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ACTO PRIMERO

 

ABRE DE NEGRO:

 

INT. DORMITORIO - ANOCHECER

 

Gabrielle está tendida de lado mientras Xena atentamente coloca un vendaje en su herida. Gabrielle lentamente abre los ojos cuando siente los labios de Xena en su frente.

 

GABRIELLE

No podía atraparla y a la vez protegerla a ella.

 

 

XENA

Lo sé. Hiciste lo correcto.

 

GABRIELLE

¿Entonces por qué duele tanto?

 

XENA

La flecha se clavó en tu espalda, cerca de tu

columna vertebral. Entró profundamente. Tuve que hacer

varios cortes para sacarla.

 

GABRIELLE

¿Voy a ponerme bien?

 

XENA

Claro que si. Unos cuantos días de

descanso y estarás bien.

 

Intenta aguantar las lágrimas mientras peina con sus dedos el cabello de Gabrielle.

 

XENA

(Continua)

Ahora descansa ¿de acuerdo?

 

 

Gabrielle emite un suave gruñido y se queda absolutamente dormida antes de que Xena pueda terminar la frase.

 

Xena se pone de pie y se gira hacia donde Adrienne y Safo están sentadas, en mesa de la esquina. Vuelve a mirar a Gabrielle y suavemente atraviesa la habitación. Se detiene y apoya las manos sobre la mesa, mirando directamente a Adrienne.

 

XENA

Ahora. ¿Tienes. Algo. Que.

Ver. Con. Esto?

 

ADRIENNE

¡No! Xena, lo juro, no tengo ni idea

de quien está detrás. Nunca haría daño a

Safo y ciertamente no dañaría a Gabrielle.

 

Safo toma el puño cerrado de Xena y lo acaricia.

 

SAFO

¿Ella está bien?

 

XENA

Quizá haya algún daño cerca de su columna vertebral.

No lo sabré seguro hasta que la hinchazón

desaparezca, pero tal vez nunca vuelva a andar.

 

Safo pone su rostro entre sus manos, sacudiendo la cabeza lentamente. Vuelve a mirar a Xena con lágrimas en los ojos.

 

SAFO

Lo siento mucho.

 

XENA

Yo también Y también quienquiera que le haya hecho esto

a ella. Han cruzado una línea conmigo.

 

 

ADRIENNE

¿Hay algo que podamos hacer para ayudar?

 

XENA

(asintiendo)

Oh seguro que sí.

 

CORTE A:

 

EXT. PUEBLO - DÍA

 

Xena, Adrienne y Safo, aún vestida como Gabrielle, caminan por el pueblo y Xena va en línea recta hacia la oficina del magistrado. Adrienne le agarra por el brazo.

 

ADRIENNE

Xena, confía en mí esta vez. Danus

es un imbécil. Si entras ahí

buscando problemas, él te los dará.

 

XENA

¿Tengo yo pinta de ser alguien a

quien le preocupen los problemas?

 

 

ADRIENNE

No, pero déjame intentar algo antes de que

amenaces con matarle. Hemos tratado con él

muchas veces. Sabemos como tratar con él. Queremos

ayudarte a encontrar quien hizo daño a

Gabrielle, pero golpearle en la cabeza

no va a llevarnos a ninguna parte.

 

XENA

Quizá no, pero me sentiré mucho mejor.

 

Adrienne mira a Safo y entiende completamente lo que Xena está diciendo.

 

ADRIENNE

Yo también lo haría, pero por favor déjame intentar ayudarte

primero. Tu nos has ayudado a mantener a

Safo a salvo. Es lo mínimo que podemos

hacer por las mujeres que salvaron su vida.

 

Xena asiente de mala gana, pero se retira un paso y deja a Adrienne entrar primero.

 

CORTE A:

 

INT. OFICINA - DÍA

 

Danus está sentado en una larga mesa con varios de sus hombres. Están jugando algún tipo de juego de cartas y hay un montón de dinero en medio.

 

XENA

Aquí tenemos una visión de como gastar

bien el dinero de los impuestos de la gente.

 

Todos los ojos se vuelven hacia el trío. Adrienne da un paso adelante, Safo toma la mano de Xena y la sujeta. En parte para darle apoyo y en parte para intentar retenerla.

 

ADRIENNE

Tenemos que hacer un informe, Danus.

Alguien intentó matar a Safo.

