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ACTO TERCERO

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. PUEBLO AMAZONA - ATARDECER

 

Se ha montado una pista de combate. Las Amazonas la rodean, esperando a las combatientes. Adelia está con otras dos Amazonas ancianas. Suspira y mueve la cabeza de lado a lado.

 

ADELIA

Esto no tiene sentido, nada de esto. Xena sabe

que hay otra forma de arreglarlo.

 

STELLISE

Puede que no quiera hacerlo

así. Es posible que crea

que el reto termine con todo.

 

MARIAH

Y la Reina, ciertamente,

es una guerrera muy capaz.

 

ADELIA

(quedamente)

Puede.

 

Adelia observa como desde el otro lado de la pista, Xena pasa por debajo de las cuerdas y entra en la misma, a la par que los tambores anuncian la llegada de Gabrielle.

 

 

Gabrielle lleva puesta su vestimenta de combate. Entra en la pista y su ayudante le lanza el cayado que usará en la lucha. Le sonríe a Xena y lo hace girar antes de descargar varios golpes de práctica, los cuales Xena detiene sin esfuerzo. Después Xena contraataca con una serie de golpes y patadas que Gabrielle detiene con el cayado.

 

El  calentamiento no dura nada pero resulta efectivo para Gabrielle y parece contenta con su actuación. Xena se inclina hacia delante y antes de poder decirle nada a Gabrielle, abre los ojos de par en par al ver a Deliz.

 

GABRIELLE

¿Qué?

 

Sin decir ni media, ni apartar la vista de la Amazona, gira por los hombros a Gabrielle. Gabrielle abre los ojos de par en par también al ver a una mujer, que debe llegar aproximadamente a siete pies de altura.

 

XENA

Le da un nuevo significado a la palabra Amazona.

 

 

GABRIELLE

Creo que conocí a su padre una vez. Le ofrecí

tus piernas como baquetas.

 

 

XENA

¿Cómo?

 

GABRIELLE

Te lo cuento después.

 

Vuelve a mirar a Deliz.

 

GABRIELLE

(Continúa)

Si salgo de ésta.

 

XENA

Lo harás bien.

 

GABRIELLE

Eso espero.

 

Los tambores comienzan a sonar de nuevo y Xena sale de la pista al mismo tiempo que Raya y las demás que acompañaban a Deliz.

 

Gabrielle y Deliz se ponen cara a cara. Gabrielle sonríe. Deliz gruñe.

 

GABRIELLE

Oh, estupendo.

 

 

Los tambores dejan de sonar. La señal para que comience el combate acaba de oírse. Gabrielle observa con atención a Deliz mientras se rodean la una a la otra. Descubre que la mujer es grande y fuerte, pero se mueve con lentitud.

 

Deliz hace el primer movimiento, el cual Gabrielle bloquea justo antes que el golpe haga contacto con su cabeza con una fuerza increíble. Gabrielle mantiene a raya el cayado de Deliz con el extremo del suyo, mientras que con el otro extremo golpea a la alta Amazona en las costillas.

 

Deliz baja la mirada y parece que el golpe le hubiera dolido lo mismo que una picadura de mosquito. Atrae hacia sí su cayado y lo hace girar. Gabrielle mira a Xena, la cual sencillamente se encoge de hombros.

 

 

Gabrielle ajusta su agarre del cayado para poder dar dos golpes seguidos, manteniéndolo a un brazo de distancia de su cuerpo. Lanza una serie de golpes a las costillas de Deliz, usando cada extremo del cayado para hacerlo con rapidez. Tiene algún efecto y Deliz retrocede un poco.

 

Deliz usa su cayado y su altura para golpear a Gabrielle en las piernas. El golpe es efectivo y Gabrielle cae de espaldas al suelo.

