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ACTO CUARTO

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. AFLORAMIENTO ROCOSO - ATARDECER

 

Xena y Gabrielle siguen observando el campamento de los atacantes. Está comenzando a oscurecer y debajo de ellas los ladrones se mueven por el camino encendiendo antorchas.

 

XENA

Maldición.

 

GABRIELLE

Supongo que era demasiado esperar

que apagaran las luces

y cerraran la puerta, ¿huh?

 

XENA

Seguimos teniendo una mejor oportunidad

de atraparles de noche.

 

 

Observan mientras al antorchas prenden, iluminando brillantemente el camino.

 

GABRIELLE

¿Estás segura?

 

Xena suspira. No está segura.

 

XENA

Tenemos opciones limitadas.

El barranco está por encima. No puedo escalarlo.

No tenemos sogas para bajar.

 

GABRIELLE

Gracias a los dioses por los pequeños favores.

 

XENA

Nos han visto a ambas, así que intentar

una distracción sería fatal.

 

Gabrielle baja la mirada al campamento. Apenas pueden ver un resplandor de un mugriento color blanco, la camisa de Toris. Está atado a un árbol a un lado del pequeño claro.

 

GABRIELLE

Pobre Toris.

 

Xena se impulsa hacia atrás desde el afloramiento.

 

XENA

Vamos. Vamos a ponernos en posición. Quizá

una vez que lleguemos a la cabeza de ese

camino, veamos una mejor forma de bajar.

 

 

Gabrielle se une a ella, y comienza a bajar por la ladera.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO DE LOS BANDIDOS – ANOCHECER

 

Toris está atado a un árbol. Los ladrones pasan cerca, abucheándole. Toris parece pensativo y no inesperadamente, triste.

 

BANDIDO

No creo que nadie vaya a

rescatarte, viejo.

 

TORIS

Yo tampoco....  me he asegurado de eso.

 

BANDIDO

No nos gustan los chicos listos jugando con

nosotros. Puedes quedarte aquí y morirte

de hambre mientras nos comemos tu cosecha.

 

El ladrón ríe y se aleja. Toris mira a la oscuridad.

 

TORIS

Bueno, no puedo poner esta culpa

a tus pies esta vez, Xena.

Apuesto a que te alegrarás.

 

Un búho ulula en la distancia. La brisa se levanta y Toris tiembla ante el creciente frío.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMINO HACIA EL CAMPAMENTO DE LOS BANDIDOS – NOCHE

 

Xena se agacha en el comienzo del camino, justo fuera de la luz de las antorchas. Gabrielle se arrodilla junto a ella, poniendo una mano en su hombro.

 

GABRIELLE

Xena, es demasiado peligroso.

 

Xena la mira sorprendida.

 

GABRIELLE

(continua)

Ambas hemos pasado hace tiempo lo de cuestionarnos

nuestro valor, pero si bajamos por ese camino,

nos llenaran de flechas y pareceremos

puerco espines. Solo tenemos

un par de manos cada una.

 

XENA

Si dejamos esas antorchas encendidas, seguro.

 

Xena saca su chakram de su cadera y estudia las antorchas. Hay doce, uniformemente espaciadas en el camino.

 

XENA

(continua)

¿Lista?

 

GABRIELLE

¿Para?

 

XENA

Apagaré las antorchas y empezaremos

a correr. Llega hasta ese

pequeño espacio en los árboles antes

de que puedan volver a encender las antorchas.

 

GABRIELLE

¿Y si empiezan a dispararnos

cuando se apaguen las luces?

 

XENA

Agáchate.

 

 

Xena levanta un brazo, y deja volar el chakram. Vuela por el aire y corta las antorchas en rápida sucesión, primero un lado, después volviendo al otro. Xena atrapa el chakram cuando vuelve y ambas comienzan a correr.

 

Un grito surge del campamento, y como Gabrielle sospechaba, las flechas empiezan a volar.

 

GABRIELLE

(en voz baja)

Al menos esta no me dará

en la espalda.

 

Xena golpea a un lado dos de las flechas, pero comienzan a llegar como un enjambre a su alrededor y alrededor de Gabrielle.