 

Danus tira sus cartas y se levanta de la mesa.

 

DANUS

¿Cuándo?

 

ADRIENNE

Estábamos en el sitio de la obra con

Xena y Gabrielle y alguien

le disparó por encima del muro.

 

DANUS

¿Tenéis alguna idea de quien fue?

 

XENA

Si la tuviéramos, no estaríamos aquí.

 

DANUS

Oh, ¿por qué no?

 

XENA

Ya lo habría matado.

 

SAFO

(quedamente)

Xena....

 

 

Xena asiente de nuevo y se detiene antes de hablar demasiado. Mira los rostros de los jóvenes jugando a las cartas con Danus. Mientras los evalúa, se da cuenta de que llevan puestos capas como la que ella vio desaparecer sobre el muro. Se tensa y Safo una vez mas intenta calmarla. Toma a Xena por el brazo y la lleva a una esquina.

 

SAFO

No.

 

XENA

Fue uno de ellos. Vi

una de esas capas....

 

SAFO

No necesariamente. Es una prenda corriente del

uniforme y un montón de gente en la isla lo lleva

también. Xena, si muestras tus cartas,

no le harás ningún bien a Gabrielle. Vamos a dar

esto por terminado y volver a casa para que

puedas estar con ella. Recuerda, tenemos el

cerebro, pero Danus tiene los números y no

vacilará en enviar a cada guardia

bajo su mano sobre ti.

 

XENA

De acuerdo.

 

Sonríe a Safo.

 

XENA

(Continua)

Hablas como Gabrielle.

 

 

SAFO

Tomaré eso como un gran cumplido.

 

Al otro lado de la habitación, Adrienne sigue ocupada conversando con Danus.

 

DANUS

Abriré una investigación inmediatamente.

Llevaré algunos hombres a ver que

podemos averiguar. Necesitaré ver a Safo también.

 

SAFO

No puedes. Está malherida

y necesita descansar.

 

 

ADRIENNE

No dejaré que la molestes, al menos

no hoy. Mañana quizá.

 

DANUS

(asintiendo)

De acuerdo. Volved allí y

esperadnos. Estaremos allí más tarde.

 

CORTE A:

 

INT. DORMITORIO - DÍA

 

Xena está sentada en la cama limpiando la piel de Gabrielle con un paño. Está claro que su condición no ha mejorado y probablemente ha ido a peor desde la última vez que Xena la vio.

 

XENA

Aguanta, cariño.

 

Safo entra con una joven criada que lleva una bandeja con comida y algunos otros objetos, que coloca en una mesa junto a la cama. Se inclina cortésmente y sale.

 

SAFO

¿Cómo está?

 

XENA

No muy bien. La herida se ha infectado

y tiene fiebre.

 

SAFO

Aquí tienes las hierbas que pediste.

 

XENA

Gracias. ¿Puedes seguir poniéndole esto

sobre su frente hasta que haga la mezcla?

 

SAFO

Por supuesto.

 

Cambian sus posiciones y Xena comienza a mezclar las hierbas que esperanzadoramente liberarán el cuerpo de Gabrielle de la infección.

 

SAFO

(Continua)

Xena, ¿crees que existe la posibilidad

de que no vuelva a caminar?

 

XENA

Creo que hay bastantes

posibilidades.

 

 

SAFO

¿Qué haréis?

 

XENA

No estoy segura. El único sitio al que podríamos

haber ido ya no existe.

 

SAFO

Podéis quedaros aquí si queréis.

 

XENA

¿Qué?

 

SAFO

Dije que podríais quedaros en la isla si

queréis. Estaríais a salvo aquí y Gabrielle

podría ayudar a enseñar en la escuela. Asumiendo que

consiga abrirla. Créeme cuando te digo,

Xena, que es la primera vez en mi vida que

he tenido algún problema aquí. Siempre ha sido

un lugar maravilloso y pacífico. Aunque

entendería que prefiráis dejar la isla.

Creo que sería muy difícil para

vosotras ser felices aquí.

 

Xena asiente mientras continua mezclando las hierbas. Se muerde el labio durante un segundo antes de volver a sentarse sobre la cama.

 

XENA

Ayúdame a volverla sobre su estómago.

 

Con cuidado, la vuelven, provocando un suave quejido. Xena descubre la herida, que está inflamada y muy enrojecida.

 

Safo intenta no gritar.

 

SAFO

Oh dios mío.

