Guía Episodios

Introducción

Acto 1

Acto 2

Acto 3

Acto 4



 ACTO SEGUNDO

 

ABRE DE NEGRO:

 

INT.  COMEDOR DE LA TABERNA - TARDE

 

MUJER

¡¡¡¡VANUS!!!!

 

Mientras la mujer se dirige hacia la puerta, Malum sale de la barra rápidamente y la toma de un brazo.

 

MALUM

¡No!  ¡No salgas!

 

La mujer forcejea contra él.

 

MUJER

¡Déjame salir!  ¡¡Morirá!!

 

MALUM

Eso no lo sabes, Sally.

 

SALLY

(indignada)

¿¡¿No lo sé?!?  ¡Claro que lo sé!

¡Mi esposo! ¡¡Tus hermanos!!

¡¡Todos los hombres del pueblo, muertos!!

¡¡Y ahora, mi único hijo... Vanus!!

 

El anciano se levanta trabajosamente de la banqueta y tambaleándose hacia el par forcejeando.

 

ANCIANO

Tranquilla, Sal. Ninguno de nosotros está seguro

de lo que sucedió con esos hombres. Nunca hemos

visto un cadáver. Y ninguno de ellos jamás

regresó diciendo que algo los estaba matando.

Yo pienso que fue Kregus. Él siempre ha estado

celoso de nuestras riquezas. Pienso que los secuestró

y así podría enriquecerse por sí mismo.

 

SALLY

¿!¿Y se supone que

eso me hará sentir mejor?!?

 

El anciano encoge los hombros y desvía la mirada incómodamente

 

SALLY

 (continúa)

Secuestrados, muertos, es lo mismo,

¿no es así? Y en tres días, no importará,

¡porque el resto de nosotros estará igual que ellos!

 

MALUM

 (vacilante)

Entonces... ¿tal vez lo que Vanus

esta haciendo sea lo mejor?

 

Sally enfrenta al hombre, su rostro es una máscara de ira.

 

SALLY

 ¿Lo mejor? ¿Para quién, Malum? ¿¿Para ti??

Nunca siquiera te has ensuciado las

manos en este negocio, y

¿ahora estás dispuesto a sacrificar a mi

hijo por conservar tu preciada posada?

 

MALUM

Mira, Sally...

 

SALLY

Es la verdad, Malum, y todos lo sabemos.

Si eres la mitad de hombre que es mi hijo,

irías allí afuera y lo detendrías.

 

ANCIANO

O te unirías a él.

 

Malum mira fijamente a ambos, luego  hecha mirada al suelo, ruborizándose levemente.

 

SALLY

Bien entonces. Permanece como un cobarde si eso

te complace, pero no a cambio

de la vida de  mi hijo.

 

Se dirige hacia la puerta.

 

XENA

Espera.

 

Xena se levanta lentamente de su silla, con la mano levantada. Gabrielle no parece muy sorprendida.

 

XENA

 (continúa)

Yo iré tras el muchacho.

 

Volviéndose hacia Gabrielle.

 

XENA

 (continúa)

Quédate aquí y averigua

qué está sucediendo.

 

 

Con eso, ella sale, dejando a los ciudadanos con la boca abierta.

 

CORTE A:

 

EXT. EN LAS AFUERAS DE LA CIUDAD - TARDE

 

La tarde cae sobre la tierra desolada, pero Xena no tiene problemas para seguir las huellas dejadas por Vanus en el camino polvoriento. A pesar de que obviamente está apurado, Vanus no se ha alejado mucho cuando Xena lo alcanza, se adelante unos paso justo a un lado del joven.  Aterrorizado, gruñe y alza su pico, solo para que su mango termine atrapado en la fuerte mano de Xena. 

 

XENA

Cuidado.

 

VANUS

 (temblorosamente)

¿Tú...tú eres uno de los

de la posada, no es cierto? La guerrera.

 

XENA

Lo soy

 

VANUS

¿En realidad no te ha enviado

el rey, o si?

 

En respuesta, Xena levanta una ceja, con los ojos brillando.

 

VANUS

 (continúa)

Eso pensé. No trabajarías

para alguien como Barakos

 

XENA

¿Barakos? Pensé

que Kregus era tu rey.

 

VANUS

¿Kregus? Kregus es el señor de

de las llanuras del este.

Barakos es nuestro Rey.

 

Cuando Xena libera el pico, Vanus se relaja y hace un gesto hacia una pequeña roca que sobresale a unos pasos.

 

VANUS

 (continúa)

¿Quisieras.....sentarte?

Podría explicártelo.

 

Se ve ansioso por demorar su viaje.

