Guía Episodios

Introducción

Acto 1

Acto 2

Acto 3

Acto 4



ACTO DOS

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. FOGATA DE LA ALDEA - DÍA

 

Los habitantes de la pequeña aldea están reunidos alrededor de la fogata. Obviamente éste es el lugar donde se celebran la mayoría de las actividades del pueblo. En un lateral, hay un pequeño refugio hecho de ramas y hojas secas con toscas estanterías de las que cuelgan ollas, tazas y otros rudos utensilios de uso. Alrededor del fuego hay tocones dispuestos para sentarse. Por los alrededores pueden verse varios proyectos en los que los aldeanos están trabajando: pequeñas mesitas, etc... A un lado se ve una pila de ramas secas y en el otro, leña.

 

Peti y otras mujeres se agrupan en la zona más alejada del fuego vigilando a Xena y Gabrielle con miradas poco amistosas.

 

Gabrielle, al entrar, se detiene y mira a su alrededor. Su expresión es sobria.

 

GABRIELLE

No tienen mucho.

 

XENA

No.

 

GABRIELLE

¿Por que los asaltantes

se preocupan por ellos?

 

 

XENA

Buena pregunta.

 

Casey  entra al área despejada y camina hacia Xena y Gabrielle.

 

CASEY

Siento que os recibiéramos tan

rudamente. Normalmente no

es nuestra manera de hacerlo.

 

PETI

Habla por ti, Casey. Si fuese por

nosotras, todos los extranjeros serían

recibidos de mala manera.

 

CASEY

(suspirando)

Peti, por favor.

 

Xena saca una moneda de su inexistente bolsillo. Gabrielle la mira y simplemente toma la moneda.

 

GABRIELLE

Ni te molestes.

 

Gabrielle camina hacia el grupo de mujeres, y deja a Xena con Casey.

 

Ellas miran a Gabrielle irse.

 

CASEY

¿Le pasa algo

a tu amiga?

 

XENA

Nop.

 

CASEY

Porque sois amigas, ¿cierto?

 

XENA

Entre otras cosas.

(pausa)

Háblame de esos ataques.

 

Él mira alrededor.

 

XENA

(continúa)

¿Que hicieron después?

 

 

También Casey mira alrededor, y hace una mueca agradeciendo la pregunta a Xena.

 

CASEY

Aquí no mucho, lo admito. Pero ven,

siéntate. Te contaré toda la historia y

tal vez podrás entender por qué

actuamos de esa manera.

 

Xena parece momentáneamente lamentar el no haber podido echar la moneda al aire. Sigue a Casey hacia los tocones y se sientan. Los aldeanos de los alrededores los miran, pero se quedan en silencio y continúan sus labores.

 

CORTE A:

 

EXT.  FOGATA DE LA ALDEA - LEJOS DEL CLARO - DÍA

 

Gabrielle se acerca al grupo de mujeres antipáticas. Escoge un tronco cerca de ellas y se sienta sobre él, esperando a ver si comienzan a hablar.

 

Ellas no dicen nada.

 

GABRIELLE

Hola. Sé que no estáis en absoluto

interesadas en oír esto, pero no tenemos

intención de hacer daño a nadie.

 

Las mujeres miran a Peti, su aparente portavoz.

 

PETI

Podrías mentir fácilmente.

 

GABRIELLE

(inclina la cabeza)

Podría, pero el hecho es que, si

hubiésemos querido destruir este lugar,

ya lo habríamos hecho.

 

Todas la mujeres miran fijamente a Gabrielle, mientras ella sonríe brevemente.

 

GABRIELLE

(continúa)

De verdad. No podríais detenernos.

 

 

Gabrielle saca un sai de su bota y lo lanza por encima de su cabeza al árbol más cercano. Éste se hunde varias pulgadas en la corteza con un fuerte sonido. Se levanta de su asiento y se acerca al árbol para recuperarlo. Luego vuelve a ponerlo dentro de su bota.

 

GABRIELLE

(continúa)

Entonces…

 

Dos de las mujeres caminan hacia el árbol para examinar los agujeros. Una de ellas introduce su dedo en el hoyo hasta el segundo nudillo.