 

XENA

Ya he pasado por esto.

Otra vez no.

 

Xena agarra a Gabrielle por el brazo y se lanza al suelo, llevando a Gabrielle con ella. Ambas comienzan a caer por el camino, que tiene una pronunciada inclinación. Las flechas vuelan sobre sus cabezas en la oscuridad, pero es un duro paseo para ambas.

 

Los bandidos comienzan a correr hacia el camino. Xena y Gabrielle ruedan a su lado sin ser vistas, y caen en un arbusto justo a la entrada del campamento.

 

Los bandidos reemplazan las antorchas y comienzan a registrar el camino. Todo el campamento está alborotado.

 

Xena y Gabrielle ruedan hasta pararse contra un árbol, y se arrastran hacia los arbustos fuera de la vista. Están magulladas, llenas de rozaduras y muy doloridas.

 

GABRIELLE

Ugh.

 

XENA

Shh.

 

GABRIELLE

Están gritando demasiado fuerte

para oírme. Ow.

 

Xena está tumbada sobre su estómago, mirando a través de los arbustos. Los bandidos están corriendo arriba y abajo por el camino, buscándolas. Las puertas están iluminadas, y pueden oír gritos de enfado y consternación.

 

XENA

¿Estás bien?

 

GABRIELLE

(dudando)

Si.

 

Xena mira sobre su hombro a Gabrielle.

 

GABRIELLE

(continua)

Me he quedado sin

aliento... eso es todo.

 

XENA

¿Seguro?

 

GABRIELLE

(con más confianza)

Si.

 

Gabrielle se tumba sobre su estómago y se une a Xena. Miran a través de las hojas.

 

GABRIELLE

(continua)

¿Sabes qué?

 

 

XENA

(preocupada)

¿Qué?

 

GABRIELLE

A veces no llevar casi nada de

ropa es una mala idea.

 

Gabrielle rueda de lado y arranca algo de su desnuda barriga, después se lo muestra a Xena. Es un afilada hoja de pino. Xena lo mira.

 

XENA

Ow.

(haciendo una pausa y sonriendo)

¿Quieres que lo bese

para hacerte sentir mejor?

 

Gabrielle aprecia el humor.

 

GABRIELLE

Empieza con eso, y

estaremos aquí toda la noche.

 

XENA

(riendo)

Vamos a darles una oportunidad

para que se calmen.

 

Xena y Gabrielle observan a los bandidos. Confusos y furiosos, registran cada pulgada del camino hasta que se quedan satisfechos de que no hay intrusos.

 

GABRIELLE

(murmurando)

¿Crees que vendrán por esta parte?

 

Xena sacude la cabeza.

 

XENA

No. Está demasiado lejos del camino.

No creen que nadie pudiera

haber llegado tan lejos.

 

Uno de los bandidos suelta un grito y señala. Otros dos se apresuran hacia el camino y un momento después se produce una pelea.

 

GABRIELLE

¿Ahora qué?

 

XENA

¿Quién sabe? Es... oh, maldición.

 

 

Los dos bandidos vuelven por el camino, llevando a Jaral y a otro hombre con ellos. Ambos están muy magullados y el segundo hombre tiene una flecha en su pierna.

 

Gabrielle deja que su cabeza caiga contra el suelo, frustrada.

 

GABRIELLE

¿No les dijimos que se quedaran en casa?

 

Xena examina a los prisioneros, y encuentra un forro plateado.

 

XENA

Han parado de buscarnos.

Venga. Vamos a acercarnos.

 

Xena sale gateando de entre la maleza. Después de un momento, Gabrielle la sigue.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO DE LOS BANDIDOS - NOCHE - DESPUÉS

 

Los dos aldeanos han sido atados junto a Toris. El hombre herido parece inconsciente.

 

TORIS

¿Qué estás haciendo aquí?

¿Intentando ser un héroe?

 

JARAL

No, yo....

 

Jaral se da cuenta que los bandidos están escuchando.

 

JARAL

(continua)

Quiero decir, tenía que intentarlo.

No podía dejarte aquí.

