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ACTO ABRE DE NEGRO: EXT. MURO
DEL CASTILLO- CERCA DEL AMANECER Xena y Gabrielle están
paradas en la profundidad de la sombra en un extremo lejano del muro del
castillo. Un guardia aparece en la esquina y las dos se quedan inmóviles. El guardia
pasa justo frente de ellas. GABRIELLE (susurrando) No había tantos guardias ayer. Xena hace una voltereta
hacia el tope del muro del castillo XENA No. Estira una mano a
Gabrielle que corre y salta hacia el muro del castillo antes de aceptar la
mano. Xena jala a Gabrielle junto a ella. GABRIELLE Gracias. ¿Crees que nos estén buscando? Saltan al otro lado,
mirando alrededor para saber si han sido vistas. XENA Definitivamente.
Se mueven entre las
sombras. Un par de guardias pasan
por ahí y se paran a centímetros de ellas. Los guardias observan el área
cuidadosamente. PRIMER GUARDIA Te digo que vi algo. SEGUNDO GUARDIA Bueno no hay nada aquí ahora. Regresemos a nuestros puestos antes que Cyrus nos ponga a patrullar el calabozo. Ambos hacen una mueca y se
voltean de vuelta. Dos sombras los siguen al castillo sin ser vistas. Xena y Gabrielle pierden a
los guardias cuando entran al castillo. GABRIELLE Bueno, ¿ahora qué? XENA Ahora encontramos a Rhea en este laberinto. Xena comienza a desandar
sus pasos del día anterior. Escucha dos voces acercándose a
ellas. Ella y Gabrielle se deslizan a una bóveda. Rhea y lo que parece ser
una criada pasan enfrente. Xena se estira y toca a Rhea en el hombro. Rhea deja de caminar y
mira alrededor asomándose cuidadosamente en la oscuridad hasta que finalmente
las ve. RHEA Continúa, Miriam. tengo trabajo que hacer. La criada asiente y se
retira. Cuando está lejos y no
puede escuchar ya, Rhea se acerca a la bóveda. RHEA (susurrando) ¿Que están haciendo aquí? GABRIELLE Necesitamos descubrir que está tramando Cyrus. XENA ¿Cuando agregó las patrullas de guardias? RHEA Anoche. Sabe que estuvieron aquí ayer. XENA Sí, anoche tuvimos compañía. Mira alrededor
atentamente. XENA (continúa) Necesitamos una manera de mezclarnos.
CORTE A: INT.
CASTILLO – ENTRADA LA TARDE Rhea está guiando a
Gabrielle y Xena ya disfrazadas a través del corredor. Le da a Gabrielle un
paño y abre una puerta indicándole que entre. RHEA El cuarto de Cyrus Gabrielle asiente y entra
a la habitación, cerrando firmemente la puerta. Rhea mira a Xena y la
llama con un gesto de su cabeza. RHEA (continúa) Vamos. Creo que se necesitan más ayudantes en la cocina. Los ojos de Xena se
agrandan de horror. Señala con la mano la habitación donde se encuentra
Gabrielle. XENA ¿¡La cocina!? Mm, no. Gabrielle debería encargarse de la cocina y yo....
Rhea ríe entre dientes y
la toma del brazo. RHEA No tienes que cocinar… bueno, en todo caso no mucho. Solo tienes que escuchar. Créeme; es el mejor lugar de todo el castillo para escuchar chismes. Gabrielle dijo que tenías el oído perfecto para eso. Xena estrecha sus ojos, y
echa una última ojeada a la habitación de Cyrus antes de hacer un gesto con
la mano a Rhea. XENA Bueno, entonces, guíame. CORTE A: INT.
HABITACIÓN DE CYRUS – UN POCO DESPUÉS Gabrielle deambula por la
habitación, sin estar realmente segura de lo que busca. Un gran escritorio a
un lado atrae su atención. Ve una pequeña pila de
buen pergamino en una esquina del escritorio. GABRIELLE ¡Wow! Es un pergamino precioso. Debe haber costado una fortuna. Mira alrededor de la habitación. GABRIELLE (continúa) Bueno, no es como si no pudiera permitírselo. Gabrielle recorre con la
mano la suave textura, y frunce su entrecejo frente a la sorprendente falta
de lisura. Sus ojos se agrandan cuando se da cuenta que hay una firme impresión
en la lámina. Decidiéndose a correr el riesgo, dobla la hoja y cuidadosamente
la inserta en su top. Se mueve incómodamente. GABRIELLE (continúa) Auch. Pergamino fastidioso.