 

PETI

Vosotras capturasteis al muchacho. ¿Qué se supone

que debíamos pensar? Actuasteis como los demás.

Si huele como una oveja y se parece

a una oveja, que la esquilen.

 

GABRIELLE

Pegadizo. Me gusta. Pero algunas

ovejas son más difíciles de esquilar que otras;

yo debo saberlo, ya que crecí con ellas.

 (pausa)

Nosotras no tratábamos de capturar

nada. Solo queríamos que él y la

cabra no chocasen contra nosotras.

 

PETI

¡Ella subió al muchacho sobre el caballo!

 

GABRIELLE

(encogida de hombros)

Argo’s es una gran yegua. Para Xena era

el lugar mas seguro donde dejarlo

y que no le hicieran daño.

 

La mujer la mira dubitativa.

 

GABRIELLE

(continúa)

¿Por que piensas que queríamos

capturarlo de todos modos?

 

La mujer mira a Peti. Peti a su vez cruza los brazos, y mira fijamente a Gabrielle.

 

CORTE A:

 

EXT. FOGATA DE LA ALDEA - DÍA

 

Xena esta sentada con Casey y con otros dos hombres. Parecen conmocionados.

 

XENA

¿Ellos secuestran a vuestros niños?

 

 

CASEY

(asintiendo)

Estuvimos bien aquí durante dos estaciones.

No es mucho, lo sé, pero logramos

reunir lo suficiente para vivir y

éramos felices. Mantenerse lejos de las

guerras está bien, ¿sabes?

 

XENA

(sobriamente)

Lo sé.

 

CASEY

Entonces ellos llegaron. Ignoro

de dónde vienen ni dónde se han

asentado, pero un día vi a uno de ellos

en el bosque, y después de eso... empezó.

 

SEGUNDO HOMBRE

Somos los últimos de nuestra especie.

No queremos nada de nadie, sólo

que nos dejen vivir en paz, criar a

nuestros hijos y mantener nuestra cultura.

 

CASEY

Cada luna más o menos, vienen

por la noche. Nunca entran al pueblo, pero

si alguno de nosotros tiene que ir

a por las cabras o por agua,

o si están afuera jugando... los atrapan.

(tristemente)

Y nunca los hemos vuelto a ver.

Yo perdí a dos de mis hijos.

 

 El segundo hombre señala a una mujer no lejos de ahí.

 

SEGUNDO HOMBRE

Es por eso que las madres...

están tan enojadas. Sólo nos quedan 4 niños.

El chico es uno de ellos. Pensaron

que queríais llevároslo cuando

lo agarrasteis hoy.

 

Xena recorre con su mirada a los hombres y mujeres frente a ella. Sus ojos se encuentran con los de Gabrielle. Es obvia su expresión, también ella ha oído la historia.

 

 

CASEY

De cualquier forma,

no era mi intención contaros todo esto.

Después de todo ¿a quién le importa?

 

Xena gira un poco su cabeza para mirar a Casey.

 

XENA

¿No tenéis ni idea de dónde pueden

habérselos llevado esas ratas?

 

SEGUNDO HOMBRE

(sacudiendo la cabeza)

Espos... es nuestro mejor rastreador.

Trató de seguirles la pista, pero

desaparecieron sin dejar rastro. Creemos que

vienen del norte, pero... En fin...

 

XENA

Estáis demasiado asustados

como para intentar averiguarlo.

 

Los hombres parecen avergonzados.

 

CASEY

No somos guerreros. Sólo

tratamos de dejar todo eso atrás.

Somos granjeros desando vivir en paz.

 

Xena asiente.

 

XENA

Bueno... Nosotras no somos granjeros,

pero vivir aterrorizados

 tampoco es la solución.

 

 

Xena se da la vuelta, alejándose. Ambos hombres la miran con una mezcla entre intriga y preocupación.

 

CORTE A:

 

EXT.  FOGATA DE LA ALDEA - LEJOS DEL CLARO - AL MISMO TIEMPO

 

Gabrielle se vuelve y mira a la mujer.

