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ACTO PRIMERO

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. PLAZA DEL MERCADO  - DÍA

 

La plaza del mercado está cada vez más concurrida. Xena se inclina hacia atrás buscando la mano de Gabrielle mientras rodea una esquina.

 

XENA

Gabr....

 

Continúa extendiendo la mano hasta que se gira para ver que Gabrielle ha desaparecido. Xena parpadea.

 

XENA

(Continúa)

¡¿Cómo ha hecho eso?!

 

 

Encontrar a Gabrielle entre los cientos de personas no va a ser fácil y Xena se inquieta mentalmente. Mirando alrededor, ve un campanario cubierto de enredaderas. Escala uno de los lados rápidamente, moviéndose con la agilidad de una araña. Colgando de un lado de la torre con un brazo estirado, busca entre el gentío una cabeza rubia.  Divisa a su compañera,  finaliza la escalada y permanece al borde del campanario, mirando abajo hacia la muchedumbre. Gabrielle está gesticulando a diestro y siniestro ante un ligeramente abrumado mercader, que está intercambiando una botella de tinta en las manos de Gabrielle por dos, ambas significativamente más grandes que la primera.

 

Xena ríe, sacudiendo la cabeza.

 

XENA

Pobre bastardo.  Será mejor que te apresures
y tomes sus dinares antes de que
te saque tres botellas.

 

Cuando se despeja un lugar próximo a Gabrielle, Xena salta desde la torre, haciendo un salto en espiral para aterrizar tranquilamente sobre sus pies al lado de su amiga. El mercader mira asombrado mientras Gabrielle casualmente se gira hacia Xena y mete las dos botellas de tinta en la pequeña mochila que lleva a la espalda.

 

GABRIELLE

No me había dado cuenta que habías organizado
lecciones de vuelo para hoy.

 

 

XENA

(sonriendo burlonamente)

No necesito lecciones.

 

 

Xena pone las  manos en las caderas, pero sus ojos brillan mostrando claramente que en realidad no está enfadada.

 

Su voz cae una octava.

 

XENA

(Continúa)

¿Voy a tener que ponerte
una correa, Gabrielle?

 

Gabrielle bufa, pero no puede detener el ligero rubor que colorea sus mejillas mientras los ojos del mercader se abren.

 

GABRIELLE

En

(pausa)

Tus

(pausa)

Sueños, Princesa Guerrera.

 

Xena espera una explicación, ignorando el suspiro de Gabrielle.

 

XENA

Creí que íbamos a buscar 
un establo para Argo.

 

GABRIELLE

(mordiéndose un labio)

¿Fui atrapada en medio de una muchedumbre
de compradores incontenibles?

 

Xena comienza a dar golpecitos con su pie.

 

GABRIELLE

(Continúa)

¿Fui retenida por unos secuestradores
y sabía que tu me encontrarías?

 

La expresión de Xena permanece inalterable.

 

GABRIELLE

(Continúa)

Oh, de acuerdo. Pasamos junto a un puesto.

 

 

XENA

Yo lo pasé. Tu no.

 

GABRIELLE

Xena....

 

Gabrielle se detiene a mitad de la frase cuando un HOMBRE y una MUJER pasan a su lado y ella escucha el nombre de Xena, y después el suyo. Mira a Xena intrigada y Xena asiente, reconociendo que lo ha oído también.  En silencio, comienzan a seguir a los dos extraños, escuchando su conversación mientras el cuarteto atraviesa la multitud.

 

HOMBRE

(con énfasis)

¡Te digo que está loco!  Está chalado.

 

MUJER

Silencio, Cyrus, es un viejo.
Solo  quiere que sus amigas le ayuden.
Además, me pagó para encontrarlas.

 

CYRUS

El te pagó a ti y a una docena mas. ¡Vamos! 
No me vas  a decir que crees que Xena sigue viva.

 

MUJER

Por supuesto que no. Y es lo que voy a decirle a él.
Que ellas están muertas y enterradas. Todo el mundo lo sabe.

 

La mujer agarra la manga de Cyrus tirando de ella con firmeza.

 

MUJER

(Continúa)

Pero tu me quieres y caminarás conmigo.

 

Xena sarcásticamente susurra a Gabrielle mientras continúan siguiendo a la pareja a una distancia discreta.

 

XENA

Supongo que ya no hacen ataúdes como los de antes.

 

GABRIELLE

Por suerte para nosotras.

 

 

Cyrus y la mujer salen de la calle principal del mercado y giran hacia un camino que sale directamente de la ciudad y se dirige a una suave colina.