 

Xena asiente.

 

CORTE A:

 

INT. POSADA - TARDE

 

El comedor de la posada es una escena de caos. Todos los adultos, y la mayoría de los niños también, están ocupados tratando de gritar por sobre el resto para poder ser escuchados. Incapaz de seguir tratando con ellos en ese escándalo, Gabrielle coloca sus dedos en su boca y lanza un penetrante silbido que provoca un silencio instantáneo. 

 

GABRIELLE

Gracias. Ahora, parece que tienen

un problema.  A Xena y a mí nos gustaría

ayudarlos, pero no podemos hacer nada a menos

que sepamos lo que sucede.  Así que, esto es

lo que vamos a hacer.  Cuando los señale, hablan.

El resto de ustedes, manténganse callados.  ¿Entendido?

 

Mira alrededor de la habitación.  Varios asentimientos renuentes responden a la pregunta.

 

GABRIELLE

(continúa)

Bien.  Sally, ¿por qué no comienzas?  ¿Por qué

tu hijo va... donde quiera que vaya,

y por qué estás disgustada por eso?

 

 

SALLY

¡¡Porque él va a desaparecer allí!!

¿No has escuchado lo que he estado diciendo?

 

GABRIELLE

Pero....

 

MALUM

No lo sabes con certeza....

 

Gabrielle le corta con una mirada feroz.  Él se ruboriza, después estudia sus botas con fascinación.

 

GABRIELLE

Sally, entiendo que pienses

que va a morir. Lo que no comprendo

es por qué crees que va a morir.

 

Levanta una mano antes de que pueda argumentar de nuevo.

 

GABRIELLE

(continúa)

Recuerda,  soy una forastera que pasa

por aquí.  No conozco tu ciudad

ni su historia.  Hace falta que alguien

empiece a rellenar los espacios en blanco

para mí, o no podré ayudarles.

 

Señala al anciano.

 

GABRIELLE

(continúa)

Tú.

 

ANCIANO

Somos un pueblo minero, como pudiste

suponer al ver a Vanus alejarse

con aquello en las manos.

 

GABRIELLE

¿Y qué es lo que extraen de las minas?

 

 

Malum saca algo de su sucio bolsillo.

 

MALUM

Esto.

 

Gabrielle lo toma, observándolo cuidadosamente.

 

GABRIELLE

Vi uno de esos arriba, en mi

habitación.  Es muy bonito.

¿Tiene nombre?

 

ANCIANO

Lo llamamos Janusita.  La más

preciosa gema de estas tierras,

para oírselo contar a nuestro rey.

 

GABRIELLE

¿Kregus?

 

MALUM

No.  Barakos.

Kregus es un idiota.

 

La otra gente de la sala murmura en concordancia.

 

CORTE A:

 

EXT. ROCA SOBRESALIENTE - NOCHE

 

Xena está sentada en lo alto de la roca sobresaliente, jugando ociosamente con un canto mientras Vanus la observa.

 

XENA

Así que tus mineros

comenzaron a desaparecer,

hace… ¿una luna?

 

VANUS

Un poco más, pero sí. Todo

había ido bien hasta entonces.

 

XENA

¿Qué pasó?

 

VANUS

(lentamente)

Bueno, cuando se alzo el sol, nuestros

cuatro mejores mineros se marcharon,

como siempre. Pero cuando el sol se puso, aún

no habían regresado.  Pensamos que tal vez

se habían quedado atrapados. Ya ha pasado antes.

 

XENA

¿Enviaron a gente

para rescatarlos?

 

 

VANUS

Sí.  Cinco hombres,

todos experimentados.

 

XENA

¿Y?

 

VANUS

Nunca regresaron. 

Quisimos enviar a más tras ellos.

Incluso yo me ofrecí voluntario, pero Torad,

el jefe, se negó.  Dijo que prefería

esperar hasta que saliera el sol y así

podríamos ver lo que estábamos haciendo.

 

Agachó la mirada a sus delgadas y sucias manos, frotándolas en su regazo. Su cara representa una máscara de angustia.

 

VANUS

(continúa)

Dos de mis mejores amigos escaparon

luego de que todos estuvieron dormidos.

Iban a tratar de ayudar, ¿sabes? 

Nunca regresaron.

 

Xena reposa una mano sobre su hombro, estrujándolo brevemente. Vanus se frota los ojos antes de volverse hacia Xena.

 

VANUS

(continúa)

Debí haber ido con ellos.

Tal vez pude haber hecho algo.

Tal vez pude haber....

 

XENA

Podrías haber muerto.

