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ACTO CUARTO

 

ABRE DE NEGRO:

 

INT. TEMPLO EGIPCIO - CÁMARA INTERIOR - POCO TIEMPO DESPUÉS

 

La habitación es un auténtico desastre. Es obvio que Xena ha intentado usar cada pedazo de mueble o decoración para intentar abrir la puerta.

 

Xena levanta una estatua de mármol y camina hacia delante, arrojándola contra la puerta con absoluta frustración. Se hace pedazos con gran estrépito pero el portal permanece intacto.

 

XENA

(gritando)

Hijo de Bacante.

 

Gabrielle entra.

 

GABRIELLE

Gracias. Estaba teniendo un

ligero problema para encontrarte.

 

 

Xena se gira y levanta una copa, lanzándola contra el muro más lejano. Rebota y aterriza con estrépito.

 

XENA

Maldición.

 

Gabrielle camina hacia ella y saca el Ojo de Efestos de debajo de su túnica.

 

GABRIELLE

Lo tengo.

 

Xena mira el Ojo.

 

GABRIELLE

(Continua)

¿Encontraste a Ares?

 

XENA

Oh, Claro que lo encontré. ¡Tiene a

un tipo con cabeza de perro

rompiendo el chakram ALLÍ dentro!

 

Gabrielle mira a la puerta.

 

GABRIELLE

¿Allí dentro? ¿Qué quieres

decir, rompiéndolo?

 

Xena se sienta en la única silla que queda. Está visiblemente enfadada.

 

XENA

Está dividiéndolo en

el lado oscuro y en el lado bueno.

(pausa, disgustada)

Adivino cual es el que quiere.

 

Gabrielle camina hacia la puerta interior y la estudia.

 

GABRIELLE

¿Para traerte de vuelta a él?

 

XENA

Algo así.

 

 

Gabrielle sacude la cabeza.

 

GABRIELLE

Lo mismo de siempre, lo mismo de siempre.

(suspirando)

Bueno, tenemos el Ojo.

Vamos a usarlo.

 

Xena se levanta y se acerca a Gabrielle. Toma el Ojo y lo mira.

 

XENA

Lo tienes. ¿Su diosa te

lo dio simplemente?

 

GABRIELLE

No. Qetesh lo tenía. Ella es

su Diosa del amor.

 

XENA

¿Y?

 

GABRIELLE

(tranquilamente)

Le di a cambio algo que

ella valoraba.

 

Xena mira a Gabrielle. Gabrielle le devuelve seriamente la mirada. Después de un minuto, Xena deja caer la mirada.

 

XENA

De acuerdo. Vamos.

 

Xena y Gabrielle se giran para salir, cuando oyes unos pasos apresurados acercándose.

 

GABRIELLE

Uh oh.

 

XENA

Si. Vamos.

 

Xena empuja a Gabrielle tras la puerta en la habitación y la sujeta con fuerza mientras la puerta se abre repentinamente y una escuadra de guardias egipcios se apresura a entrar. Miran la destruida habitación.

 

El líder de los guardias prueba la puerta interior, después se gira alrededor, aparentemente satisfecho.

 

CAPITÁN DE LA GUARDIA

¡Ese camino! ¡Deben dirigirse

a por el tesoro!

 

Los guardias se marchan precipitadamente. Después de un momento de silencio, Xena balancea la puerta hasta abrir y suelta a Gabrielle. Miran al exterior con cautela, después salen corriendo.

 

CORTE A:

 

INT. TEMPLO DE ARES - NOCHE

 

Ares permanece de pie en el centro de su templo. Está rodeado por un oscuro fulgor púrpura, que perfila su cuerpo e ilumina el interior del templo.

 

ARES

Mmm.....  ¿Cómo podría

haber dejado ir esto?

 

 

Suavemente comienza a girarse. Mientras lo hace, la luz se extiende y toca el interior del templo. Cuando lo toca, el templo se transforma, de una habitación destrozada, llena de casquetes a un seductor palacio.