 

MUJER

(sacudiendo la cabeza con tristeza)

Ahh… pero el dinero de la recompensa seguramente
hubiera estado bien. Me temo
que con estas noticias no conseguiremos mucho
.

 

FUNDIDO A NEGRO:

 

EXT. UNA EXTENSA HACIENDA - DÍA

 

Xena y Gabrielle observan desde las sombras de tres altos árboles, mientras Cyrus y la mujer explican a un sirviente de la hacienda que ellas están muertas y enterradas. Es una experiencia surrealista y Xena y Gabrielle se estremecen ligeramente ante estas palabras. La criada está vestida de forma similar a las chicas de un harem; una diáfana falda con un enjoyado cinturón y una blusa que revela un entonado y desnudo diafragma. Cuando Cyrus y la mujer terminan su breve conversación vuelven de regreso por el camino que lleva a la ciudad, contando lo que parece ser un puñado de dinares.

 

Gabrielle señala con su barbilla hacia Cyrus y la mujer.

 

GABRIELLE

¿Bueno?¿Ellos o el propietario de la hacienda?
Es ahora o nunca, Xena.

 

 

Xena piensa durante unos segundos antes de salir de detrás del árbol.

 

XENA

El dueño de la hacienda. Quiero saber quien
está pagando a la gente para que me busque.
No me importan sus lacayos.

 

Gabrielle y Xena marchan hacia la enorme puerta de mármol y llaman. Una bella mujer cerca de los cuarenta con una melena escarlata responde en la puerta, pero solo abre una rendija.

 

CRIADA PELIRROJA

¿Si? ¿Puedo ayudarles?

 

XENA

Señora, me haría un favor. Queríamos
hablar con el propietario de la hacienda.

 

CRIADA PELIRROJA

(exasperadamente)

¡Por los Dioses!
¿Es que los Seguidores de Eli no os tomáis un respiro?
¡Aquí no hay nadie para salvar!

 

Viendo que Xena y Gabrielle no se mueven, la criada intenta otro tono.

 

CRIADA PELIRROJA

(Continúa)

Nos gusta ser malos.
Es divertido.  Hmph.  Así que.

 

Xena sonríe afectadamente, y la criada en ese instante se ablanda, temiendo haber causado una impresión equivocada.

 

 

 

CRIADA PELIRROJA

(Continúa)

No es que hagamos algo
realmente malo o ilegal o....

(pausa)

Bueno, podría ser ilegal, pero realmente
no es asunto de ningún gobierno
lo que hacemos en la intimidad de....

 

Gabrielle agarra la puerta y la empuja para abrirla completamente, poniéndose entre Xena y la criada.

 

GABRIELLE

No estamos aquí para salvaros.
No nos importa si tu eres... eres....

 

XENA

(servicialmente)

¿Mala?

 

GABRIELLE

(en voz baja a Xena)

Esa no era exactamente la palabra que estaba buscando.

 

 

Xena abre los brazos totalmente.

 

XENA

(a la criada)

¿Realmente te parecemos seguidoras de Eli?

 

Los ojos de la criada se abren mientras finalmente se toma su tiempo para  examinar los trajes de Xena y Gabrielle.

 

CRIADA PELIRROJA

No con ese grandioso cuero, tu no.
¿Puedo preguntar quien eres? ¿Y si eso....

(señala al traje de batalla de Xena)

está a la venta?

 

XENA

No está a la venta. Y mi nombre es Xena.

 

CRIADA PELIRROJA

¿Xena? ¡Imposible!

(cerrando los ojos)

Estás aquí solo por la recompensa.
Xena debería ser… vieja en este momento.
Si se supone que tu eres Xena,
Apuesto que eso la hace ser ...

 

GABRIELLE

Gabrielle.

 

CRIADA PELIRROJA

(encogiéndose hombros)

Oh.

 

GABRIELLE

¡Zeus!

 

Gabrielle mueve las manos en el aire y se gira hacia Xena.

 

GABRIELLE
(Continúa)

Como es que nadie cree que tu eres tu,
pero no tienen ningún problema en creer que
yo soy yo. ¡Yo tampoco podría ser tan vieja!

 

 

Xena intenta no jactarse pero lo hace.

 

XENA

Bueno Gabrielle, yo me cuido.

 

Gabrielle enrolla los ojos.

 

GABRIELLE

Dioses. Otra vez no el discurso del Aceite de Afrodita.

 

Ignora el escandalizado jadeo de Xena.

 

GABRIELLE

(continúa)

Atrévete a decirle eso a alguien
que piense que tu eres muy dura.

 

Xena dispara una mirada burlona a Gabrielle antes de devolver su atención a la criada.

 

XENA

Tengo entendido que aquí hay alguien que nos busca.

