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ACTO TERCERO

ABRE DE NEGRO

15 

INT. HABITACIÓN DE ZENOBIA. AL ATARDECER.

Zenobia y Gabrielle están cenando en la estancia privada de Zenobia. Zenobia mira preocupada como Gabrielle mueve la comida en el plato, sólo ha tomado la mitad de lo que lo sirvieron.

ZENOBIA
 (amablemente)
 Hoy luchaste como cinco
 de mis hombres.
 Supuse que ya estarías tomando
 el tercero a estas horas.

GABRIELLE
 (levanta la mirada, sonriendo)
 Últimamente no tengo
 mucho apetito. Desde que...

ZENOBIA
 (con delicadeza)
 ¿que Xena murió?

GABRIELLE
 Si. Ella era...

 (pausa)

 mi vida.
 Significaba todo para mi.
 

Garielle vuelve a mirar el plato y toma unos cuantos bocados más, antes de volver a perderse en sus pensamientos. Zenobia la mira, su cara muestra indecisión, después extiende su mano y acaricia la mano de Gabrielle.  

ZENOBIA

 Aunque probablemente pensarás que hablo
 por hablar. Entiendo perfectamente por lo
 que estás pasando ahora.

Gabrielle levanta la mirada, preparada para rebatir sus palabras, pero observa un destello de dolor, igual que el suyo, brillando el los profundos ojos de la Reina.

  ZENOBIA

Mi marido era un gobernador justo,
querido por su gente.

( sonrisa triste )  

Desafortunadamente no era un buen luchador.
Estábamos visitando esta ciudad cuando Brakus
comenzó sus ataques. Mi marido insistió en liderar
los ataques contra él, a pesar de que
los consejeros y yo misma nos opusimos.
 

( pausa )  

No escuchaba. 
Nos dijo que no podía pedir a sus hombres  
que hiciesen algo que él no haría.  

GABRIELLE
  ¿le mataron ?  

ZENOBIA   
Si. El primer día. 

GABRIELLE
Siento que le perdieses.  

ZENOBIA
(sonriendo suavemente )
Gracias.  

( pausa ) 

Cuando supe de su muerte, pensé
que Ra me había dado la espalda para siempre,
así de oscuro se había vuelto mi mundo
de repente.  

GABRIELLE
( con interés )
¿Qué hiciste ? ¿ Cómo soportaste su muerte ?

ZENOBIA
No lo hice. Vivía con
un profundo dolor. Era....
mejor de esa forma.  

GABRIELLE
Ya no te sientes así.  

( pausa )  

¿ verdad ? 

ZENOBIA
No.  

GABRIELLE
¿Y cómo... ?  

ZENOBIA
(despacio, suavemente )
Me necesitaban.

(pausa)

El mandato de mi marido cayó sobre mi, como Reina
y como regente de nuestro joven hijo. Amun, el hombre que
conociste antes, me convenció de que mi gente no podía
esperar hasta que mi dolor cesase.
Ellos también estaban perdiendo a sus seres queridos.  

GABRIELLE
¿ Eso te ayudo ?  

ZENOBIA
Al principio no. Pero poco a poco,
aprendí a ponerme... una máscara, si
se le puede llamar así. Me ayuda a separar
a la mujer que hay dentro de mi de la Reina que
la gente ve. 

( pausa )  

Y algunas veces, esa máscara
me permite... olvidar... por unos
momentos el dolor que soporto. 

GABRIELLE
(triste)
Creo que nunca seré capaz de olvidar.

ZENOBIA
(sabiamente )
Hoy cuando estabas luchando contra esos hombres
parecía que eras capaz de hacerlo.  

Gabrielle la mira pero se gira impactada, luego horrorizada, al darse cuanta que lo que Zenobia dice es verdad.  

ZENOBIA
Por favor Gabrielle, no te sientas culpable. La
capacidad para olvidar es uno de los mayores
regalos de la vida. Nos permite sobrevivir a cosas
que pensamos imposibles.

(pausa)

Tu dolor siempre estará ahí.
Solo que algunas veces se va.

