Guía Episodios

Introducción

Acto 1

Acto 2

Acto 3

Acto 4



ACTO TERCERO

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. MURO DEL CASTILLO- CERCA DEL AMANECER

 

Xena y Gabrielle están paradas en la profundidad de la sombra en un extremo lejano del muro del castillo. Un guardia aparece en la esquina y las dos se quedan inmóviles. El guardia pasa justo frente de ellas.

 

GABRIELLE

(susurrando)

No había tantos

guardias ayer.

 

Xena hace una voltereta hacia el tope del muro del castillo

 

XENA

No.

 

Estira una mano a Gabrielle que corre y salta hacia el muro del castillo antes de aceptar la mano. Xena jala a  Gabrielle junto a ella.

 

GABRIELLE

Gracias. ¿Crees

que nos estén buscando?

 

Saltan al otro lado, mirando alrededor para saber si han sido vistas.

 

XENA

Definitivamente.

 

 

Se mueven entre las sombras.

 

Un par de guardias pasan por ahí y se paran a centímetros de ellas. Los guardias observan el área cuidadosamente.

 

PRIMER GUARDIA

Te digo que vi algo.

 

SEGUNDO GUARDIA

Bueno no hay nada aquí ahora.

Regresemos a nuestros puestos antes que

Cyrus nos ponga a patrullar el calabozo.

 

Ambos hacen una mueca y se voltean de vuelta.  Dos sombras los siguen al castillo sin ser vistas.

 

Xena y Gabrielle pierden a los guardias cuando entran al castillo.

 

GABRIELLE

Bueno, ¿ahora qué?

 

XENA

Ahora encontramos a Rhea

en este laberinto.

 

Xena comienza a desandar sus pasos del día anterior.  Escucha dos voces acercándose a ellas. Ella y Gabrielle se deslizan a una bóveda.

 

Rhea y lo que parece ser una criada pasan enfrente. Xena se estira y toca a Rhea en el hombro.

 

Rhea deja de caminar y mira alrededor asomándose cuidadosamente en la oscuridad hasta que finalmente las ve. 

 

RHEA

Continúa, Miriam.

tengo trabajo que hacer.

 

La criada asiente y se retira.

 

Cuando está lejos y no puede escuchar ya, Rhea se acerca a la bóveda.

 

RHEA

(susurrando)

¿Que están

haciendo aquí?

 

GABRIELLE

Necesitamos descubrir

que está tramando Cyrus.

 

XENA

¿Cuando agregó las

patrullas de guardias?

 

RHEA

Anoche. Sabe que estuvieron

aquí ayer.

 

XENA

Sí, anoche

tuvimos compañía.

 

Mira alrededor atentamente.

 

XENA

(continúa)

Necesitamos una manera de mezclarnos.

 

 

CORTE A:

 

INT. CASTILLO – ENTRADA LA TARDE

 

Rhea está guiando a Gabrielle y Xena ya disfrazadas a través del corredor. Le da a Gabrielle un paño y abre una puerta indicándole que entre.

 

RHEA

El cuarto de Cyrus

 

Gabrielle asiente y entra a la habitación, cerrando firmemente la puerta. 

 

Rhea mira a Xena y la llama con un gesto de su cabeza.

 

RHEA

(continúa)

Vamos.  Creo que se necesitan

más ayudantes en la cocina.

 

Los ojos de Xena se agrandan de horror. Señala con la mano la habitación donde se encuentra Gabrielle.

 

XENA

¿¡La cocina!?  Mm, no.

Gabrielle debería encargarse

de la cocina y yo....

 

 

Rhea ríe entre dientes y la toma del brazo.

 

RHEA

No tienes que cocinar… bueno, en

todo caso no mucho. Solo tienes

que escuchar. Créeme; es el mejor

lugar de todo el castillo para

escuchar chismes. Gabrielle dijo

que tenías el oído perfecto para eso.