 

La criada asiente feliz y con ansiedad las empuja hacia la puerta de la hacienda.

 

CRIADA PELIRROJA

Adelante. Adelante. Y bienvenidas

al hogar del Rey de los Ladrones.

 

XENA y GABRIELLE

(elevando una ceja)

¿Autolycus?

 

 

CRIADA PELIRROJA

(radiante)

El único.

 

CORTE A:

 

INT. HOGAR DE AUTOLYCUS - MISMO DÍA

 

Xena y Gabrielle son guiadas hacia la habitación de Autolycus por una PEQUEÑA Y JOVEN CRIADA, escasamente vestida, que ha sido encargada por la pelirroja. Algunas otras MUJERES trabajan alrededor con las mismos escasos trajes. El vestíbulo está revestido con finas esculturas de mármol y tapices de seda de China.

 

Xena da un profundo silbido ante el lujo que les rodea.

 

XENA

Parece que alguien ha conseguido
la vida que siempre quiso.

 

 

Xena eleva una ceja ante una criada rubia  con un particularmente escaso traje mientras la mujer pasa ante ella. Apelando a sus habilidades guerreras, Xena finge un aire de distracción. Pero a pesar de eso, aventura una mirada de reojo y se queda a un paso detrás de Gabrielle. Sin girarse Gabrielle golpea a Xena ligeramente en la barriga.

 

XENA

(sujetándose el estómago)

¡Uff! ¿Cómo has...?

 

GABRIELLE

No necesito mirar. LO SÉ.
Solo recuerda eso.

 

 

La joven sirvienta llama una vez a la puerta de la habitación de Autolycus.

 

AUTOLYCUS

¡Entrad!

 

GABRIELLE

(sonriendo a la joven criada)

Gracias. Seguiremos nosotras desde aquí.

 

Gabrielle traga, de pronto ligeramente nerviosa por encontrarse con alguien de su pasado. Hasta ahora no han tenido mucha suerte en este apartado. Mira a Xena.

 

GABRIELLE

(Continúa)

¿Verdad?

 

Xena ahueca la mejilla de Gabrielle tiernamente y sonríe, haciendo lo mejor posible para aliarse con los miedos de su compañera.

 

XENA

Verdad.

 

CORTE A:

 

INT. HABITACIÓN DE AUTOLYCUS - DÍA

 

AUTOLYCUS está reclinado en una cama del tamaño de un rey. Está vestido con una túnica y descansa sobre un  montón de almohadas de seda. Su pelo está veteado de mechones grises, y su frente arrugada por la preocupación, pero sigue siendo un hombre atractivo.  Atrapa una visión de Xena abriendo la puerta y metiendo la cabeza dentro. Xena sonríe a su viejo amigo y ,ella y Gabrielle, entran en la habitación.

 

 

AUTOLYCUS

¿Xena?

(elogiosamente)

¡Sorprendente! Siempre supe que tenías un trato con en el Destino.
Estás tan bella como siempre. Y Gabrielle.

(radiante como un padre orgulloso)

Dioses, déjame mirarte.

 

Xena y Gabrielle se acercan a un lado de la cama de Autolycus.  Autolycus toma una mano de Gabrielle y la acuna gentilmente, rozando sus labios sobre ella.

 

AUTOLYCUS

(Continúa)

Gabrielle, Gabrielle, ¿qué puedo decir?

 

Mantiene en alto su mano mientras la examina.

 

AUTOLYCUS

(Continúa)

Sigues sin usar el Aceite de Afrodita, ya veo.

(guiñando un ojo)

Por suerte para ti, no le doy importancia a lo tosco.

 

Xena y Gabrielle comienzan a reír y abrazan a su viejo amigo.

 

AUTOLYCUS

No creerías lo mucho
que os he echado de menos a las dos.

 

 

GABRIELLE

(con los ojos empañados)

Oh, si que lo creemos.
Te echamos de menos también.

 

Autolycus sonríe con malicia y acaricia su blanco mostacho.

 

AUTOLYCUS

Por supuesto que lo hicisteis.

(murmurando a Gabrielle)

Sé que no importa lo que ella diga, Xena ha
tenido SIEMPRE algo conmigo.  Los años
sin mi han sido duros para ella.

 

GABRIELLE

(secamente)

¿Cómo se las habrá apañado?

 

XENA

Autolycus, eres como un perro con un hueso.
Pero tienes algún punto por tu persistencia.

 

 

Xena le palmea una pierna y Autolycus respinga dolorido pero se recupera rápidamente.

 

AUTOLYCUS

Yo consigo puntos y aquí Gabrielle consigue...

