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ACTO ABRE DE NEGRO: INT.
HOTEL – NOCHE La algarabía dentro del
hotel calla inmediatamente cuando las puertas se abren y Xena entra seguida
muy de cerca por Vanus. SALLY ¡¡¡VANUS!!! Separándose del grupo,
Sally corre hacia su hijo y lo envuelve en un gran abrazo. Ella besa las
mejillas enrojecidas de su hijo mientras el intenta escaparse inútilmente. SALLY (continúa) ¡Oh, gracias a los dioses! Gracias a los dioses que has regresado. No vuelvas a hacer eso
nuevamente, ¿me escuchas? ¡Nunca! VANUS ¡Oh, Mamá! Sonriendo, Xena se acerca
a la mesa de Gabrielle, apoyándose casualmente mientras cruza sus brazos
sobre su pecho. Gabrielle sonríe. GABRIELLE Eso fue rápido. Xena encoge un hombro. XENA El no llegó muy lejos. GABRIELLE Ah. ¿Aprendiste algo?
XENA Sí. ¿Y tú? GABRIELLE Sí. La conversación es
interrumpida por Sally, quien se acerca con si hijo quien está completamente
avergonzado. SALLY Los dioses te bendigan por regresarme a mi hijo, guerrera. No se qué hubiese hecho si…. XENA Me alegra haber podido ayudar. La mujer aparenta querer
continuar efusivamente y Gabrielle notando la incomodidad inminente en Xena,
se levanta de la mesa. Gabrielle se estira y da un bostezo evidentemente
falso. GABRIELLE Mira lo tarde que se está poniendo. No se acerca del resto de ustedes, pero estoy muy cansada. Creo que podremos manejar mejor esta situación después de descansar, ¿no creen? El grupo se mira los unos
a los otros y luego a Gabrielle aparentemente listos a protestar. Xena
estrecha sus ojos significativamente. Mandíbulas cierran y todos cabecean
rápidamente.
VIEJO Sí…Ya es bien tarde. Tengo… mmm… tengo que irme de prisa. MALUM Es pasada la hora de cerrar, eso es seguro. No sé lo que estaba pensando. SALLY ¡Oh no, mira la hora que es! ¡Mi Vanus debería haber estado en cama horas atrás! Rápidamente, el pequeño
grupo desaparece hasta que solo queden Xena y Gabrielle en medio del salón.
Gabrielle le sonríe a Xena. GABRIELLE Eres mala. Xena baja la cabeza y roba
un beso. XENA Si, pero te gusto de esta manera. GABRIELLE No puedo debatir eso. ¡Buenas noches, Malum! El tendero ojea por encima
de la barra del bar, sonrojándose mientras las dos mujeres suben las
escaleras y se pierden de vista. CORTE A: INT.
CUARTO - NOCHE Luego de haberse bañado y
puesto su ropa de noche, Xena y Gabrielle están enroscadas en la cama
angosta. Los pies de Xena cuelgan ligeramente de la orilla a pesar del
hecho que sus piernas están dobladas debajo de las de Gabrielle mientras
están acurrucadas. GABRIELLE Entonces, has llegado a alguna conclusión? XENA Todavía no. ¿Y tú? Gabrielle se rasca debajo
del mentón, entonces sujeta la mano de Xena y la levanta a sus
labios. La roza por un momento antes de apretarla contra su pecho y
mantenerla apretada ahí. GABRIELLE No realmente. El viejo se apega a la historia del secuestro. Sally piensa que las minas están embrujadas. Malum piensa que son sólo aves apareándose o algo, y el resto están muertos de miedo. XENA Mm. GABRIELLE ¿Realmente crees que Kregus los secuestró? XENA Lo dudo. Por lo poco que he escuchado de él, es un idiota, pero también es flojo. No creo que se tomara la molestia de planear una operación tan elaborada, asumiendo que tenga el cerebro para hacerlo, cuando de todas formas va a obtener las gemas por casar a su hijo. GABRIELLE ¿Pero crees que deberíamos verificarlo de todas formas? ¿Sólo para estar seguras? XENA No sería mala idea. Solamente está a un cuarto de
día cabalgando desde aquí, así que podríamos estar ahí y regresar con tiempo suficiente para investigar
las minas si Kregus no está involucrado. GABRIELLE ¿Qué hay de Barakos? Ese tipo suena como un verdadero patán. XENA Sí, pero como toda su fortuna viene de esas minas, no creo que esté detrás de esto. GABRIELLE ¿Crees que tenga algo que ver con las minas en sí? XENA Sí. Probablemente derrumbamientos.
