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ACTO SEGUNDO
ABRE DE NEGRO:
EXT. CIUDAD - EMBARCADERO - DÍA
Xena y Gabrielle caminan por el puerto a primera hora de la mañana. Todo está tranquilo, aunque hay hombres trabajando entre los botes y empujando algunos carros para descargarlos.
Xena guía a Argo, y es obvio que se encaminan a las afueras de la ciudad.
GABRIELLE ¿Crees que se pondrá en contacto con nosotras?
Xena se encoge de hombros. Parece preocupada.
GABRIELLE (Continúa) ¿Y si no lo hace?
Xena encoge de nuevo los hombres. Gabrielle la mira con cierta preocupación.
GABRIELLE (Continúa) Xena, sabes tan bien como yo que ha de tener un plan estúpido en mente y que tú eres parte de él. Siempre hace lo mismo.
Xena camina más despacio hasta detenerse y se apoya contra la pared del malecón, observando el recorrido de un pequeño bote. En la proa del bote hay pintada una espeluznante cabeza de dragón.
XENA Sí, eso hace.
Sacude de lado a lado la cabeza. XENA (Continúa) Y no hay absolutamente nada que pueda hacer para evitarlo.
Gabrielle se apoya a su lado.
GABRIELLE No ahora, no.
Xena mira a Gabrielle pero ésta sigue mirando al horizonte.
XENA No sé si hubiera sido capaz de matarlo.
GABRIELLE No. Yo tampoco creo que hubieras podido.
Gabrielle empieza a andar y a alejarse. Tras un instante, Argo sigue sus pasos. Xena observa como se alejan, entonces se levanta de la pared y trota hasta alcanzarlas.
XENA Gabrielle...
Gabrielle se gira y mira a Xena.
GABRIELLE Lo sé. Han pasado muchas cosas. (sonriendo brevemente) ¿Entonces que hacemos ahora? ¿Esperar a que muestre la mano?
Xena señala un pequeño banco cerca del agua. Se acercan a él y se sientan. Argo encuentra un bebedero de agua y se detiene un poco más alejada a beber de él.
XENA Gabrielle, no hay nadie con más ganas de encontrarle que yo. Tiene una parte de mi y no me gusta nada.
GABRIELLE No puedes simplemente… ¿llamarlo?
XENA Claro, si tuviera el Ojo de Efestos. Pero desapareció con el resto del Olimpo.
Xena se queda mirando el suelo. No ve como Gabrielle se endereza y la mira con expresión extraña.
GABRIELLE ¿El Ojo de Efestos?
XENA El rayo de Zeus. (suspirando) Salgamos de aquí. El olor de peces muertos me puede.
Xena se levanta. Gabrielle la coge por la faldilla de cuero y la detiene.
GABRIELLE Sé dónde está.
XENA ¿Cómo?
Gabrielle se levanta y hace que Xena la siga.
GABRIELLE Vamos.
CORTE A:
INT. TEMPLO EGIPCIO – TIEMPO INDETERMINADO
Parece que esta habitación está dentro de una pirámide. Hay recipientes con aceite ardiendo sobre candelabros de las paredes inclinados hacia un punto superior. A un lado hay un trono donde Anubis, con cuerpo de hombre y cabeza de chacal, está sentado. A su lado hay una bellísima mujer recostada en un sofá, abanicándole con una hoja de palmera.
Entra en la sala un sirviente con un bote de incienso. Hace una reverencia y toca el suelo con la cabeza frente al hombre con cabeza de chacal, después se levanta y recorre en círculos la habitación, repartiendo el aroma de incienso.
Aparece un gato que se dirige al trono, sube al apoyabrazos del mismo y se estira sobre él. El hombre con cabeza de chacal lo acaricia.
Aparece un fogonazo en el centro de la sala, desapareciendo a la misma velocidad para mostrar la presencia de Ares. Parece estar completamente fuera de lugar. El gato le bufa.
ANUBIS ¿Quién eres para atreverte a entrar en este lugar sagrado?
Ares mira a su alrededor.
ARES ¿Llamas sagrado a esto? Ni siquiera tienes una vista del Nilo.
