Guía Episodio

Introducción

Acto 1

Acto 2

Acto 3

Acto 4



ACTO CUATRO


FUNDE DE NEGRO:

 

EXT. CAMPAMENTO DE BOADICEA - ÁRBOL

 

Xena y Gabrielle cuelgan una al lado de la otra. Los hombres se han ido dejándolas solas. Algunos de los hombres están haciendo sus tareas alrededor del campamento; uno lleva agua y pan a las mujeres de la jaula.

 

XENA

¿Hay alguna razón lógica para

que ambas pasemos por esto?

 

 

Gabrielle se mueve, tratando de aliviar la tensión.

 

GABRIELLE

Sí.

 

Una de las mujeres saca la mano a través de los barrotes y se dirige a los hombres.

 

VOZ DE UNA MUJER

¡Por favor… dinos qué

le pasó a nuestros hijos!

 

HOMBRE

¡Cállate! Pronto

lo sabréis.

 

El hombre empuja a la mujer hacia adentro, y se va.

 

XENA

Encantador.

 

GABRIELLE

Sí... Bueno... Nunca caemos en manos

de maleantes buenos y gentiles, Xena. Siempre

son de los feos, apestosos, pateadnos-en-el-

trasero-con-nuestro-propio-pasado.

 

XENA

(suspirando)

No esperaba esta patada en particular.

 

GABRIELLE

No. Yo tampoco

(deteniéndose, con calma)

 Y que conste, que no puedes huir en tu cabalgadura,

como te fuiste de la batalla aquella mañana.

Eso es algo que siempre lamentaré,

hasta el día de mi muerte..

 

 

XENA

(gentilmente)

Gabrielle....

 

GABRIELLE

(nerviosa)

Sin embargo ya he vivido

algunas de esas. ¿Es ésta

la segunda o la tercera?

 

Xena  no dice nada. En cambio, sonríe de mala gana al reconocer la verdad de esa afirmación.

 

XENA

¿Estas adquiriendo sentido de

 humor a la vejez?

 

GABRIELLE

Tenía que ser así.  Me casé contigo.

 

Xena se ríe suavemente. Ambas se quedan en silencio por un minuto.

 

XENA

Esta puede ser

la que se realice.

 

Gabrielle se retuerce otra vez y hace una mueca de dolor al descoyuntarse el hombro. Más allá de las antorchas, en la oscuridad, se oye un rumor de tambores.

 

A través de los árboles se ven los destellos de la luna.

 

GABRIELLE

Xena, en mi vida

he aprendido que me pueden

pasar cosas mucho peores

que morir a tu lado.

 

Los ojos de Xena brillan.

 

XENA

Lo mismo te digo.

 

 

Los tambores se escuchan cerca. A través de las antorchas se puede ver a toda una muchedumbre creciente.

 

Desde la jaula, las mujeres de la villa observan.

 

PETI

¡Apuesto a que desearías

estar otra vez aquí!

 

GABRIELLE

(Vociferando)

Apuesto a que no.

 

Bajo la luz de las antorchas entran Boadicea y sus hombres. Visten los restos andrajosos de lo que en un tiempo fueron la sólida y colorida tela tejida en su tierra natal.

 

Los hombres se desplazan, rodeando el árbol.  Dos de ellos llevan tambores que tocan constantemente.

 

Boadicea se detiene frente a Xena y Gabrielle.

 

XENA

¿Dónde están los niños, Boadicea?

 

BOADICEA

Cállate, Xena.

 

XENA

¿Qué pasa?  ¿No deseas ver tu imagen

manchada? Estas mujeres merecen

saber lo que hiciste con sus hijos.

 

Boadicea se vuelve hacia sus hombres.

 

BOADICEA

Dividíos en cuatro grupos. Vosotros

sostendréis las sogas con las que

ella está amarrada, y las extenderéis

en la dirección de los cuatro vientos.

 

Gabrielle parpadea.

 

XENA

Clásico.

 

 

BOADICEA

(Viciosamente)

No te mereces más, y así, todos

esos que tienen hermanos e hijos

muertos, tendrán un pedazo de ti.

