Guía Episodios Introducción Acto 1 Acto 2 Acto 3 Acto 4

ACTO TERCERO

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT.  ALDEA - DÍA

 

Xena baja caminando por un sucio camino, llevando de las riendas a ARGO. Está desarmada, y no viste con sus cueros y armadura normales, sino con ropa normal. Botas, pantalones, camisa remetida  sujeta por un cinturón ancho y una capa  áspera y raída.  Parece cansada, con ojeras.  Es evidente que no ha estado durmiendo bien, si es que ha dormido algo.  Argo sacude su cabeza y empuja suavemente a su dueña.

 

 

XENA

Tranquila, muchacha.
No mucho más lejos.
Estaremos allí pronto.

 

Ephiny, Xena y Gabrielle caminan a través de la niebla y salen al lado de la casa de Gabrielle en su infancia.

 

Observan como la otra Xena camina lentamente hacia la casa.

 

 

Antes incluso de que ella pueda soltar las riendas de Argo, HERODOTUS sale del umbral con una improvisada horca en sus manos.

 

HERODOTUS

¡Fuera de mis tierras, bruja asesina!

 

No haciendo caso del arrebato del viejo hombre, Xena extrae la bolsa de Gabrielle de detrás de la montura de Argo.  Dando la vuelta lentamente, se lo tiende para que él lo vea.

 

XENA

Esto era de Gabrielle. Son sus pergaminos.
Pensé que le gustaría tenerlos.

 

HERODOTUS

¿No has tenido suficiente con matar a mi niña
llevándola a la guerra?
¿Que ahora tienes que
torturarnos volviendo aquí
?¿Trayéndonos su cuerpo
  de vuelta no cons
eguiste satisfacer tu naturaleza sádica?
Su madre no ha estado bien desde el día en que
 quemamos sus restos. Has traído la desgracia a mi 
familia. Puede que muera en el intento, pero si no
te alejas de mis tierras, ¡te juro que te mataré yo mismo!

 

 

Sin romper el contacto visual con el enfurecido hombre, Xena dobla sus rodillas y deja la bolsa sobre el suelo. Después se levanta y toma a Argo, alejándose de la casa sin decir palabra.

 

El trío la sigue mientras baja por un camino hacia una sencilla tumba en un pequeño claro.  Deja fluir sus lágrimas sobre sus mejillas mientras se acerca y se arrodilla junto a la piedra. Se detiene a quitar algunas malas hierbas lejos de la base.

 

XENA

Hola, Bardo.  Dioses, te hecho tanto de menos.
Gabrielle, por favor perdóname.
¡Nunca debí llevarte allí!.

 

 

Gabrielle puede sentir a su Xena profundamente afectada, conteniendo su respiración. Dándose la vuelta para mirarle a la cara, puede ver el miedo, dolor y pesar en sus ojos azules.

 

GABRIELLE

Xena, Xena escúchame.
No sucedió de esa manera.
Me trajiste de vuelta.
Estoy aquí.

 

 

Gabrielle limpia una lágrima de la mejilla de Xena y le da un beso en el mismo lugar.

 

Ella susurra en la mejilla de Xena.

 

GABRIELLE

(Continua)

Estoy aquí.

 

 

La otra Xena está arrodillada sobre la tumba, parece perdida en su dolor mientras se balancea lentamente hacia adelante y hacia atrás.

 

XENA

¿Por qué nunca nos damos cuenta de lo que significa amar
hasta que es demasiado tarde?  Sé que puedes oírme.

 

Ella muestra una sonrisa triste, intentando hacer una broma.

 

XENA

(Continua)

Y por una vez, vas a estar callada y vas escucharme .
Te amo, Gabrielle. No estoy segura de que pueda seguir el camino
que empecé contigo, pero te prometí que no me convertiría en
 un monstruo.  Esa es una promesa que me propongo mantener.

(pausa)

Deseche mi espada.  Sabía que si la volvía 
a coger, ya no habría vuelta atrás.  Me diste
tanto y no deshonraré tu memoria
haciendo algo que odiarías.

 

 

Mira para arriba, hacia el cielo, para ver una paloma posada en el árbol sobre ella. No puede aliviar su dolor pero sonríe mientras continua hablando a la tumba.

 

XENA

(Continua)

Realmente, pienso que estarías orgullosa de mí. Estoy usando
mis habilidades
para sanar.  Viajo de un lado a otro y hago
lo que puedo por la gente.  Sorprendente, ¿verdad? De
mensajera de la muerte a portadora de la misericordia.

 

 

FUNDE A:

 

EXT. AMPHIPOLIS.  DÍA

 

Xena cabalga hasta la taberna de su madre y desmonta, tomándose tiempo para estirarse mientras que mira la aldea.  La mayoría de los habitantes no le están prestando mucha atención, más  interesados en sus propios asuntos.

 

Ella toma sus alforjas, echándoselas sobre sus hombros. Camina lentamente hacia el edificio.

