Guía Episodios

Introducción

Acto 1

Acto 2

Acto 3

Acto 4



ACTO CUARTO

 

ABRE DE NEGRO:

 

INT. SALÓN DE AUDIENCIAS  - TARDE

 

Xena y Gabrielle se sorprenden con el grito de la reina y se apresuran a silenciarla. Xena le cubre la boca con su mano y Gabrielle corre a cerrar la puerta.

 

XENA

Podemos explicárselo.

 

 

GABRIELLE

Reina Serena, por favor dénos la oportunidad

de probarle que su vida está en peligro.

 

Rhea entra al dormitorio rápidamente, temerosa de que algo le haya pasado a la reina. Se sorprende al ver a Xena cubriendo la boca de la reina y se vira para llamar nuevamente a los guardias.

 

Gabrielle la detiene en la puerta.

 

GABRIELLE

(continúa)

Rhea, hemos encontrado la prueba de que Cyrus

trata de matar a la reina.  Por favor…

ve y dile a los guardias que la reina

sólo vio una rata y que tú ya te encargaste

de matarla.

 

Rhea mira a Xena, después a Gabrielle y decide que ellas, después de todo,  no están tratando de hacer daño a la reina.

 

RHEA

Ya regreso.

 

Gabrielle se para frente a la reina y le indica el pergamino.

 

GABRIELLE

Esto le demostrará que Cyrus está

detrás de la amenaza. Xena la soltará

si promete escucharnos

antes de llamar a los guardias.

 

 

La reina lentamente mueve su cabeza y regresa a mirar a Xena cuando esta la suelta, evidentemente molesta. Gabrielle se adelanta y le enseña el pergamino.

 

GABRIELLE

(continúa)

Encontré este pergamino en los cuarteles de Cyrus.

Pude distinguir la impresión de palabras debido a la presión

  al escribir en la hoja.  Xena la cubrió con ceniza para que

las palabras resaltaran.

 

Gabrielle entrega el pergamino a la reina.

 

GABRIELLE

(continúa)

Muchas de las palabras son ilegibles,

      pero con lo que quedó se puede obtener una

idea general de la carta. Alguien fue contratado

 para asesinarla al finalizar el ciclo de la luna llena,

cuando el documento que usted firmó,

dándole el poder a Cyrus, se efectivice.

 

XENA

Eso es mañana, su Majestad.

 

La reina lee el pergamino varias veces. Mientras lo hace, Rhea entra a la habitación y asiente con la cabeza hacia Gabrielle.

 

REINA SERENA

Estoy al tanto de esta amenaza

de asesinato.

 

GABRIELLE

¿Lo está? Entonces sabe que su

vida está en peligro y es por eso que

estamos aquí.

 

XENA

¿Cómo lo descubrió?

 

La reina Serena mira a Xena.

 

REINA SERENA

 Temprano en la mañana, Cyrus vino a mí.

Dijo que tenía información de que tú y Gabrielle

eran las asesinas y que habían ya matado a

seis de mis guardias, cuando estos fueron

a capturarlas en su campamento.

 

GABRIELLE

Si alguien mató a los guardias, fue

Cyrus.  Ellos estaban vivos y

atados a un árbol cuando los dejamos.

 

REINA SERENA

 ¿Cómo entraron de nuevo

al castillo?

 

RHEA

Yo les ayudé, mi reina.

 

REINA SERENA

Así que, ¿estás colaborando

con estas dos?

 

 

RHEA

Mi reina, me conoces desde hace mucho

tiempo.  Nunca te haría daño; ni tampoco

lo harían tus hombres o los guardias de tu castillo.

Obedecen a Cyrus solamente porque es tu

deseo.  Por favor… Xena y Gabrielle, honestamente,

están aquí para ayudarte, no para hacerte daño.

 

La reina asimila las palabras de su sirviente y se pasea de un lado a otro de la habitación. Se detiene y mira hacia fuera de la ventana, notando una oleada de actividades en el patio.  Se vuelve hacia las tres mujeres, que esperan por su respuesta.

 

REINA SERENA

¿Por qué debería confiar en ustedes?

 

GABRIELLE

Reina Serena, ¿qué ganaríamos

con asesinarte?

 

REINA SERENA

Podrían tomar mis tierras, gobernar

sobre mi gente, tomar mis riquezas. Cyrus

dice que Xena ha vuelto a ser

una tirana militar y que esta formando un nuevo ejército.

 

GABRIELLE

Reina Serena, Cyrus miente. Él

también está en condiciones de ganar lo mismo si

mueres después de mañana.  Hay sólo

una manera de descubrir la verdad.

 

 

REINA SERENA

¿Qué me harías hacer?

 

XENA

Convoca a Cyrus.  Una vez que él esté....