 

Emite una risa despiadada.

 

BOADICEA

(continúa)

Literalmente.

 

Los hombres comienzan a desatar a Xena del árbol.  Aun tensando las sogas, Xena no logra moverlos.

 

BOADICEA

(continúa)

Estoy segura, Xena, de que también

desearías vernos muertos. Pero no

permitiré que eso suceda. Mi gente

sobrevivirá, aunque tú no lo logres.

 

GABRIELLE

¿Robando bebés?

 

 

Boadicea mira a Gabrielle.

 

BOADICEA

Disfrutaré al verte a ti observando cómo

tu amiga se convierte en pedazos.

Como yo vi a mis amigos destrozados.

 

Xena arquea su cuerpo tratando de liberarse. Los hombres tensan las sogas hacia atrás, suspendiéndola en el aire.

 

Ellos tiran de las sogas fuertemente, mientras Xena grita indefensa.

 

Los hombres ríen.

 

GABRIELLE

Boadicea, eso no sucedió

de la manera en que tú crees.

 

BOADICEA

¿No fue así? No creo

que sea importante ya.

 

Hay diez hombres en cada soga. Cada una de ellas está fuertemente atada a los brazos y piernas de Xena. Los hombres se mueven hacia esquinas opuestas y comienzan a tensarlas.

 

CORTE A:

 

EXT. JAULA - POR LA NOCHE

 

Peti y otra mujer observan.

 

SEGUNDA MUJER

Por los dioses.

 

PETI

No sientas compasión por ellas.

 

SEGUNDA MUJER

Pero la siento. Ellas son

como nosotras, Peti

 

PETI

¡Tú oíste a la mujer!

 

SEGUNDA MUJER

¿Esa mujer? ¿La que habíamos

capturado? ¿La que probablemente

robó a nuestros niños y quién sabe

qué hizo con ellos? ¿La que, según “ella”,

está diciendo la verdad?

 

Las mujeres de la aldea murmuran todas juntas

 

TERCERA MUJER

Tiene razón. Estas dos no

han hecho nada para perjudicarnos.

 

PETI

¡Nada para ayudarnos!

 

SEGUNDA MUJER

Tal vez lo intentaron…

¡y fueron capturadas! Ahora

van a morir. ¡Por nuestra culpa!

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO DE BOADICEA - ÁRBOL

 

Xena apenas tiene tiempo suficiente para prepararse antes de que la cuerda se ponga tensa y tiren de ella desde cuatro direcciones. Aprieta sus puños y resiste el tirón, mientras su cuerpo se balancea frenéticamente.

 

Ella mira hacia el cielo y, cuando nota que la presión aumenta, hecha hacia atrás la cabeza para poder ver a Gabrielle, cuyo cuerpo se tensa por la compasión.

 

BOADICEA

¡Tirad!

 

GABRIELLE

¡Boadicea! ¡Detén esto! Xena no

mató a tu gente. ¡El ejército de Cesar lo hizo!

 

Los tambores aumentan su volumen.

 

BOADICEA

¡Tirad!

 

GABRIELLE

¡Boadicea!

 

Los hombres tiran de las cuerdas. Xena hace muecas por el esfuerzo que hace al contenerlos.

 

XENA

¡Gabrielle, ahorra tu aliento!

 

GABRIELLE

(frustrada)

¿Por qué?

 

BOADICEA

¡Tirad todos! ¡Más fuerte! ¡¡¡ Ahora!!!

 

Boadicea toma el extremo de una de las cuerdas y comienza a tirar con los hombres. Gabrielle da un tirón de su lazo con rabia casi sin sentido, causando la caída de las hojas como gotas de lluvias encima de los hombres y sobre el cuerpo suspendido de Xena.

 

CORTE A:

 

EXT. JAULA - NOCHE

 

La mujer observa, incapaz de apartarse.

 

SEGUNDA MUJER

¡Mirad!

 

Ella señala: el pequeño muchacho ha reaparecido cerca de la pequeña choza de atrás.

