Guía Episodios

Introducción

Acto 1

Acto 2

Acto 3

Acto 4



ACTO CUARTO

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. AFUERA DE LAS MINAS - DÍA

 

Vanus mira con interés, parado hacia un costado y sosteniendo la jaula y sus herramientas. Xena y Gabrielle examinan el terreno abarrotado de tierra justo afuera de la entrada de las minas buscando pistas.

 

GABRIELLE

¿Encontraste algo?

 

XENA

Todavía no.

 

La tierra está fuertemente comprimida y es difícil de leer. Mirando muy de cerca, Xena nota unas marcas que indican la presencia de huellas de botas humanas. Todas parecen dirigirse a la entrada de las minas. A pesar de realizar un examen minucioso, no puede encontrar ninguna en la dirección opuesta.

 

XENA

(continúa, en voz baja)

Esto no es bueno.

 

 

GABRIELLE

¿Qué es?

 

Xena hace un ademán indicando las marcas que encontró y luego de un largo momento, Gabrielle asiente gravemente con la cabeza.

 

GABRIELLE

(continúa)

Entraron, pero nadie

salió, ¿cierto?

 

XENA

Eso parece, sí.

 

Volviéndose hacia Vanus, toma la jaula que él sostiene en sus manos y camina hacia la entrada.

 

GABRIELLE

Xena....

 

XENA

Relájate. No voy a ir tan

lejos. Enseguida vuelvo.

 

CORTE A:

 

INT. CUEVA - DÍA

 

Xena entra a la cueva con la jaula y una antorcha en sus manos. Lo primero que nota es un olor almizclado, opresivo, que indica que un animal ha utilizado las minas como refugio. Busca rastros en el suelo, pero no encuentra ninguno. Sí encuentra docenas de gemas desparramadas por todo el terreno. La mayoría están aplastadas o hechas pedazos. Al ver esto, Xena frunce el entrecejo. Según su experiencia, las gemas son minerales muy duros, que usualmente no pueden aplastarse por una caída o una pisada descuidada. Se agacha, levanta una de las más enteras y la examina a la titilante luz de la antorcha. Frunce el entrecejo. Luego de un momento, vuelve la piedra a su lugar con cuidado y se levanta.

 

Tomando la jaula, da varias zancadas más hasta que la luz de su antorcha es la única que se ve, luego la deja en el piso en el medio del camino. El pájaro gorjea y da saltitos sobre su percha. 

 

XENA

(continúa)

Eso mismo. Continúa cantando, y

todo va a estar bien.

 

 

Dando una mirada final a su alrededor, gira y camina a largos pasos hacia la entrada, dándole la bienvenida al sol que brilla sobre ella.

 

CORTE A:

 

EXT. MINAS - DIA

 

Xena abre la puerta de la jaula y el pájaro con rapidez, gorgojeando felizmente, se aleja volando.

 

GABRIELLE

Me imagino que estamos listas, ¿eh?

 

XENA

Sí.

 

Vanus, visiblemente  controlando sus nervios, recoge  sus herramientas y antorcha, dando un paso hacia delante.

 

VANUS

Estoy preparado.

 

XENA

Es mejor que esperes aquí....

 

VANUS

¿Qué?  ¿Qué quieres decir con espera

aquí? En primer lugar, la idea de venir

 aquí, fue mía. No voy a…

 

GABRIELLE

(interrumpiendo)

Vanus, escucha. Lo que Xena dice es que

 necesitamos  a alguien protegiendo la

entrada. Creemos que por eso ninguno

de ustedes sabe que le sucedió a los

mineros, no había nadie protegiendo y

que pudiera ir a explicar qué fue lo que

sucedió. Esto es un trabajo muy importante.

 

 

VANUS

(insolentemente)

Muy importante. ¡Hah! 

Mi madre puede hacer este

trabajo parada sobre su cabeza.

 

XENA

(suavemente)

Tú madre no esta

aquí, lo está?

 

VANUS

Pero....

 

VOZ

(voz en off)

¡Finalmente!

 

Luego de mucho soplar y resoplar apareció el viejo de la posada,  con su cara roja de tanto esfuerzo.