 

Xena estrecha sus ojos, y echa una última ojeada a la habitación de Cyrus antes de hacer un gesto con la mano a Rhea.

 

XENA

Bueno, entonces, guíame.

 

CORTE A:

 

INT. HABITACIÓN DE CYRUS – UN POCO DESPUÉS

 

Gabrielle deambula por la habitación, sin estar realmente segura de lo que busca. Un gran escritorio a un lado atrae su atención.

 

Ve una pequeña pila de buen pergamino en una esquina del escritorio. 

 

GABRIELLE

¡Wow! Es un pergamino precioso.

Debe haber costado una fortuna.

 

Mira alrededor de la habitación.

 

GABRIELLE

(continúa)

Bueno, no es como si no

pudiera permitírselo.

 

Gabrielle recorre con la mano la suave textura, y frunce su entrecejo frente a la sorprendente falta de lisura. Sus ojos se agrandan cuando se da cuenta que hay una firme impresión en la lámina. Decidiéndose a correr el riesgo, dobla la hoja y cuidadosamente la inserta en su top.

 

Se mueve incómodamente.

 

GABRIELLE

(continúa)

Auch.  Pergamino fastidioso.

 

 

La puerta se abre.

 

FUNDE A:

 

INT. COCINA – AL MISMO TIEMPO

 

Xena se encuentra en una bóveda. Su espalda da a la habitación, pero aún así puede escuchar claramente las conversaciones. Se ocupa de revolver una olla y la mirada en su rostro muestra que no está entusiasmada de estar allí.

 

Una conversación cercana atrae su atención.

 

MUJER

No está bien, Bellus. Serena

es una buena reina. O lo era hasta que

Cyrus comenzó a dirigir las cosas.

 

BELLUS

¡Cállate, Myra! ¿Quieres meternos

a todos en problemas?

 

MYRA

¡No! Pero Bellus, sabes que el personal

preferiría recibir órdenes de la reina. Ella

debería haberle dado una oportunidad a esas

forasteras. Ellas querían ayudar.

 

BELLUS

Y… no olvides los guardias del castillo. La mayoría

odian a Cyrus y solo siguen sus órdenes porque

la reina dijo que lo hicieran. Además,

Cyrus se las ha arreglado para interrumpir

todo el comercio y conseguir que lo nombren

 heredero. Solo es cuestión de tiempo antes que...

 

Un guardia entra en la habitación, deteniéndose al pie de la escalera cerca de la bóveda donde está Xena. 

 

Se vuelve hacia ella, tomándola del brazo. La da vuelta con fuerza para enfrentarlo. 

 

GUARDIA

¿Dónde está...? ¡Hey, eres X...!

 

Xena le lanza un puñetazo haciendo que caiga desmayado. Varias cabezas se vuelven ante el alboroto mientras entra despreocupadamente al área principal de la cocina.

 

XENA

Apuesto a que no va a volver

 a poner sus manos ahí.

 

 

Xena sale por la puerta sin mirar atrás. Escucha la conversación a sus espaldas. 

 

MYRA

¿Esa no era...?

 

BELLUS

Si.  De repente las

cosas están mejorando.

 

Xena se dirige en línea recta hacia las escaleras... y Gabrielle.

 

CORTE A:

 

INT. HABITACIÓN DE CYRUS – SIMULTÁNEAMENTE

 

Gabrielle  escucha un ruido en el pasillo y comienza a desempolvar el escritorio cuando la puerta se abre y golpea contra la pared. Cyrus nota un cuerpo pero no un rostro y comienza a exigir malhumoradamente.

 

CYRUS

Muchacha, necesito sábanas limpias… y toallas.

Y limpia esta suciedad que hay en el baño

también. Oh, y necesito un botellón

de vino y dos almohadas más.

 

Gabrielle esta echando humo, pero mantiene su cabeza agachada. Ella cabecea positivamente.