 

PETI

¿Qué? ¡Oh!

 

TERCERA MUJER

(gritando fuertemente)

¡Bettus! ¡Bettus!

 

El muchacho las ve.

 

BETTUS

¡¡Mamá!!


CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO DE BOADICEA - ÁRBOL

 

Boadicea mira al muchacho.

 

BOADICEA

¡Detente! ¡Ve adentro!

 

El muchacho se agarra a un lado de la choza desgarrándola, claramente dividido entre el temor hacia Boadicea y el deseo de correr hacia la jaula.

 

GABRIELLE

(gritando)

Deja que se vaya con

su familia, Boadicea.

 

BOADICEA

¡Nosotros somos su familia ahora!

¡Cállate!

(a los hombres)

¡Tirad, maldición!

¡Ella es sólo carne!

 

Los hombres se inclinan más en las cuerdas y los tambores se hacen más fuertes e insistentes.

 

GABRIELLE

¿Esto es lo que haces

aquí? ¿Robar bebes?

 

Los hombres hacen agujeros con sus pies al tirar tan fuerte. Xena cierra sus ojos y su rostro se contrae en agonía.

 

BOADICEA

¡Recuperar a mi gente!

¡Ahora TIRAD! ¡¡TIRAD!!

 

GABRIELLE

¿Destruyendo a sus familias?

¡¿Por qué les haces esto,

Boadicea?!

 

Boadicea mira a Gabrielle.

 

 

BOADICEA

¡Calla! ¡Esto no tiene que

ver con ellos! ¡Es con ella!

 

 

CORTE A:

 

EXT. JAULA - NOCHE

 

Las mujeres sacuden juntas los barrotes tanto como Gabrielle lo hacía pero con más éxito, ya ahora que son más las que están en ello.

 

PETI

¿Es él el único? ¡Llamadlos!

 ¡Llamadlos por sus nombres!

 

SEGUNDA MUJER

(en voz alta)

¡Cassi! ¡Jase! ¡Niños!

¿¿Nos oís??

 

Bettus sale corriendo de la choza, rodea el árbol y se dirige a la jaula.

 

BETTUS

¡Mamá! ¡Mamá! ¡Oh, Mamá!

 

Boadicea lo ve. Comienza a gritarle y se para cuando el muchacho introduce sus brazos entre los barrotes para tratar de abrazar a su madre.

 

Ella les da la espalda.

 

BOADICEA

¡¡¡TIRAD!!!!

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO DE BOADICEA - ÁRBOL

 

Gabrielle se desgarra un brazo al soltarlo: la piel en su mano y muñeca está rasgada y ensangrentada.

 

GABRIELLE

¡Xena! ¡Espera!

 

Boadicea la ve. Deja caer la cuerda y recoge una espada, dirigiéndose al árbol.

 

Xena se da cuenta de lo que pretende hacer y reacciona, casi convulsionándose en mitad del aire, mientras lucha empujando a los hombres.

 

XENA

¡Gabrielle!

 

Los hombres pelean para controlar las cuerdas que sujetan a Xena que, de repente, es empujada hacia atrás.

                                  

HOMBRE

¡Mi Señora! ¡¡¡Mirad!!!

 

Xena da un tirón a las cuerdas con toda su fuerza y arrastra a los hombres hacia atrás casi lo bastante como para ponerlos a sus pies.

 

XENA

¡¡¡¡¡¡Yeahhhhhhhhh!!!!!!

 

Boadicea se detiene, da la vuelta, y luego cambia de dirección, volviendo de una zancada hasta donde Xena lucha.

 

BOADICEA

¡¡¡¡¡¡TIRAD!!!!!!

 

Los hombres se inclinan sobre las cuerdas desesperadamente. Boadicea agarra el pelo de Xena y echa su cabeza hacia atrás, levantando la espada. Gabrielle intensifica sus esfuerzos, sacudiendo el árbol.

 

GABRIELLE

¡¡¡¡¡NO!!!!!