 

Xena pega un brinco al ver como cae Gabrielle, y lucha contra las ansias de saltar a la pista. Gabrielle se queda aturdida unos segundos, tose y después gira sobre sí misma justo antes de que Deliz le golpee con el extremo de su cayado. Éste golpea en el suelo medio segundo después de que Gabrielle quite la cabeza del sitio.

 

Mientras Gabrielle gira para levantarse se da cuenta que tiene la rodilla magullada y le cuesta apoyar su peso en ella. Maldice por lo bajo mientras soporta el dolor y se apoya sobre ambos pies. Xena se da cuenta que Gabrielle está herida y se pone nerviosa por momentos.

 

Raya y el resto de las Amazonas comienzan a sonreír y a pasarse dinero entre ellas, creyendo sin duda que la victoria de Deliz es inmediata.

 

Gabrielle usa su cayado para impulsarse desde el suelo en un intento de golpear a Deliz en el pecho con su pie sano. La alta Amazona da un traspiés hacia atrás y al caer Gabrielle al suelo, manteniendo su peso sobre la pierna sana, usa su cayado para golpear bajo las rodillas a Deliz. Ésta cae hacia atrás, golpeando con fuerza el suelo; Gabrielle coge el cayado por la punta y golpea a su oponente en las costillas.

 

Se le cae de las manos el cayado a Deliz y Gabrielle lo patea mandándolo lejos, después coloca el extremo de su cayado en la garganta de Deliz.

 

GABRIELLE

Terminó. No me hagas

matarte, porque lo haré si es necesario.

 

 

Deliz mira a Gabrielle, obviamente sorprendida y dolorida mientras asiente lentamente.

 

DELIZ

Me rindo ante ti... Mi Reina.

 

Gabrielle suspira de alivio y se echa hacia atrás, usando el cayado para apoyarse. Xena corre hacia la pista y ayuda a Gabrielle poniéndole una mano alrededor del cuello.

 

XENA

¿Estás bien?

 

GABRIELLE

Creo que tengo la rodilla hecha polvo.

 

Le sonríe a Xena.

 

GABRIELLE

(Continúa)

Nada que tú no puedas arreglar, estoy segura.

 

Xena ayuda a Gabrielle a salir de la pista mientras Deliz se pone en pie agarrándose las costillas. No hay nadie que la ayude. Raya y las otras se fueron a atender sus propios asuntos tras la derrota. Adelia y algunas de las Amazonas ancianas la ayudan mientras Xena y Gabrielle abandonan la pista, camino de su cabaña.

 

 

CORTE A:

 

INT. CABAÑA – NOCHE

 

Gabrielle está sentada. Su pierna está en el regazo de Xena, mientras lenta y cuidadosamente desenlaza su bota y se la quita. Gabrielle mira su rodilla, la cual esta hinchada y tornándose en los mas asombrosos tonos de negro y azul.

 

GABRIELLE

Al menos tiene la decencia de verse magullada.

 

Xena tiernamente toca la parte hinchada. Gabrielle hace un gesto y agarra con fuerza los brazos de su silla, aspirando aire.

 

GABRIELLE

(Continua)

Tiene la decencia de doler como el Tártaro también.

 

XENA

Está fuera de lugar. Necesito volver a encajarla.

¿Crees que podrás soportarlo?

 

 

GABRIELLE

No es que tenga otra opción.

 

Xena se acerca y usa los puntos de presión en los muslos de Gabrielle para ayudarle a soportar el dolor.

 

XENA

Tal vez sientas algo,

pero no será tan malo ahora.

 

GABRIELLE

Muy bien, de hecho ya esta mejor. ¿Qué tal si

lo dejamos así y me dejas entumecida? 

 

 

XENA

Gabrielle...

 

Gabrielle se agarra a la silla.

 

GABRIELLE
 Simplemente termina.

 

Xena se frota las manos rápidamente, calentándoselas. Entonces las pone sobre la rodilla de Gabrielle. Se miran una a la otra y Xena toma la rodilla y la gira solo un poco. Gabrielle toma otra bocanada de aire y entonces deja caer la cabeza.

