Guía Episodios

Introducción

Acto 1

Acto 2

Acto 3

Acto 4



ACTO TERCERO


ABRE DE NEGRO:

 

EXT. CAMINO DEL BOSQUE - TARDE

 

Las mujeres de la aldea están amarradas juntas, y sus muñecas están atadas. También sus piernas están atadas, pero sólo lo justo para que puedan caminar.

 

No están en el mismo lugar en que fueron capturadas. Los árboles están mucho mas juntos y parece que el lugar en el que se encuentran no está habitado.

 

Xena y Gabrielle están cerca del final. Aparentan docilidad y evitan mirar a los hombres que las capturaron. Tienen las manos amarradas a la espalda.

 

Los hombres lucen extrañas manchas púrpura en sus cuerpos, y todos tienen cabello y barbas tupidas. Visten ropa de cuero, pero cargan armas finamente creadas.

 

PETI

(enojada)

Pensé que ibais a

protegernos.

 

Uno de los captores la escucha.

 

HOMBRE

¿Qué?

 

Peti se calla, pero mira con furia a Gabrielle. Gabrielle no contesta. El hombre las pincha con largos palos.

 

 HOMBRE

 (continúa)

¡Moveos!

 

PETI

¿Dónde nos lleváis?

 

El hombre golpea a Peti en el rostro con su palo.

 

HOMBRE

¡No habléis!

 

Xena mira impasible. Gabrielle baja la cabeza y traga. Aprieta sus puños, pero también ella permanece donde esta.

 

HOMBRE

 (continúa)

Moveos. Sed silenciosas.

No os lastimaremos.

 

Peti emite un bufido. Está sangrando. El hombre comienza a agrupar a las mujeres a lo largo de un camino medio escondido, echando a un lado ramas y hojas, mientras miran alrededor para asegurarse de que nadie les observa.

 

GABRIELLE

(casi susurrando)

Fue buena idea, ¿no?

 

 

Lo máximo que Xena puede hacer es arrastrar los pies, ya que los hombres han atado sus piernas en un lazo corto. No se ve complacida.

 

XENA

Hmf.

 

CORTE A:

 

EXT. CASCADA - NOCHE

 

Los hombres empujan a las mujeres a través de un camino iluminado solo por la luz de la luna. Trepan, y las mujeres están visiblemente exhaustas.

 

Xena y Gabrielle trepan impasiblemente al final de la línea. Están en mucha mejor forma que las aldeanas, pero no ha sido una noche fácil, y ambas están embarradas de caerse en el camino.

 

HOMBRE

¡Deteneos!

 

La línea se detiene.

 

GABRIELLE

(suavemente)

Xena.

 

XENA

(susurrando)

¿Estás bien?

 

GABRIELLE

Sí.

(pausa)

Creo que hay algo que me resulta

familiar en esos tipos.

 

XENA

Mi puño quiere

familiarizarse con ellos.

 

GABRIELLE

Ya sabes...

 

 

XENA

(suspirando)

Ésa era mi idea.

Sí, lo sé.

 

Los hombres han estado sacando lo que parece ser un tronco, de una zona cercana al fondo de la cascada. Ahora regresan y empujan a las mujeres hacia delante.

 

Da la impresión de que quieren que vayan detrás de la cascada.

 

GABRIELLE

Ah. Supongo que por eso

nunca los encontraban.

 

XENA

Nunca miraron.

 

Se acerca uno de los hombres.

 

HOMBRE

¿Estáis hablando?

 

Gabrielle lo mira con cándida inocencia. Señala la cascada y se encoge de hombros. El hombre gruñe y la empuja hacia la vereda.

 

Xena se mueve hacia el hombre. Él la percibe y se vuelve para mirarla, levantando su cayado y preparando un golpe en la cabeza.

 

Xena evita el cayado y sigue caminando hacia el hombre, moviéndose mientras se acerca y golpeándole en la espalda.

 

XENA

Lo siento.

 

HOMBRE

Zorra.

 

XENA

(divertida)

Entre otras cosas.

 

 

El hombre empuja a Xena, pero termina casi balanceándose ya que Xena demuestra ser bastante inamovible.

 

Desaparecen bajo el agua.