 

Cyrus no la toma en cuenta nuevamente, pero toma varios pergaminos de la mesa que está cerca de la puerta y cierra de golpe la puerta al salir.

 

GABRIELLE

De todos los chauvinistas,

corazón de cerdo, cerebro de vaca….

 

Su echadera de humo se detiene cuando se reabre la puerta.

 

XENA

Vamos. Tenemos problemas

 

GABRIELLE

(con sarcasmo)

Hay algo nuevo.

 

 

CORTE A:

 

INT. ESCALERAS DEL CASTILLO – MISMO MOMENTO

 

Cyrus pasa a Xena y Gabrielle sin darles una segunda mirada. Él se detiene en la puerta del salón de audiencias. Ellas se escurren entre las sombras.

 

El guardia al que Xena golpeó sale asombrado de la cocina sosteniéndose la cara. Ve a Cyrus caminando en el corredor y grita.

 

GUARDIA

¡Zenor! Zena eta

e el catillo.

 

CYRUS

¡Idiota! ¿Qué?

 

Le quita las manos de la cara y ve que la nariz la tiene rota.

 

CYRUS

(continúa)

¿Que Tártaros

le paso a tu cara?

 

GUARDIA

Zena... Zena eta e el catillo

 

Cyrus esta perplejo procesando las palabras nasales por un momento. Cuando la luz le ilumina se lo ve una expresión de pánico en la cara.

 

CYRUS

(gritando)

¡¡¡GUARDIAS!!!

 

FUNDE A:

 

INT. CASTILLO – TEMPRANO EN LA NOCHE

 

Xena está parada en el centro del salón frunciendo el ceño, manos en las caderas murmurando. Gabrielle está mirando por detrás de una tapicería colocada en un lugar muy conveniente que le permite una vista alrededor de la esquina sin que la vean.

 

GABRIELLE

(balbuceando)

Nada es fácil nunca.

 

XENA

Dos a la izquierda, una derecha, otra izquierda

bajando las escaleras, izquierda, subir escaleras,

dos más izquierdas, luego una derecha. Yo se por que

así fue como llegamos ahí anteriormente.

 

GABRIELLE

Bueno, tenemos problemas más

grandes ahora

 

XENA

¿Como cuales...?

 

GABRIELLE

Guardianes vienen en esta dirección, y por la

expresión en sus rostros, no es para una

charla amistosa. Creo que nos han pescado.

 

XENA

No tenemos tiempo para esto.

 

 

Tres guardianes llegan al corredor donde están Xena y Gabrielle. Xena no vacila. Un cabezazo al primer hombre causa que se caiga encima de los dos que están atrás de él, y se caen de las dos pequeñas escaleras en un montón.

 

Xena la toma a Gabrielle de la mano.

 

XENA

(continúa)

Vamos...

 

Antes de que puedan escoger una dirección, se escuchan carreras de pasos proviniendo de dos diferentes direcciones.

 

Escogieron la única ruta que les quedaba....hacia delante.

 

El líder de guardias las ve.

 

LÍDER DE GUARDIAS

¡¡TRAS ELLAS!!

 

CORTE A:

 

INT. CUARTO OSCURO – TARDE

 

Xena y Gabrielle corren a un cuarto oscuro, sorprendidas por varios whoosh y la falta de carrera de pasos detrás de ellas.

 

GABRIELLE

¡Ay! ¡Algo me cortó!

 

Continúan moviéndose, alrededor de varias paredes altas hasta que la voz del guardián casi no se escucha.

 

LÍDER DE GUARDIAS

(sonido ahogado)

Retírense. Ese es el laberinto.

Si están ahí, son

historia. Vámonos.

 

Xena y Gabrielle esperan pacientemente hasta que los pasos desaparecen.

 

XENA

¿Gabrielle?

 

GABRIELLE

¿SÍ?

 

XENA

¿Alguna vez haz tenido un día

que vaya de mal en peor?

 

 

GABRIELLE

¿Por qué tengo el presentimiento

de que la respuesta va a ser sí?