(pausa)

Todavía muchas noches, cuando
estoy sola en mis aposentos, anhelo
que me acaricie la cara, el sonido de su voz
en mi oído. Y se, en el fondo de mi, que ese
sentimiento jamás se marchará. Y tampoco lo deseo.

GABRIELLE

Realmente me entiendes.

ZENOBIA.
Sí. Como se que tu amor
por Xena es muy fuerte,
y que haces honor
a su memoria y su
legado, en cada latido.

(pausa)

Como yo lo intento hacer por mi marido.

(pequeña sonrisa)

Quizás, ahora, podamos
hacerlo juntas.

GABRIELLE
(le devuelve la sonrisa)
Gracias. Eso me gustaría 

ZENOBIA
(asintiendo)
Bien. Entonces ya está.

(sonrisa astuta)

Ahora, si vamos a ser compañeras
en esta aventura, debo insistir
en que termines tu cena. 

Gabrielle sonríe, asiente, y ataca la comida restante con una energía que no experimentaba desde la muerte de Xena. 

CORTE A:

16

INT. INFIERNO. UNOS DÍAS MÁS TARDE.

Xena está echando un vistazo a la propiedad de Lucifer. Es escoltada por un gran DEMONIO, que no parece más contento por estar escoltándola, de lo que lo está Xena por tenerle continuamente pegado a los talones. Intencionadamente se detiene de repente provocando que el demonio casi choque con ella. Él se queda ahí quieto, respirando justo detrás de su cuello.

  XENA
¿Te importa ?
¿Has escuchado hablar del espacio personal ?
 

Se limita a gruñir pero Xena no se sorprende. Ella da un largo paso al frente, luego se gira y extiende su mano para que no siga avanzando.

  XENA
Mantente alejado de mi.
¿Lo pillas ?

Al cabo de un rato, él asiente y Xena continúa su paseo por el vestíbulo. Oye un eco de voces provinentes de la habitación que está justo en frente suya. Escucha con atención, una curiosidad se apodera de ella a medida que se acerca a la puerta.

  DISOLVER A

17

INT. INFIERNO. CÁMARA.

 Media docena de DEMONIOS están de pie delante de un gran portal mirando lo que parece ser una batalla. Se ríen y abuchean entre ellos, aparentemente pasándoselo bien con su entretenimiento.

DEMONIO 3
Ooooh,¡ esta va a ser buena !
Apuesto a que Brakus se la carga en cinco minutos.  

DEMONIO 4
¿cinco? ¡la partirá en dos
en la mitad de tiempo.!
 

Xena se acerca, juguetonamente mirando sobre los hombros de dos de los demonios.  

XENA
¿es una fiesta privada o
cualquiera puede participar ?

El primer demonio la mira enfadado pero se echa hacia un lado. Xena da un paso al frente y mira en el portal.

XENA
¿Qué estamos viendo ?

Mira con más atención al portal, achinando los ojos. La imagen es borrosa y cambia irregularmente.

XENA
Vuestra recepción apesta.

La imagen se vuelve nítida por un momento, y Xena ve a Gabrielle y a unos soldados egipcios deslizarse por la base de un duna.  

FUNDIR A

18

EXT. DESIERTO. DIA.

Gabrielle, uno de los comandantes de Zenobia, Yavin y un puñado de soldados están en la cima de una duna vigilando una caravana de abastecimiento que se dirige hacia el campamento del señor de la guerra. Gabrielle mira hacia atrás, observando como más tropas egipcias están camuflándose y preparándose para la batalla. Mordiéndose el labio inferior vuelve a vigilar la caravana.


 

GABRIELLE
Es buena señal.  

YAVIN
¿lo es?  

GABRIELLE
Lo es.
Muestra que Brakus no estaba
preparado para una batalla larga.
No está tan bien preparado como
debería. Es de Grecia.
No sabe lo que es luchar en el desierto.
Necesita esos aprovisionamientos para
continuar luchando, así que tenemos que
detenerlos antes de que lleguen.
 