 

CORTE A:

 

EXT. LADO LEJANO DE LA CASCADA - NOCHE

 

Las mujeres salen de la cascada, empapadas y desorientadas. Se topan con un círculo de antorchas. Se detienen confundidas; entonces las agarran y empujan al interior de una gran jaula construida con ramas de árboles entrelazadas.

 

PETI

¡Hey!

 

HOMBRE

¡Silencio!

 

Los hombres agarran a las mujeres delante de Xena y las lanzan hacia la jaula. Dos tropiezan y caen y, al hacerlo, descubren a Xena a la luz de las antorchas.

 

VOZ DE MUJER

¡DETENTE!

 

La cabeza de Xena reacciona con una sacudida. Trata de ver a través de las antorchas, pero el fuego es demasiado brillante y no puede dar sombra a sus ojos para protegerse.

 

HOMBRE

A la caja con

ellas, mi Señora.

 

VOZ DE MUJER

A ésa no.

Meted al resto.

 

El hombre toma a Gabrielle y la empuja hacia el interior de la jaula. Gabrielle aguanta, sintiendo que algo marcha mal. Sus labios se mueven ligeramente formando en ellos el nombre de Xena.

 

VOZ DE MUJER

 (continúa)

Pero deja a ésta fuera.

(riendo)

Es parte de una larga y fría

venganza que me van a servir

sin tardar mucho.

 

El hombre empuja a Gabrielle dentro de la jaula. Xena permanece donde estaba, flanqueada ahora por otros dos hombres que portan armas muy cerca de ella.

 

Las antorchas ondean, y una figura entre las sombras se mueve a través de ellas hacia la luz.

 

Es una mujer, quizá bien pasados los cincuenta, con un pelo gris que muestra signos poco perceptibles de haber sido rojo. Lleva ocultas prendas parecidas a las masculinas, pero un maltratado y desvaído torque de cobre rodea su cuello.

 

La expresión de Xena no se altera.

 

XENA

Hola Boadicea.

Ha pasado mucho tiempo.

 

 

La mujer observa a Xena con un odio visceral.

 

BOADICEA

Más para mí que para ti, aparentemente.

Pero no importa. He esperado toda

una vida para encontrarte de nuevo,

cobarde y despreciable desertora.

(sonriendo)

Ha merecido la pena.

 

Se vuelve a sus hombres.

 

BOADICEA

(continúa)

Atadla. Muy fuerte.

No os acerquéis demasiado.

 

 

Boadicea regresa a las sombras. Media docena de hombres caen sobre Xena, arrojando cuerdas sobre ella, mientras tres quedan atrás, apuntándola con arcos.

 

Gabrielle coloca sus manos alrededor de los barrotes, con expresión atónita.

 

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO DE BOADICEA - NOCHE - POCO DESPUÉS

 

Xena cuelga de un árbol, con las manos amarradas a una rama alta, y las piernas atadas a una más baja. A su alrededor los hombres se reúnen; traen tambores y ríen juntos.

 

Xena mira a su alrededor. El campamento es una colección de chozas en semicírculo, algunas situadas bajo rocas, que sobresalen de la parte posterior de la cascada.

 

Ve un bebé cerca de una de las chozas. La criatura está vestida como los hombres pero mira a las mujeres enjauladas con ojos desorbitados.

 

Uno de los hombres lo ve y camina hacia él, lo agarra y lo empuja dentro de la choza.

 

Boadicea reaparece y se acerca a Xena.

 

BOADICEA

¿Ves a estos hombres?

(señalando)

Son los únicos que

quedan de mi gente.

 

XENA

¿Y?

 

BOADICEA

Nuestra extinción

empezó contigo.

 

Los hombres se acomodan alrededor del árbol donde cuelga Xena.

 

XENA

No me eches la culpa de tus fracasos.

Era tu ejército, Boadicea.

 

BOADICEA

 (ferozmente)

Sí, lo fue. Pero era tu

batalla, y huiste de ella.

 

 

CORTE A:


EXT. JAULA - NOCHE - AL MISMO TIEMPO

 

Gabrielle desenrolla un poco de cuerda de cáñamo para mantener unidos los barrotes de la jaula. La cuerda está tendida hasta la unión, fuera de su alcance.

 

Se sienta cerca de uno de los barrotes de atrás y empieza a usar la cuerda para aserrar el barrote de abajo.