 

Toris sacude la cabeza con disgusto.

 

TORIS

Idiota. Ahora todos moriremos.

 

Jaral mira alrededor lo mejor que puede, buscando entre las sombras alrededor del campamento. No ve nada.

 

JARAL

Lo siento.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO DE LOS BANDIDOS - NOCHE - AL MISMO TIEMPO

 

Xena y Gabrielle han avanzado lentamente al filo del campamento de los bandidos.

 

XENA

Allá vamos.

 

Gabrielle mira por encima del hombro de Xena.

 

GABRIELLE

¿Cómo vamos a salir de

ahí, Xena? Es igual de

difícil el camino de vuelta.

 

 

XENA

Necesitamos una distracción.

 

Gabrielle parece considerarlo.

 

GABRIELLE

Bueno, yo podría intentar....

 

XENA

¿Contarles una historia?

 

GABRIELLE

(aclarando la garganta)

Estaba pensando en algo más en la

línea de ese baile....

 

XENA

(riendo)

No se lo merecen. Tengo una

idea mejor, pero nos ocupará a las dos.

 

 

Gabrielle se gira y mira a Xena, ambas cejas levantadas con estupor.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO BANDIDOS - NOCHE - POCO TIEMPO DESPUÉS

 

Dos guardias están vigilando el camino. Otros bandidos caminan detrás de ellos, relajados y riendo.

 

De pronto, en el centro del campamento, una oscura figura cae desde un árbol en el área justo al lado de la fogata, soltando un potente y salvaje grito.

 

XENA

¡Yiyieieieiei!

 

Los bandidos saltan.

 

XENA

(continua)

Hola, chicos. Es hora de jugar.

 

Los bandidos se apresuran a atacar a Xena. Xena saca su espada y se convierte en el centro de una masa de confusos combatientes. Mientras los bandidos se reúnen en el área central, una sombra se desliza tras ellos, y corre a por el vagón robado de los comerciantes cerca de la retaguardia del campamento.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO BANDIDOS - ÁRBOLES - NOCHE - AL MISMO TIEMPO

 

Toris y Jaral oyen la conmoción y el grito de Xena.

 

JARAL

¿Qué fue eso?

 

El rostro de Toris muestra mezcladas emociones. Lucha contra las sogas que lo atan, pero no puede moverlas.

 

TORIS

Problemas.

 

JARAL

¿Más problemas?

Eso es todo lo que necesitamos.

 

TORIS

(torvamente)

Problemas para ellos.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO BANDIDOS - FOGATA - NOCHE - AL MISMO TIEMPO

 

XENA

¡Vamos, cobardes!

 

Xena agarra la cabeza de dos hombres, y las golpea una contra otra. Los dos hombres colapsan. Xena se agacha ante una espada y patea a un bandido contra un muro. Agarra a otro bandido y lo lanza contra otro grupo, después se gira para encarar una ola de hombres viniendo a por ella desde atrás.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO BANDIDOS - CARRETAS - NOCHE - AL MISMO TIEMPO

 

Gabrielle está trabajando rápido. Lanza un arnés sobre el caballo más cercano y lo echa para atrás hacia una vacía carreta, todo mientras vigila que nadie la vea.

 

El caballo protesta.

 

GABRIELLE

Shh. Me lo agradecerás después,

cuando salgamos de aquí.

 

 

Gabrielle aprieta el arnés, después agarra la brida de los caballos y comienza a dirigirle hacia delante. El caballo se echa para atrás casi lanzando a Gabrielle por el aire, después de mala gana se mueve hacia delante.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO BANDIDOS - ÁRBOLES - NOCHE - AL MISMO TIEMPO

 

Toris estira el cuello para intentar ver que está pasando junto al fuego. Todo lo que puede oír es ruido y gritos y el sonido de la lucha.

 

TORIS

Se ha vuelto más

loca con los años.

 

Jaral le oye.

 

JARAL

¿Es Xena?

 

Toris está a punto de responder, pero justo entonces una carreta aparece a través de los límites del campamento, segando una gruesa parcela de arbustos mientras pasa como una explosión.