Gabrielle observa como la caravana se mueve lentamente por la arena. Se alegra de su lentitud. Sabe que eso les da más tiempo. Yavin señala a un explorador a caballo, que está siendo llamado al frente por el COMANDANTE.  

GABRIELLE
Irá a decirle que se adelante
quizás a decirle a Brakus
que les ayude a llevar las provisiones.
Tenemos que detenerle.

Gabrielle se mueve hacia uno de los SOLDADOS. El hombre se arrastra hasta ella y mira hacia donde ella le señala. 

GABRIELLE
Tienes que detenerle.
Córtale el paso justo detrás
de esa duna y haz lo que haga falta
para detenerlo.
 

El soldado mira a Yavin quien asiente en aprobación. Luego el hombre se marcha para hacer lo que Gabrielle le ha ordenado. 

YAVIN
¿y ahora ?

GABRIELLE
Y ahora, detenemos ese cargamento.
Les dejamos avanzar un poco más y
luego les atacamos de atrás
hacia delante.
E intentemos no destruir el
cargamento. Si Brakus puede
usarlo, nosotros también.  

Yavin hace una señal a sus hombres para que se preparan para el ataque. Gabrielle mira a los hombres y espera a que se mueva la caravana, eleva sus mano lentamente, preparándose para dar la orden. La suerte está de su lado cuando una de las carretas se queda atrapada en la arena y comienza a hundirse. Gabrielle sonríe cuando los refuerzos tratan desesperadamente de sacarla.  

GABRIELLE
¡Ahora!

Se lanzan al ataque. Gabrielle va al frente, liderando el ataque. Golpeando hombre tras hombre, prestando poca atención a donde caen. Escucha el sonido de la batalla a su alrededor, sabe que el ataque está siendo un éxito, aún así se mantiene concentrada en la lucha. Se gira, dándose cuanta que el COMANDANTE va hacia ella, parece frustrada pero decidida mientras usa sus SAIS para primero desarmarle y luego derribarlo. Se queda ahí en el suelo mientras ella está de pie mirándole. Gabrielle simplemente sacude la cabeza.

Gabrielle está inmersa en sus pensamientos cuando Yavín se acerca. Dejándose llevar por su instinto se gira hacia él en posición de defensa. Luego se relaja al darse cuenta de que es un amigo.  

YAVIN
Tu plan salió bien.
Mis hombres reunirán la comida
y la llevaran de vuelta a la ciudad.

GABRIELLE
Bien.
Hacerlo lo más rápido que posible.
Puede que no tengamos mucho tiempo.  

CORTE A :

19

INT: INFIERNO. PORTAL

Xena y un grupo de demonios continúan mirando como se desarrolla la batalla.  

XENA
Es impresionante  

DEMON 3
Es una mujer.  

XENA
¿y?

DEMON 3
Ninguna mujer puede
derrotar a un hombre, y menos a un ejército.
¡Es imposible!  

XENA
(sonriendo burlonamente )
Si claro.
 

Todos miran a tiempo para ver a Gabrielle desarmar y vencer al comandante de las fuerzas enemigas. 

XENA
(hace un gesto de dolor)
Oooh. Eso debe doler,
eh,¿chicos?  

DEMON 4
(estupefacto)
Debe ser un truco.
Ninguna mujer podría jamás vencer
a un hombre. Va contra natura.

XENA
Contra natura, eh ?

(sonrisa maligna)

¿Te gustaría. . .
hacer una apuesta? 

DEMON 4
(se endereza)
¿Qué tipo de apuesta?
 

Xena estudia sus uñas, fingiendo estar pensando.  

XENA
Pareces el típico
tío grande y fuerte. ¿ crees
que puedes vencerme ?

DEMON 4
¡Te aplastaría como
a un bicho !

XENA
(sonriendo)
¿te importaría poner tu reputación
en lo que dices?

(pausa)

Tu contra mi. Aquí.
Ahora. Si gano
admites que las mujeres
pueden vencer a los hombres.

DEMON 4
Y si... ¿y cuando te gane?  