 

El roto altar es rehecho, y los muros se cierran y se convierten en un conjunto revestido de terciopelo negro y escarlata.

 

Ares sujeta en alto el Chakram Oscuro. Es un familiar y perfecto círculo, con brillantes piedras en su borde, y brilla poderoso.

 

ARES

(Continua)

Ahora, la parte divertida.

 

Ares cierra los ojos y en el exterior se oye el rugido de un trueno.

 

CORTE A:

 

INT. TEMPLO EGIPCIO - CATACUMBAS - NOCHE

 

Xena y Gabrielle corren por el vestíbulo hacia una puerta abierta, con un escuadrón de soldados tras ellas. Corren a toda velocidad por la habitación en perfecta sincronía, empuñando sus armas, girando su rostro hacia sus perseguidores, y dejando escapar gritos a todo volumen.

 

XENA Y GABRIELLE

¡¡¡¡¡¡¡¡YEAAHHHHH!!!!!!!!!

 

Los guardias se encuentran luchando por sus vidas. Batallan contra Xena y Gabrielle, pero pronto se hace obvio que están siendo superados.

 

Xena se emplea en el más cercano, intercambiando cuchilladas entre su espada y la curvada hacha que él usa como un arma. El intenta cortarle la mano, pero Xena gira y engancha el hacha con la hoja de su espada, tirando del hombre sobre su hombro y lanzándole al suelo.

 

Gabrielle atrapa el curvado y afilado gancho de otro hombre con sus sais, dándole una patada en la ingle mientras luchan por vencer el uno con el otro. El hombre se inclina hacia delante y Gabrielle libera sus sais y golpea con la empuñadura su cabeza. El cae.

 

Otros dos hombres atacan en grupo, dos de ellos intentando ensartar a Gabrielle y a Xena en sus lanzas, mientras los otros les lanzan cuchilladas con sus espadas.

 

Trabajando como un equipo, Xena y Gabrielle los desarman unos tras otros, Xena agarra el brazo de un hombre que sujeta una espada mientras Gabrielle golpea la espada fuera de su mano, después Gabrielle deja que una lanza la sobrepase y la agarra mientras Xena salta en el aire dando una voltereta, agarrando al hombre por el cuello con ambos pies y mandándole al suelo.

 

CAPITÁN DE LA GUARDIA

¡Son demonios!

 

 

XENA

Esta vez no.

 

Xena aporrea a un guardia, vuela hacia atrás sobre la arrodillada Gabrielle. Gabrielle le golpea en la mandíbula con su codo mientras cae.

 

El último hombre se gira y corre, pidiendo ayuda.

 

Xena sacude sus manos, y guarda la espada. Agarra el brazo de Gabrielle y ambas corren hacia las catacumbas.

 

CORTE A:

 

EXT. TEMPLO ARES - MAÑANA

 

El sol se eleva sobre el restaurado templo de Ares. El sale fuera y se estira, admirando su trabajo. Delante del templo hay un camino, el mira al camino, podemos ver ciudades en la distancia.

 

Hay un gong en el exterior.  Ares levanta el bastón de llamada y lo suelta, haciendo que el gong suene con un abominable ruido.

 

Los ecos flotan en el camino. Lejos, las figuras se detienen y miran hacia el templo.

 

Ares mira tras él. El restaurado templo brilla con una luz roja dorada, palpitando bajo las nubes. Ríe. Golpea el gong una y otra vez, mandando una llamada que la gente parece oír, y comienza a obedecer.

 

CORTE A:

EXT. BARCO - EN EL MAR - TARDE

 

Gabrielle está sentada cerca de la proa. Está nublado y una rociada salpica sobre la barandilla del barco desde el tormentoso mar. El rostro de Gabrielle es aproximadamente del mismo color que el agua y tiene un aspecto miserable.

 

 

Xena aparece y se sienta junto a ella. Sostiene una copa y después de girarla entre sus manos, se la ofrece a Gabrielle.

 

XENA

Esto debería ayudar.

 

Gabrielle toma la copa. Bebe, después la deja en el suelo y mira a las nubes.