 

ANCIANO

Me imagino que necesitan a alguien

que se quede protegiendo aquí afuera.

No soy tan joven como para ir con gallardía

por esas minas, pero supongo que puedo estar

fácilmente  bajo el sol, aquí afuera.

 

Xena y Gabrielle le dan al hombre una mirada igual de dudosa, luego se miran  la una a la otra. Un rato después, Xena encoge sus hombros, el hombre sonríe sarcásticamente brindando hacia ellos, con lo que tenia dentro de su cantimplora.

 

ANCIANO

 (continúa)

Buena suerte y no se preocupen.

Si oigo un sonido proveniente de ese lugar,

saldré de aquí tan rápido que ustedes

pensaran que mis pies están en fuego.

  

Xena mira fijamente al ahora quejoso chiflado, luego mira a sus dos acompañantes.

 

XENA

Andando.

 

CORTE A:

 

INT.  MINA - DIA

 

El pozo de la mina es largo, estrecho y muy, muy oscuro. La luz combinada de las tres antorchas arroja un brillo débil y parpadeante que no hace mucho para disipar la  tenebrosidad presente. A medida que se van adentrando a la mina,  el hedor a almizclé se va haciendo irresistible. Vanus levanta el cuello de su camisa, para cubrir su boca y su nariz. Gabrielle abanica su cara, con una de sus manos, mientras sus ojos se humedecen. Xena  da la impresión de no sentir nada.

  

GABRIELLE

¿Xena?

 

XENA

¿Mm?

 

GABRIELLE

¿Estás segura que lo que está produciendo

este olor no esta aquí con nosotros?

 

XENA

No dije eso.

 

 

GABRIELLE

Oh.

 

Continúan caminando.

 

De repente, Vanus da unos pasos hacia el frente, sostiene su antorcha en alto de tal manera que proyecta un ancho círculo de luz. El suelo aparente tener vida por los innumerables destellos de oro puro.

 

VANUS

(susurrando)

Por los dioses.... Deben de

haber miles aquí.!

¡¡Estamos salvados!!

 

Comienza a correr,  solo para ser detenido por la mano de Xena,  que lo sujeta fuertemente  por el brazo.


XENA

No los toques.

 

VANUS

(horrorizado)

¿No...  qué?  ¿¿Por qué no?? 

¿No sabes lo que esto significa?

 

Gabrielle lo acaricia  cariñosamente,  por el hombro.

 

GABRIELLE

Una pequeña advertencia, mi amigo.

Cuando Xena dice  que no hagas

algo… no lo hagas.

 

VANUS

Pero....

 

GABRIELLE

Vamos. 

Tenemos trabajo que hacer.

 

VANUS

Pero....

 

Se encuentra así mismo levantándose del suelo, con palabras entrecortadas, sin expresión alguna.

 

CORTE A:

 

INT. MINAS - DIA

 

Una hora más tarde, el grupo se detiene un breve momento para sacar las antorchas y encenderlas. El piso está cubierto por gemas en grandes cantidades. Vanus esta parado a un lado, contemplándolas y tomando agua de una cantimplora. Gabrielle está parada cerca a una pared del lado opuesto, observándolo de cerca.

 

GABRIELLE

¿Xena?

 

 

XENA

¿Si?

 

GABRIELLE

¿Podrías venir aquí un segundo,

por favor?

 

Un segundo después, Xena se materializa junto su hombro.

 

XENA

¿Siiii?

 

Gabrielle mira sobre su hombro y sonríe. Luego se voltea e inclina la cabeza señalando hacia lo que ella había encontrado en la pared.

 

GABRIELLE

¿Qué es esto?

 

Xena hecha una mirada. Había un gran reflejo marrón oscuro en la pared. Brillaba como si estuviera mojado, pero cuando lo tocaba estaba suave, y muy seco. Había varias marcas como esa más atrás y en la pared de enfrente también. Eleva su ceja.

 

GABRIELLE

(continúa)

Tú sabes algo.

 

XENA

Podría. Estas parecen

marcas de quemaduras.