 

XENA
(su sonrisa se hace más amplia, se vuelve seductiva )
Tu, y tus amigos que están
aquí, podréis hacer lo que
queráis.. para mostrarme el error de
mi comportamiento antinatural.

DEMON 4
¿Y que nos impide
hacer eso ahora mismo?

  XENA
(peligrosamente suave)
Inténtalo.
 

El demonio considera la propuesta de Xena, alentado por el abucheo y aullidos de sus amigos. Finalmente, asiente.  

DEMON 4
Acepto tu apuesta.
 

El demonio lanza a Xena una espada que ha tomado de la vaina de su amigo, luego saca su espada, haciéndola girar dibujando arcos de forma rápida y maliciosa, sonriendo ampliamente mientras lo hace.  

DEMONIO 4
¿últimas palabras?  

XENA
Te veré en el Infierno.
 

Xena se lanza al ataque, moviendo su espada a una velocidad sorprendente. El demonio detiene el primer golpe, las armas chocan, de los filos de las espadas salen chispas que aterrizan en el caliente suelo de piedra. Xena retrocede y vuelve a atacar , golpe tras golpe sin cesar. El gran demonio cae hacia atrás, pero se las arregla para seguir defendiéndose, sin embargo está claro desde el principio que él está en clara desventaja.

Aún así, continúa luchando juguetonamente, arreglándoselas para asestar algunos golpes antes de ser desarmado por un cruel golpe.  

El grupo entero observa como la espada vuela por los aires, desapareciendo al golpear el portal. 

Gruñendo, el demonio va hacia Xena, con las pezuñas extendidas, deteniéndose cuando la espada de Xena atraviesa su pecho. Con los ojos abiertos de para en par mira a su pecho , luego a los brillantes ojos de Xena.  

DEMONIO 4
(último aliento)
    Contra...natura.
 

A la vez que el demonio cae al suelo, Xena retira su espada. Hay una pausa, y después la herida de su pecho se abre, emergiendo de ella una negra y putrefacta luz.. Fluye rápidamente, cubriendo la espada de Xena, su brazo, y finalmente todo su cuerpo.  

Su cuerpo se vuelve rígido, su cabeza se inclina hacia atrás, y su boca se abre totalmente emitiendo y grito insonoro.  

La luz desaparece y en su lugar está XENA DEMONIO. Su piel se ha vuelto del color de la piel de elefante; sus ojos relucientes, resplandecientes y plateados. Unas alas de demonio se extienden en su espalda, y sus manos y pies se han convertido en pezuñas.

Se ríe ante la cara atónita de los demonios que la rodean, y antes de que puedan moverse, se gira y salta hacia el portal, desapareciendo nada más cruzarlo.  

CORTE A :

20 EXT. CAPITAL DE LA CIUDAD. DIA.

Gabrielle y Yavin regresan, encontrándose a unos cuantos valientes esperando, para felicitarles por su victoria y ayudar a llevar los suministros interceptados a un lugar seguro. Gabrielle hace lo que puede para mostrarse contenta y saludar a todos aquellos que ofrecen sus mano en agradecimiento, pero está claro que no se siente cómoda con sus alabanzas.  

YAVIN
(a la muchedumbre)
Tenemos una gran deuda con Gabrielle,
la Bardo Guerrera. Hoy nos ha
liderado hacia una maravillosa victoria.
 

GABRIELLE
(recatadamente)
Yavin, por favor, todavía queda mucho por hacer.
Hemos ganado una pequeña batalla. Aún queda
mucha guerra.

YAVIN
Eres una líder natural Gabrielle.
Mis tropas y yo te seguiremos
a cualquier parte.

GABRIELLE
No quiero que me sigáis.
Solo quiero acabar con este conflicto.
 

UN CHICO JOVEN corre hacia ellos, haciendo una reverencia delante de Gabrielle.  

CHICO
La Reina Zenobia solicita
tu presencia para que le cuentes la
victoria de primera mano.

GABRIELLE
Por supuesto, ¿ dónde está ?

CHICO
En el hospicio
visitando a los
enfermos y heridos.

