

GABRIELLE

¡¡¡¡¡XENA!!!!!

 

 

CORTE A:

 

EXT. CASA DEL COBRADOR DE IMPUESTOS - AL MISMO TIEMPO

 

Xena salta por la ventana, una bolsa de monedas en su mano. Se detiene totalmente cuando divisa el numeroso grupo de guardias que se dirigen hacia ella a todo correr.

 

PELENIUS

¡Gran Xena! ¡¡¡Sálvanos!!! ¡¡¡Ayuda!!!

 

Xena los mira, y mira a los guardias. Casi están en la casa.

 

XENA

Y yo que dejé de ser
un señor de la guerra... ¿por qué, otra vez?

 

Xena agarra a Pelenius y le lanza la bolsa a las manos.

 

PELENIUS

¿¿¿Qué haremos???

 

XENA

¡¡¡CORRER!!!

 

Xena le da un empujón a Pelenius en la dirección correcta, después empuja a Theresa tras él.

 

THERESA

¡¡¡¡¡¡¡Aeeeiiiii!!!!!!! No puedo correr
¡¡¡¡No puedo correr, no puedo!!!!....

 

XENA

¡CORRE! ¡¡¡O le diré a todo el mundo
que estás EMBARAZADA!!!

 

 

THERESA

¡Aii... ack! ¡Ya voy!

 

Pelenius y Theresa corren como sabuesos desde la plaza. Xena se gira para encararse con los arrebatados guardias. Ellos levantan sus armas y lanzan un grito.

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL SEGUNDO ACTO

ACTO TRES