 

 

GABRIELLE

¿Quemaduras?

¡Pero si parecen mojadas!

 

XENA

El fuego derrite la roca

de abajo. ¿Ves?

 

GABRIELLE

Vaya. Debió haber sido

algún tipo de fuego.

 

XENA

Mm.

 

CORTE A:

 

INT. MINAS - DIA

 

El trío continúa su caminata. Se ha vuelto permanentemente caluroso y oscuro mientras ellos viajan, y están completamente cubiertos en sudor.

 

Gabrielle acelera sus pasos para ir junto a Xena. Xena mira hacia ella.

 

GABRIELLE

(susurrando)

¿Dónde están los cuerpos? Quiero decir, si es que

esos hombres fueron asesinados, ¿No deberíamos ver

evidencias de ello? ¿Cuerpos?

¿Una cueva? ¿Algo?

 

Xena levanta una ceja.

 

GABRIELLE

(continúa)

Entonces *sí* sabes algo.

 

XENA

Estoy trabajando en eso. ¡Vanus!

 

Unos cuantos pasos detrás de ella, Vanus se endereza apenado.

 

XENA

(continúa)

Regrésalo.

 

VANUS

Yo....

 

XENA

Ahora.

 

 

Mientras Xena continúa su investigación, Gabrielle retrocede para asegurarse de que Vanus regrese la gema que había recogido.

 

VANUS

Ella tiene....

 

GABRIELLE

Sí.

 

VANUS

Oh.

 

GABRIELLE

Vamos. Tengo un presentimiento,

cualquiera que sea la respuesta a este

misterio, está cerca.

 

Ambos alcanzan rápidamente a Xena. Gabrielle es atraída por algo cercano a la pared y se dirige hacia él. Al mismo tiempo, Vanus hecha una mirada hacia la pared opuesta, y se queda boquiabierto. A la mitad del camino está la gema más grande que haya visto jamás en su vida enterrada en una roca. Con ojos deslumbrados, él cruza el pozo como si lo jalaran y la alcanza.

 

GABRIELLE

(continúa)

¡Xena!

 

XENA

¡¡Vanus!!  ¡No!

 

Ella salta hacia él, pero es muy tarde. Sin escucharla, Vanus tira de la piedra preciosa  fuertemente, y la piedra le cae en la mano.

 

Hay un sonido fuerte, y el suelo comienza a moverse.

 

XENA

¡¡¡Gabrielle!!!

 

GABRIELLE

¡¡¡Xena!!!

 

Antes de que alguna de las dos se pueda mover, el sonido aumenta de volumen y una sección de la mina se derrumba en frente de Xena y Vanus. Vanus se mueve hacia atrás para evitar se aplastado. Xena se mueve hacia adelante, golpeando las piedras con la parte de atrás de su espada.

 

XENA

¡¡¡¡Gabrielle!!!  ¡¡¡¡GABRIELLE!!!

 

La última de las rocas cae, dejando un silencio lleno de polvo.

 

XENA

(continúa)

¡¡¡GABRIELLE!!!!

 

 

Un momento de silencio, y....

 

GABRIELLE

(casi susurrando)

¿Xena?

 

XENA

¡Gabrielle!  ¡Gracias a los dioses!

¿Estás bien? ¿Te puedes

mover? ¿Estás herida?

 

GABRIELLE

Estoy bien. Creo. Perdí mi antorcha

en la cueva y no puedo ver nada,

pero estoy bien.

 

XENA

¿Te puedes mover?

 

Otro segundo de silencio.

 

GABRIELLE

Mi pierna. Está atascada. Creo que

está atrapada entre dos

piedras o algo.

 

XENA

Está bien. Vas a estar bien,

Gabrielle. Vanus y yo vamos a comenzar

a tratar de buscar una salida. Solo quédate quieta.

Te sacaremos muy pronto.

 

Xena mira a Vanus, quien está de pie con la piedra preciosa en la mano, mirándola sorprendido.

 

XENA

(continúa)

¡Muévete! ¡¡¡AHORA!!!