 

PETI

¿Qué es lo que haces?

 

GABRIELLE

Tratar de salir de aquí.

 

PETI

Un poco tarde para pensarlo, ¿no?

Ahora que nos has metido en esto.

 

Gabrielle no levanta la vista.

 

GABRIELLE

No metimos a nadie en nada.

Si vas echar la culpa a alguien,

échasela a ellos.

 

Gabrielle señala con su cabeza hacia los hombres alrededor del árbol.

 

 

PETI

Aparentemente no sois las

heroínas que decíais ser,

después de todo, ¿eh? A tu amiga

la descubrieron rápidamente.

 

GABRIELLE

 (rechinando los dientes)

No es lo que parece.

 

La mujer hace sonidos de incredulidad y comenta.

 

PETI

A mí me parece que

sólo sois un par de fraudes.

 

SEGUNDA MUJER

A lo mejor al final podemos

descubrir qué es lo que sucedió

a nuestros niños por nosotras mismas.

 

PETI

Sí. ¿Quién necesita héroes?

 

Peti se mueve hacia el frente de la jaula.  Gabrielle con tenacidad sigue tratando de aserrar con la cuerda.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO DE BOADICEA - ÁRBOL - CONTINUO

 

Boadicea trae una antorcha cerca de Xena.

 

BOADICEA

¿Ves sus rostros?

Aún recuerdan ese día, Xena.

 

XENA

 (calmadamente)

Y yo también.

 

 

BOADICEA

Ellos creían que tenías

un plan. Demonios. Yo lo creía.

 

Acerca la antorcha al rostro de Xena.

 

BOADICEA

 (continúa)

Y luego huiste, saliste corriendo

y nos dejaste a merced de Cesar.

 

Xena parpadea cuando le entra en los ojos el humo de la antorcha que se acerca a su rostro. Mira más allá de Boadicea.

 

XENA

Habríais perdido de todas maneras.

Esto nunca tuvo que ver con vosotros.

 

 

BOADICEA

No. Siempre era contigo,

¿no es así? Tú y él.  ¿Acaso

te pagó para que nos llevaras

allí, Xena? ¿Cuánto te dio?

 

Boadicea agarra a Xena del cabello y le echa la cabeza para atrás.

 

BOADICEA

 (continúa)

¿Qué precio tiene tu honor...

si es que alguna vez lo tuviste?

 

CORTE A:

 

EXT. JAULA - NOCHE - CONTINUO

 

Gabrielle se centra en aserrar, pero no puede evitar escuchar lo que Boadicea dice y eso la distrae.

 

SEGUNDA MUJER

(de rodillas)

¿Qué pretendes conseguir?

Jamás podrás

salir de aquí con eso.

 

GABRIELLE

Claro que lo haré.

 

La segunda mujer mira hacia el círculo de fuego.

 

SEGUNDA MUJER

Ella llevó a la muerte a

toda esa gente. ¿Qué clase

de personas sois?

 

GABRIELLE

No es…No es tan

sencillo como lo pintas.

 

 

SEGUNDA MUJER

¿Entonces estás diciendo que miente?

 

Gabrielle se detiene.  Mira el cordón que ha estado usando, que  se ha ido deshilachando por la mitad hasta hacerse pedazos de sus dedos.

 

GABRIELLE

No. No exactamente.

 

PETI

Sí, seguro.

 

GABRIELLE

Ella no huyo de

nada. Ella…

(expira)

…Tenia otra cosa

de que preocuparse.

 

Peti resopla con irrisión.

 

PETI

Bueno, ahora no puede correr.

 

Gabrielle levantándose se dirige al frente de la jaula.  Agarra los barrotes y los sacude con frustración.

 

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO DE BOADICEA - ÁRBOL

 

Boadicea planta la antorcha a un lado de Xena.  Saca una daga de su cinturón y se acerca a Xena de nuevo.  Con  mirada desapasionada, toma un puñado del cabello de Xena y se lo corta.

 

BOADICEA

Algo para poder recordarte.

 

Boudicea pone la daga al cuello de Xena.  Los hombres empiezan tocar los tambores con un ritmo cadencioso como si fuera una palpitación del corazón.

 

Xena solo mira hacia el frente.