 

CORTE A:

 

INT.  TABERNA - DÍA

 

CYRENE está junto a una mesa, pasando un paño sobre ella, mientras limpia los restos que dejó su último cliente.  Mira para arriba y sonríe cuando ve a Xena.  Rápidamente se va hacia ella y abraza a su hija.

 

CYRENE

¡Gracias a los dioses que estás aquí!

 

XENA

¿Cuál es el problema?

 

CYRENE

Es Solan....

 

Gabrielle busca sostén en Xena ante la mención del nombre de su hijo muerto hace ya tiempo.  Ella mira a Ephiny.

 

GABRIELLE

¿Solan está vivo?

 

 

EPHINY

Sí.  Pero....

Observa.

 

Gabrielle levanta la mirada para ver a su Xena mordiéndose los labios y aguantando las lágrimas.

 

 

GABRIELLE

(susurrando)

Lo siento.

 

 

XENA

Eso ya paso, Gabrielle.
No hay nada por lo que disculparse.

 

La Xena de este lugar y tiempo tira de Cyrene con una expresión de pánico en su cara.

 

CYRENE

Intente avisarte, pero
nadie podía encontrarte.

 

XENA

¿Qué pasa con él? ¿Dónde está Solan?

 

 

CYRENE

Se fue, Xena.  Él se marcho hace un mes, más o menos.
Estaba muy disgustado por traerlo y dejarlo aquí.

 

XENA

Se lo explique. Era muy peligroso que viajase 
conmigo.
Todavía hay mucha gente por ahí fuera
que nos mataría
a ambos, a la menor oportunidad.

 

CYRENE

Lo se. Intenté decírselo, pero él no escuchaba.
Sólo sabía decir que tu realmente no le querías. Que primero
le dejaste con los centauros y después me lo trajiste
a mí.  Él está convencido de que no lo amas.

 

XENA

Es ridículo. La razón porque hice esas cosas es porque
le amo. 
Tu, Solan y Toris sois los únicos
que hacen que mi vida tenga sentido.

 

CYRENE

Xena, es un muchacho testarudo.
Simplemente no lo entiende.

 

XENA

¿Hacia dónde se fue?

 

CYRENE

No estoy segura, pero oí un rumor de que se había alistado, en un ejército del norte de aquí.  Envié a Toris para buscarlo.  No he tenido noticias de él en dos semanas.  Xena, tienes que hacer algo.

 

XENA

Lo haré, no te preocupes.

 

 

Xena sale corriendo de la taberna y salta sobre Argo. Salen de la aldea galopando.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO - NOCHE

 

Xena se para en las afueras del campamento de un gran ejército. Desmonta a Argo y aleja la yegua con una palmada en la grupa.

 

El trío observa atento.  Los ojos de Xena se abren de par en par cuando se da cuenta de lo que está viendo caminando.

 

XENA

(susurrando)

Oh no.

 

 

GABRIELLE

¿Qué?

 

XENA

Es Callisto.

 

GABRIELLE

¿Callisto? Pero Callisto está muerta.

 

 

EPHINY

No en esta realidad. En este tiempo y en este sitio,
ella va rápidamente en camino de convertirse
en la peor amenaza de Grecia, y posiblemente,
en la peor que el mundo haya conocido nunca.

 

La Xena que observan, se mueve despacio y cuidadosamente por la parte posterior del campamento. Todavía va desarmada. Moviéndose sigilosamente, se quita su capa de alrededor de su cuello, y la sostiene en sus manos como una red.

 

Escuchando con atención, espera el momento oportuno. Entonces, lanza la capa encima de un centinela, lo lanza al suelo y lo golpea con un puñetazo en la mandíbula. Abriendo la capa, lo mira y luego mira la espada que está en su costado. Después de unos pequeños momentos de duda, ella la saca de su vaina y se gira hacia el campamento.

 

Escondida entre las sombras, se detiene al lado de una tienda de campaña para intentar contar a los soldados del campamento.

 

XENA

(a sí misma)

Cien a uno parece bastante justo.

 

Continuando tranquilamente, se desplaza por entre las tiendas, pasando totalmente desapercibida para los hombres del campamento. Esto se debe, en parte, al juego que se está disputando, y a la cerveza que está fluyendo libremente.

 

Ella divisa alrededor del campamento, lo que sabe que debe ser la tienda de Callisto. Xena continua moviéndose entre las tiendas, hasta que no le queda otra opción que salir a campo abierto. Caminando desde las sombras, sólo consigue hacer un paso, antes de que escuche la voz de SOLAN detrás suyo.

 

Este Solan es más viejo que el chico que Xena y Gabrielle conocen. Es un joven fuerte, atractivo, pero con una expresión desilusionada, casi cruel.

 

SOLAN

Bien, ya era hora de que
me visitaras, Madre.

 

Girándose, se encuentra cara a cara con su hijo. Permaneciendo detrás de él, se encuentran Callisto y cinco guardias. Callisto suelta una sonrisa maníaca mientras camina hacia allá, chocando sus palmas en una sonrisa casi infantil.

 

CALLISTO

Oh Xeeeena, bienvenida. Te echaba de menos.