Vanus dijo que habían minado la mayoría y que iban a tener que excavar más y más
profundamente para llegar a las gemas. Los pozos se vuelven inestables, y cuando eso pasa, hay siempre riesgo de envenenamiento. GABRIELLE ¿Veneno? ¿En la piedra? XENA No. En el aire... No puedes verlo u olerlo, pero un respiro de él, y... GABRIELLE Wow. Eso suena realmente peligroso. XENA Puede serlo. GABRIELLE ¿Por qué la gente lo hace entonces? Xena se encoge de hombros. XENA Avaricia, quizás. Sin embargo para la mayoría de ellos es la única vida que conocen. GABRIELLE Un pensamiento desintoxicante. XENA Mm. CORTE A: EXT.
PUEBLO - AMANECER Xena y Gabrielle están
montadas en Argo. Malum, Sally y Vanus están parados frente a ellas. XENA Regresaremos antes del medio día. Voltea a mirar
directamente a Vanus. XENA (continúa) No se acerquen a esas minas hasta que regresemos, ¿entiendes? VANUS Lo prometo. XENA Bien. Con un pequeño empujón,
Xena urge a Argo a galopar, dejando al pueblo y a su gente detrás.
CORTE A: EXT.
AFUERAS DEL REINO DE KREGUS - DIA Los
campos alrededor del castillo lucen más o menos igual que el pueblo de Janus
Hepta; estériles y erosionados. El castillo en sí, obviamente necesita de
reparación, con la cantería desmoronándose como si hubiese sido restregada de
su edificio. GABRIELLE Wow. No estaban bromeando al decir que estaba en la miseria. XENA Al parecer no.
GABRIELLE ¿Por qué Barakos quiere que su hija se case con él? ¿Qué puede ganar con eso? XENA Kregus tiene un ejército establecido y los rumores dicen que no es tan malo. Barakos puede aprovecharse de eso. GABRIELLE Me imagino… XENA Vamos. Veamos qué es lo que está tramando. CORTE A: INT. DEL
CASTILLO – DIA Para Xena y Gabrielle es
sorprendentemente fácil entrar al castillo. Aparte de un par de miradas
sospechosas, se deslizan dentro y se encentran en el centro de la arruinada y
sucia plaza. Pasa apenas un instante
antes de que un hombre alto, delgado y pálido, en carrera precipitada llegue
a ellas, agitando sus manos. El atuendo que viste habrá estado a la moda en
su tiempo, pero ahora cuelga de él como trapos descoloridos. Los llamativos
anillos que lleva son evidentemente falsos. HOMBRE ¡Oh, ahí están! Vayan a las cocinas inmediatamente y vean si pueden reparar el desastre absoluto que mi último cocinero hizo con mi cena. ¡Vayan! ¡Ahora! Xena y Gabrielle
intercambian miradas, luego regresan su atención al hombre, que obviamente es
el Rey. Kregus palidece y da un
paso atrás, sacudiendo aún sus manos. KREGUS ¡Ustedes… ustedes, no son las cocineras que pedí! XENA ¿Quién se lo informó? ¿Sófocles? KREGUS ¡Guardias, guardias! ¡¡Rápido!! Un joven alto, delgado,
pálido y tan mal vestido como su padre, baja las escaleras, se para
abruptamente al ver a las recién llegadas. HIJO DE KREGUS Padre,
¿qué…? Oh, dioses… KREGUS Kregor, rápido, ¡ve por los guardias! ¡Estas mujeres quieren matarme! XENA Si ese hubiese sido nuestro objetivo, ya estaría
muerto, así que relájese… su Majestad. Sólo queremos hacerle unas preguntas. Después seguiremos nuestro camino. Kregus alza su puntiaguda
nariz al aire. KREGUS Yo no contesto preguntas del populacho. Xena desenvaina su espada
y se la pone justo bajo la quijada. XENA Veo que hay una política que definitivamente está cambiando. KREGUS ¡Guardias! ¡¡Guardias!! KREGOR Padre, yo… KREGUS ¡Atrápalas, imbécil! XENA Quédate donde estás, hijo. Esto no tomará mucho tiempo. Xena mira a Kregus. XENA (continúa) Sólo tengo una pregunta para usted, Rey. ¿Estuvo usted o uno de los suyos recientemente en las minas de Janus Hepta? Los ojos del Rey se abren
y su boca forma una O de incredulidad. KREGUS ¿Las minas? ¿Por qué yo iría a un apestoso e inmundo hueco? XENA Piedras preciosas, muchas de ellas. Kregus se ríe. KREGUS ¿Por qué ensuciar mis manos, cuando esas piedras serán mías por ley, en tres días? Xena da una rápida mirada
a Gabrielle, que se adelanta, sonriendo. GABRIELLE (en tono conspirador) ¿Está seguro que ni siquiera fue a echar un vistazo por ahí abajo? Ya sabe, ¿para ver cómo iban las cosas?
