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ACTO PRIMERO
ABRE DE NEGRO:
EXT. TERRITORIO AMAZONA- NOCHE
Desenganchando su chakram, Xena vigila como los que corren a la cabeza del ejército, que se aproxima finalmente, irrumpen a través de los árboles sobre la lisa llanura cubierta de hierba que bordea el acantilado.
Diez Amazonas están esperando su turno para bajar por el camino.
SOLDADO A LA CABEZA ¡Están allí! ¡¡Cogedlas!!
SOLDADOS ¡¡AARRRGGGHHH!!
Los soldados comienzan a correr a través de la llanura, antorchas y espadas en alto.
Xena sonríe fríamente, apretando fuertemente su chakram mientras les deja aproximarse.
Cuando los soldados están a unos cincuenta pies, Xena suelta el chakram. Este vuela a través de los aires hacia los soldados, se gira y corta una línea de antorchas y espadas que sujetaban en sus manos. El metal y las antorchas caen al suelo. Las llamas de las antorchas inmediatamente prenden en los altos pastos, provocando una rugiente línea de fuego lanzada de vuelta contra los soldados por el viento del mar.
Dos soldados se prenden fuego. Corren de vuelta hacia sus compañeros gritando a causa del pánico, extienden el fuego a través del alto y seco pasto.
Los otros se detienen, se giran y corren alejándose de las llamas que les persiguen, de vuelta al bosque.
El chakram vuelve a Xena y ella lo atrapa, una fría sonrisa sigue en su rostro.
El fuego continúa extendiéndose, estimulado por la hierba seca y el fuerte viento que sopla hacia los árboles y al ejército en fuga.
Después de un momento, cuando es obvio que su plan ha funcionado, Xena se gira y se dirige hacia el camino que baja el acantilado. Un rugido, el fuego fuera de control ilumina desde atrás sus movimientos.
FUNDE A:
EXT. PLAYA - NOCHE
Dos largas señales de fuego están colocadas a lo largo de la playa. Gabrielle y las Amazonas vigilan mientras de los dos oscuros barcos bajan al agua dos largos botes de remos y se dirigen a la orilla.
RAYA ¿Vosotras planeasteis esto?
GABRIELLE Sí.
RAYA ¿Cómo?¿Cuándo?
GABRIELLE Xena conoce a un par de capitanes amazonas que tienen sus barcos en el Pireo. No tienen tribu de afiliación, pero le deben un par de favores. Ambas decidimos que era una buena idea tener un plan.
RAYA ¿Cuándo tuvisteis tiempo para pensar este plan?
GABRIELLE ¿Eso importa? Xena hizo una promesa a Ephiny. Yo soy una Reina Amazona. Ambas sabíamos que era lo correcto.
RAYA ¿Y qué pasa con nuestra opinión? ¿No teníamos derecho?
El rostro de Gabrielle está serio.
GABRIELLE No.
Raya aprieta los dientes, su furia es evidente.
GABRIELLE (suavemente, pero con firmeza) Raya, esto no es una democracia. Soy la Reina aquí. O haces lo que se te pide o te vas. No hay otra elección, ya no.
RAYA ¿Me abandonarías aquí?
GABRIELLE (sin vacilar) Sí. (pausa) No eres la única sin elección, Raya.
La expresión de Gabrielle se suaviza cuando siente a Xena aproximarse desde detrás.
GABRIELLE (a Raya) Piensa en lo que te he dicho.
Con eso, Gabrielle se gira y camina por la playa hacia Xena. Xena tiene el ceño fruncido y mira más allá de Gabrielle, enviando a Raya su propio mensaje.
XENA (a Gabrielle) ¿Problemas?
GABRIELLE Nada que no pueda manejar.
Gabrielle levanta la mirada hacia el acantilado enmarcado por las llamas.
GABRIELLE (Continúa) Buen trabajo.
XENA No nos molestarán por algún tiempo.
