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ACTO TRES
ABRE DE NEGRO: EXT. SENDERO - MAÑANA
Xena
y Gabrielle caminan por un sendero ligeramente sombreado. No conversan,
pero se nota claramente que disfrutan de la mutua compañía. La tensión de la
noche anterior ha desaparecido. Se
produce un destello de luz y Afrodita aparece ligeramente despeinada y
el vestido desarreglado. Mira a Gabrielle un poco mas de lo
debido, irritando a Xena. AFRODITA
¡Gracias a “mí” que os he encontrado! Por favor, chicas, vosotras, vamos ¡acompañadme ahora mismo! XENA (desconfiando) ¿Por que?
AFRODITA
No tengo tiempo para discutir contigo, belleza en cuero. Sólo confía en mí, ¿Vale? Antes de que Xena pudiera
decir lo contrario, Afrodita sujeta a ambas de sus
respectivas muñecas, desapareciendo con las dos mujeres. CORTE A: EXT. TEMPLO DE AFRODITA – EN ALGÚN LUGAR DE GRECIA
Afrodita , Xena y
Gabrielle se materializan al frente de un horrible templo. Es una
verdadera monstruosidad construida en diversas tonalidades de rosa. Una
enorme estatua de mármol rosáceo, representando a la misma
diosa. La estatua está colocada al lado de una fuente
rosa, de la cual brota un chorro de agua rosada a través de
la boca de unos querubines rosas. Xena hace un gesto
despectivo con sus labios. Gabrielle se siente
enferma. AFRODITA
¿Está lindo, verdad? ¡Lo diseñé yo misma! XENA
(Sarcásticamente)) Se ve. Surge un incomodo silencio
sobre ellas. Gabrielle gira su cabeza para mirar fijamente a Afrodita,
abriendo y cerrando sus ojos a manera de un mensaje de
socorro. Afrodita la mira con cara inexpresiva. GABRIELLE
¿Y bien?
AFRODITA
¿Bien qué, cariño? Gabrielle rechina sus
dientes. GABRIELLE
¿La emergencia? AFRODITA
(dudando) La emer.... Si las miradas mataran,
Gabrielle hubiera podido dejar el cuerpo de Afrodita tan falto de vida
como la estatua que tiene a su lado. AFRODITA
(continúa) ¡Ohhhh! ¡ La emergencia! GABRIELLE
Correcto… AFRODITA
Está atravesando por aquí.. ¡Chicas, tenéis que ver esto! Afrodita camina hacia la
puerta, tirando de ella para abrirla, mientras gesticula a ambas. AFRODITA
(continúa) ¡Adelante! ¡No os lo vais a creer¡ Xena y Gabrielle se
apresuran a adelantarle y así entrar en el templo. Se detienen,
mirando estupefactas. GABRIELLE
Tienes razón... No puedo creerlo. Si el templo desde
afuera se ve espantoso, dentro es una verdadera aberración, una
psicodélica pesadilla, como si Mary Kay * hubiese vuelto a la
vida. Casi puede lastimar la vista, con solo mirarlo.
Gabrielle deja pasar unos segundos para recapacitar si lo que
está viendo, es lo que realmente debería estar viendo. NDT: Mary Kay empresaria estadounidense que
triunfó con una marca de cosméticos en los 70, usando su propio
nombre, y toda la gama de colores rosados, incluso premiaba a su mejor
vendedora con un Cadillac rosa. GABRIELLE
(continúa) ¿Esto... debe verse así?
Afrodita se gira para
mirarla.. AFRODITA
¡¿Bueno, qué pensabas?! ¡Pues claro que sí, Gaby! Éste es mi escondite secreto. ¿Totalmente fabuloso, verdad? Xena se gira hacia
Afrodita con los ojos empequeñecidos y brillantes. XENA
Muy bien, Afrodita, aparte de hacernos saber que regularmente drogas a
tu decorador, para que pueda crear estas monstruosidades. ¿Qué es tan importante, como para traernos aquí? Gabrielle mira a la
diosa también, pensando lo mismo... pero con un poco de pánico. AFRODITA
¡Algo ha sucedido! Esta aquí, mirad! Afrodita las dirige hasta
un horrible espejo de pie. AFRODITA
(continúa) ¿Veis? XENA
¿Ver qué? Es un espejo.
AFRODITA
Por favor, Xena. No es cualquier espejo. Es un espejo, especial. Hephy lo hizo para mí, antes de que, tú... sabes. Hace un gesto de
cortarse la garganta. AFRODITA
(continúa) De cualquier manera, ¡observa! Tornándose le habla al
espejo. AFRODITA
(continúa) Espejo, espejito, imponente, ¿quién es la más fabulosa de todas las diosas? ESPEJO
(con la voz de Afrodita) ¡Bueno, claro! Tú lo eres, ¡tú ramera voluptuosa, tú¡ Xena levanta sus
ojos. Gabrielle sólo observa. AFRODITA
¿Ves? XENA
(disgustada) ¿Ver, qué? Afrodita patea el suelo. AFRODITA
¡Gabby, anda, dilo tú! La sonrisa de Gabrielle no
va más allá de sus labios. Su mirada es dura como una piedra. GABRIELLE
suavemente) Oh no, Afrodita. No podría Contarlo tan bien como tú.