Kregus ríe otra vez. KREGUS No me importa cómo se hacen las cosas, mujer. Siempre y cuando obtenga mis joyas, estoy totalmente satisfecho en dejar que los demás se ensucien para conseguirlas. Además, incluso si hubiera querido mirar, cosa que no quiero, ese sinvergüenza Baragos mantiene una vigilancia más estricta en esas minas que en el cinturón de castidad de su hija. Kregus lanza una mirada a
su hijo por encima de su hombro, éste se ruboriza y fija la vista en
sus botas suaves. XENA Bueno, muy bien. Le toma la palabra y
enfunda su espada. GABRIELLE Lamentamos haberlo molestado, su Alteza. Se vuelven para irse. KREGUS ¡Esperen! Xena se detiene y se da
vuelta levantando una ceja. KREGUS (continúa) Las envió Baragos, ¿no? ¡Ese maldito está tratando de encontrar una excusa para cancelar la boda! Al oír esto, Gabrielle
también se da vuelta y lo mira, regalándole una sonrisa reconfortante. GABRIELLE Créame, Su Alteza, el rey Baragos está tan entusiasmado como usted con esta boda. Puedo asegurarle que la idea de cancelarla no se le ha cruzado por la cabeza. Kregus la mira, la
desconfianza se nota claramente en su rostro. XENA (gruñendo) Gabrielle no miente.
Aunque parezca imposible,
el rostro del rey palidece aún más. Levanta sus manos en un gesto de rechazo. KREGUS Está bien. Está bien. Les creo. XENA Bien. Entonces, si eso es todo, nos largamos. CORTE A: EXT.
REINO DE KREGUS - DÍA Xena y Gabrielle cabalgan
alejándose del reino, sin prestar atención a las miradas de desconfianza que
reciben. GABRIELLE Bueno, ese fue un callejón sin salida.
XENA Mm. GABRIELLE Supongo que ahora solo nos quedan las minas, ¿eh? XENA Sip. Y cuanto más rápido lleguemos… GABRIELLE Más rápido podemos irnos, ya sé. XENA ¡Arre! CORTE A: EXT.
JANUS HEPTA - DÍA Xena acomoda varias
antorchas nuevas y listas para usar en el fondo de su mochila liviana, luego
cierra las hebillas y correas. La carga sobre uno de sus hombros y se
endereza. Lleva un pico y una pala en una mano, y una pequeña jaula de mimbre
con un diminuto pájaro que canta en la otra. Gabrielle mira con
curiosidad ese segundo elemento. GABRIELLE ¿Música para excavar? XENA Animal para detectar veneno. Voy a dejar la jaula en el piso de las minas y después a esperar. Si todavía canta, entramos. Si no… GABRIELLE Oh, pobrecito. Xena.... XENA Es la única manera de detectar el veneno, Gabrielle. Es el pájaro o nosotras, y creo que sabes cuál es la opción que no estoy dispuesta a tomar. Un momento después,
Gabrielle suspira malhumoradamente. GABRIELLE Está bien, entiendo, pero eso… XENA ...no significa que tenga que gustarte. Lo sé. Pero te guste o no, la única forma de que bajemos a las minas es si nuestro amigo nos dice que es seguro. Antes de que Gabrielle
pueda responder, la puerta de la posada se abre y Vanus sale a grandes
zancadas, seguido por su madre quejumbrosa. SALLY ¡¡Vanus!! ¡¡Por favor!! No puedes.... VANUS ¡*Voy* a ir, madre, y fin de la discusión! SALLY Pero.... VANUS Sin peros. Eres mi madre, y te quiero, pero tengo que hacer esto. (pausa) Mira. Esas dos mujeres, que son forasteras, están dispuestas a hacer lo que nadie en este pueblo tiene suficientes agallas para hacer. Intentar salvar nuestras vidas. Puedes no entender, madre, pero merecen más que ser entregadas al peligro sin siquiera un agradecimiento. Voy a ir, y si no te gusta, bueno, lo siento, pero no me detendrás. No esta vez, madre. No esta vez. GABRIELLE Tiene un hijo muy valiente, señora. Debería sentirse orgullosa.
Por un momento parece que
Sally fuera a decir algo particularmente desagradable. En vez de eso, gira
sobre sus talones rígidamente y se aleja majestuosamente, regresando a la
posada. VANUS Bueno, eso fue… bastante bien. ¿No les parece? Gabrielle ríe ahogadamente
y Xena pone los ojos en blanco. XENA Estamos desperdiciando la luz del día. Partamos. FUNDIDO A NEGRO. |
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FIN
DEL TERCER ACTO |
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