  GABRIELLE
Dile que ahora mismo voy,
antes quiero beber algo.
 

CHICO
Vete, yo te lo llevaré.  

GABRIELLE
(sonriendo al voluntarioso chico)
Gracias.
Vamos Yavin, vamos
      a contárselo a la Reina.
 

21

INT. HOSPICIO. DIA

Gabrielle entra en la habitación usada para cuidar a los heridos. Una luz nueva, de respeto, admiración y esperanza emana de casi todos los ojos que se encuentra, ella intenta esconder su cara para ocultar el sonrojo que le provoca tanta admiración.

Mientras avanza, observa a una niña pequeña tumbada en una camilla, su brazo esta cubierto con vendas sucias. Se dirige hacia allí, se acerca a la cama y se inclina para sentarse junto a la niña.  

GABRIELLE
¿Cómo te llamas ?

NIÑA
(tímidamente)
Auset

GABRIELLE
Es un nombre muy bonito.

AUSET
Era el nombre de mi abuela.

GABRIELLE
Estoy segura de que
tu abuela está muy orgullosa
de que lleves su nombre.
 

AUSET
Murió.

GABRIELLE
Lo siento mucho.

(pausa)
¿Te duele el brazo, cariño?

AUSET
(asiente)

GABRIELLE
¿Puedo echarle un vistazo ?
A lo mejor puedo hacer que
te sientas mejor.

Auset mira a su brazo vendado luego a Gabrielle y asiente, su negros ojos se agrandan asustados..  

GABRIELLE
(a Yavin)
Hay que cambiarla.
Tráeme alguna de las ropas
que conseguimos del cargamento enemigo.

Yavin se marcha a por las ropas y Gabrielle empieza a cuidar de la herida con delicadeza. Por un momento se queda sin luz, y cuando esta vuelve a aparecer, ve a Zenobia sonriendo que le ofrece una venda enrollada.  

ZENOBIA
¿también eres curandera ?
Veo que tienes muchos talentos.

GABRIELLE
(tomando las vendas)
Aprendí mucho de Xena.
 

Zenobia se sienta al lado de Gabrielle.  

ZENOBIA
Eso parece.
Mis hombres y mi gente piensan
que eres nuestra salvadora.
 

GABRIELLE
No soy una salvadora.
Solo una de los muchos que
tratan de hacer lo correcto.

ZENOBIA
(notando a Gabrielle incómoda)
Pensé que estarías acostumbrada a los
cumplidos. ¿no ocurría cuando
luchabas al lado de Xena ?

GABRIELLE
A Xena no le gustaban los elogios.

(pausa, recordando)

Normalmente.  

Zenobia asiente sabiamente y permanece en silencio mientras observa a Gabrielle atar con cuidado las puntas de la nueva venda y sonreír a su joven paciente.  

GABRIELLE
Ya está.
¿no ha sido para tanto, verdad ?
 

AUSET niega con la cabeza y sonríe.  

AUSET
¿Por qué te llaman
la Bardo Guerrera ?
 

GABRIELLE
(se detiene, sorprendida)
Bueno, supongo que porque lucho.
Y porque cuento historias.

(pausa)

¿Quieres escuchar una?
 

Sus ojos negros comienzan a brillar, Auset asiente con firmeza. Un murmullo recorre la habitación, haciendo que todas las cabezas se giren hacia Gabrielle, ansiosos por escuchar su historia.  

Como si acabara de notar las implicaciones de su oferta, Gabrielle inclina su cabeza y cierra sus ojos, llorosos. Sus mejores historias conocidas, las que mas ama, son todas las de Xena y sus viajes juntas. Ella esta apunto de objetar, no quiere abrirse al dolor que le provocará el contar una historia de Xena, pero abre sus ojos de nuevo, y se fija en las expresiones de la gente que le rodea. La impaciencia, mezclada con el júbilo y la esperanza, en las caras que momentos antes estaban llenas de miseria, la hacen seguir luchando, y la conducen a lo inevitable.

GABRIELLE
(tomando un profundo aliento)
De acuerdo.