 

Cortan las palabras de Xena, ya que Cyrus y una docena de guardias irrumpen en el cuarto.

 

La reina y Rhea se mueven hacia una esquina del aposento y fuera de peligro, mientras que los guardias atacan.

 

Gabrielle y Xena se mueven, de espaldas la una a la otra, para hacer frente al ataque violento de los guardias, quienes vienen de ambas direcciones e intentan tomar sus armas.

 

Dos guardias asaltan inmediatamente a Xena y ella esquiva sus espadas con su mano derecha, mientras que su mano izquierda le pega al guardia de la izquierda, haciéndolo caer hacia atrás. Concluye con su mano izquierda, apoyándola sobre el hombro del segundo guardia y gira en el aire, pateando a los dos guardias siguientes que entran raudos a la lucha.

 

Otros dos guardias asaltan a Gabrielle y ella se agacha eludiendo la espada del guardia a su derecha, volteando sus sais de modo que el otro extremo esté hacia adelante. Usando la velocidad de sus movimientos previos, le da un golpe al guardia que se encontraba a su izquierda y le da un puñetazo en el vientre al guardia que acababa de cruzar. Los dos guardias ahora están inclinados y Gabrielle los despacha con sendos golpes a la cabeza con las culatas de sus sais.

 

Aterrizando de espaldas sobre el suelo, Xena agarra la túnica del guardia al que uso como punto de apoyo y lo hace girar, arrojándolo hacia los otros dos guardias. Mira hacia atrás por sobre su hombro, sólo para ver que Gabrielle está ahora rodeada por cuatro guardias. Xena toma su chakram y lo manda girando, rebotando contra la pared y hacia los cascos de los guardias más cercanos, dejándolos inconscientes, toma el chakram de regreso y lo vuelve a colocar en su cintura.

 

Gabrielle ahora se concentra en los dos guardias restantes. Voltea las puntas de sus sais hacia adelante y los asalta, atrapando sus espadas en las curvas de las empuñaduras. Utilizando los esfuerzos de los guardias por levantar sus espadas, da un salto mortal entre ellos, desarmándolos limpiamente y aterrizando detrás de ellos. Dos golpes rápidos con las culatas de sus sais los mandan al suelo junto a sus compañeros.  

 

Xena se voltea para hacer frente a los tres guardias que recuperan su balance y sonríe burlonamente, mientras intercambia golpes de espada con cada uno de ellos, haciéndolos retroceder hasta una esquina.  

XENA

(provocando)

Vamos, Cyrus.  ¿Eso es todo lo que tienes?

 

 

Mientras Cyrus observa la acción, se da cuenta de que los guardias están perdiendo la pelea. 

 

CYRUS

(para sí)

No, no puede estar sucediendo…

Voy a perderlo todo.

 

Desesperado, decide empujar la acción más cerca de la reina y Rhea, de modo que las puedan matar en la pelea. Sin ellas para apoyar a Xena y Gabrielle, sabe que puede convencer al resto de la guardia de que Xena y Gabrielle las mataron.

 

Cyrus se mueve detrás de la reina y Rhea, sacando su daga. Cuando levanta el arma y se prepara para apuñalar a la reina, un punto de luz brillante aparece ente él y la reina, causándole un grito sofocado y haciéndolo retroceder, mientras que se manifiesta como Carena.  

 

La atención de Xena es atraída por la luz y ve a Cyrus con su daga en ristre. Toma su chakram de su cinturón y lo lanza. Rebota contra la esquina de la pared, luego golpea la muñeca de Cyrus, desarmándolo. Rhea se vuelve y ve a Cyrus sosteniendo su muñeca herida y aleja a la reina de él, pero en el proceso, la expone a la imagen de la aparición fantasmal de su hermana.

 

REINA SERENA

No… no puede ser....

 

CARENA

Sí, Serena, estoy aquí.  Xena y

Gabrielle están en lo correcto.  Cyrus es el

que quería hacerte daño.

 

REINA SERENA

¿Carena?  ¿Carena, eres tú realmente?

 

Cyrus hace el intento de escapar, pero Rhea toma una escultura de mármol de la mesa de la esquina. La baja violentamente sobre la cabeza de Cyrus quien se desploma inconsciente al suelo. Carena se acerca rápidamente a su hermana, estrujándola en un fuerte abrazo.

 

XENA

Buen movimiento, Rhea.

 

Rhea se encoje de hombros y deja caer la estatua.  Luego, camina hacia donde Xena y Gabrielle se encuentran mientras observan a las dos hermanas.

 

CARENA

Sí, hermana mía, soy yo.

 

REINA SERENA

Pero… Estás....

 

CARENA

¿Muerta?  Si, pero te he

estado cuidando.

 

Las hermanas se abrazan otra vez.  Otro reflejo de luz aparece entre medio de Xena y Gabrielle y toma la forma de Afrodita, quien las abraza. 