 

PETI

No sé porqué nos molestamos

en deciros nada. Qué os importa.

 

GABRIELLE

Estás equivocada.

 

Peti pone los ojos en blanco.

 

PETI

Seguramente lo estoy.

 

GABRIELLE

Encontraremos a tus hijos.

Los traeremos de vuelta a casa,

si es que aún viven.

 

 

La mujer mira a Gabrielle con incredulidad.

 

PETI

¿Cómo?

 

GABRIELLE

(sonriendo brevemente)

Tenemos muchas habilidades, pero

no espero que nos creáis.

tendréis que aceptar mi palabra

hasta que lo veáis con vuestros propios ojos.

 

PETI

No tengo esperanza en vosotras, extranjera.

Venid los demás. Aún tengo

deberes que cumplir

y buscar agua para la cena.

 

Peti indica a las demás que regresen a sus casas. Gabrielle se queda donde está, de espaldas al fuego. Ni siquiera se inmuta cuando siente la mano de Xena en su hombro.

 

GABRIELLE

¿Por qué?

 

XENA

Puede haber muchas

razones. Esclavistas quizá.

 

GABRIELLE

O Sacrificios humanos.

 

Xena se estremece. Gabrielle se vuelve y la mira a los ojos.

 

GABRIELLE

(continúa)

¿Cuál es el plan?

¿Salimos ahora y los buscamos?

 

Xena mira al cielo, que se oscurece por el ocaso.

 

XENA

(negando con la cabeza)

Mañana temprano.

Veamos con qué

podemos contribuir a su cena.

 

GABRIELLE

Ah, ¿el viejo de truco de llegar a sus corazones

a través de sus estómagos?

 

XENA

No hará daño.

 

 

GABRIELLE

(sonriendo con satisfacción)

Sí, y funciona en algunos casos.

 

Xena mira a Gabrielle.

 

XENA

¿Estas insinuando

algo, chiquitina?

 

GABRIELLE

(inocentemente)

¿Yo? ¿Cómo qué?

 

XENA

Hm. Ven.

 

Gabrielle se levanta y se marchan juntas.

 

CORTE A:

 

EXT. BOSQUE - CREPÚSCULO

 

Xena y Gabrielle se deslizan por los árboles, casi en silencio.  Xena lleva una daga; Gabrielle un arco y flechas. Xena indica por señas a Gabrielle que vaya en una dirección; ella escoge otra y se separan.

 

Xena se arrastra por un montículo cubierto de musgo. Se pone la daga entre los dientes y trepa a él, asomando con cautela su cabeza por la cima para poder observar.

 

Ve una cabra salvaje, y sonríe. La cabra se encuentra pastando cerca de un grupo de árboles. Xena se baja y rodea las rocas, acechando a la cabra.

 

CORTE A:

 

EXT. BOSQUE - CLARO - CREPÚSCULO

 

Gabrielle ha escogido un método distinto de caza. Se acerca a un riachuelo y se instala detrás de un tronco caído, con el viento de la orilla en contra. Espera pacientemente girando su cabeza para escuchar los sonidos a su alrededor.

 

Escucha algo. Lentamente, coloca el arco frente a ella y tira de la flecha con los ojos fijos en una abertura en el arbusto.

 

Hay movimiento y Gabrielle tensa sus hombros. Entonces las hojas se apartan y un hombre camina hacia el claro muy lentamente.

 

Gabrielle se queda inmóvil, baja el arco y se agacha detrás del tronco.

 

CORTE A:

 

EXT. BOSQUE - CREPÚSCULO

 

La cabra pasta plácidamente.

 

A unos diez pies, el arbusto se abre mostrando los ojos de Xena y una sonrisa malévola.

 

En ese momento, la cabra levanta la vista al oír algo. Tallos de hierba caen de su hocico, y luego corre hacia el bosque.

 

Xena frunce el ceño.

 

XENA

No me digas que estoy

perdiendo mi toque.