MUJER ¡Que los gatos sagrados te coman la lengua por hablarle así al gran Anubis!
Ares le saca la lengua y la mueve de lado a lado.
ARES Pilla la indirecta, pequeña. Cabecita de perro y yo tenemos que hablar de dios a dios.
La mujer mira a Anubis. Éste alza la mano y le indica con sus elegantes dedos que los deje a solas. De forma reluctante, la mujer se levanta y sale de la sala. Ares va hacia el sofá y se sienta en él, estirando las piernas y sus botas sobre la alfombra.
ANUBIS No tengo nada que decirle a los desechos del antiguo dios de la Guerra de las tierras bárbaras.
Ares se inclina hacia el. El gato se levanta y bufa.
ARES Ah ah ah... No seas tan desagradecido con alguien que viene a hacerte un favor.
ANUBIS No necesito que me hagas ningún favor.
ARES Hablemos sobre ello. ¿Quieres este lugar...
Ares mira a su alrededor y se encoge de hombros. ARES (Continúa) ...repleto de cojines para la eternidad? ¿O quieres terminar en el fondo de un tarro lleno de polvo?
Ares tiene ahora centrada la atención de Anubis. El dios con cabeza de chacal se levanta y pasea por la habitación, su falda de oro golpea entre sí produciendo una musiquilla al moverse.
ANUBIS No sé de qué estás hablando.
ARES Claro que sí. Nos pasó a nosotros. Puede pasarte lo mismo a ti. Yo puedo detenerlo.
Anubis se detiene al lado de la pared y examina los variados grabados en relieve.
ARES (Continúa) Por un precio.
Anubis no se da la vuelta.
ANUBIS Las aguas de la vida me han hablado de este peligro. una profecía de destrucción interna traída por una mujer mortal. ¿Puedes detener eso?
ARES (confidentemente) Oh sí. Por un precio.
ANUBIS ¿Cual es tu precio?
Ares sonríe.
ARES Ya nos entendemos. Ven aquí, vagabundo. Te mostraré lo que necesito.
Ares coge el chakram de su cintura y lo lanza hacia el trono. Anubis se acerca y lo coge, estudiándolo con curiosidad.
ANUBIS Esto... tiene un gran poder.
Ares asiente.
ARES Sí. Y lo quiero. Solo que no al completo.
ANUBIS (pensativo) Ya veo.
CORTE A:
EXT. MUELLE - DÍA
Se está preparando un gran barco para zarpar. Los hombres recogen todas las cuerdas y se quedan mirando la pasarela. Su capitán está hablando con Xena y Gabrielle, obviamente impaciente.
CAPITÁN Mirad, decidiros de una vez. ¿Queréis subir? veinte dinares cada una o treinta si no ayudáis a subirla y cuidarla (se refiere a Argo).
El hombre se da la vuelta y sube por la pasarela de unión entre el barco y el puerto. Xena mira a Gabrielle.
XENA ¿Estas segura?
GABRIELLE Lo estoy. Lo suficiente para subirme a un barco de nuevo.
XENA Gabrielle, ¿estás segura que lo que viste era el Ojo de Efestos? ¿En Egipto?
GABRIELLE Lo estoy. Estaba dibujado en un trozo de papiro que vi cuando estaba allí.
XENA De acuerdo. No lo entiendo, pero si tú lo dices...
Xena saca una pequeña bolsa. Suena un tintineo, pero no mucho. Gabrielle saca la suya y suena parecido.
XENA (Continúa) Supongo que remaremos.
Suben juntas por la rampa.
GABRIELLE ¿Qué tal si remas tú y yo me encargo de la borda?
Xena ríe por lo bajo y suben al barco. Xena le da al capitán los dinares y los marineros levan anclas e izan las velas.
FUNDE A:
EXT. BARCO - NOCHE
El barco navega por el oscuro mar. Las estrellas brillan en el cielo y la sal impregna el aire. Se puede escuchar el batir del agua contra el cascarón de madera del barco.
En la misma punta de la proa están sentadas Xena y Gabrielle apoyadas contra la Madera de la barandilla. Xena flexiona las manos y se observa las palmas.