 

 

XENA

Dame esa navaja.

 

Safo le ofrece el objeto referido de la mesa próxima a la cama y Xena coloca el filo sobre la piel de Gabrielle. Xena pasa su mano a través del cabello de Gabrielle aunque está segura que su compañera no puede oírla.

 

XENA

Lo siento, cariño.

Esto va a doler.

 

Procede a cortar y abrir la herida. La sangre y un fétido pus se derraman. Xena rápidamente se encarga de ello con un paño limpio cuidadosamente limpiando la infección. Safo está de pie obviamente luchando con el deseo de vomitar mientras observa las manos de Gabrielle agarrar las sábanas, aunque no haga ni un solo sonido.

 

SAFO

Inconsciente o no, yo estaría

gritando como una loca.

 

XENA

Sabe que no puede. Es un asunto de

supervivencia. Si esto hubiera sucedido en el

camino, tendría que estar callada para

evitar que nadie nos encontrara.

 

Safo sacude la cabeza con incredulidad. Xena sigue trabajando en la herida, colocando las hierbas y después reemplazando el vendaje.

 

SAFO

Estoy segura de que va a ponerse bien.

Pero solo por si acaso, por favor

considera mi oferta.

 

XENA

Lo haré.

 

Baja la mirada a Gabrielle, que lentamente está soltando su agarre en las sábanas.

 

XENA

(Continua)

Lo haremos. Quizá esta es su oportunidad

de ser esa famosa dramaturga.

 

SAFO

¿Perdona?

 

XENA

Solo es algo de otra vida.

 

 

CORTE A:

 

INT. DORMITORIO - DÍA

 

Xena sigue sentada con Gabrielle, comiendo un poco de estofado pero manteniendo un ojo sobre su durmiente compañera cuando se oye una llamada en la puerta.

 

 

XENA

Adelante.

 

Adrienne entra. Lleva una pieza de tela. Cruza la habitación hasta Xena y se la ofrece.

 

ADRIENNE

Danus y sus hombres acaban de llegar, pero me tomé

la libertad de hacer una pequeña investigación

por mi misma primero. Encontré esto enganchado en

la rama del árbol de donde vino la flecha.

 

Xena toma la tela.

 

XENA

Parece que nuestro asesino

perdió su ropa.

 

ADRIENNE

Hizo mas que eso. Se perdió a

sí mismo. Hay un rastro de sangre

en la otra cara del muro

del tamaño de, digamos, una mano.

 

XENA

¿Supongo que no buscarías

la mano?

 

ADRIENNE

No creo que se desgarrase.

 

XENA

Todo es posible.

 

ADRIENNE

Es verdad, pero sospecho que está rota.

Por el aspecto del suelo donde

tuvo lugar el aterrizaje, no fue de lo mas

grácil. Afortunadamente, conozco a

alguien que coincide con esa descripción.

 

Xena se pone de pie en una décima de segundo.

 

XENA

¿Quién?

 

ADRIENNE

El hijo de Danus, Demis. Es bueno con

una ballesta, pero torpe como una cabra.

 

XENA

¿Por qué lo haría?

 

ADRIENNE

El año pasado, solicitó estudiar aquí. Safo le dijo que si,

y desde ese momento todo fue cuesta abajo. Primero, no tiene

talento. Quiero decir, no puede escribir, ni tocar un instrumento,

ni pintar, ni trabajar con la arcilla y ni te cuento lo que

ocurrió cuando intentó cantar. En segundo lugar, quedó

muy claro que estaba terriblemente colado por Safo.

Entonces fue cuando tuve que pedirle que se fuera. Al final

tuvimos que ir a su padre y pedirle que interviniera.

Después de eso no tuvimos más problema.

 

XENA

¿Y ahora la idea de que ella abra una

escuela le ha empujado hasta el límite?

 

ADRIENNE

Creo que es posible.

 

XENA

Necesitamos saberlo con seguridad.

 

 

ADRIENNE

Lo sé, y tengo un plan

si quieres oírlo.

 

Xena hace un gesto hacia Gabrielle.

 

XENA

Mírala. Por supuesto

que quiero oírlo.

 

Adrienne toma asiento en la mesa y hace un gesto a Xena para que se una a ella.

 

ADRIENNE

Creo que esto es lo que debemos hacer.

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL ACTO PRIMERO


ACTO SEGUNDO