(Sentándose recta)

Canto una canción de Xena:
La Princesa Guerrera

(pausa)

y mi alma gemela.

CORTE A:

22.

EXT. CAMPAMENTO DE BRAKUS. TARDE.

XENA DEMONIO permanece en las afueras del campamento, observando a los hombres que están acampados alrededor de los fuegos. Ella sonríe y hace crujir sus nudillos.

XENA
 Es hora de un pequeño alboroto, al estilo Xena.

Se dirige hacia el campamento y mientras los hombres permanecen inmóviles para desafiarla, ella procede a lanzarlos a todos al aire fuera del campamento, hasta que finalmente debido al ruido, BRAKUS sale de su tienda con su espada en la mano.

BRAKUS
¿QUE ESTA PASANDO AQUÍ?

XENA esta sosteniendo a dos soldados a un pie del suelo por sus cuellos.

XENA
 No mucho.
Solo un ejercicio de entrenamiento sorpresa.

Los ojos de BRAKUS se abren y se deja caer sobre una rodilla, con su cabeza inclinada y su espada clavada en el suelo.

BRAKUS
 Perdóname.
 He estado esperándote.

XENA
¿Has estado?

BRAKUS
 Si. Sabia que cuando Nuestro Señor
 viera mi derrota enviaría
 un servidor a castigarme.

La mirada en la cara de XENA DEMONIO no tiene precio. Una rara mezcla de diversión y puro placer.

XENA
(discretamente)
¿Castigarte?
 Oh el juego se pone
 interesante por momentos.

Ella lanza al aire varios soldados y se dirige hacia el hombre agachado.

XENA
 (cogiéndolo por debajo de la barbilla
 con una uña y levantando su cabeza)

 Querido No estoy aquí para castigarte.
 Estoy aquí para ayudarte.

BRAKUS
(desconcertado)
¿ayudarme?

XENA
 Me temo que estas en lo cierto.
 Nuestro Señor no es un campista satisfecho.
 Y cuando Lucifer no esta satisfecho
 Nadie esta satisfecho.

(pausa)

Así que esto es lo que vamos ha hacer.

Xena lo levanta y le hace regresar a su tienda.

XENA
¿tienes algo de vino?
No me vendría mal.

CORTE A:

23

INT. HOSPICIO. TARDE

Gabrielle y Zenobia han pasado parte del día atendiendo a los heridos y hablando sobre ambos, Xena y el marido de Zenobia. Ambas mujeres ahora tienen sonrisas que no habían tenido desde que se encontraron.

ZENOBIA
(riendo)
 Mi marido tenia el terrible hábito de
 nunca quitarse el lodo de sus botas.

GABRIELLE
(asintiendo)
 Yo tenia un problema parecido con Xena.
 Siempre ponía sus botas sobre la mesa.
 No tenía que preocuparme por ello todo el tiempo
 pero cuando nos asentábamos en algún lugar
 durante un tiempo, no podía quitar sus botas
 de la mesa. ¡Me hacia volver loca!

Ambas ríen y se miran una a otra.

GABRIELLE
 Esto es bueno, ¿no?
 Pensar en las cosas por las que
 quería matarla, después desear que
 ella estuviera aquí para poder gritarle.

ZENOBIA
 Absolutamente.
  Nos amaban Gabrielle.
 Habrían querido que siguiéramos.

GABRIELLE
 Eso espero.
 Es solo que no me siento bien
 intentando seguir sin ella.

Antes de que Zenobia pueda responder, Yavin aparece en la habitación haciéndoles señales.

YAVIN
Mi Reina,
Gabrielle
¡Acaba de ser atacado
 el sur de la muralla!

Gabrielle se da la vuelta, salta sobre sus pies y agarra a Yavin por la parte delantera de su armadura.

GABRIELLE
¿un ataque?¿cuando?
¿porque no vino nadie a
 por mi?

YAVIN
¡No hubo tiempo! ... ¡sucedió
 tan rápido!¡no los vimos llegar!