 

 

VANUS

(molesto)
¡¡Es mejor que vivir de este modo!!  ¡Si Barakos

 no nos hubiera presionado tanto, tal vez nada

de esto hubiera ocurrido en lo absoluto!  No

tengo opción ahora, ¿no ves?  ¡Morir

en las minas, o en tres días morir a manos de ese

bastardo! ¡Todo da igual!

 

CORTE A:

 

INT. POSADA – NOCHE

 

Ahora Gabrielle esta sentada encima de la mesa, los pies cómodamente plantados sobre una de las sillas.  Los clientes de la posada la rodean, las caras ansiosas.

 

GABRIELLE

De acuerdo, déjenme ver si ahora lo he

comprendido.  Barakos es su Rey.  Y

luego de descubrir lo que estaban

extrayendo, se volvió un poco loco.

 

ANCIANO

Subiéndose por las paredes.

 

GABRIELLE

Bien  Así que, exigió que ustedes

incrementaran sus esfuerzos y que le dieran como tributo

la mayor parte de lo que extraían.

 

SALLY

Más los impuestos que ya estaba exprimiendo

de nosotros.  Lo cual hizo que difícilmente

pudiéramos vivir una vida decente.

 

Gabrielle asiente con la cabeza.

 

GABRIELLE

Y luego sus hombres

empezaron a desaparecer.

 

La gente asiente con la cabeza gravemente. Algunas de las mujeres tienen lágrimas en los ojos.

 

GABRIELLE

(continúa)

¿Qué hizo el rey después?

 

ANCIANO

Mandó a sus soldados para tratar de sacarnos

las gemas a golpes, como si las hubiéramos estado escondiendo

de él o algo así.  Tratamos de explicarles,

pero no querían escuchar.  Nos

exigieron darles todas las gemas que poseíamos, más

un recargo por enfurecer al rey. ADEMAS

todo un cargamento adicional para hacerle una capa

matrimonial a su hija mayor por

su matrimonio con el hijo de Kregus.

 

GABRIELLE

Kregus.  El que ustedes sospechan que

raptó a los mineros.

 

ANCIANO

Pero, ¡por supuesto!  Tiene sentido,

¿no es así?  Kregus es más pobre que una rata,

aún siendo rey.  Siempre ha estado

celoso de nuestra riqueza.

 

GABRIELLE

Pero, ¿por qué raptar a los mineros,

si de todas maneras va a obtener las gemas

después del matrimonio?

 

 

El anciano aparta la mirada por un momento, sin tener una respuesta simple para la pregunta lógica de Gabrielle.

 

ANCIANO

(murmurando)

Tal vez, simplemente no

quiere compartirlas.

 

GABRIELLE

Puedes estar en lo cierto, pero él tiene que

saber que una vez que Barakos

se entere, esto iniciará una guerra.

 

ANCIANO

Muchas guerras se han luchado por

mucho menos que esto.

 

Y esa es una lógica que Gabrielle no puede discutir.

 

CORTE A:

 

EXT.  ROCA SALIENTE - NOCHE

 

XENA

Entonces, tienes tres días para extraer un vagón

por el tributo, un vagón por los intereses, y un vagón

para una capa matrimonial a ser usada como dote.

Y si no lo haces, el rey encarcelará a

todos e incendiará el pueblo.

 

Vanus asiente con la cabeza.

 

VANUS

Sé que piensas que no puedo hacerlo.  Pero

simplemente no puedo dejar que encarcelen

a mi madre y al resto de la gente, o que los maten,

mientras yo me cruzo de brazos, sin hacer nada.  Tengo

que intentar, ¿no ves?  ¡Lo tengo que hacer!

 

Tomando un gran respiro y cobrando valentía, Vanus se pone de pie, levanta su hacha y se voltea, haciendo frente a Xena.

 

VANUS

(continúa)
Ahora vez por que tengo que hacer esto.

No quiero lastimarte, los dioses saben que no,

 pero no puedo permitirte que  trates de detenerme tampoco.

 

Antes de que pueda parpadear, se encuentra desarmado. Traga con temor cuando ojos azules ahora plateados en la luz de luna lo miran.

 

VANUS

(continúa)

N-No…

 

XENA

Cálmate. No te voy a lastimar.

Pero te voy a llevar de regreso a tu madre.

 

VANUS

Pero…

 

XENA

Creo que podremos encontrar una solución a

tu problema. Uno que no requiera

tener que afrontar esto solo.

 

VANUS

Pero… ¿por qué? ¿Por qué nos ayudarías?

Tú ni siquiera nos conoces.

 

XENA

 (muy seriamente)

Es lo que hacemos.

 

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL SEGUNDO ACTO

ACTO TRES