 

GABRIELLE

Lo odio.

 

XENA

Lo sé. He de vendarla.

 

Xena suelta los puntos de presión y entonces se levanta en busca de algo con qué vendar la rodilla de Gabrielle. Encuentra lo que necesita, vuelve y empieza a vendar la coyuntura.

 

XENA

Lo hiciste muy bien allá afuera.

 

GABRIELLE

Espero no haberla herido gravemente.

 

XENA

Lo más seguro es que tenga un par de

costillas rotas, pero estará bien. Buena estrategia, 

golpearle así en las costillas.

 

 

GABRIELLE

Sabía que tenía que escoger un punto e ir a por él.

Si me hubiera limitado a golpearla al azar,

ella me hubiera matado...

 

Xena termina de vendar la rodilla y gentilmente da unas palmaditas en la pierna de Gabrielle.

 

XENA

Jamás lo hubiera permitido.

 

GABRIELLE

Lo sé.

 

CORTE A:

 

EXT. ALDEA - NOCHE

 

 

Xena y Gabrielle caminan por el centro de la aldea donde, de nuevo, todas las mujeres están reunidas. Gabrielle camina por su propio pie y no cojea mucho. Va hacia la plataforma y sube a ella.

 

GABRIELLE

He terminado su reto y apaleado a su oponente. 

¿Hay alguien mas que quiera retar mi derecho a ser reina?

 

 

El grupo entero permanece en silencio. El haber visto a Gabrielle golpear a la amazona mas grande de la tribu es más que suficiente para ellas.

 

GABRIELLE

(Continúa)

Bien, me alegra haber aclarado esto. Ahora,

necesitamos hacer planes para poner esta tribu a salvo.

Sé que os puedo guiar, pero tenéis que entender que Xena tiene el

conocimiento y las habilidades que se requieren para mover grandes grupos.

Ella sabe como liderar y necesito su ayuda para poner a esta tribu en lugar seguro.

 

ADELIA

Mi Reina, por favor perdóname, pero

creo que el mayor problema con nuestras

hermanas es que Xena no es amazona.

 

GABRIELLE

Por supuesto que lo es.

 

 

RAYA

No, no lo es.

 

Gabrielle suspira y mira a Xena.

 

GABRIELLE

Entonces deberíamos iniciarla en la tribu.

Podemos convertirla en una Amazona.

Xena superará los ritos y...

 

RAYA

¿Por qué insistes en eso? Sabes que

sus crímenes en contra de la

tribu nos impide aceptarla.

 

GABRIELLE

Hablas de la historia y sus crímenes,

¿pero que hay de todas las veces en

que Xena ha ayudado a la nación? Si recuerdas

 la historia, sabrás que consiguió la paz entre los

Centauros y las Amazonas. ¿No cuenta eso para nada?

 

RAYA

No para todas.

 

GABRIELLE

Así que todas me seguiríais, pero algunas

no lo haréis si Xena va con nosotras, ayudándonos

a desplazarnos... ¿Y vuestro argumento es que Xena no

es una amazona? He de deciros que es lo más estúpido...

 

ADELIA

Mi Reina, hay otra manera.

 

Xena le dedica a Adelia una mirada dura y brinca a la plataforma con Gabrielle.

 

XENA

¡No! ¡No la hay!

 

Gabrielle mira a Xena, claramente confusa, después observa a Adelia quien tiene una mirada frustrada en su cara.

 

GABRIELLE

Adelia, ¿cual es la otra manera?

 

XENA

(advirtiendo)

Adelia...

 

 

 ADELIA

Lo siento Xena. Tiene derecho a saberlo.

Xena y tú podéis uniros.

 

La multitud entera lanza una exclamación de asombro, Xena gruñe y Gabrielle parece un ciervo acorralado. 

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL TERCER ACTO

 

ACTO CUATRO