La puerta se abre. FUNDE A: INT.
COCINA – AL MISMO TIEMPO Xena se encuentra en una
bóveda. Su espalda da a la habitación, pero aún así puede escuchar claramente
las conversaciones. Se ocupa de revolver una olla y la mirada en su rostro
muestra que no está entusiasmada de estar allí. Una conversación cercana
atrae su atención. MUJER No está bien, Bellus. Serena es una buena reina. O lo era hasta que Cyrus comenzó a dirigir las cosas. BELLUS ¡Cállate, Myra! ¿Quieres meternos a todos en problemas? MYRA ¡No! Pero Bellus, sabes que el personal preferiría recibir órdenes de la reina. Ella debería haberle dado una oportunidad a esas forasteras. Ellas querían ayudar. BELLUS Y… no olvides los guardias del castillo. La mayoría odian a Cyrus y solo siguen sus órdenes porque la reina dijo que lo hicieran. Además, Cyrus se las ha arreglado para interrumpir todo el comercio y conseguir que lo nombren heredero. Solo es cuestión de tiempo antes
que... Un guardia entra en la
habitación, deteniéndose al pie de la escalera cerca de la bóveda donde está
Xena. Se vuelve hacia ella,
tomándola del brazo. La da vuelta con fuerza para enfrentarlo. GUARDIA ¿Dónde está...? ¡Hey, eres X...! Xena le lanza un puñetazo
haciendo que caiga desmayado. Varias cabezas se vuelven ante el alboroto
mientras entra despreocupadamente al área principal de la cocina. XENA Apuesto a que no va a volver a poner sus manos ahí.
Xena sale por la puerta
sin mirar atrás. Escucha la conversación a sus espaldas. MYRA ¿Esa no era...? BELLUS Si. De repente las cosas están mejorando. Xena se dirige en línea
recta hacia las escaleras... y Gabrielle. CORTE A: INT.
HABITACIÓN DE CYRUS – SIMULTÁNEAMENTE Gabrielle escucha un
ruido en el pasillo y comienza a desempolvar el escritorio cuando la puerta
se abre y golpea contra la pared. Cyrus nota un cuerpo pero no un rostro y
comienza a exigir malhumoradamente. CYRUS Muchacha, necesito sábanas limpias… y toallas. Y limpia esta suciedad que hay en el baño también. Oh, y necesito un botellón de vino y dos almohadas más. Gabrielle esta echando
humo, pero mantiene su cabeza agachada. Ella cabecea positivamente. Cyrus no la toma en cuenta
nuevamente, pero toma varios pergaminos de la mesa que está cerca de la
puerta y cierra de golpe la puerta al salir. GABRIELLE De todos los chauvinistas, corazón de cerdo, cerebro de vaca…. Su echadera de humo se
detiene cuando se reabre la puerta. XENA Vamos. Tenemos problemas GABRIELLE (con sarcasmo) Hay algo nuevo.
CORTE A: INT.
ESCALERAS DEL CASTILLO – MISMO MOMENTO Cyrus pasa a Xena y
Gabrielle sin darles una segunda mirada. Él se detiene en la puerta del salón
de audiencias. Ellas se escurren entre las sombras. El guardia al que Xena
golpeó sale asombrado de la cocina sosteniéndose la cara. Ve a Cyrus
caminando en el corredor y grita. GUARDIA ¡Zenor! Zena eta e el catillo. CYRUS ¡Idiota! ¿Qué? Le quita las manos de la
cara y ve que la nariz la tiene rota. CYRUS (continúa) ¿Que Tártaros le paso a tu cara? GUARDIA Zena... Zena eta e el catillo Cyrus esta perplejo
procesando las palabras nasales por un momento. Cuando la luz le ilumina se
lo ve una expresión de pánico en la cara. CYRUS (gritando) ¡¡¡GUARDIAS!!! FUNDE A: INT.
CASTILLO – TEMPRANO EN LA NOCHE Xena está parada en el
centro del salón frunciendo el ceño, manos en las caderas murmurando.