 

GABRIELLE

Ahora me arrepiento de haber corrido por el barco.

 

XENA

Era el último camino para volver a casa,

Gabrielle. ¿Preferías caminar?

 

GABRIELLE

Déjame volver a hablarlo.

 

Se sientan juntas y en silencio durante un rato.

 

XENA

He estado pensando.

 

GABRIELLE

Mm.

 

XENA

Esta vez tiene que ser por algo bueno,

Gabrielle. No podemos solo... destrozar

cualquiera que sea el juego que Ares está jugando ahora.

 

Gabrielle se mueve y mira a Xena.

 

GABRIELLE

Ah. Por el bien supremo, ¿verdad?

 

Xena descansa su brazo sobre una rodilla y sacude la cabeza.

 

XENA

No. Por nosotras.

 

 

GABRIELLE

¿Nosotras?

 

XENA

Mientras él esté ahí fuera, me

querrá. Mientras él me quiera,

tu y yo nunca tendremos paz.

 

Gabrielle parece sin palabras. Xena no la mira. Estudia el inacabable mar.

 

 

XENA

(Continua)

Quiero paz.

(asintiendo)

Para nosotras.

 

Gabrielle se gira y encara a Xena.

 

GABRIELLE

Xena, voy a preguntarte

algo, y quiero que me digas

la verdad, no importa cual sea.

 

Xena espera.

 

GABRIELLE

(Continua)

¿Es tu padre?

 

 

Xena parece casi aliviada ante la pregunta, como si hubiera esperado algo mas.

 

XENA

No.

 

GABRIELLE

Aunque él....

 

XENA

Aunque él lo dijera. Mintió.

 

Gabrielle asiente.

 

XENA

(Continua)

Ahora, yo voy a preguntarte a ti

algo, y quiero la verdad.

 

Gabrielle espera.

 

XENA

(Continua)

Es acerca del Ojo....

 

GABRIELLE

Le fue dado a Qetesh como

protección, de Set,

el dios de la lujuria.

 

XENA

Si, pero....

 

GABRIELLE

Cambié una

protección por otra.

 

Xena frunce el ceño, después sus ojos van del rostro de Gabrielle a su espalda, cubierta bajo su capa. Vuelve a mirar a Gabrielle con una pregunta. Gabrielle sonríe.

 

XENA

¿Le diste el dragón?

Gabrielle, eso....

 

GABRIELLE

Eso significaba... reemplazarte.

 

Gabrielle mira al mar.

 

GABRIELLE

(Continua)

Tuviste que dármelo porque

sabías que ya no estarías alrededor

y pensaste que me ayudaría.

 

Xena está en silencio.

 

GABRIELLE

(Continua)

Lo odiaba.

 

Xena asiente, comprendiendo.

 

XENA

Esto no va a ser fácil.

Para cuando volvamos, él habrá

tenido tiempo para formar un séquito.

 

 

GABRIELLE

Lo que haya que hacer, lo haremos.

 

Gabrielle pone su mano en la mejilla de Xena, después se inclina hacia delante y la besa apasionadamente. Se separan.

 

XENA

¿Te sientes mejor?

 

Gabrielle sonríe.

 

GABRIELLE

Mucho mejor. ¿Y tu?

 

Xena asiente, y también sonríe. El barco repentinamente se levanta y choca con una ola que barre la proa y las empapa.

 

CORTE A:

 

EXT. TEMPLO ARES - SEMANAS DESPUÉS - NOCHE

 

La escena es totalmente diferente ahora. El exterior del templo de Ares es un enorme campamento, lleno de cientos de hombres y mujeres. El estandarte de Ares ondea sobre la tienda, y es obvio que hay nuevos acólitos.

 

Es un campamento de guerra, con armas hacinadas por todas partes, y hombres entrenando en cada esquina, esperando atraer el ojo de Ares. Pero también hay mujeres. Luchando, y como sirvientes. Cocinan y limpian alrededor de los que luchan, vistiendo los colores rojos de Ares atados en la parte superior de sus brazos con orgullo.