 

XENA

Por que eres más lista

que el típico bardo guerrero.

 

Respira profundo y trata de ver en la oscuridad.

 

XENA

(continúa)

Al menos  que encontremos una antorcha,

tendremos que encontrar la forma

de salir a oscuras del laberinto.

 

GABRIELLE

Maravilloso… Bien, al menos

no podré verme sangrando.

 

FUNDE A:

 

INTERIOR DEL LABERINTO - TARDE

 

Caminan despacio en la oscuridad profunda, tanteando el camino a lo largo de la alta pared. Llegan a una abertura, tambaleándose ligeramente.

 

GABRIELLE

¿Qué fue eso?

 

Xena siente el piso alrededor. Se escucha un golpe, después se ve una chispa.

 

XENA

Huesos.

 

GABRIELLE

¿Murió alguien tratando

de salir de aquí?

 

 

XENA

Eso parece. Vamos.

 

Xena toma la mano de Gabrielle y, con la otra, sostiene en alto la antorcha. Se paran entre las altas paredes y miran a través del extenso espacio.

 

GABRIELLE

No puede ser tan fácil.

 

Xena examina el piso cercano.

 

XENA

No lo es. Mira el suelo.

 

El piso está cubierto con extrañas marcas y grifos. 

 

XENA

(continúa)

Tiene que haber una clave para

resolver el patrón

 

GABRIELLE

Si, ¿pero qué?

¿y dónde?

 

Estudian el suelo.

 

GABRIELLE

(continúa)

¿Crees que tengan algo que ver

esos tapices que vimos?

 

Xena se encoge de hombros.

 

XENA

No lo sé, pero de ser así no nos es

de mucha ayuda aquí.

 

GABRIELLE

Buen punto.

 

Xena da un paso tentativamente. Al lograrlo, voltea a ver a Gabrielle.

 

XENA

Asegúrate de pisar

exactamente donde yo la haga.

 

 

GABRIELLE

No hay problema.

 

Xena da un segundo paso y casi es rebanada por la hoja que sale desde el suelo.

 

GABRIELLE

(continúa)

¿Estás bien?

 

XENA

Si. Mala elección.

 

Vuelve a pararse en un lugar seguro. Después da otro paso, y esta vez el suelo comienza a derrumbarse debajo de ella, mostrando una larga caída.

 

En su siguiente paso una hoja cae del techo y la esquiva.

 

XENA

Ok, esto no funciona.

 

GABRIELLE

¿Quieres que lo intente?

 

XENA

¡NO! Tengo una idea.

Ven aquí.

 

Gabrielle pisa cautelosamente la piedra donde está parada Xena.

 

XENA

(continúa)

¿Qué te parece

si corremos?

 

GABRIELLE

Me parece que alguien no quiere

 que otros estén aquí.

 

Mira al techo, después a la hoja que por poco le atina a Xena.

 

GABRIELLE

(continúa)

Me pregunto qué otras sorpresas tan

encantadoras se esconden aquí.

 

VOZ

Quizás yo les puedo ayudar.

 

Al entrar en el círculo de luz en el que Xena y Gabrielle están, Carena pareciera estar flotando.

 

GABRIELLE

¿Cómo es que...?

 

XENA

No tiene importancia. 

¿Puedes sacarnos de aquí?

 

 

CARENA

Sí.  Todo el castillo está lleno de 

túneles y pasadizos secretos y los cuarteles

reales están rodeados por un laberinto.

La única manera de entrar es por el frente,

o conociendo el secreto.

(pausa)

Se podría decir que mi bisabuelo

era algo … excéntrico.

 

GABRIELLE

¿Entonces cuál es la clave?

 

CARENA

Tenías razón... la respuesta está en el

tapiz; éste muestra exactamente qué pasos dar,

pero debes aprender a leerlo correctamente. 

Así es como descubrimos el camino.

