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ACTO
SEGUNDO
ABRE DE NEGRO:
INT.
JACUZZI - TEMPRANO EN LA NOCHE
Después de un largo
día viajando, Xena y Gabrielle se han acomodado de noche en una
aldea. Por lo que actualmente están relajándose en un jacuzzi,
espalda contra espalda.
GABRIELLE
¡Vamos, Xena! ¡Al menos
trátalo! ¡Es divertido!
Gabrielle le demuestra como
hacer “la ola, de Plumacaliente”.
GABRIELLE
(continúa)
adentro... afuera... alrededor...
arriba.
adentro... afuera... alrededor...
arriba.
Xena se aleja lo
más posible de su compañera realizando movimientos bien exagerados,
como si Gabrielle hubiera adquirido una enfermedad muy
contagiosa.
Gabrielle se da cuenta y
chapotea el agua con la palma de su mano, respirando profundamente.
GABRIELLE
(continúa)
Bien…
(Pausa, murmurando)
No sé, por qué me molesto en
intentarlo. Tú nunca eres divertida.
Las cejas de Xena se
arquean.
GABRIELLE
(continúa)
Vamos... una sola vez, es todo lo que
te pido. Mira la gracia en el movimiento
del brazo y la muñeca, ¡ A lo mejor,
hasta
pudieras aprender un movimiento
nuevo para tu espada!
Espera un momento ante el
silencio persistente de Xena.
GABRIELLE
(continúa)
Sólo haz lo que estoy haciendo. ¿Lista?
(pausa)
Dentro.
(pausa)
Fuera.
(pausa)
Alrededor.
(pausa)
Ar…
Cuando
Gabrielle comienza el movimiento de “arriba”, Xena salta del agua
caliente, aterrizando sobre el borde del jacuzzi en el mismo momento en
el que la puerta se abre con un estruendo y otro mensajero chillón,
vestido de color naranja brillante, atraviesa la puerta.
El
mensajero ve a la Princesa Guerrera desnuda y con el agua humeante de vapor
cayendo desde su cuerpo. Los ojos del mensajero ruedan detrás en su cabeza.
Sufre un desmayo súbito, cae sobre su espalda, todavía agarrando
fuertemente en sus manos un pergamino que señala hacia el techo cubierto de
paja.
Dándole
todavía la espalda a Gabrielle, Xena arranca el pergamino que
agarra con fuerza el mensajero y observa su cabeza ladeada. Se muerde los
labios y sostiene el pergamino todavía sellado delante de ella.
XENA
¡Dentro.. fuera…alrededor.. hacia arriba!
Xena
lanza sobre sus hombros el pergamino, logra que llegue a las manos de
Gabrielle. Sonríe sin ocultar su satisfacción. Xena se agacha para levantar
de los brazos al inconsciente mensajero y lo saca de la habitación. Las
dos se miran largamente y sin parpadear.
CORTE A:
INT.
JACUZZI – TARDE EN LA NOCHE
Sola
y todavía en el baño cliente, Gabrielle suspira y rompe el sello que mantiene
cerrado el pergamino. Lo lee rápidamente, luego una segunda vez pero más
despacio. Sus ojos se empequeñecen de cólera.
GABRIELLE
Oh, por el amor de los… Por favor,
¡¿Es que no se le puede ocurrir
nada mejor a la gente?!
Sacudiendo su cabeza y
suspirando profundamente de nuevo, Gabrielle lanza el pergamino sobre el
borde de la bañera y se sienta con los hombros caídos contra el respaldo.
GABRIELLE
(continúa molesta)
Bendita Afrodita, ayúdame.
Una lluvia de estrellas
rosadas resplandecientes aparecen y con ella la diosa en cuestión.
AFRODITA
¿Me llamaste, perita en dulce?

Gabrielle
se sobresalta, se pone en posición de lucha, levando unos de sus brazos a
nivel de su pecho y el otro al nivel de las caderas.
GABRIELLE
(enojada)
¡Afrodita! ¡Que estás
haciendo aquí?!
AFRODITA
¿Perdón? pero tú me
llamaste, ¿recuerdas?
GABRIELLE
No lo hice… Ahora date la
vuelta y pásame esa toalla!
Afrodita
gira sus ojos.
AFRODITA
Por favor. Soy la
Diosa del Ammooor,
Gabby. Sabes, ésta
no es exactamente
la primera vez
que he visto tu
delicioso
cuerpo desnudo.
Gabrielle
la mira enfurecida. Le comienza a salir humo en forma de aros a través de sus
oídos.
AFRODITA
(continúa)
No seguiré tu mal humor.
Afrodita
mueve rápidamente sus muñecas con desgana y las estrellas rosadas
vuelven a brillar. Gabrielle se mira hacia abajo y se ve vestida con
dos piezas de traje de baño de un color horrible anaranjado y rosa floreado
estilo "Annette Funicello"*.
Afrodita
se sienta al lado de ella en el agua, vestida también con el mismo conjunto
más un gorro de baño a juego, revestido con flores plásticas de naranja y
rosa que le sobresalen.
* NDT Anette
Funicello: Artista estadounidense, representante de la corriente artística en
los años 60, cuyos colores
estridentes utilizados en su vestimenta y sus trabajos son un exponente
clásico de los colores de la psicodelia de la época hippie.