(sonriendo sin arrepentimiento)

...MAS.  ¿Dónde está la justicia aquí, Xena?

 

Xena no se molesta en contestar a la pregunta retórica de Autolycus, pero ambos comparten una suave sonrisa.

 

XENA

Hemos oído que nos estabas buscando.

 

La expresión de Autolycus se hace más seria y se mueve en la cama, con otro suave quejido de dolor. Xena y Gabrielle cambian miradas curiosas.

 

AUTOLYCUS

Es mi hijo. Necesito vuestra ayuda. Os necesito a las dos.

 

Su garganta se cierra en torno a estas palabras. Después de una larga pausa, se fuerza a sí mismo a continuar.

 

AUTOLYCUS

(Continúa)

Ha sido secuestrado, y tu y Gabrielle
sois las únicas a las que confío... su vida.

 

CORTE A:

 

INT. HABITACIÓN DE AUTOLYCUS - DÍA

 

Autolycus sigue reclinado en el lecho.  Gabrielle  está encaramada en la cama a su lado, sujetándole una mano, mientras Xena pasea por la habitación.

 

XENA

¿Tienes esa cantidad de dinero, Autolycus?

 

 

AUTOLYCUS

Si. El rescate se pagará mañana.

 

Autolycus aprieta la mandíbula y está claro que apenas puede sujetarse a sí mismo. Incluso en los peores momentos, Xena y Gabrielle nunca le habían visto tan enfadado. Ambas lo encuentran ligeramente desconcertante. Gabrielle amablemente acaricia una mano de Autolycus.

 

GABRIELLE

¿Así que tienes un hijo, huh?  ¿Hay también
una esposa?

 

AUTOLYCUS

(sonriendo con tristeza)

La había. Pero se fue
hace mucho tiempo.

 

Gabrielle suelta un ligero suspiro,  deseando no haber sacado el tema. El dolor que experimentó en Japón después de perder a Xena sigue demasiado cerca de la superficie.

 

 

GABRIELLE

Lo siento mucho, Autolycus.  Sé como
te sientes... Bueno, lo siento.

(pausa)

Yo… Yo umm… no sabía que quisieras tener hijos.

 

AUTOLYCUS

(con peculiar impertinencia)

Yo tampoco.

 

Se inclina hacia delante y se acerca a ambas mujeres.

 

AUTOLYCUS

(Continúa)

¿Queréis saber algo que me ha llevado
toda la vida entender?

 

Ambas mujeres asienten.

 

AUTOLYCUS

(Continúa)

Algunos de los mayores tesoros de la vida
son las sorpresas y su valor
no puede ser medido en oro.

 

Autolycus de pronto es consciente de lo que ha dicho y agacha la cabeza.

 

AUTOLYCUS

(Continúa)

¿Como es esto de jugoso?

 

XENA

¿Quieres saber algo que me ha llevado
media vida entender, viejo amigo?

 

Ambos, Autolycus y Gabrielle se miran el uno al otro y asienten con ansiedad.

 

XENA

(Continúa)

A veces las mejores cosas de la vida son
absoluta y completamente jugosas. No necesitas
disculparte. Sé lo que quieres decir.

 

 

AUTOLYCUS

(sardónicamente a Gabrielle)

Sabía que era solo cuestión de tiempo

que comenzases a desaparecer para ella.

 

Todos comparten una breve risa después Autolycus aclara su garganta.

 

AUTOLYCUS

(Continúa)

Mi hijo vale mucho mas que ese rescate.
Esa es la razón de porque tengo a gente 
por todo el país buscándoos.
Todos piensan que soy un viejo loco.
Estarían en lo cierto por supuesto. Pero....

(sonriendo astutamente)

Sabía que si aún estabais por ahí,
me ayudaríais. Nunca di crédito a
los rumores.  Sabía de primera mano que Xena
es única para no permanecer muerta.

 

GABRIELLE

Por supuesto que te ayudaremos, Autolycus. ¿Pero pagar
el rescate es realmente una buena idea?

 

 

Autolycus lanza un duro suspiro, aparentando de pronto, su verdadera edad.

 

AUTOLYCUS

Nunca pensé que estas palabras saldrían de mis labios.

(pausa)

El dinero no tiene importancia. Solo tengo tres
días para pagar el rescate o mi hijo morirá.

(moviéndose con torpeza en la cama)

Yo estoy umm… enfermo. Y no puedo ir.

 

Xena se sienta a los pies de la cama.

 

XENA

No necesitas ir.

 

GABRIELLE

(asintiendo en concordancia)

Nos reuniremos con los secuestradores.

 

XENA

Y te devolveremos a tu hijo.

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL PRIMER ACTO

 

ACTO  2