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ACTO SEGUNDO

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. MAR - NOCHE

 

Gabrielle, Soroi y el resto de la tripulación Amazona están de pie sobre la barandilla observando el aun alterado mar. Lo único que queda del barco de Xena son trozos destrozados de madera. Están flotando arriba y abajo sobre las enérgicas olas del océano.

 

SOROI

Amados dioses.

 

AMAZONAS MARINERAS

Están todas muertas.

 

GABRIELLE

No, no lo están. No todas.

 

 

SOROI

(dubitativa)

Mi Reina...

 

GABRIELLE

(señalando)

¡Mira!

 

Se ve, flotando a la deriva, a una mujer joven medio inconsciente agarrada a una plancha de madera.

 

Sin pensarlo, Gabrielle comienza a trepar por la barandilla preparándose para lanzarse al agua. Soroi la empuja hacia atrás, agarrándola por una de las tiras del top.

 

SOROI

¡Espera! ¡Usaremos los botes!

¡Si hay una, lo más seguro que haya muchas más!

 

Gabrielle asiente y sigue a la capitana y su tripulación mientras se dirigen a los botes.

 

CORTE A:

 

EXT. MAR - NOCHE

 

Gabrielle, Soroi y dos mujeres más de la tripulación se suben a la barca. Entre ellas han conseguido rescatar diez Amazonas de la ira del mar. Todas sufren los efectos de estar expuestas a las frías aguas. Algunas están inconscientes; casi todas sangran de varios cortes sufridos al desintegrarse el barco.

 

Gabrielle y Soroi trabajan juntas para rescatar a otra Amazona, prácticamente inconsciente y sangrando profusamente por un corte sobre su ceja izquierda.

 

AMAZONA

Gra... gracias. Cre... cr... creí que

iba a morir a... ahí fuera.

 

GABRIELLE

(nerviosa)

¿Has visto a Xena?

 

 

AMAZONA

S... sí. Mm... me salvó la vida.

 

SOROI

¿Y Cydell? ¿Has visto a Cydell?

 

AMAZONA

Es... estaba ayudando a Xena.

 

GABRIELLE

¿Sabes dónde están?

 

AMAZONA

N... no.

 

Gabrielle y Soroi intercambian una mirada.

 

SOROI

Tenemos que volver al barco.

 

GABRIELLE

¡No! ¡No podemos! ¡Xena sigue ahí fuera!

 

SOROI

Al igual que mi hermana. Pero la barca está

llena y estas mujeres necesitan cuidados.

 

Gabrielle se inclina y agarra a Soroi por la muñeca.

 

GABRIELLE

No me iré sin ella, Soroi.

 

 

SOROI

No tendrás que hacerlo. Tan pronto 

como dejemos a salvo a estas

mujeres, volveremos. Lo juro.

 

Tras unos largos minutos, Gabrielle asiente y libera la muñeca de la capitana.

 

GABRIELLE

Date prisa. Por favor.

 

CORTE A:

 

EXT. MAR - NOCHE

 

La tripulación se las ha apañado para rescatar siete Amazonas más, incluyendo a Cydell, la cual ha sido encontrada inconsciente y atada a una ancha plancha de madera.

 

GABRIELLE

Xena....

 

SOROI

¿Qué?

 

GABRIELLE

Esos nudos. Xena los usa. Ha sido

ella quien ató a Cydell a la plancha.

Está cerca. Lo sé.

 

SOROI

Alabaré su nombre hasta el fin de

los días cuando se termine esto. Ahora,

ayúdame a subir a bordo a mi hermana.

 

Se da cuenta de a quién le está hablando.

 

SOROI

(Continúa)

Mi Reina.

 

Con Cydell a salvo a bordo, la tripulación comienza a rebuscar entre los restos en busca de más supervivientes. 

 

No hay ninguna.

 

SOROI

(dubitativa)

Tenemos que volver al barco.

 

GABRIELLE

(con fiereza)

No. No sin Xena.

 

SOROI

No queda nadie más.

Tú misma lo has visto.

 

GABRIELLE

No me digas eso. Xena está viva.

 

 

SOROI

(compasiva)

Gabrielle....

 

GABRIELLE

¡No! Escúchame tú. Xena está viva.

Y de aquí no nos vamos hasta que

la encontremos. ¡¿Me entiendes?!