AFRODITA
(continúa)
¿En que piensas?
Bonito pero con clase, ¿eh?
Gabrielle
aprieta fuertemente sus dientes.
GABRIELLE
Ah sí. Todo un clásico
AFRODITA
¡Gracias!
Ella
se sumerge introduciendo todo su cuerpo hasta que el agua toca su barbilla,
estirándolo y acomodándolo al mismo tiempo.
AFRODITA
(continúa)
Entonces, ¿cómo puede ayudarte
este día la diosa del aaamoor?
¿Y donde está la alta y oscura
pero encantadora?
¿Os habéis peleado?
GABRIELLE
Afrodita…
AFRODITA
¡Auu!, ¡vamos perita!
¡Puedes decírmelo! Para eso
somos amigas, ¿cierto?
Gabrielle
lleva sus manos hacia su cabeza en señal de frustración. Entonces una idea
brilla en su mente haciéndola levantarse con una sonrisa.
GABRIELLE
¿Sabes? Sólo tú podrías
ser capaz de ayudarme
después de todo.
CORTE A:
INT. JACUZZI – UN RATO MÁS TARDE
Todavía en el baño
caliente, Afrodita se sienta detrás y ríe.
AFRODITA
¡Ey¡ fabulosísimo el plan
éste, Gabby , no hay duda.
Desaparece haciendo un
chasquido con un pequeño movimiento de sus dedos.
Una pausa en silencio.
GABRIELLE
¡Afrodita!
Afrodita reaparece.
AFRODITA
¿Sí?, ah mi perita irritable.
GABRIELLE
¿No te olvidaste de un
pequeño detalle?
La diosa del amor mira
fijamente sin tener idea a qué se refiere. Gabrielle señala su 'traje'.
Afrodita entiende lo que le dice y sonríe.
AFRODITA
¿Seguro que no quieres guardarlo?
Es un “Dita” original, ya sabes.
Gabrielle
ruge.
AFRODITA
¡Está bien, está bien! Caramba, alguien
se despertó con el humor cruzado
en el nido de amor esta mañana!
GABRIELLE
Sólo... líbrame de esto, ¿sí?
Antes de que Xena vuelva
AFRODITA
Tus deseos son órdenes, oh inspiradora.
Pero no dejes que esa belleza en ropa de
cuero se entere que te quité la ropa, ¿vale?
Tras el chasquido de sus
dedos, el vestido de baño desaparece. Afrodita lanza una larga mirada y guiña
un ojo.
AFRODITA
(continúa)
¡Nos vemos!
Desaparece definitivamente
esta vez.
Gabrielle se hunde
lentamente bajo el agua.
CORTE A:
INT. CUARTO DEL HOSPEDAJE - NOCHE
Gabrielle
garabatea en un pergamino apoyada en la cama. Se detiene a mirar a Xena
cruzar la habitación, y frunce el ceño cuando su pareja empieza a sacar
algunos objetos de la bolsa que comparten y los mete en la suya.
GABRIELLE
¿Xena?
XENA
¿Umm?
GABRIELLE
¿Qué haces?
Xena
no sube la mirada y continúa transfiriendo algunas de sus cosas de una bolsa
a la otra.
XENA
Pensé en ir a Amphipolis mientras
tú estabas ocupaba haciendo tus cosas
pluma-lo-que-sea con los huérfanos de
Poteidia. Ver cómo está la taberna.
Revisar como están Lila y Sara.

Gabrielle palidece.
GABRIELLE
¡No! ¡No puedes!
Ella vacila ante la mirada
de Xena.
GABRIELLE
(continúa)
Es decir, tú puedes, técnicamente. Es
decir, quién te va a detener,
¿verdad? Je, je.
Se aclara la garganta.
GABRIELLE
(continúa)
Lo que quiero decir es… Yo te necesito en
Poteidia. Conmigo. ¿Quién les
va a enseñar a esas pobres
niñas cómo prender un fuego?
XENA
Eres una amazona.
Enséñales tú.
GABRIELLE
Pero....
Gabrielle suspira.
GABRIELLE
(continúa)
Está bien… La cosa es así… Yo más o
menos… Les prometí a las niñas que te
conocerían, ¿está bien? Y estarán muy
desilusionadas si llego sola.
(pausa)
¿Por favor? Sólo será por un día o dos,
¡lo prometo! Después ambas podemos ir
a Amphipolis y ¡podemos quedarnos
todo el tiempo que quieras!
Xena la mira.
GABRIELLE
(continúa)
¿Por favor?

Xena
se jura a sí misma que ese chantaje de los ojos no va a funcionar de nuevo,
pero tras unos instantes de sufrirlos, detecta que empieza a quebrarse
en pequeños pedazos. Más allá de su raciocinio, sus manos gradualmente
sueltan los nudos de la bolsa y cae lentamente sobre la cama en una postura
de derrota.
Sus ojos, de todas
maneras, están brillando.
XENA
Bien.
(pausa)
Pero solo por dos días.
GABRIELLE
(felizmente)
¡Lo prometo!
XENA
Y después vamos a Amphipolis.
GABRIELLE
¿Sí! ¡No paramos por nada!
XENA
Y nos quedamos todo el tiempo
que yo quiera. Sin quejas.
Gabrielle hace un gesto
como de cerrar un candado sobre sus labios.
XENA
(continúa)
Trato hecho.

Gabrielle se lanza sobre
la cama y cubre a Xena con un fuerte y amoroso abrazo
GABRIELLE
¡Gracias, Xena! No te
arrepentirás. Ya verás.
XENA
(secamente)
Sí, sí. Vamos a dormir.
Tenemos unas Plumas
Calientes que ver mañana.
GABRIELLE
Plumacaliente, Xena. Una palabra.
XENA
Lo que sea.
FUNDIDO A
NEGRO.
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