 

Soltando la gema como si estuviera quemando sus dedos, Vanus toma su pico y se dirige hacia el montón de piedras mientras Xena comienza a tomar piedras enormes y a sacarlas de su camino.

 

De repente se escucha otro ruido. Pero esta vez el sonido es diferente. Los ojos de Xena se enfocan y hace un gesto con su boca mientras los pelos en su cuello se le paran.

 

VANUS

¿Qu... qué fue eso?

 

XENA

Sigue trabajando.

 

GABRIELLE

(nerviosamente)

¿Xena? Xena, yo… yo creo que

hay algo aquí conmigo.

 

 

XENA

Mantente fuerte Gabrielle.

¿Me escuchas?

Mantente fuerte. Ya voy.

 

El ruido se convierte en un gruñido fuera de este mundo, un sonido que ninguno de ellos habían escuchado antes. Vanus suelta su hacha, pero no puede caminar más de un paso antes de ser agarrado por Xena.

 

XENA

(continúa)

Corres y te mueres aquí.

 

VANUS

P-p-pero...

 

XENA

Sigue excavando. ¡¡¡GABRIELLE!!!

 

GABRIELLE

¡XENAAAAAAAAAaaaaaaaaaaaa!

 

Su voz se deja de escuchar.

 

Como una mujer poseída, Xena comienza a tirar piedras de la mitad de su tamaño e incluso más grandes en contra de las paredes de la mina, destrozándolas. Vanus traga y se dirige a ayudarla.

 

CORTE A:

 

INT. MINAS-DIA

 

Xena ha excavado un hoyo los suficientemente grande para ella pasar por él. Antes de hacerlo, mira a Vanus.

 

VANUS

Xena, Yo… lo se...

 

XENA

Quédate aquí. Y no toques

ninguna de estas piedras.

Ninguna. ¿Entiendes?

 

 

VANUS

Lo juro.

 

XENA

Bien. 

 

Volteándose, arroja una antorcha encendida por un hueco, luego se retuerce para lograr pasar por ese hueco. Al levantarse, observa en el suelo cerca a la pared  de la cueva. Ve algo mojado y se arrodilla. Pasa sus dedos sobre eso y emite un gruñido.

 

XENA

(continúa, silenciosamente)

Sangre.... 

Ahí voy, Gabrielle.

 

Se levanta y se encamina, corriendo rápidamente, al interior del pozo.

 

Observa más adelante una tenue luz, que a medida que se acerca al pozo,  continúa poniéndose más brillante. Se deshace de la antorcha al no necesitarla más.  El olor a almizcle también  se va sintiendo más potente.

 

Al acercarse donde la luz está mas brillante, el pozo da la impresión de irse ensanchando y reduce su velocidad hasta detenerse donde las angostas paredes terminan. Mira hacia adentro cautelosamente para ver una habitación llena de gemas y en el medio la criatura más grande que haya visto. Recuerda el haber visto muchas veces en Chin reproducciones de esa criatura, más nunca pensó que vería una en persona.

 

 

Gabrielle esta  cómodamente sentada al lado de la criatura,  su  cara se le  ilumina cuando ve a Xena.

 

GABRIELLE

(Felizmente)

¡Xena!

 

Caminando hacia el frente, Xena saca su espada.

 

 

CORTE A:

 

INT.  RECAMARA - DIA

 

XENA

Gabrielle....

 

Xena salta hacia el lado, evitando escasamente el convertirse en una pila de hollín por el chorro de fuego que iba directamente hacia ella.

 

GABRIELLE

 Vamos, Penélope, eso no es

amable.  Es una amiga. 

 

XENA

¿¡¿Penélope?!?

 

GABRIELLE

Es mejor que Dagmar, ¿no es así? 

Penélope, te presento a mi amiga Xena.

Xena… esta es Penélope.

Ella es un…

 

XENA

Dragón. Si, lo se.

 

GABRIELLE

(sobresaltada)

¿Todo este tiempo lo supiste?

 

 

Xena encoge sus hombros.

 

GABRIELLE

(continúa)

Me imagino que no importa

ahora. Lo que importa es lo que

Penélope me contó…

 

XENA

Espera un minuto. ¿Puedes

Hablar… con un dragón?