Ve los botes de remos desembarcar sobre la playa.
XENA (Continúa) Vamos a poner esto en marcha.
Las dos caminan hacia la orilla donde los botes han desembarcado. Las capitanes amazonas, hermanas, bajan de los botes y se aproximan a Xena y Gabrielle. SOROI y CYDELL se parecen mucho. Mayores pero no viejas, ambas son altas, delgadas, rubias, totalmente curtidas y arrugadas por la constante exposición a los elementos. Aunque visten de forma ostentosa coloridas sedas, parecen extremadamente capaces.
Ambas lucen idénticas sonrisas mientras saludan a Xena, agarrando el antebrazo de Xena a modo de saludo.
SOROI Llegamos tan pronto como nos enteramos. Me alegro de verte de nuevo, vieja amiga.
XENA Lo mismo digo. Me gustaría presentarte a Gabrielle.
Ambas amazonas inmediatamente se enderezan y saludan a Gabrielle cerrando los puños sobre sus corazones.
SOROI y CYDELL Mi Reina.
GABRIELLE Gracias a ambas por venir.
CYDELL No podíamos hacer menos por el futuro de nuestras hermanas.
XENA Vamos a cargar esos barcos. Ese incendio no va a durar para siempre.
Ambas capitanas asienten y comienzan a guiar a las amazonas hacia sus respectivos barcos. Les llevará al menos dos viajes que todas las amazonas embarquen en los barcos.
Xena y Gabrielle un paso adelante del alboroto, permanecen juntas cerca de la luz de las hogueras de señal.
GABRIELLE No es exactamente como había imaginado pasar mi noche de bodas.
XENA (sonriendo tristemente) Ese no era el plan, no.
Gabrielle suspira y baja la mirada a la arena, a sus pies.
GABRIELLE Entiendo la lógica de que vayamos en barcos separados, pero no tiene porque gustarme.
XENA A mi tampoco me gusta, pero es lo mejor. Si uno de esos barcos se hunde...
Gabrielle vuelve a levantar la mirada, los ojos brillantes.
GABRIELLE No digas eso, Xena. Ni lo pienses. Por fin tengo lo que he estado buscando toda mi vida. No dejaré que me sea arrebatado. No lo permitiré.
Sintiendo el dolor de Gabrielle a través del nuevo lazo que han formado, Xena hace la única cosa que puede hacer. Agarrando a Gabrielle, la envuelve en un fuerte abrazo contra su cuerpo, con todo el amor del que es capaz.
Después de un momento, Gabrielle se recupera y se separa, secándose los ojos.
GABRIELLE (Continúa) Lo siento.
Xena sonríe tristemente.
XENA No lo sientas.
Inclinándose, Xena mueve la barbilla de Gabrielle hasta que sus ojos se encuentran.
XENA (Continúa) Lo conseguiré por ti. Lo prometo.
GABRIELLE (suavemente) Te apoyaré en esto.
Acercándose, se besan y el dulce poder del beso las estremece hasta los cimientos. Cuando finalmente se separan, ambas están visiblemente conmocionadas.
GABRIELLE (Continúa) Wow. Esto…llevará algún tiempo acostumbrarse.
La réplica de Xena es abortada por el sonido de alguien aclarándose su garganta. Xena y Gabrielle se giran para encontrar a Cydell mirándolas, una sonrisa de comprensión curvando sus labios.
CYDELL Cuando estén listas, Sus Majestades.
Xena extiende la mano lentamente, provocando un jadeo en la capitana al darle una palmada en el estómago.
CYDELL (sin aliento) De acuerdo, de acuerdo. Sé pillar la indirecta.
Enderezándose, Cydell mira a Gabrielle, que está sonriendo de oreja a oreja.
CYDELL (Continúa) ¿Crees que puedes prestarle tu sentido del humor para el viaje?
Gabrielle ríe mientras Cydell se encoge ante otra amenaza de palmada en su dirección.