(pausa)

Las fortificaciones que nos habías levantado,
 las defensas alrededor de la ciudad, todo
 ello, desapareció.

(sacude la cabeza)

Fue como si

(pausa)

No importa.

Gabrielle siente como un extraño aro recorre su espina dorsal. Los pelos de la nuca se le erizan y nota como su corazón se acelera mientras un estremecimiento recorre su sudorosa piel. Ella agarra la armadura de Yavin fuertemente, casi sacudiéndolo.

GABRIELLE
 No. Dime.
Fue
 como si ¿que?

YAVIN
Nada. Nada. Te lo aseguro.
 Son sólo imaginaciones de soldados cansados
por el excesivo trabajo
, eso es todo.

GABRIELLE
(a través de los dientes apretados)
Di
me.

YAVIN
Algunos de... algunos
 de mis hombres dicen que
 vieron algunos …
 demonios liderando las fuerzas
 contra nosotros.

(risa triste)

Te dije que era-

GABRIELLE
(sobre Yavin)
 Por todos los dioses.

Liberado Yavin, Gabrielle se precipita hacia el exterior del hospicio en una repentina carrera, dejando al resto mirándola confundidos.

CORTE A:

24

EXT. CIUDAD CAPITAL. NOCHE

Gabrielle corre en la acalorada noche y sube los escalones hasta lo mas alto de la muralla de la ciudad, apartando a los soldados de su camino mientras sube. Sus ojos están muy abiertos, y casi aterrorizados, mientras mira alrededor. Solo parte de ella esta valorando el daño causado por el ataque. El resto se esta concentrando en la lejana oscuridad, mas allá de los sonidos .

Sus instintos están bloqueados, dándole información confusa, mientras su mente está diciéndole cosas que no pueden ser verdad.

Su intensa concentración se rompe cuando Zenobia y Yavin se juntan con ella en lo alto de la muralla. Zenobia apoya una dulce mano en el hombro de Gabrielle, mirando con ceño un sudor frío humedeciendo su piel.

ZENOBIA
¿Gabrielle?

(pausa, mas fuerte)

¿Gabrielle?

Gabrielle se da la vuelta rápidamente, y casi derriba a Zenobia cuando lo hace. Extendiendo la mano, ambas recobran el equilibrio, y trata de sonreír.

GABRIELLE
 Lo siento. Solo estaba

ZENOBIA
(preocupada)
 Entiendo.

(mas delicadamente)

¿algo va mal?

GABRIELLE
 No es… nada.

(a Yavin)

Necesitamos que esos
 refuerzos regresen tan
 pronto como sea posible. Mira si puedes
 conseguir la ayuda de algunos de los ciudadanos
 heridos. Me reuniré contigo enseguida.

Yavin asiente y salta de la muralla, gritando rápidamente ordenes a sus hombres una tras otra. Zenobia permanece detrás, la mirada preocupada aun esta presente en su cara.

ZENOBIA
 Estas ocultando algo,
 Gabrielle. Puedo sentirlo.

GABRIELLE
(impaciente)
No es nada, Zenobia.
 Yo… Solo necesito tiempo para pensar.

(pausa, mas comprensiva)

Porque no regresas
 al hospicio e intentas
 dormir algo. Ha sido un día largo.

Zenobia se aleja de Gabrielle y mira dudosamente hacia la oscuridad que les rodea.

ZENOBIA
¿Crees que regresaran?

 GABRIELLE
(firmemente)
 Esta noche no. Era
 solo una advertencia.
 Pero mañana…

(pausa)

Vamos. Vete a dormir, vale?

Tras un largo instante, y contra sus mejores instintos, Zenobia finalmente cede y desciende la muralla, dejando a Gabrielle con sus pensamientos y preocupaciones no expresadas.

Gabrielle dirige su cara hacia lo oscuridad en dirección a donde ella sabe que Brakus acampa. Su mente es un torrente de indecisión, pero de su lengua sale la única verdad que ella conoce.

GABRIELLE
(susurro)
 Puedo sentirte.

FUNDIDO A NEGRO

FIN DEL ACTO TERCERO

ACTO 4