 

 XENA

(con impaciencia)

¿Podemos discutir esto más tarde?

Debemos ir con la reina.

 

CARENA

Por supuesto.  Sigan mis

pisadas cuidadosamente.

 

Carena se levanta el vestido hasta las rodillas, dejando sus pies al descubierto. Xena la sigue de cerca, sosteniendo la antorcha y de la mano con Gabrielle mientras avanzan lentamente por el acertijo en el suelo.

 

Izquierda, adelante, saltarse dos, adelante, derecha, derecha, saltarse… y así sucesivamente.

 

CARENA

(continúa)

Un vez que lleguemos al otro lado, las llevaré

a través del otro laberinto.  Después cruzarán una puerta

y llegarán a la sala de audiencias. Deberían encontrar a

Serena ahí, si no, en sus aposentos contiguos.

 

GABRIELLE

Gracias, Carena.  No creo

que lo pudiésemos hacer sin tu ayuda

 

Carena dirige la mirada hacia Xena.

 

CARENA

Estoy segura de que tú y Xena hubieran encontrado

una manera, pero me alegra ser útil.

Serena es mi hermana y la quiero.

 

GABRIELLE

Tiene que ser así, de otra manera no

te habrías quedado aquí todo este tiempo.

¿Por qué no cruzaste al más allá?

 

 

Carena se encoge de hombros.

 

CARENA

No pude...  No podía dejar sola a Serena.

Intenté aparecer ante ella poco después de mi muerte,

con la intención de reconfortarla y de despedirme;

pero eso sólo le trajo una horrible depresión,

por lo que me mantuve cerca para protegerla.

Cuando descubrí el plan de Cyrus,

inmediatamente supe que debía ayudar.

 

Llegan al otro lado del acertijo, y vuelven a entrar al laberinto.

 

CARENA

(continúa)

Con cuidado; aquí se

vuelve más difícil.

 

GABRIELLE

Por lo menos esta vez,

tenemos luz.

 

Finalmente, llegan a una puerta al final del laberinto.

 

CARENA

Ahora deben irse rápido.

No sabemos cuánto tiempo nos queda.

 

Gabrielle saca el papel que había escondido en su top.

 

GABRIELLE

Quizás

podamos averiguarlo.

 

Le entrega el papel a Xena, quien lo abre cuidadosamente

 

CARENA

Está en blanco

 

XENA

No por mucho tiempo

 

Xena dirige la mirada hacia Carena

 

XENA

(continúa)

¿Cómo hacemos para abrir la puerta?

 

 

CARENA

Disculpa.  Presiona las piedras.

Arriba, izquierda, izquierda, derecha, abajo.

 

Xena sigue las instrucciones y la puerta se abre silenciosamente. La guerrera apaga la antorcha y las tres entran al cuarto, que se encuentra vacío. Sin titubear, Xena se dirige a la chimenea.

 

Carena la observa, mientras Xena pone el pergamino sobre las piedras y mueve con una pala, las cenizas calientes hacia un lado de la chimenea.

 

CARENA

(Continúa)

¿Qué está haciendo?

 

GABRIELLE

Buscando algunas respuestas.

 

Xena extiende la ceniza caliente sobre el pergamino y espera un momento. Luego remueve el pergamino de las piedras y suavemente sacude la ceniza.

 

Gabrielle y Carena se acercan a su lado.  Xena extiende el papel a Gabrielle.

 

GABRIELLE

(continúa)

Oh no.

 

El sonido de una puerta abriéndose les llama la atención y Serena entra al cuarto.

 

SERENA

¿Qué están haciendo aquí ustedes dos?

Mejor aún,

¿¿CÓMO entraron aquí??

 

Xena y Gabrielle se miran, dándose cuenta que, una vez más, Carena ha desaparecido y ellas están solas con una disgustada reina.

 

SERENA

(continúa)

¡¡¡GUARDIAS!!!

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL TERCER ACTO

ACTO CUATRO