 

 

Un sonido llama su atención y observa la parte más alejada del terreno donde pastaba la cabra. Dos hombres salen del bosque, vestidos con una mezcla de cuero y tela, y con su piel manchada de colores púrpuras. Xena agranda los ojos.

 

Los hombres se mueven sigilosamente y pasan al lado de donde se encuentra Xena tendida. Ella espera... Luego se levanta y los sigue.

 

CORTE A:

 

EXT. CLARO DEL BOSQUE - CREPÚSCULO

 

Los dos hombres llegan al claro, y se unen al que ya se encuentra allí. Hablan en voz baja mientras Gabrielle observa detrás del tronco.

 

Los hombres se separan y se esconden detrás de diferentes árboles. Hay un espacio abierto que lleva al agua, donde la hierba está aplastada por las personas y animales que van hacia el riachuelo por agua.

 

Xena se arrastra detrás de Gabrielle y titubea, sin querer asustarla.

 

Gabrielle mueve su mano hacia atrás sin mirar y toca la cabeza de Xena, toma su cabello y tira de ella hacia adelante. Xena parece un poco sorprendida. Se da golpecitos en el oído y pregunta con la mirada a Gabrielle.

 

Gabrielle sacude la cabeza, y se toca el pecho, sobre su corazón.

 

Xena se une a Gabrielle detrás del tronco con expresión de intriga. Después de un momento, simplemente sacude la cabeza y se acerca más a Gabrielle mientras observan el espacio que ahora se encuentra vacío.

 

 

GABRIELLE

(casi inaudible)

¿Una trampa?

 

Xena asiente.

 

Oyen voces que van hacia ellas. Entre los árboles, pueden ver un grupo acercándose y, después de un momento, es obvio que son las mujeres del pueblo.

 

Gabrielle aprieta la muñeca de Xena y mira en esa dirección.

 

XENA

(inaudible)

Lo sé.

 

GABRIELLE

¿Te encargas de

los de la derecha?

 

Gabrielle baja su arco y toma un sai. Xena le agarra la mano y la mantiene detenida. Gabrielle le lanza una mirada de interrogación.

 

Xena apunta a sí misma, luego a Gabrielle, luego a las mujeres. Junta los dedos de la mano de Gabrielle y cierra su puño alrededor de ellos.

 

Gabrielle pone en blanco los ojos.

 

GABRIELLE

¿Les permitimos atraparnos?

 

XENA

(encogiéndose de hombros)

Es la forma más fácil de encontrarlos.

 

Gabrielle observa a las mujeres que se acercan. Entonces suspira y tira el arco y la flecha bajo el tronco, sacudiendo la cabeza. Xena excava cuidadosamente una fosa y coloca su chakram y su espada en él, cubriéndolo todo con hojas.

 

XENA

(continúa)

Tuve un montón problemas

la última vez que hice esto.

 

GABRIELLE

(sonriendo)

¿Vas a quitarte el

cuero también?

 

XENA

Shh.

 

 

La mujer entra en el claro y se dirige al agua, ignorante de lo que ocurre a su alrededor. Mientras se agrupan cerca del tronco, Xena y Gabrielle se escabullen y se les unen.

 

PETI

¿Qué? Oh. Sois vosotras.

 

GABRIELLE

Sip. Sólo necesitamos

un poco de agua.

 

PETI

Bueno, esperaréis a que terminemos.

 

Peti y otras dos van a la orilla y empiezan a llenar tazones con agua.

 

Un momento después, se escucha un suave siseo y comienzan a volar dardos de entre los matorrales, hiriendo a las mujeres. Xena los escucha.

 

Tres mujeres caen, y más dardos se disparan.

 

XENA

Gab....

 

 

GABRIELLE

Lo sé.

 

Xena y Gabrielle caen al suelo casi al unísono, tambaleándose en convincente actitud de inconsciencia.

 

Nadie grita. Después de un momento, el claro esta plagado de cuerpos de mujeres, y el silencio ha retornado al bosque.

 

FUNDIDO A NEGRO.
 

FIN DEL SEGUNDO ACTO

ACTO TRES