XENA Vamos a seguir adelante con esto.
CORTE A:
EXT. BARCO DE XENA - ANOCHECER
Han pasado varios días de viaje y las amazonas están instaladas. Algunas han pasado sus primeras horas en el mar colgadas de la barandilla del barco, alimentando el océano. Ahora la mayoría se aplica los puntos de presión sobre las muñecas, cortesía de las enseñanzas de Xena, incluso aunque el mar esté calmado.
Demasiado calmado.
Un pequeño grupo permanece a un lado, observando la puesta de sol.
Xena y Cydell están al otro lado, observando un feo y negro banco de nubes moviéndose velozmente en dirección a su barco.
CYDELL Va a ser bastante malo. Rápido, pero malo.
Xena asiente, de acuerdo.
XENA Llevaré a las amazonas a la cubierta de abajo.
Después de mirar un momento más al crecientemente cielo furioso, ambas mujeres se dan la vuelta. Cydell indica a su tripulación mientras Xena camina hacia las amazonas y comienza a conducirlas hacia el lugar de apoyo.
FUNDE A:
EXT. BARCO DE XENA - NOCHE
La tormenta está mucho más cerca, oscureciendo el cielo. El mar está agitado y lleno de espuma con enormes olas que chocan contra el barco balanceándolo arriba y abajo y de un lado a otro.
Las amazonas están a salvo en la cubierta de abajo. La capitana, su tripulación y Xena son las únicas que quedan arriba. La vela mayor ha sido amainada para evitar que sea rasgada por los aullantes vientos. Cydell está al timón, intentado mantener el rumbo recto, los dientes apretados y brillando en la exigua luz.
En la popa con sus manos agarrando la barandilla, Xena mira al barco de Gabrielle que también está preparado para la tormenta. Desenganchando su chakram, lo agita en el aire, una vez, dos veces.
Gabrielle desenfunda sus sais y devuelve la señal. Todos están tan preparados como se puede.
Xena asiente torvamente, y vuelve a su lugar junto a Cydell mientras las nubes desatan su furia. La lluvia cae de forma casi horizontal por la fuerza del viento. La única forma de ser oída por encima del estrépito es gritando.
CYDELL ¡Tenemos que salir de aquí! ¡¡Espero que no nos aleje demasiado de nuestra ruta!!
XENA ¡Preocúpate por la ruta después! ¡Ahora concéntrate en mantenernos a flote!
CYDELL ¡Si, si, Capitán!
La tormenta golpea con toda su furia. Los barcos son zarandeados como juguetes por las enormes y espumosas olas que golpean contra la cubierta repetidamente y con malicioso empeño.
CYDELL (Continúa) ¡Poseidón no está de muy buen humor esta noche!
XENA ¡Poseidón está muerto!
CYDELL ¡Oh si! ¡Recuérdame agradecértelo más tarde!
Una sospecha interna hace que Xena mire hacia el este. Sus ojos se dilatan ligeramente mientras una imponente ola, más alta que el resto de las que se han encontrado, se dirige velozmente en su dirección. Sin tiempo para intentar posicionar el barco, Xena agarra a Cydell y la tira a la cubierta, agarrándose a los barrotes del timón con su mano libre y manteniéndose con todas sus fuerzas.
CORTE A:
EXT. BARCO DE GABRIELLE - NOCHE
Como estaba previsto, la tormenta aunque violenta es breve. Soroi suelta un suspiro de alivio mientras timonea el velero bajo la brillante luz de la luna en el calmado océano.
SOROI (a sí misma) Gracias a los dioses que ha pasado. Era muy fea.
Soltando suavemente sus dedos del timón, mira orgullosa a su tripulación que ahora está apoyada contra la barandilla, empapadas y respirando pesadamente. Gabrielle permanece cerca, también en la barandilla. Mientras Soroi observa, la espalda de Gabrielle se pone rígida y su barbilla castañetea como si respondiera a una llamada que solo ella puede oír.