Gabrielle está mirando por detrás de una tapicería colocada en un lugar muy
conveniente que le permite una vista alrededor de la esquina sin que la vean. GABRIELLE (balbuceando) Nada es fácil nunca. XENA Dos a la izquierda, una derecha, otra izquierda bajando las escaleras, izquierda, subir escaleras, dos más izquierdas, luego una derecha. Yo se por
que así fue como llegamos ahí anteriormente. GABRIELLE Bueno, tenemos problemas más grandes ahora XENA ¿Como cuales...? GABRIELLE Guardianes vienen en esta dirección, y por la expresión en sus rostros, no es para una charla amistosa. Creo que nos han pescado. XENA No tenemos tiempo para esto.
Tres guardianes llegan al
corredor donde están Xena y Gabrielle. Xena no vacila. Un cabezazo al primer
hombre causa que se caiga encima de los dos que están atrás de él, y se caen
de las dos pequeñas escaleras en un montón. Xena la toma a Gabrielle
de la mano. XENA (continúa) Vamos... Antes de que puedan
escoger una dirección, se escuchan carreras de pasos proviniendo de dos
diferentes direcciones. Escogieron la única ruta
que les quedaba....hacia delante. El líder de guardias las
ve. LÍDER DE GUARDIAS ¡¡TRAS ELLAS!! CORTE A: INT.
CUARTO OSCURO – TARDE Xena y Gabrielle corren a
un cuarto oscuro, sorprendidas por varios whoosh y la falta de carrera de
pasos detrás de ellas. GABRIELLE ¡Ay! ¡Algo me cortó! Continúan moviéndose,
alrededor de varias paredes altas hasta que la voz del guardián casi no se
escucha. LÍDER DE GUARDIAS (sonido ahogado) Retírense. Ese es el laberinto. Si están ahí, son historia. Vámonos. Xena y Gabrielle esperan
pacientemente hasta que los pasos desaparecen. XENA ¿Gabrielle? GABRIELLE ¿SÍ? XENA ¿Alguna vez haz tenido un día que vaya de mal en peor?
GABRIELLE ¿Por qué tengo el presentimiento de que la respuesta va a ser sí? XENA Por que eres más lista que el típico bardo guerrero. Respira profundo y trata
de ver en la oscuridad. XENA (continúa) Al menos que encontremos una antorcha, tendremos que encontrar la forma de salir a oscuras del laberinto. GABRIELLE Maravilloso… Bien, al menos no podré verme sangrando. FUNDE A: INTERIOR
DEL LABERINTO - TARDE Caminan despacio en la
oscuridad profunda, tanteando el camino a lo largo de la alta pared. Llegan a
una abertura, tambaleándose ligeramente. GABRIELLE ¿Qué fue eso? Xena
siente el piso alrededor. Se escucha un golpe, después se ve una chispa. XENA Huesos. GABRIELLE ¿Murió alguien tratando de salir de aquí?
XENA Eso parece. Vamos. Xena toma la mano de
Gabrielle y, con la otra, sostiene en alto la antorcha. Se paran entre las
altas paredes y miran a través del extenso espacio. GABRIELLE No puede ser tan fácil. Xena examina el piso
cercano. XENA No lo es. Mira el suelo. El piso está cubierto con
extrañas marcas y grifos. XENA (continúa) Tiene que haber una clave para resolver el patrón GABRIELLE Si, ¿pero qué? ¿y dónde? Estudian el suelo. GABRIELLE (continúa) ¿Crees que tengan algo que ver esos tapices que vimos? Xena se encoge de hombros. XENA No lo sé, pero de ser así no nos es de mucha ayuda aquí. GABRIELLE Buen punto. Xena da un paso
tentativamente. Al lograrlo, voltea a ver a Gabrielle. XENA Asegúrate de pisar exactamente donde yo la haga.
GABRIELLE No hay problema. Xena da un segundo paso y
casi es rebanada por la hoja que sale desde el suelo. GABRIELLE (continúa) ¿Estás bien? XENA Si. Mala elección. Vuelve a pararse en un
lugar seguro. Después da otro paso, y esta vez el suelo comienza a
derrumbarse debajo de ella, mostrando una larga caída. En su siguiente paso una
hoja cae del techo y la esquiva. XENA Ok, esto no funciona. GABRIELLE ¿Quieres que lo intente? XENA ¡NO! Tengo una idea. Ven aquí. Gabrielle pisa
cautelosamente la piedra donde está parada Xena. XENA (continúa) ¿Qué te parece si corremos? GABRIELLE Me parece que alguien no quiere que otros estén aquí. Mira al techo, después a
la hoja que por poco le atina a Xena. GABRIELLE (continúa) Me pregunto qué otras sorpresas tan encantadoras se esconden aquí. VOZ Quizás yo les puedo ayudar. Al entrar en el círculo de
luz en el que Xena y Gabrielle están, Carena pareciera estar flotando. GABRIELLE ¿Cómo es que...? XENA No tiene importancia. ¿Puedes sacarnos de aquí?