 

El templo de Ares es ahora un magnífico edificio. Paneles dorados revistiendo la parte delantera, y los peldaños han sido calzados con losas de mármol. Líneas de antorchas en la entrada, y una línea de guardias que permanece delante del templo, las armas brillando con un casi doloroso resplandor.

 

Ares aparece en el techo de su templo, tendido de  lado y revisando sus nuevos adoradores con una enorme y sexy sonrisa.

 

ARES

Ahora esto está mejor.

 

 

Un grupo de seis hombres sube las escaleras, sosteniendo un baúl. Entran en el templo.

 

ARES

(Continua)

Oo... Me pregunto si habrá

una virgen ahí dentro.

 

Ares ríe, después se vuelve y mira las estrellas, poniendo sus manos tras la cabeza.

 

ARES

(Continua)

Perfecto.

(haciendo una pausa)

Casi.

 

Ares se incorpora y se sienta con los pies colgando del límite del tejado. Mira hacia la oscuridad, más allá del gentío, más allá de las antorchas.

 

ARES

(Continua)

¿Dónde estás, Xena? Puedo

sentirte... Sé que

tu puedes sentirme llamándote.

 

 

Ares levanta el Chakram Oscuro y mira a la luna a través de él.

 

ARES

(Continua)

Puedes sentir esto. Lo quieres.

Como siempre.

(haciendo una pausa)

Ven a mí.

 

Ares cierra los ojos y el chakram resplandece.

 

CORTE A:

 

BOSQUE EN EL EXTERIOR DEL TEMPLO DE ARES - NOCHE - AL MISMO TIEMPO

 

Un rayo de luz de luna perfila los ojos de Xena. Está de pie a la sombra de los árboles, mirando el nuevo templo de Ares y al gentío alrededor.

 

Gabrielle da un paso junto a ella.

 

GABRIELLE

Mírales.

 

 

XENA

Idiotas.

 

Gabrielle sacude la cabeza dubitativa.

 

GABRIELLE

¿Lo son? Quizá hay gente que

necesita algo en que creer, Xena.

 

Xena se gira y la mira como si se hubiera vuelto loca.

 

XENA

¿Qué?

 

Gabrielle sonríe brevemente.

 

GABRIELLE

No quiero decir él. En general. Solía

pensar que en alguna parte ahí fuera,

encontraría algo en lo que pudiera poner mi fe.

En lo que pudiera creer y que

hiciera que mi vida tuviera sentido.

 

Los labios de Xena se tensan.

 

XENA

Supongo que ahora lo sabes mejor, ¿huh?

 

 

Gabrielle sonríe y mira a Xena, aunque Xena no pueda verla en la oscuridad.

 

GABRIELLE

Algo así, si.

 

Xena deja caer los ojos brevemente, después se gira y pone una mano en el hombro de Gabrielle.

 

XENA

¿Estamos listas?

 

Gabrielle se recupera.

 

GABRIELLE

Como siempre lo estamos.

 

XENA

De acuerdo. Vamos.

 

Gabrielle se inclina y atrapa el rostro de Xena, acercándolo para besarla. Se besan durante un largo momento, después se separan.

 

GABRIELLE

Ten cuidado.

 

XENA

Tu también.

 

Asienten, se giran y desaparecen en la oscuridad.

 

CORTE A:

 

INT. TEMPLO DE ARES - NOCHE - MÁS TARDE

 

Ares está sentado en su nuevo y magníficamente reconstruido trono sobre un enorme altar de mármol. El altar está manchado de sangre, y hay ofrendas sobre él.

 

Una mujer desnuda danza seductoramente a sus pies, y Ares suavemente gira una copa de vino mientras la observa. Canturrea la música que viene de otras dos mujer escasamente vestidas cerca del muro, que están tocando instrumentos para el baile.

 

ARES

No hay nada mejor

que esto.

 

La puerta se abre repentinamente, y Xena y Gabrielle entran.

 

ARES

(Continua)

Ah.... Quizá si.

Llegáis justo a tiempo.

 

 

Xena camina por el templo, rodeando a los músicos con desdén.