 

BOADICEA

 ¡Esto es por mi familia. Los únicos

que he dejado después de que 

los bastardos de César nos violaran!

 

Gabrielle se queda inmóvil, al ser consciente de que no escapará a tiempo. Boadicea tira de la cabeza de Xena todo lo que da de sí hacia atrás, exponiendo su garganta. Xena lucha contra el agarre, pero no puede liberarse.

 

GABRIELLE

¡Boadicea! ¡Enviaste a tu gente

a la guerra ¿para qué?

Lo arriesgaste todo ¿PARA QUÉ?

 

Los ojos de Boadicea están vidriosos por la sed de sangre. Se da la vuelta para mirar fijamente a Gabrielle, riendo triunfalmente.

 

BOADICEA

Por mi familia. Para vengar

lo que les ocurrió.

 

Pone la espada en la garganta de Xena.

 

BOADICEA

(continúa)

Para vengar lo que 

me ocurrió a mí.

 

Boadicea retira su brazo, luego comienza a embestir. Xena tira de su agarre, de los hombres y de las cuerdas con un gruñido bajo que estalla de su garganta.

 

GABRIELLE

(desesperadamente)

¿Entonces como puedes condenar

a Xena haciéndole lo mismo?

 

La punta de la espada se hunde en el cuello de Xena, descansando el filo contra su piel mientras Boadicea aparta la vista de ella.

 

Xena mira fijamente hacia atrás.

 

GABRIELLE

(continúa)

Ella no huía de

César. Sólo... tenía

un amigo en peligro.

 

Los tambores paran lentamente, mientras los hombres las miran a ambas. Se hace el silencio, roto solamente por el crujido de las cuerdas que aún mantienen atada a Xena, y a Gabrielle cautiva del árbol.

 

BOADICEA

(monótonamente)

¿Tu familia?

 

Xena pasa la mirada de Boadicea a Gabrielle.

 

XENA

Sí.

 

 

Boadicea libera el pelo de Xena y se aleja, dándoles la espalda.

 

BOADICEA

Liberadlas.

 

Los hombres aflojan las cuerdas lentamente y bajan a Xena al suelo. Boadicea permanece al borde del fuego, mirando fijamente a la oscuridad.

 

HOMBRE

Mi Señora... Si las dejamos ir,

sabrán que estamos aquí.

Sí ellos lo saben, otros también.

 

Boadicea asiente ausente.

BOADICEA

Por ello debemos irnos

 

Los hombres murmuran entre ellos. Xena se suelta de las cuerdas que la ataban y ayuda a Gabrielle a liberarse de las suyas.

 

GABRIELLE

¿Qué hay de los pequeños?

 

 

BOADICEA

Son jóvenes. Ellos habrían

aprendido a amarnos con el tiempo.

 

XENA

¿Y sus madres?

 

Boadicea se adentra en la oscuridad seguida de sus hombres, y desaparece entre las sombras. Xena rodea a Gabrielle con su brazo y ambas echan a andar en dirección contraria.

 

FUNDE A NEGRO.

 

FIN DEL ACTO CUATRO

 


 

APÉNDICE

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. PEQUEÑA Y RUINOSA ALDEA - MAÑANA

 

Gabrielle está sentada rodeada de niños a quienes narra la historia. Su mano y muñeca muestran un vendaje. Xena permanece cerca con expresión pensativa.

 

Casey avanza hacia ellas y se sienta junto a Xena.

 

CASEY

Aún sigo sin entender.

¿Quiénes eran ellos?

 

XENA

No intentes entenderlo.

Solo agradece que ya se fueran.

Podréis vivir en paz ahora.

 

CASEY

(pensativo)

Al menos por un tiempo.

 

Xena asiente, aceptado ese hecho.

 

XENA

Estaban desesperados. La gente

suele hacer locuras como esa

cuando cree que no tiene más opciones.

 

CASEY

¿Robarnos a nuestros niños?

¿Nuestras esposas?

¿Cómo pudieron pensar que funcionaria?

 

XENA

Funcionó antes.