 

JARAL

(continua)

¡¡¡¡Ahh!!!!

 

Gabrielle intenta detener al caballo. Salta de su montura y corre hacia Toris, lanzando una daga y liberándole.

 

GABRIELLE

Sube a la carreta.

 

 

TORIS

Nadie te ha pedido....

 

GABRIELLE

(gritando)

¡¡CÁLLATE y

SUBE A LA CARRETA!!

 

Gabrielle le da un empujón a Toris hacia la carreta de madera y corre hacia Jaral, cortando la soga. Jaral cae sobre sus rodillas, después se levanta y va hacia el otro hombre.

 

JARAL

Está herido.

 

Gabrielle le ayuda a levantar al hombre herido y se apresuran hacia la carreta. Gabrielle gira su cabeza y observa la ahora visible lucha con ansiedad.

 

GABRIELLE

¡Rápido!

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO BANDIDOS - FOGATA - NOCHE - AL MISMO TIEMPO

 

Xena está ahora luchando contra todo el campamento. La han acorralado en una esquina y ella está aguantándoles con total habilidad y cabezonería.

 

 

Se enfrenta a cuatro hombres a la vez, su espada chocando contra las suyas y lanzándoles a un lado. Xena salta y da una patada al frente, golpeando a cuatro hombres en la cabeza, después salta hacia atrás aterrizando sobre un quinto hombre aplastándole totalmente.

 

Una docena de bandidos salta sobre Xena. Ella desaparece debajo.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO BANDIDOS - CARRETA - NOCHE - AL MISMO TIEMPO

 

Gabrielle trata de echar hacia atrás el caballo, pero está asustado por el ruido y el olor a sangre y se niega, brincando y casi golpeando a Gabrielle con sus pezuñas.

 

Gabrielle sale de debajo del caballo y ve a Xena tirada en el suelo mientras mira más allá de la carreta. Sus ojos se ensanchan.

 

GABRIELLE

¡¡Xena!!

 

Xena lucha por alcanzar la parte superior del montón, pateando y lanzando puñetazos, golpeando con toda su fuerza con la empuñadura de la espada. Divisa a Gabrielle y sus miradas se traban durante un largo instante. Después Xena desaparece bajo una nueva ola de bandidos.

 

Gabrielle agarra el arnés del caballo y le baja la cabeza. Toma una profunda respiración y deja escapar un grito que hace que la melena del animal casi se ponga de punta.

 

El caballo se revuelve hacia atrás intentando liberarse de ella, y Gabrielle le sujeta y continua. Casi consigue arrastrar sus pies pero continua gritando a todo volumen.

 

La carreta rueda rápidamente hacia el fuego, después tropieza hasta detenerse mientras las ruedas golpean un tronco y casi lanza a sus ocupantes por el aire.

 

Gabrielle salta sobre el caballo y pone sus dedos entre sus dientes y deja escapar un agudo silbido. Observa el barullo.

 

Xena no aparece a la vista. Entonces el montón de hombres se levanta y una media docena de ellos sale volando en todas las direcciones. Xena aparece, luchando como un gato salvaje.

 

GABRIELLE

(continua)

¡Xena!

 

Xena sonríe, después sacude a tres de otra media docena de bandidos y corre, directamente hacia el fuego.

 

Salta por el aire demasiado cerca del fuego, vuelve a saltar dos veces, después aterriza, de manera chocante, en el corazón de la hoguera.

 

TORIS

¡Ha fallado!

 

Gabrielle observa ansiosa.

 

GABRIELLE

Vamos... vamos....

 

 

El fuego explota en todas las direcciones, mandando ascuas ardiendo, ramas, y carbones volando. Fuera de esta explosión, Xena aparece volando, las chispas rodeándola.

 

 

Gira dos veces en el aire, después aterriza en la parte trasera de la carreta.

 

XENA

¡Vamos!

 

Gabrielle golpea al caballo, y le urge al galope.

 

Xena mira tras ellos, para ver todo el campamento incendiado, mientras los bandidos paran de preocuparse por ella y comienzan a preocuparse por quemarse hasta morir.