CARENA Sí. Todo el castillo está lleno de túneles y pasadizos secretos y los cuarteles reales están rodeados por un laberinto. La única manera de entrar es por el frente, o conociendo el secreto. (pausa) Se podría decir que mi bisabuelo era algo … excéntrico. GABRIELLE ¿Entonces cuál es la clave? CARENA Tenías razón... la respuesta está en el tapiz; éste muestra exactamente qué pasos dar, pero debes aprender a leerlo correctamente. Así es como descubrimos el camino. XENA (con impaciencia) ¿Podemos discutir esto más tarde? Debemos ir con la reina. CARENA Por supuesto. Sigan mis pisadas cuidadosamente. Carena se levanta el
vestido hasta las rodillas, dejando sus pies al descubierto. Xena la sigue de
cerca, sosteniendo la antorcha y de la mano con Gabrielle mientras avanzan
lentamente por el acertijo en el suelo. Izquierda, adelante,
saltarse dos, adelante, derecha, derecha, saltarse… y así sucesivamente. CARENA (continúa) Un vez que lleguemos al otro lado, las llevaré a través del otro laberinto. Después cruzarán
una puerta y llegarán a la sala de audiencias. Deberían
encontrar a Serena ahí, si no, en sus aposentos contiguos. GABRIELLE Gracias, Carena. No creo que lo pudiésemos hacer sin tu ayuda Carena dirige la mirada
hacia Xena. CARENA Estoy segura de que tú y Xena hubieran encontrado una manera, pero me alegra ser útil. Serena es mi hermana y la quiero. GABRIELLE Tiene que ser así, de otra manera no te habrías quedado aquí todo este tiempo. ¿Por qué no cruzaste al más allá?
Carena se encoge de
hombros. CARENA No pude... No podía dejar sola a Serena. Intenté aparecer ante ella poco después de mi
muerte, con la intención de reconfortarla y de despedirme; pero eso sólo le trajo una horrible depresión, por lo que me mantuve cerca para protegerla. Cuando descubrí el plan de Cyrus, inmediatamente supe que debía ayudar. Llegan al otro lado del
acertijo, y vuelven a entrar al laberinto. CARENA (continúa) Con cuidado; aquí se vuelve más difícil. GABRIELLE Por lo menos esta vez, tenemos luz. Finalmente, llegan a una
puerta al final del laberinto. CARENA Ahora deben irse rápido. No sabemos cuánto tiempo nos queda. Gabrielle saca el papel
que había escondido en su top. GABRIELLE Quizás podamos averiguarlo. Le entrega el papel a
Xena, quien lo abre cuidadosamente CARENA Está en blanco XENA No por mucho tiempo Xena dirige la mirada
hacia Carena XENA (continúa) ¿Cómo hacemos para abrir la puerta?
CARENA Disculpa. Presiona las piedras. Arriba, izquierda, izquierda, derecha, abajo. Xena sigue las
instrucciones y la puerta se abre silenciosamente. La guerrera apaga la
antorcha y las tres entran al cuarto, que se encuentra vacío. Sin titubear,
Xena se dirige a la chimenea. Carena la observa,
mientras Xena pone el pergamino sobre las piedras y mueve con una pala, las
cenizas calientes hacia un lado de la chimenea. CARENA (Continúa) ¿Qué está haciendo? GABRIELLE Buscando algunas respuestas. Xena extiende la ceniza
caliente sobre el pergamino y espera un momento. Luego remueve el pergamino
de las piedras y suavemente sacude la ceniza. Gabrielle y Carena se
acercan a su lado. Xena extiende el papel a Gabrielle. GABRIELLE (continúa) Oh no. El sonido de una puerta
abriéndose les llama la atención y Serena entra al cuarto. SERENA ¿Qué están haciendo aquí ustedes dos? Mejor aún, ¿¿CÓMO entraron aquí?? Xena y Gabrielle se miran,
dándose cuenta que, una vez más, Carena ha desaparecido y ellas están solas
con una disgustada reina. SERENA (continúa) ¡¡¡GUARDIAS!!! FUNDIDO A
NEGRO. |
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FIN
DEL TERCER ACTO |
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