 

XENA

Los chupones aguantan cada minuto....

Y tu tienes aquí méritos por

todo un año, ¿no?

 

Gabrielle camina hacia el altar. La mujer desnuda la mira. Gabrielle la devuelve la mirada, con una dulce sonrisa, y sacude la cabeza ligeramente. Pone un dedo sobre el altar, después mira las oxidadas manchas en él.

 

GABRIELLE

Elegante.

 

Ares se levanta y deja la copa.

 

ARES

Whoa, whoa, whoa.

 

Pone las manos en sus caderas.

 

ARES

(Continua)

Este... es MI templo.

 

GABRIELLE

Eso seguro.

 

 

Ares señala.

 

ARES

Cállate, pequeñaja. De hecho, tengo negocios

con tu mejor mitad, así que por qué no

te vas fuera y te rascas el ombligo, ¿huh?

 

Xena completa su inspección. Cerca a los pies del altar. Pone sus manos sobre el mármol y se apoya sobre él.

 

XENA

¿Sabes cual es tu

problema, Ares?

 

ARES

Nena, no tengo

problemas, ya no.

 

Ares baja un escalón y pasa junto a Gabrielle, deteniéndose cuando alcanza a Xena. Se gira para encararla.

 

ARES

(Continua)

Ahora que estás aquí.

 

Tras él, Gabrielle enrolla los ojos. Xena mira a Ares de arriba y abajo, y pone una pose seductora.

 

XENA

¿Qué te hacer pensar que

estoy aquí por ti?

 

Ares ríe.

 

ARES

Nena, sabes que si. Tu siempre

has tenido algo por mi, justo aquí.

 

Ares palmea a Xena justo bajo su ombligo. Xena entrecierra los ojos.

 

XENA

Siempre pensaste

eso, ¿verdad?

 

 

ARES

¿Que tenías un asunto de

amor por mi? Claro.

 

Ares se inclina para atraer a Xena a un abrazo. Xena le evade limpiamente, paseando alrededor de él para terminar al lado de Gabrielle.

 

XENA

Como dije, ¿sabes cual es

tu problema, Ares? Realmente nunca

supiste manejar el amor.

 

 

Ares bufa. Xena se gira hacia Gabrielle y le ofrece su mano. Gabrielle acepta, y se permite ser atraída sobre Xena. Inclina la cabeza y espera, observando el rostro de Xena.

 

XENA

(Continua)

¿Ves esto, Ares? El amor es

la mirada en sus ojos.

 

Ares enrolla los suyos. Xena toma con su mano el rostro de Gabrielle.

 

XENA

(Continua)

El amor es una contrapartida, Ares. El amor son dos

personas compartiendo.... todo.

 

ARES

Xena, me matas.

 

Xena atrae a Gabrielle más cerca y se deslizan en un apasionado beso, sus cuerpos fundiéndose juntos durante tanto tiempo que dejan a Ares con las piernas cruzadas. Finalmente se detienen para respirar, y Xena sonríe.

 

 

XENA

El amor es un milagro.

 

Xena mira a Ares, sus ojos aún llenos de la pasión que siente por Gabrielle.

 

XENA

(Continua)

Nunca te amé.

 

Cuando las palabras penetran, el rostro de Ares se retuerce en un feo gruñido. Xena le golpea, pateándole en la tripa con su bota y después suelta a Gabrielle. Ares se inclina a por el chakram oscuro, y Xena salta del altar, amablemente empujando a Gabrielle en dirección contraria. La mujer desnuda y los músicos gritan y salen corriendo.

 

ARES

Tu, perra.

 

 

Gabrielle le alcanza en los pantalones con su propia bien cronometrada patada.

 

GABRIELLE

No, mi perra. ¿Qué tal

una patada en el ego?

 

Furioso, Ares libera el chakram oscuro hacia Gabrielle. Gabrielle se agacha en la suciedad, o mas exactamente, en el suelo y rueda fuera de su camino.