SOROI (Continúa) Uh oh. No me gusta la pinta de esto.
Bajando a la cubierta, Soroi se aproxima a Gabrielle y deja una mano suavemente sobre su hombro.
Completamente inconsciente de la compañía, Gabrielle no se mueve.
Soroi frunce el ceño.
SOROI (Continúa) ¿Gabrielle? ¿Estás bien?
Después de un momento que parece una eternidad, los músculos de Gabrielle finalmente se relajan lo suficiente para girarse hacia la capitana. Soroi jadea levemente ante la mezcla de desolación y determinación en el rostro de Gabrielle.
GABRIELLE Necesitamos volver.
SOROI ¿Necesitamos…qué? ¿Has perdido la cabeza? ¿Esa tormenta es de las peores que he visto y tú quieres volver de nuevo?
GABRIELLE Sí. (pausa) Algo ha ocurrido. Xena está en peligro.
SOROI ¿Qué? No puedes saber eso.
GABRIELLE Si puedo, y lo sé. Tienes que girar y volver. Ahora.
Soroi sacude su cabeza.
SOROI Lo siento, mi Reina, pero no puedo hacer eso. No pondré la vida de todo el mundo en mi barco en peligro porque tú “creas” que algo ha sucedido.
La mandíbula de Gabrielle se tensa, dejando traslucir su furia.
GABRIELLE Yo no “creo” que algo ha sucedido. Sé que algo sucedió.
Acercándose, agarra la parte delantera del vestido de seda de Soroi y tira de ella hasta que sus rostros están a apenas unas pulgadas. Gabrielle habla, con voz baja y queda.
GABRIELLE (Continúa) Ahora da la vuelta a este barco, o por los dioses que agarraré el timón y lo haré yo misma.
SOROI No sabes como capitanear un barco.
GABRIELLE (gruñendo) Aprenderé.
Soroi estudia el rostro de Gabrielle intensamente, y finalmente asiente, agradecida cuando el fuerte agarre sobre su traje se afloja, permitiéndole enderezarse.
SOROI (muy formalmente) Se hará como ordenas, mi Reina.
GABRIELLE Gracias.
Soroi asiente una vez mas, después vuelve al timón, sus ojos fijos en el cielo estrellado.
SOROI Debe haber hecho algo para enfurecer a los dioses. Solo las Furias podrían haber causado ese tipo de locura.
Con un gruñido, apoya todo su peso sobre el timón, girando el barco de nuevo en dirección a la furiosa tormenta.
FUNDE A:
EXT. BARCO DE GABRIELLE - NOCHE
Gabrielle está apoyada sobre la barandilla apretando con fuerza las manos mientras el barco se inclina totalmente. Una mano se levanta para poner el punto de presión sobre su muñeca, después vuelve a agarrar la barandilla mientras el barco invierte su ángulo y se dirige hacia la cercana e imponente ola.
El barco parece detenerse durante un momento, como si flotara en el aire, antes de descender con fuerza una vez mas, haciendo rechinar los dientes de Gabrielle.
Un miembro de la tripulación divisa algo desde la popa, y señala frenéticamente en esa dirección.
MIEMBRO DE LA TRIPULACIÓN AMAZONA ¡Mirad! ¡¡Allá!!
Soltando el agarre de la barandilla, Gabrielle corre por la resbaladiza cubierta, deslizándose y cayendo, después se levanta desesperadamente, tropezando hasta que choca contra la barandilla del lado contrario. Sus ojos esforzándose por ver a través de la oscuridad de la noche y la lluvia que golpea sus ojos y las zonas expuestas de su piel.
Lo que ve la hace palidecer y su corazón se encoge dolorosamente en su pecho.
GABRIELLE (murmurando) Por los dioses. No.
FUNDIDO A NEGRO.
FIN DEL ACTO PRIMERO | |||||