 

La carreta se lanza violentamente hacia delante, mientras el fuego ilumina la sombría sonrisa de Xena.

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL ACTO CUARTO

 

CITA

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. PLAZA DEL PUEBLO - DÍA

 

Xena y Gabrielle caminan juntas por el pueblo, que ha comenzado a ser reconstruido. Se detienen delante del pozo, observando a un hombre y a una mujer sacar el primer cubo de agua desde que fue restaurado.

 

GABRIELLE

¿Hora de irnos?

 

XENA

Exacto.

 

Al otro lado de la plaza, Toris emerge de una de las destruidas cabañas y cruza la plaza, para entrar en otra. Xena y Gabrielle le observan.

 

GABRIELLE

Sabes, Xena....

 

Xena se gira y amablemente pone su mano sobre la boca de Gabrielle. Es una discusión que han tenido continuamente desde que Xena destruyó el campamento de los bandidos.

 

XENA

Se acabó. El no hablará

conmigo. Fin de la discusión.

 

 

Gabrielle suspira. Xena quita su mano.

 

GABRIELLE

El es tu única familia.

 

Xena la mira y levanta una ceja.

 

GABRIELLE

(continua)

Sabes lo que quiero decir.

 

Al otro lado de la plaza, Toris aparece de nuevo, y esta vez viene hacia ellas. Xena y Gabrielle esperan que se aproxime. Toris se detiene junto a ellas.

 

TORIS

¿Os vais?

 

XENA

Si. Suerte para ti.

 

Gabrielle pincha a Xena. Xena la echa una mirada.

 

GABRIELLE

Creemos que las cosas van a

ir bien por aquí. No creo

que los bandidos vuelvan pronto.

 

Toris mira a Gabrielle.

 

TORIS

Espero que tengas razón.

 

Se detiene y se gira hacia Xena.

 

TORIS

(continua)

Gracias por venir por mi.

 

Gabrielle sonríe. Xena asiente amablemente.

 

XENA

De nada.

 

TORIS

Sé que te sentías obligada....

 

Xena le interrumpe.

 

XENA

No te eches flores a ti mismo. Lo

hubiera hecho por cualquiera.

(haciendo una pausa)

Y antes de que me digas que desaparezca

y no vuelva, será mejor que te vayas

acostumbrando a tener una hermana de nuevo

porque voy a ir y volver cuando me apetezca.

 

 

Toris parece estupefacto ante esto.

 

TORIS

No has cambiado, ¿lo sabes?

Incluso con todas tus heroicidades.

 

Xena bufa y se gira, yendo hacia Argo y preparándose para irse.

 

GABRIELLE

Eso no es verdad.

 

Toris mira Gabrielle.

 

TORIS

La conozco desde hace más

tiempo que tu, Gabrielle.

 

GABRIELLE

Solo eres su hermano. No

tienes ni idea de quien es ella ahora.

Yo soy su compañera y la conozco.

 

TORIS

¿Solo? Ah. Como lo de, no puedes

escoger a tu familia, ¿es eso?

Bueno, quizá tengas razón.

 

GABRIELLE

Sé que la tengo. Volveremos.

 

Toris mira más allá de Gabrielle, a Xena. Después vuelve a mirar a Gabrielle.

 

TORIS

Tu tampoco has cambiado.

 

Toris se gira y se aleja, sacudiendo la cabeza. Gabrielle es tomada por sorpresa durante un momento, después sonríe y se une a Xena al lado de Argo. Xena toma las riendas de Argo y comienzan a bajar por el camino.

 

GABRIELLE

Creo que se está ablandando respecto a ti.

 

 

Xena mira a Gabrielle con desconfianza, después empieza a reír.

 

GABRIELLE

(continua)

De verdad.

 

Xena pone su brazo sobre los hombros de Gabrielle mientras caminan, y Gabrielle le devuelve el abrazo mientras el bosque se cierra en torno suyo.

 

 

 

FUNDIDO  A NEGRO

 

 

DISCLAIMER

Ninguna rivalidad entre hermanos fue dañada durante la producción de esta serie,

pero Xena una vez mas probó porque eliges a tus amigos, pero sufres a tu familia.