 

AFRODITA

Ay, amor de hermanas, ¡que fantástico!

 

 

Tres guardias miran a Afrodita fijamente con las quijadas caídas.  Ella les da una guiñada.  Ellos se desmayan.

 

AFRODITA

(continúa)

¡Me gusta ver que todavía

tengo lo que se necesita!

 

GABRIELLE

¿Qué haces aquí?

 

AFRODITA

Pensé que podía, tú sabes,

aparecer para ver si podía ayudar.

 

XENA

¿Ayudar?

 

AFRODITA

Pues claro, lindura.

Todavía tengo unos trucos

debajo de la manga.

 

Afrodita agarra su bata de gasa muy fina y la ajusta, encogiendo los hombros.

 

AFRODITA

(continúa)

Bueno, saben lo que quiero decir.  Como quiera, yo

puedo revivir a Carena. Es esa

cuestión de poder y pureza del amor de hermanos,

y como son gemelas es mucho mas

fácil.  Cuando el amor es tan fuerte, yo puedo hacer

maravillas… Si Carena lo desea, así será.

Tiene que ser totalmente su decisión. 

 

REINA SERENA

Me puedes devolver

a mi hermana?

 

AFRODITA

Solo si ella lo desea. 

Tiene que ser su decisión.

 

Afrodita mira a Carena mientras ella considera la decisión seriamente.

 

CARENA

No creo que pueda.

 

Serena empieza a protestar y Carena levanta una mano rápidamente.

 

CARENA

(continúa)

No, Serena, tu eres la reina.  Eres una

gobernante justa y amable, y todos te quieren.

¿Qué dirían si yo regresara?

Sabes lo supersticiosos que son.  No

sería sensato y las cosas no irían bien.

 

REINA SERENA

Pero....

 

AFRODITA

¿Por qué no hacemos un compromiso?

 

 

Carena y Serena miran a la diosa.  Afrodita se dirige a Carena.

 

AFRODITA

(continúa)

Yo podría poner tu…alma…en la

mente y el cuerpo de Serena. 

Podrían existir las dos… ustedes saben… juntas.

Tu fuerza y sabiduría seria radicalmente balanceada

con la bondad y imparcialidad de Serena

 

CARENA

Estaríamos conciente de

una al la otra?

 

AFRODITA

¡Absolutamente!  Seria como si

estuvieran paradas juntas.

Nadie veria a Carena pero

tu la sentirías en tu corazón.

 

CARENA

¿Serena?

 

Serena sonríe y asiente con su cabeza.

 

SERENA

He estado herida mucho tiempo para estar

separada de ti de nuevo.  Por favor Carena…

permite que Afrodita haga esto.

 

CARENA

Gracias Afrodita.

Acepto.

 

Afrodita comienza a alzar su mano.

 

CARENA

(continúa)

Espera!  Déjame darles las

gracias a mis amigas.

 

Carena camina así a Xena y Gabrielle y las abraza.

 

CARENA

(continúa)

Gracias por salvar a mi hermana.

Estamos en deuda.

 

Carena después abraza Rhea.

 

CARENA

(continúa)

Rhea, has sido una sirviente muy fiel por muchos años.

Gracias por cuidar a Serena.

 

RHEA

Me harás mucha falta, mi princesa,

pero me encantaría ver alegría en

la cara de Serena otra vez.

 

Carena abraza a la anciana una vez más luego se vuelve hacia su hermana.

 

CARENA

¿Estás lista, Serena?

 

Cuando Serena asiente, Afrodita levanta su brazo y envía un destello de luz hacia Carena causando la aparición de un resplandor que se mueve y envuelve a Serena donde es lentamente absorbida en su cuerpo.

 

Xena tira de Gabrielle hacia ella en un abrazo mientras miran como los ojos de Serena se cierran, después se abren y en su cara muestra una brillante sonrisa que ha estado perdida durante quince años.

 

GABRIELLE

Ah, esto es lo que yo

llamo un final feliz.

 

AFRODITA

¡Bueno, hay...mucho

amor que repartir por todos sitos!

 

Afrodita le guiña un ojo a Gabrielle y desaparece en un destello de luces brillantes.

 

La reina Serena advierte que Cyrus y la mayor parte de los guardias empiezan a llegar.

 

REINA SERENA

Guardias, lleven a Cyrus al calabozo

donde podrá contemplar lo que le

ocurrirá por sus crímenes contra mí.

 

Los guardias que están de pie, recogen perezosamente sus armas. Agarran a Cyrus y salen de la habitación.

 

REINA  SERENA

(continúa)

Espero que acepten la hospitalidad

de quedaros con nosotros a pasar la noche antes

de que vuelvan a sus viajes.