 

Xena saca su espada y también se agacha, dejando que el chakram oscuro pase sobre su cabeza pero sin intentar atraparlo. Ataca a Ares sin vacilación, y él se ve forzado a tomar el chakram y sacar la espada para defenderse.

 

ARES

¡Xena! Para, o yo te....

 

XENA

¿Qué harás, matarme? Lo han intentado

hombres mejores que tu, Ares. ¡Vamos!

 

 

Ares se abalanza tras Xena, y comienzan a luchar con las espadas. Ares salta sobre el altar y casi corta a Xena por la mitad, pero Xena consigue salir de su camino a tiempo.

 

Ares balancea su espada de guerra sobre la cabeza de Xena y falla. La espada impacta en el altar, un trueno suena por toda la habitación.

 

El altar se vuelca, cayendo para revelar un par de escalones debajo. Ares golpea con furia su espada contra la de Xena, y Xena da un paso atrás ante la contundencia.

 

Ares ataca de nuevo, forzando a Xena a retroceder de nuevo, esta vez al primero de los escalones.

 

ARES

¿Quieres pelear conmigo? De acuerdo,

Xena. Tienes lo que querías.

¡Finalmente voy a PATEARTE EL CULO!

 

Ares salta al escalón superior, después da un brinco y una patada, mandando a Xena escaleras abajo. Con una risa, Ares la sigue.

 

Gabrielle se apresura a salir desde donde está escondida y va tras ellos, desapareciendo del lugar mientras el sonido del choque de espada resuena, como un grito.

 

CORTE A:

 

INT. TEMPLO DE ARES - SÓTANO - NOCHE

 

Xena y Ares luchan. Están en la cámara central. A un lado una enorme abertura y dentro parece haber una tumba que no tiene sarcófago.

 

Xena está llevándose lo peor de la lucha. Se mantiene, pero Ares está sacando lo mejor de ella y ella comienza a parecer destrozada. Una magulladura cubre uno de los lados de su cara.

 

ARES

No estás mereciendo mi atención, Xena.

 

Xena esquiva un golpe, después se gira y enlaza a Ares con su espada, intercambiando cortes con él. El da la vuelta, poniéndose de espaldas a la abertura, y empujándola, casi atrapándola antes de que salte hacia atrás.

 

ARES

(Continua)

Te estás haciendo vieja. Ablandándote.

 

Gabrielle entra a toda prisa detrás de Ares en la habitación.

 

XENA

Tu eres más viejo que yo.

 

 

Xena de pronto salta sobre la cabeza de Ares y da una vuelta, después le patea en la espalda. Ares apenas evita golpearse en el muro, y levantando una silla, se la lanza a Xena y la golpea en el pecho.

 

XENA

(Continua)

Temperamento, temperamento.

 

CORTE A:

 

INT. TEMPLO DE ARES - CÁMARA DE LA TUMBA - AL MISMO TIEMPO

 

Gabrielle salta dentro y mira desesperadamente alrededor. No ve lo que está buscando, así que corre por toda la cámara, mirando a todas partes.

 

Finalmente divisa una caja de cerámica, justo del tamaño del chakram. La abre, y dentro yace el chakram bueno, brillando como una antorcha.

 

Gabrielle se inclina a por él, después se detiene, repentinamente indecisa.

 

GABRIELLE

Se necesita un cierto tipo de

persona para tocar esto.

(exhalando)

No creo que yo esté ya cualificada.

 

 

 

En el exterior, Xena deja escapar un grito y Ares ríe. Gabrielle mira sobre su hombro, viendo a Ares sujetar a Xena contra el muro, su espada elevada.

 

Gabrielle les mira, después se gira y endureciéndose su rostro en anticipación, pone su mano sobre la caja y cierra sus dedos en torno al chakram bueno, levantándolo con un rápido movimiento.

 

CORTE A:

 

INT. TEMPLO DE ARES - SÓTANO - MOMENTOS DESPUÉS

 

Xena mueve su cabeza justo cuando la empuñadura de la espada de Ares suena contra la roca. Xena se levanta con toda su fuerza y empuja hacia atrás a Ares, después se agacha bajo su giro y le ataca con su hombro.