 

BOADICEA

 (continúa)

Una cosa, antes de que decida

cómo morirás, Xena.  Una cosa

que yo quiero de ti.  Una cosa

que me debes. Se la debes a ellos.

 

XENA

No les debo nada.

 

 

Boadicea agarra a Xena del cuello.

 

BOADICEA

Mentirosa. Tú destruiste a mi gente,

Y ahora quiero oír de tus labios

que lo admites.

 

Pone cara de desprecio.

 

BOADICEA

 (continúa)

Cuéntame cómo nos

abandonaste y corriste.

¡Dime que lo sientes, Xena!

 

Sacude a Xena y grita.

 

BOUDICEA

 (continua)

¡DIMELO!

 

CORTE A:

 

EXT. JAULA - NOCHE - CONTINUO

 

Gabrielle agarra los barrotes  y tira de ellos.  Toma aire y los suelta. Ella empieza a buscar otro modo para salir, brincando se agarra a los barrotes de arriba y los sacude.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO DE BOADICEA - ÁRBOL - CONTINUO

 

Xena lucha por primera vez, soltándose de Boadicea y tomando aire.  Boadicea vuelve agarrarla nuevamente.

 

BOADICEA

¡Dilo! Dilo y es probable que te

deje vivir esta noche, Xena.

 

Se inclina hacia Xena y susurra.

 

BOADICEA

 (continúa)

Dilo.

 

Xena sólo mira a Boadicea.

 

 

XENA

 (voz alta)

Está bien.

 

CORTE A:

 

EXT. JAULA - NOCHE

 

Gabrielle deja de moverse y escucha.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMAPENTO DE BOADICEA - ÁRBOL

 

Boadicea se dirige a sus hombres. Ellos dejan de tocar el tambor y la miran.

 

BOADICEA

¡Escuchad! Escuchad todos.

Recordad esto. Recordad a

todos los amigos y compañeros

que murieron. Recordad sus gritos.

(a Xena)

Vamos. Díselo. ¡Dilo!

 

XENA

Lo siento.

 

CORTE A:

 

EXT. JAULA - NOCHE

 

Gabrielle mira a través de la barras y ve la silueta de Xena. Su expresión es muy triste.

 

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO DE BOADICEA - ÁRBOL

 

Boadicea echa la cabeza hacia atrás y se ríe cruelmente.

 

XENA

(gritando)

Siento no haberte dado

la espalda antes.

 

Boadicea se da la vuelta y la mira.

 

XENA

(continúa)

No vales lo que se

perdió aquel día.

 

Boadicea retrocede y luego ataca a Xena.

 

CORTE A:

 

EXT. JAULA - NOCHE

 

Gabrielle baja la cabeza y mira hacia otro lugar. Se apoya en los barrotes, agitándose con emoción.

 

Peti va hacia ella.

 

PETI

¿Ves? Es una zorra.

 

Por un momento, Gabrielle se queda completamente quieta. Entonces gira y da una bofetada a Peti con una fuerza asombrosa. Peti tropieza y se cae.

 

GABRIELLE

No vales lo que estamos

a punto de pasar.

 

Gabrielle mira a través de los barrotes nuevamente.

 

GABRIELLE

(continúa, fuertemente)

¡Boadicea!

 

 

Boadicea suelta a Xena y se da la vuelta. Xena se vuelve y mira hacia la jaula por primera vez.

 

BOADICEA

¿Quién habla?

 

GABRIELLE

¿Por qué no dices TÚ la verdad?

¡¡No pudiste llevar a tu gente

a la victoria, así que es más fácil

culpar a alguien más!!

 

Boadicea sale del círculo de antorchas y protege sus ojos de la luz. Su expresión se torna muy fría.

 

BOADICEA

Tú.

 

GABRIELLE

Sí.

 

BOADICEA

(a los hombres)

Traedla. Colgadla allí.

Cuando la luna salga,

ambas morirán.

 

 

Boadicea deja el círculo de la fogata. Los hombres sacan a Gabrielle de la jaula y comienzan a amarrarla. Gabrielle no se resiste. Ella mira a Xena, con una pequeña sonrisa en su rostro.

 

 

FUNDE A NEGRO.
 

FIN DEL ACTO TRES

ACTO CUATRO