 

GABRIELLE

Gracias. Una cama suave y

un baño serían bienvenidos.

 

CORTE A:

 

INT. VESTÍBULO DE TAPICERÍA RAYADA – DE NOCHE

 

Gabrielle está de pie ante la tapicería que representa un laberinto extenso. Xena rodea la esquina y ve a Gabrielle.

 

XENA

Bien, estás aquí.  Estaba empezando

a pensar que no podías encontrar el

camino de vuelta a nuestra habitación.

 

 

GABRIELLE

No, la segunda a la izquierda, bajo dos escalones, a la izquierda,

a la derecha, otra vez derecha, subo tres escalones, luego

a la izquierda y está en la segunda puerta a la derecha.

 

XENA

Sí, eso es. ¿Qué pasa?

 

GABRIELLE

Sólo que estoy fascinada con esta tapicería.

No se parece en nada a la

habitación dónde estamos. Hay paredes

en esta... ¿lo ves?

 

Xena remonta el camino que habían tomado con Carena como su guía.

 

XENA

Sí, nosotras fuimos por aquí,

por aquí, luego de nuevo....

 

GABRIELLE

Pero... las paredes.

 

XENA

De acuerdo, eso es lo que lo hace tan difícil.

Todas las paredes no fueron puestas en su espacio

real así que eso podría confundir a cualquiera

que intente usar el tapiz como

una llave. Es por eso que esto es un rompecabezas.

 

GABRIELLE

 Bueno, a su bisabuelo

seguro que le gustaba confundir a la gente.

 

 

XENA

Justo como él hizo con este castillo... todas

esas vueltas y giros en los pasillos y escaleras.

Esto es sólo otra forma de salvaguardar lo que

puso en su lugar. Sólo aquellos que viven aquí tienen

buen conocimiento de donde está todo.

 

Xena pone su brazo alrededor de Gabrielle y la gira conduciéndola hacia el final del vestíbulo.

 

XENA

(continúa)

Vamos, vayamos de

vuelta a la habitación.

 

GABRIELLE

Una gran idea… Creo oír a

un baño caliente y una suave

cama llamándonos.

 

XENA

(sonriendo)

¡No necesariamente en ese orden!

 

Ambas van con la cabeza agachada riéndose por el pasillo. 

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL CUARTO ACTO

 

APÉNDICE

 

ABRE EN NEGRO:

 

EXT. PUEBLO – MAÑANA

 

Xena y Gabrielle están al final del pueblo, notando la diferencia entre como estaba antes y como está ahora.

 

Los guardias en todas las puertas se han ido. En cambio, un tren mercante ha entrado y los comerciantes hacen un animado negocio con los comerciantes locales, tanto comprando como vendiendo mercancías.

 

GABRIELLE

Parece que Carena tuvo una

Conversación con Serena.

 

XENA

Creo que tienes razón. ¡Mira!

 

Xena señala hacia un grupo de gente reunida.  Gabrielle se estiraza y esfuerza pero no puede ver nada más que un tumulto de personas.

 

GABRIELLE

¿Qué?  No veo nada

por la aglomeración de gente.

 

Un par de manos sobre sus caderas hace que un chillido asustado salga de sus labios.

 

 

GABRIELLE

(continúa)

¡¿¡XENA!?!  ¡Qué... oh!.

¡Eso es grandioso!

 

En mitad de la muchedumbre está la reina Serena, saludando a la gente y pareciendo más feliz de lo que nadie recuerda que alguna vez hubiera estado. 

 

Ella ve la cabeza y hombros de Gabrielle por encima de la muchedumbre y le susurra “gracias”. Gabrielle sonríe y asiente a cambio, antes de que Xena la baje al suelo.

 

Ellas salen de la ciudad, inadvertidas.

 

GABRIELLE

(continúa)

Hicimos bien.

 

XENA

Sí, lo hicimos.

 

Ella cubre con un brazo los hombros de Gabrielle.

 

XENA

(continúa)

 Sin embargo, necesitamos tener una

pequeña conversación sobre el hecho de que me haya

tocado cocinar por mis orejas.

 

GABRIELLE

Son unas orejas bonitas.

 

XENA

¡Gabrielle!

 

GABRIELLE

 Ellas oyeron algo importante

No les importó.

 

XENA

¡¡¡GABRIELLE!!!

 

Gabrielle se quita del abrazo de Xena y sale corriendo y riendo.  Xena permanece quieta durante un momento para hacer la persecución más interesante.  Con una sonrisa de satisfacción, se gira hacia Argo.

 

XENA

(continúa)

Vamos chica. Tenemos

que atrapar a una bardo.

 

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

DESCARGO

Ni la sensibilidad de los oídos de Xena ni su cuestionable habilidad  

en la cocina fueron perdidas en el laberinto de esta película.