XENA
Más vale que alguien me cuente algo o este templo va a comenzar a verse peor que lo que se ve ahora.. Refunfuña, mientras
respira. XENA
(continúa) Afrodita suspira. AFRODITA
¿No lo veis? ¡Lo han roto! XENA
¿Romper qué? ¿Quién rompió...? Apretando la mandíbula,
Xena cierra los ojos e inspira profundo varias veces, para calmarse. Por su parte, Gabrielle
tiene curiosas y gratas fantasías en su mente sobre mantener la cabeza de
Afrodita bajo el agua y golpear su inconciencia con el gorro de baño a flores
naranjas y rosas. Xena finalmente abre los
ojos. Aparentemente, pare calmada, aunque Gabrielle puede fácilmente
reconocer la incómoda tensión interna. XENA
(continúa, parece suave en apariencia) ¿Quién rompió el espejo, Afrodita? AFRODITA
¿Bueno, es que, si supiera, no necesitaría tu ayuda, no? Continúa, notando los
puños apretados de Xena. AFRODITA
(continúa) ¡No sé, Xena! ¡unos sucios y zaparrastrosos bandidos, supongo!. ¡Y mira! ¡Incluso destrozaron mi templo! GABRIELLE
¿Cómo puedes siquiera hablar de ello? Afrodita la mira.
Gabrielle sonríe afectadamente. XENA
(aùn forzadamente suave) ¿Dónde? AFRODITA ¡Por allí! ¿No puedes verlo? Mi pobre, pobre templo. Mientras Xena se dirige
donde apunta el dedo de Afrodita, la diosa golpea con la cadera la mesa al
lado del espejo. Un gran jarrón rosa se bambolea de adelante a atrás, y, con
otro duro giro en la mesa, cae al suelo con un sonoro estallido. AFRODITA
(continúa) ¡Y mira! ¡ Incluso rompieron mi jarrón favorito! ¡Esos… esos… esos… fracasados! Xena se gira hacia
Afrodita, mostrando los dientes en un feroz gruñido. XENA
De acuerdo. Ya está. Me voy de aquí. Vamos, Gabrielle. Tal vez lleguemos a Poteidia antes que oscurezca. Dicho esto, sale del
templo a toda prisa. Gabrielle da un rodeo
alrededor de Afrodita, con expresión similar a la de Xena. GABRIELLE
¡¿Éste era
tu plan?!
AFRODITA
¡Hey! ¡ Fue lo mejor que pude hacer con tan poco tiempo de aviso! GABRIELLE
¡¿Poco tiempo de aviso?! ¡Afrodita, tuviste un día entero! Deja caer su cabeza,
golpeando sus muslos con los puños cerrados. GABRIELLE
(continúa) ¡Por los dioses! ¡¿ Cómo pude ser tan estúpida?! Xena me advirtió que nunca pidiera ayuda a un dios, pero no, yo tuve que
hacerlo. Estupida. Estúpida. Estúpida. Afrodita baja la cabeza. AFRODITA
¡Oh, lo siento, cari! ¡ Quería
ayudarte! ¡ realmente quería! Yo… creo que me enrede con las cosas.
Gabrielle suspira y
controla su temperamento. GABRIELLE
Mira. Aprecio tus intenciones de ayudarme, Afrodita. Es solo que....
olvídalo. Gracias por tratar. Lo digo en serio. ¿Nos… veremos, ok? Mientras Gabrielle se
dirige a la puerta, Afrodita pone cara de determinación. AFRODITA
¡Gabby! ¡Gabby, espera! Gabrielle se detiene, pero
no se gira. AFRODITA
(continúa) Únicamente… quédate aquí un minuto, ¿sí? ¿Por favor? Ya vuelvo. Cuando Gabrielle
finalmente se da la vuelta, la diosa se ha ido. CORTE A: EXT.
TEMPLO DE AFRODITA – MEDIA MAÑANA. Xena camina junto a la
fuente, esperando que se le una Gabrielle. En su lugar, se materializa
Afrodita, aunque sin su acostumbrada fanfarria y destellos rosados. AFRODITA
Xena, lo siento, ¿vale? Xena la mira, pero
permanece en silencio. AFRODITA
(continúa) Mira, yo se que te hice un truco sucio, pero la verdad es.... estoy sola. Sí, sí, lo sé, parece un chiste, ¿no? La diosa del amor sola. ¿Quién diría? Pero es verdad. Y tú y Gabby sois, como mis amigas y yo únicamente quiero, tú sabes, salir con vosotras un tiempo. XENA
¿Por qué no lo pediste? AFRODITA
Vamos, chica de cuero. Tú eres, Como ¡la gran WP! Tú no “sales con amigas” ¿Entiendes? XENA
Entonces nos engañaste.
AFRODITA
Rayos, ¿bien? Realmente lo siento. Xena piensa al respecto,
entonces finalmente asiente. XENA
Bueno. Mejor que le preguntes a Gabrielle si tiene tiempo de quedar contigo, se supone que estaríamos en Poteidia mañana. AFRODITA
¡Oh sí! lo oí. Enseñando a esas plumascalientes, ¿cierto? Xena se dirige hacia ella. XENA
¿Cómo sabes eso? Afrodita reprime una
carcajada. AFRODITA
Hey Xena, Soy una Diosa, ¿recuerdas? XENA
Uum. AFRODITA
Ahora escúchame Xe. Si Gaby dijo sí, bueno. Sé que estarás un “poquito” aburrida Sin esa parlanchina chica tuya. Mira, hay un estanque aquí a la vuelta, on toneladas de esas criaturas del agua que las guerreras de tu tipo gustan tanto pescar. ¿Qué te parece si te entretienes con eso? Cuando Gabicita y yo terminemos, vendremos a por ti. XENA
Oh, estupendo
Afrodita desaparece riéndose. Después de unos
instantes, Xena se encoge de hombros, encaminándose hacia la esquina, para
enfrentar lo que fuera que el destino le tuviera preparado. FUNDIDO A
NEGRO.
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FIN
DEL TERCER ACTO |
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