 

Penélope  hace ruido. Le sale humo de la nariz cuando la restriega contra Gabrielle.

 

GABRIELLE

Bueno, Xena,  no exactamente.

Ella es un dragón,   yo… bueno…  no lo soy.

Sin embargo,  como que

nos entendemos entre nosotras.

 

XENA

Ustedes… se entienden…

una a la otra.

 

Gabrielle  sonríe  burlonamente.

 

GABRIELLE

Xena, Xena, Xena.  No soy una

novicia interpretando los gruñidos

de una mujer con armadura, que

respira fuego, ¿no es así?

 

Xena abre su boca para decirle algo,  la cierra, concediendo el punto. 

 

Gabrielle sonríe, ampliamente y burlonamente.

 

Xena  suspira.

 

XENA

(de mala gana)

Entonces, ¿qué entiendes

sobre este dragón?

 

 

GABRIELLE

Bueno, entiendo que ella probablemente

 sea  el último adulto de su  especie.

 

Continúa, incitada a seguir cuando Xena levanta su ceja.

  

GABRIELLE

(continúa)

Xena, piensa sobre esto. ¿Cuántos

dragones has visto  en todos tus viajes?

Digo, si alguien tuviera la oportunidad

de tropezarse con un dragón real,

serias tú, ¿verdad?

 

XENA

Gabrielle....

 

GABRIELLE

Solo acepta esto por

 un momento, ¿está bien?

 

XENA

Bien.

 

GABRIELLE

Correcto. Y entiendo lo que

sucedió, por que paso

al frente mío. Todas esas gemas

realmente son…

 

XENA

Sus huevos.

 

GABRIELLE

Si y no. Pienso que pertenecen a su

 colonia. Tu detuviste a Vanus por que

sabias que si los tocaba, ella se vería

obligada a proteger a su familia, como

 lo hizo con los otros mineros y

todos estaríamos en un gran lío.

 

 

XENA

Sí, algo así.

 

GABRIELLE

Bueno,  en este caso, 

estoy de acuerdo contigo.

 

Xena gira sus ojos.

 

GABRIELLE

(continúa)

Xena, ella no es mala,  puedo sentir

su bondad. Sólo está tratando de

proteger la ultima oportunidad  que tiene

 su colonia  de sobrevivir.

 

XENA

Entiendo eso, Gabrielle, pero cuando

los aldeanos descubran que hay un dragón

escondido en la mina, un dragón que

 acaba de freír la mitad de sus

hombres, dejándolos tostaditos…

 

GABRIELLE

¿Tienen que? Quiero decir, ¿enterarse?

¿No podríamos decir que la mina está embrujada?

¿Qué hay una cueva dentro de ella?

 

Xena achica sus ojos. Gabrielle abre los de ella, como los de un perrito triste.

 

GABRIELLE

 (continúa)

Xena, ya sabes lo que sucederá

si les decimos la verdad.  Enviaran un

ejército para matarla y no tendrá

otra opción más que defenderse.  ¿Acaso la

verdad vale sus vidas? ¿La vida de ella?

Y quien sabe cuántos mas de su

especie han matado sin saberlo.

 

Xena lo piensa por un momento mientras Gabrielle la mira esperanzada.

 

XENA

Me comentaste que habías visto algo

sucediendo frente de tus ojos.

¿Estaba saliendo del cascaron?

 

 

Gabrielle sonríe enormemente.

 

GABRIELLE

Oh, Xena era lo más bello. Había

tantos de ellos, todos empollando

al mismo tiempo.  ¡Estaban tan lindos!

Sus alitas desplegándose, y tambaleándose

un poco y de repente…¡volaron!

 

Gabrielle mira hacia arriba, hacia un pedazo de cielo que se miraba por un hueco al lo alto de la cámara.

 

GABRIELLE

 (continúa)

Pero Xena, la necesitan…la necesitan

para que los guíe a ser adultos antes de

que ella sea el último dragón en existencia.

¿Quién sabrá mejor que ella lo que se

necesita para que un bebe dragón se convierta en

un gran dragón adulto?