 

SOROI

Sé que quieres creer que

Xena está viva, mi Reina, pero...

 

Soroi es interrumpida por una mano sobre su hombro. Se gira para ver a su hermana de pie tras ella, temblando en el frío aire.

 

CYDELL

Xena y Gabrielle se unieron antes

de embarcar. Fue una unión de sangre.

 

Soroi abre los ojos de par en par. Se gira para mirar a Gabrielle con un nuevo respeto en la mirada.

 

CYDELL

(Continúa, para Gabrielle)

¿Puedes sentirla? ¿Sabes

dónde está?

 

Por un instante, Gabrielle está confusa. No sabe qué hacer. Después el instinto se superpone y cierra los ojos, sumergiéndose en las técnicas de meditación que ha aprendido en India y de Xena. Unos segundos después abre los ojos de golpe y se queda mirando fijamente hacia su izquierda, donde el mar se va calmando poco a poco.

 

GABRIELLE

Por ahí. Esta allí. Deprisa.

 

 

Soroi asiente, coge un remo y ayuda a su tripulación a remar en la dirección indicada.  

 

No avanzan más de dos paladas cuando una ola casi las hace volcar. Una forma oscura parece deslizarse sobre la cresta de la ola, sujetando la cabeza de otra figura menor justo por encima de la superficie.

 

 

GABRIELLE

(Continúa)

¡¡XENA!!

 

De inmediato, Soroi acerca su remo y Xena se agarra a él con la mano libre, haciendo uso de su extrema fuerza para arrimarse al bote. Con un tremendo impulso lanza su inconsciente carga, ESME, dentro del bote para después subirse ella con la ayuda de Gabrielle. Está congelada hasta los huesos, empapada y sangrando por al menos una docena de cortes y magulladuras en el cuerpo.

 

Es la vista más hermosa que Gabrielle haya visto nunca. Gabrielle atrae fuertemente hacia sí a Xena.

 

 

GABRIELLE

¡Xena! Gracias a los dioses que estas bien.

 

Xena le devuelve el abrazo, escondiendo el rostro entre el empapado pelo de Gabrielle.

 

Cydell y Soroi se saludan, y el grupo se encamina de vuelta al barco.

 

FUNDIDO A:

 

INT. CABINA DE LA CAPITANA – MEDIO DÍA

 

Xena y Gabrielle han trabajado durante toda la noche y parte de la mañana, ayudando en el cuidado de las Amazonas heridas. De las treinta y dos mujeres que se hundieron con el barco, han sobrevivido veintiuna... en diversos estados de salud.

 

Solo después de que la última Amazona ha sido estabilizada, Xena se deja convencer y deja que Gabrielle la lleve a su pequeña y estrecha cabina bajo la borda.

 

Xena esta desnuda sobre la estrecha hamaca, boca abajo mientras Gabrielle le cura la última de las heridas. Es un corte largo aunque superficial en la parte izquierda de su cadera. Esta casi dormida cuando siente como Gabrielle la besa entre los hombros y se levanta de la hamaca.

 

XENA

¿Dónde vas?

 

 

GABRIELLE

Descansa. Voy a

ver como están las Amazonas.

A asegurarme que todo esta en calma.

 

Suspirando Xena coge fuerzas para ponerse de rodillas.

 

GABRIELLE

(Continúa)

¿Y dónde crees que vas?

 

XENA

(despertándose)

Contigo.

 

GABRIELLE

No, Xena. Necesitas descansar.

 

XENA

(con intención)

Y tú.

 

GABRIELLE

Perdóname, pero no fui yo 

quien se pasó media noche en

el agua rescatando Amazonas.

 

XENA

Entonces, debió ser otra persona

la que me subió al bote.

Que curioso, era igualita a ti.

 

 

GABRIELLE

Xena....

 

XENA

No, no.  Dónde tú vayas, yo voy.

Es un paquete completo, ¿recuerdas?

 

Gabrielle suspira, atrapada por sus propias palabras. Le viene un bostezo y se da por vencida, traicionada por su propio cansancio.

 

GABRIELLE

Bueno… quizás esté un poco cansada.

 

XENA

(sonriendo)

Mm hmm.

 

GABRIELLE

Supongo que un par de horas

de sueño no me harán daño. Pero...