 

 

XENA

No vine a por ti Callisto.
He venido a por mi hijo.

 

Callisto rodea a Xena lentamente, continua ofreciéndole la más sádica de sus risitas.

 

CALLISTO

He oído lo de tu pequeña amiga.
Qué pena. Era una chica muy maja.

 

 

Xena se está enfureciendo ante las burlas de Callisto. Ella hace un paso para acercarse a Callisto, antes de silbar.

 

XENA

¡No hables de ella!
No tienes derecho a hablar de ella.

 

 

CALLISTO

¿Qué ocurre Xena? ¿No estás interesada en
enfrentarte al hecho de que tu eres la responsable de otra
muerte inocente? Escuché que la llevaste en medio de la 
guerra de Tesalia-Mitoa. Eres una chica lista.
Dejar que alguien mate en tu lugar.

 

XENA

¡BASTA! Estoy aquí para recuperar a mi hijo.

 

Callisto regresa hacia Solan y lanza su arma encima de su hombro, dándole un golpe muy posesivo en el pecho.

 

CALLISTO

Él no tiene ningún interés en irse contigo.
Ha venido a un sitio en donde fue bien recibido.

(pausa)

No voy a dejarlo tirado en cualquier lugar,
como hacía en antiguas disputas.

 

XENA

(moviendo su mano)

Vamos, Solan.

 

 

SOLAN

No iré a ninguna parte contigo.

 

Lentamente él desenfunda una espada de la funda de su cintura.

 

SOLAN

(continua)

En realidad, tu tampoco
irás a ninguna parte.

 

 

Levanta su espada y ondea el sable para incitar a que Xena haga lo mismo.

 

XENA

No lucharé contigo, Solan.

 

 

CALLISTO

Ves, Solan. Te lo dije. Le importa más la muerte
que su propio hijo. Ella no romperá su promesa
a su pequeña y dulce y MUERTA, Gabrielle.

 

Xena ignora la burla de Callisto y mira a su hijo.

 

XENA

No lucharé contigo porque te quiero.

 

CALLISTO

(susurrando a Solan)

Te está mintiendo. Te traerá de vuelta a esa
escondida en una pequeña aldea y luego se
marchará otra vez, como siempre.

 

Xena muestra un rostro confundido, mientras escucha a Callisto, pero continua sosteniendo su mirada de madre. De pronto, todo el resentimiento y la rabia que él ha sentido hacia su madre llega a su punto más álgido. Se separa de Callisto y ataca a Xena para intentar matarla.

 

Xena bloquea su ataque fácilmente, después se aparta varios pasos para dejarle pasar. Él se gira y se prepara para golpear otra vez.

 

SOLAN

¡TE ODIO!

 

XENA

Solan, no hagas esto.
No te conviertas en lo que yo soy.

 

Callisto vuelve a reírse y detiene a sus soldados, mientras ellos se dirigen a ayudar a Solan.

 

CALLISTO

Dejad que lo haga él sólo. Si él no puede
luchar contra ella, no nos sirve.

 

 

Todos forman un círculo y observan como Solan continua provocando a su madre.

 

SOLAN

Lucha conmigo, ¡maldita sea!

 

XENA

(bloqueando otro golpe)

¡No!

 

Pronto su rabia irrumpe con más fuerza, y sus golpes se vuelven más duros y furiosos.

 

SOLAN

¡Entonces te mataré!

 

Ephiny se percata – mientras observan – que Xena se ha girado, y que descienden algunas lágrimas por la cara de Gabrielle. Gabrielle mira a su acompañante.

 

GABRIELLE

No necesitamos presenciar esto.
Las dos sabemos lo que hará.
Por favor, sácanos de aquí.

 

 

FUNDE A:

 

EXT. CAMPAMENTO – NOCHE

 

El trío vuelve al campamento. Xena se sienta en una roca y se frota sus ojos mientras Ephiny y Gabrielle la observan.

 

EPHINY

(susurrándole a Gabrielle)

No acabó del modo que tu pensabas.

 

GABRIELLE

¿Te refieres a que ella no dejó que la matara?

 

 

Ephiny sacude su cabeza y  aparta a Gabrielle hacia un lado.

 

EPHINY

Se mataron uno al otro. Solan estaba tan consumido
por su rabia hacia su madre por abandonarlo,
que ya había empezado su camino 
descendiente. Xena lo sabía así que....

 

GABRIELLE

¿Ella lo mató para evitar que él
se convirtiera en lo que ella era?

 

Ephiny simplemente asiente. Gabrielle se gira y se dirige hacia Xena, arrodillándose a su lado. Ella le acaricia la espalda, haciendo que Xena se gire.

 

GABRIELLE

(continua)

No ocurrió de ese modo. Y aunque
lo que ocurrió fue horrible,
las dos sabemos que él es feliz.

 

XENA

Lo sé. Quiero decir que cuando Solan murió,
no podía imaginar un final peor para él.

(pausa)

Hasta ahora.

 

 

FUNDE A NEGRO.

 

FIN DEL TERCER ACTO

 

ACTO CUATRO