 

XENA

Hm.

 

Haciendo contacto directo con el dragón, Xena se arrodilla cuidadosamente, y levanta lentamente un huevo cerca de su bota. El dragón ruge y se mueve un poco, pero deja a Xena examinar el huevo en paz.

 

GABRIELLE

¿Qué ves?

 

XENA

Estos huevos son diferentes a los que están

afuera del la cámara.  Mas lechosos en su

centro.  Apuesto que los que están afuera

no están fertilizados.  La colonia de dragones

debe haber puesto miles de huevos sabiendo

que solo unos cientos empollarían y

menos de esos sobrevivirían hasta ser adultos.

 

Mira al dragón y a Gabrielle.

 

XENA

 (continúa)

Si no me equivoco y nos deja cosecharlos,

es posible que el Rey deje al pueblo en paz,

con un poco de reserva para que puedan

empezar de nuevo.  Podemos usar el

derrumbe allá atrás como excusa

para cerrar el pozo y asegurarnos

de que nadie vuelva a entrar.

 

Regresa el huevo a su lugar y se endereza.

 

XENA

 (continúa)

Si es que nos deja cosecharlos.

 

Xena y Gabrielle miran hacia el dragón, quien honestamente parece que está considerando la proposición. Después de un momento, la criatura se ríe casi como un humano y se inclina y acaricia con el hocico el cuello de Gabrielle.  Gabrielle sonríe.

 

GABRIELLE

Creo que eso fue un afirmativo.

 

De repente, muchos más huevos empollan y el aire se llena de pequeños dragones rápidamente moviéndose hacia el cielo como unas luciérnagas brillando en la noche.

 

 

GABRIELLE

 (continúa)

¿No te parece bello?

 

Xena gruñe.

 

GABRIELLE

 (continúa)

Bueno, sospecho que tenemos mucho

más trabajo que hacer. Adiós Penélope.

Buena suerte con los bebes.

 

Rugiendo el dragón acaricia a Gabrielle una vez más.  Gabrielle se ríe, mientras Xena sacude la cabeza.

 

XENA

 (suavemente)

Otra que cae por ella.

 

GABRIELLE

¿Que? No te oí.

 

XENA

Dije que vale mas movernos.

Tenemos que salvar un pueblo.

 

 

GABRIELLE

Sí.  Eso es lo que

pensé que habías dicho.

 

FUNDE A NEGRO.

 

FIN DEL CUARTO ACTO

  

APÉNDICE

 

ABRE DE NEGRO.

 

EXT. CAMPAMENTO - NOCHE

 

Un campamento está asentado en medio de un claro. Cerca, se ven trastes sucios junto al anillo de piedras que rodea el fuego. Xena sentada en un tronco, afila su espada que no ha necesitado esta semana, mientras Gabrielle da pasos frente a ella, sus brazos girando locamente mientras recita su cuento.

 

GABRIELLE

…y entonces la hija del Rey se casó

en un vestido hecho con las joyas más hermosas

que jamás se hayan visto.  Los ciudadanos

estaban contentos, porque una vez mas

se hicieron ricos. Y el dragón y sus bebes

vivieron por siempre felices. Fin.

 

Cuando Gabrielle da la venia, Xena le sonríe.

 

 

XENA

¿Ves? ¿No te dije que pronto

volverías a ser tú de nuevo?

 

GABRIELLE

Me prometiste aceites para baños y

masajes, Princesa Guerrera,

no derrumbes y dragones.

 

Xena encoge los hombros.

 

XENA

Mientras sirva…

 

 

Gabrielle se queda mirándola, sus manos sobre las caderas.

 

GABRIELLE

Hmmmph.

 

Con una sonrisa maligna, Xena toma las bolsas, las abre y saca un frasco largo, girándolo tentadoramente en la luz.

 

XENA

Pero si me gusta cumplir

mis promesas.

 

GABRIELLE

 (sin aliento)

Te gusta, eh?

 

XENA

Oh, Sí.

 

FUNDE A NEGRO.

 

DESCARGO

Ninguna Horta[1] fue lastimada durante

la producción de esta película.