 

XENA

¿Qué?

 

GABRIELLE

Estoy segura que Adelia apreciará

algo de ayuda. Ya no es una

mujer joven, ya sabes.

 

XENA

Tiene muchas ayudantes, Gabrielle.

Una más no va a

hacer mucha diferencia.

 

 

Gabrielle bosteza de nuevo.

 

GABRIELLE

Sé que tienes razón. Es… solo que... si

estoy durmiendo cuando sé que hay

gente trabajando, no sé,

me siento… como… egoísta.

 

Xena sonríe levemente. Extiende una mano, la cual toma Gabrielle de buena gana.

 

XENA

Creo que nos hemos ganado el derecho

de ser egoístas de vez en cuando.

 

 

Gabrielle frunce el entrecejo, después se despeja al atraerla Xena hacia sí. Un beso sigue el movimiento de forma natural y ambas se pierden en él por un tiempo, bastante intenso.

 

GABRIELLE

(jadeando)

Sabes, puede que

estés en lo cierto.

 

XENA

Eso crees, ¿eh?

 

GABRIELLE

(sonriendo)

Bueno… debería experimentar un

poco más, para estar segura. No quisiera

equivocarme en esto.

 

XENA

No querríamos eso, ¿verdad?

 

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

EXT. PUERTO -DÍA- VARIAS SEMANAS MÁS TARDE

 

Xena, Gabrielle y varias Amazonas caminan por un puerto florido y lleno de gente, cargadas hasta los topes de provisiones para el resto del viaje. El grupo se detiene en el muelle mientras Xena observa el desembarco de un hermoso y gran barco.

 

Como si le leyera la mente, Gabrielle le pone la mano en el codo a Xena y mueve en gesto de negación la cabeza.

 

Xena suspira.

 

XENA

Gabrielle....

 

GABRIELLE

Ya lo hemos discutido, Xena,

Y mi respuesta sigue siendo la misma.

No nos vamos a separar de nuevo.

 

XENA

Gabrielle, el barco de Soroi no es para llevar

a tanta gente. Este viaje durará meses,

con todas nosotras enlatadas como sardinas.

 

 

GABRIELLE

Entonces tendremos que aprender a

ponernos cómodas las unas con las otras,

porque no voy a cambiar de parecer.

 

Haciendo girar los ojos, Xena mira por encima de su hombro a Cydell, la cual hace una mueca y sacude la cabeza.

 

Xena rechina los dientes.

 

XENA

Bien. Lo haremos a tu modo. Pero si tus

Amazonas comienzan a pincharse

las unas a las otras, tú te encargas de ellas.

 

Gabrielle hace una mueca sonriente.

 

GABRIELLE

No te preocupes. Lo haré.

 

 

FUNDIDO A:

 

EXT. MAR – ÚLTIMAS HORAS DEL ATARDECER

 

Un mes más tarde, y para sorpresa de todas, el viaje ha sido relativamente pacífico. Los mares están calmados, los amaneceres son espectaculares y las Amazonas se han comportado lo mejor posible.

 

Xena, Gabrielle y Cydell están en el puente, observando el océano que tienen a la vista.

 

GABRIELLE

¡Xena, mira!

 

Xena y Cydell miran hacia el agua para ver un banco de DELFINES nadando al lado del barco, siguiendo su ritmo con facilidad. Gabrielle ríe al saltar uno de los delfines y volver a caer al agua con un gran estruendo.

 

XENA

Ni una palabra, bardo. Ni una palabra.

 

Gabrielle sonríe haciendo una mueca.

 

CYDELL

Hoy tendremos buena suerte.

 

GABRIELLE

¿Qué quieres decir?

 

CYDELL

Dicen que Poseidón muestra su beneplácito

mandando delfines para guiar y

proteger los barcos en sus viajes.

 

GABRIELLE

Poseidón está muerto.

 

 

Cydell da un respingo, mirando hacia el horizonte.

 

CYDELL

Como nuestra suerte.

 

Gabrielle sigue la mirada de Cydell, pero no ve nada. A su lado, puede sentir como Xena se envara.

 

GABRIELLE

¿Qué pasa?

 

XENA

(ceñuda)

Piratas.

 

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL SEGUNDO ACTO

 

ACTO TRES