 

Ares la agarra y la lanza contra el muro. Ella deja caer su espada. Antes de que pueda levantarla de nuevo, él le da una patada lejos de ella, hacia la cámara de la tumba.

 

Xena salta sobre él, recibiendo la parte plana de la espada de él sobre sus hombros mientras se agacha y rueda, terminando en la cámara de la tumba con Ares tras ella.

 

Gabrielle no está en ningún sitio a la vista.

 

Xena atrapa su espada y cambia de dirección, sorprendiendo a Ares. El salta sobre ella, pero ella gira en mitad del aire y golpea su espada con la suya tan duro como es capaz.

 

La espada de Ares sale volando fuera de su mano y golpea el muro contrario. Xena aprovecha su ventaja y se balancea ante Ares, forzándole a salir fuera de su camino.

 

Ella sigue avanzando, haciéndole avanzar hacia atrás implacablemente. Ares saca el chakram malvado y la golpea con él, alcanzando su espada con el chakram y desviándolo mientras intenta cortar a Xena con el filo.

 

Ambos respiran con dificultad. Ares atrapa la espada de Xena y tira de ella, después lanza el chakram malvado a su garganta, su filo cortando la piel.

 

Pero su brazo no es lo suficientemente largo y Xena se gira y se desliza hacia atrás, temblando ante el toque del chakram que una vez ella llevó.

 

Ares va tras ella, pero Xena se agacha bajo su brazo y escapa, llevándole por toda la habitación, para subir por el muro y empujarse hacia fuera, volteando sobre la cabeza de él y aterrizando cerca de la abertura de la tumba.

 

ARES

Realmente me estás enfadando, Xena.

 

Xena sonríe.

 

XENA

Bien.

 

 

Ares levanta la mano y lanza el chakram hacia ella con gran fuerza. Xena lo evade, pero el chakram la sigue, respondiendo a la voluntad de Ares y ella se cae y se agacha alrededor de los obstáculos de la habitación hasta que está contra el muro más lejano y sin espacio para correr.

 

Se gira, y el chakram viene justo hacia su rostro. En el último minuto, se lanza fuera de su camino y este golpea el muro.

 

Se rompe por la mitad. Ambas mitades salen girando fuera de la habitación. Xena ríe. Se pone de pie y encara a Ares. El está furioso.

 

ARES

Tu pequeña....

 

XENA

No pagan por ser un

 donante indígena, Ares.

 

ARES

Conseguiré arreglarlo.

 

Ares se gira para mirar su espada, después se fija en algo sobre el muro sobre su cabeza.

 

Es el Ojo de Efestos.

 

Ares ríe y señala a Xena.

 

ARES

(Continua)

¿Pensaste que podrías atraparme

con eso? ¡Xena! Eres idiota.

¿De dónde has sacado esa cosa vieja?

 

XENA

Te sorprenderías.

 

Ares la mira, después mira al Ojo.

 

ARES

Oh, lo cojo. Pensaste que lo accionarías

con el chakram, ¿verdad?

Oo... ¿He echado a perder el plan de Xena?

 

Xena le mira.

 

ARES

(Continua)

Tu estás allí, yo estoy aquí

y no tienes el chakram,

Xena. Tu pierdes. Yo gano.

 

Ares levanta sus manos. Unas bolas de luz comienzan a formarse.

 

ARES

(Continua)

Sabes, realmente te hice, Xena.

Pero estoy... tan... POR ENCIMA DE TI AHORA.

 

Ares suelta dos enormes bolas. Xena las esquiva.

 

XENA

Olvidaste una cosa, Ares.

 

ARES

Si, ¡A TI!

 

Gabrielle da un paso en la abertura.

 

GABRIELLE

No, a mi.

 

 

Gabrielle lanza el chakram bueno. Golpea el Ojo y el Ojo se expande, emitiendo una feroz luz.

 

ARES

¡¡¡¡¡¡¡NOOO!!!!!!!