 

Casey parece muy sorprendido. Xena no da más explicaciones, y él simplemente se encoge de hombros.

 

CASEY

Bien, como tú dices,

tenemos paz por ahora.

(suspirando)

Paz para  poder labrar nuestras

tierras e instruir a nuestros hijos.

 

XENA

Correcto.

 

CASEY

En serio,

¿Qué más puedo pedirte?

 

Casey se levanta y se aleja. Xena permanece sentada escuchando el final de la historia que Gabrielle narra y entonces le sonríe cuando se pone en pie y va hacia ella.

 

Los niños se levantan a su vez y se ponen a jugar, riendo y corriendo al derredor, sin daños visibles de su cautividad.

 

GABRIELLE

Son buenas personas.

 

 

XENA

(asintiendo)

Sí, lo son.

 

GABRIELLE

Los niños me dijeron que

Boadicea había empezado

a enseñarles sus tradiciones.

(pausa)

No eran esclavos en realidad.

 

XENA

No, las legiones de César

saquearon las tierras de Boadicea,

(pausa)

Asesinaron a su familia. La violaron.

Ella lideró la defensa, pero nunca

aprendió a dirigir una campaña.

 

 

GABRIELLE

Ella te necesitaba para eso.

 

Xena guarda silencio antes de asentir.

 

XENA

Tenia el plan, o

creía tenerlo, en cualquier caso.

 

Gabrielle enlaza su brazo con el de Xena.

 

GABRIELLE

No era nuestro plan.

Éramos parte del plan de alguien más.

 

Mira a lo lejos y expira.

 

GABRIELLE

(continúa)

Pero eso es agua pasada,

y no tengo intención alguna

de volver a beberla.

 

Se vuelve y mira a Xena.

 

GABRIELLE

(continúa)

Deseo que  Boadicea pueda

encontrar lo que está buscando.

 

XENA

Creo que eso es justo lo que

ha estado intentando desde entonces.

 

GABRIELLE

(en voz baja)

Lo lamento por ella.

Por todos.

 

Xena asiente de nuevo.

 

GABRIELLE

(continúa)

Ahora que no nos tienen

colgadas como pescado

ahumado, quiero decir.

 

 

Xena sonríe. Observa en la distancia con expresión pensativa.

 

XENA

Estuvo bien que ganase

la razón, para variar.

 

GABRIELLE

Bueno...

 

XENA

La palabra sobre la espada. Hablaste,

y nadie terminó peleando.

 

GABRIELLE

Sólo porque no tenía elección.

Aunque quitarme el brazo a mordiscos

había comenzado a parecerme una opción.

 

XENA

Conozco esa sensación.

 

Xena rodea a Gabrielle con sus brazos y la abraza. Se levantan y comienzan a pasear por el poblado.

 

Gabrielle observa la aldea a su alrededor.

 

GABRIELLE

Aquí necesitan un poco de ayuda.

¿Quieres quedarte por un rato?

Debe de haber algunas hierbas en esos

parajes, y esos chicos podrían disfrutar

de un par de buenas historias.

 

XENA

Y estaremos aquí en

caso de que haya problemas.

 

Gabrielle rodea la cintura de Xena con un brazo.

 

GABRIELLE

Xena, nosotras somos problemas.

 

XENA

Hm. Es cierto. Tal vez

si nos quedamos aquí,

no habrá otros.

 

GABRIELLE

(ahogando una risa)

No cuentes con eso.

 

FUNDIDO A NEGRO.
 

DESCARGO

La conciencia de Xena no sufrió ningún daño durante el rodaje de esta
película. Sin embargo, está considerando vender parte de su pasado
y comenzar un plan de pensiones para su futuro y el de Gabrielle.

 

 

El equipo de las Temporadas Virtuales de Subtexto quiere dar gracias a sus lectores por mantener
 vivas a Xena y Gabrielle. ¡¡Esperamos que nos acompañéis en otoño para la 10ª Temporada!!



Carol, Denise, Judi, Missy, Sue, TN, Lucia,
MaryD, Linda (Calli), Trish, Linda, Marsha