XENA Menos mal que se ha levantado viento. Tengo más partes del remo en la piel que lo que pueda haber en el agua.
GABRIELLE Trae,
déjame ver. Gabrielle apoya la mano de Xena sobre su muslo con la palma hacia arriba y empieza a quitarle astillas.
GABRIELLE (Continua) Me resulta extraño pensar en volver ahí.
XENA ¿A Egipto?
Gabrielle asiente. Continúa su trabajo con las astillas.
GABRIELLE Estaba pensando en mi ultimo viaje hacia allí. Cómo miraba las estrellas por la noche cambiando de posición y pensaba en lo lejos que estaba de casa.
Xena la observa en silencio.
GABRIELLE (Continua) (suavemente) Lo realmente sola que estaba en el mundo.
XENA Lo sé.
Ambas se quedan en silencio por un instante.
XENA (Continua) Escuchaba tus sueños mientras dormías. Revivías Hades cada noche.
Gabrielle detiene su quehacer y alza la Mirada con expresión de desconcierto en el rostro.
GABRIELLE ¿Sueños? No recuer...
XENA No. Me aseguré que no lo hicieras.
Gabrielle envuelve la mano de Xena con la suya. La ha pillado desprevenida y se nota. Xena se limita a mirar el mar con expresión meditabunda.
GABRIELLE No fue fácil para ti.
XENA (sacudiendo la cabeza) No. Los fantasmas no duermen. Tuve tiempo más que suficiente para escuchar llorar a tu alma y pensar sobre mi vida.
Deja escapar una especie de relincho amargo.
XENA (Continua) Hacía que el Tártaro pareciera un trozo de baklava (postre turco).
Gabrielle apoya la cabeza sobre el hombro de Xena.
GABRIELLE Gracias.
Xena sonríe ligeramente.
GABRIELLE (Continua) Estaba tan centrada en lo que me pasaba a mi que no pensé cómo lo estarías pasando tú.
Xena se encoge de hombros pero se suaviza su expresión. Apoya la mejilla contra la cabeza de Gabrielle y cierra los ojos.
Gabrielle mira hacia las estrellas, buscando entre ellas hasta encontrar lo que busca.
FUNDE A:
INT. TEMPLO EGIPCIO – TIEMPO INDETERMINADO
Ares está tumbado sobre un acolchado sofá con las botas en alto. Hay sentada a su lado una bellísima diosa Egipcia, dándole higos para comer.
ARES Bueno, ¿cómo te llamas, preciosa?
La diosa parece sumamente complacida con el piropo.
QETESH Soy Qetesh. Soy la diosa del amor.
Ares ríe. Qetesh se echa hacia atrás, desconcertada.
ARES ¿Cuánta suerte puedo llegar a tener? Sin mencionar que eres más hermosa que mi hermana.
QETESH (desconcertada) ¿Tu
hermana? Entra Anubis. Entra con un brillo nada terrenal. No le place ver tan cercanos a Ares y Qetesh.
ANUBIS Qetesh. Déjanos.
Qetesh se levanta con rapidez y se marcha. Aun así se detiene en la puerta y Ares se despide agitando los dedos mientras ella sonríe. Ella se sonroja y desaparece.
ANUBIS (Continua) He meditado mucho.
ARES Me di cuenta.
ANUBIS Será difícil. El poder del chakram se ha unificado. Quitarle la energía positiva puede romperlo.
ARES Ah ah. Ese no es nuestro trato.
Ares se levanta y se encara a Anubis.
ARES (Continua) El trato es que tú me das un único y completo chakram sin nada de las cositas positivas y yo lo uso para tenderle una trampa a quien viene a destronarte.
ANUBIS ¿Y tú puedes hacer eso?
ARES Chico, ella es mía.
Anubis entrecruza las manos, sus ojos de chacal mirando fríamente a Ares.
ANUBIS Muy bien. Entonces está hecho.
Anubis se encamina al altar tras su trono dónde está descansando el chakram. Apoya las manos sobre él y comienza una cantinela.
Ares sonríe. Extiende los brazos de par en par, echa la cabeza hacia atrás y se ríe a carcajadas.
FUNDIDO A NEGRO.
FIN DEL SEGUNDO ACTO
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