 

Gabrielle atrapa el chakram mientras Xena salta a través de la puerta. Caen juntos mientras la luz del Ojo se acelera y convierte todo en un baño de plata tan brillante que no pueden mirar.

 

ARES

(Continua)

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!!!!!

 

 

Los gritos de Ares resuenan en la tumba, mientras la luz se desvanece también.

 

Xena y Gabrielle yacen en el suelo con sus brazos cubriendo sus cabezas, hasta que la habitación retorna a la oscuridad de las antorchas, y el sonido tras ellas desaparece.

 

Suavemente, levantan la cabeza y se giran para mirar.

 

La tumba está sellada. El Ojo la guarda... el desnudo ojo que brilla débilmente con un poder casi no visto.

 

Xena y Gabrielle se enderezan y se miran la una a la otra. Después de un momento de silencio, Gabrielle se acerca y limpia un pedazo de sangre del puente de la nariz de Xena.

 

Xena sonríe débilmente.

 

XENA

Se acabó.

 

 

Gabrielle mira la tumba sellada.

 

GABRIELLE

Se acabó.

 

 

Suavemente se ponen de pie, sujetándose la una a la otra, y suben incluso más lentamente las escaleras hacia el templo.

 

FUNDE A NEGRO.

 

FIN DEL ACTO CUARTO

 

APÉNDICE

 

EXT. LADERA SOBRE EL TEMPLO DE ARES – POR LA MAÑANA TEMPRANO

 

Xena y Gabrielle están sentadas sobre las rocas, mirando el valle donde estaba el templo de Ares. El edificio ha vuelto a su decrépito estado, y la gente que se había reunido allí ha desaparecido, muy sorprendida, de vuelta a sus casas.

 

XENA

Quizá la gente necesite algo en que

creer, Gabrielle. Pero no en ese algo.

 

Gabrielle tiene el chakram bueno agarrado relajadamente entre sus manos.

 

GABRIELLE

Quizá, pero creo que la gente que quiera

creer en la violencia, siempre encontrará

alguien como él para dirigirles.

 

XENA

Hm. Si.

 

Mira por encima de la colina.

 

XENA

(Continua)

Pero nosotras estamos libres de él. Tu y yo.

 

Gabrielle asiente.

 

GABRIELLE

Me siento extraña.

 

Baja la mirada al chakram.

 

GABRIELLE

(Continua)

Casi tan extraño como

tener esto de nuevo.

 

Xena mira también. Sonríe, pero es una sonrisa triste.

 

XENA

Mejor que te acostumbres a él.

 

 

 

 

 

Gabrielle estudia el chakram. Después se lo ofrece a Xena.

 

GABRIELLE

Toma.

 

Xena la mira como si estuviera loca.

 

XENA

¿Olvidas algo? No puedo tomarlo,

Gabrielle. No soy un corazón puro.

 

Gabrielle mantiene su mano en alto, solo mirando fijamente a Xena.

 

GABRIELLE

Tómalo.

 

Se detiene, observando a Xena.

 

GABRIELLE

(Continua)

Confía en mi.

 

 

Xena vacila, después levanta la mano y cierra sus dedos en torno al chakram, sobresaltándose cuando su piel lo toca.

 

Nada sucede.

 

Gabrielle suelta su mano, y deja el chakram a Xena.  Xena lo mira.  Gabrielle palmea la pierna de Xena.

 

 

GABRIELLE

(Continua)

Es pésimo para cortar pescado.

Quédatelo.

 

Gabrielle se levanta y comienza a caminar sobre la hierba. Después de un momento de reflexión, Xena se levanta y la sigue, el chakram agarrado firmemente con una mano.

 

Xena alcanza a Gabrielle y ponen sus brazos una alrededor de la otra, caminando sobre la hierba juntas mientras Argo II camina tras ellas.

 

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

DISCLAIMER
Dedicado a la memoria de Kevin Smith.
Un excepcional ser humano que compartió con nosotros el Poder y
la Pasión que hizo de él el Dios de la Guerra y un gran tipo.

LA PRÓXIMA SEMANA EN XENA