ACTO SEGUNDO

 

ABRE DE NEGRO:

 

INT. RESIDENCIA REAL - ANOCHECER

 

El interior de la residencia temporal de la reina es amplio y ventilado. Hay una lujosa alfombra en el suelo, y unos muebles bien hechos. Un enorme armario está colocado contra un muro. En el otro muro, un vestidor, lleno de bellos accesorios de oro y plata como cepillos y espejos.

 

Sobre el tocador, un amplio espejo oval, revestido de orlas doradas.

 

Un candelabro de plata y cristal cuelga del techo, sus velas ya encendidas. Un igualmente adornado candelabro de pared junto al muro, también encendido.

 

En un rincón está colocada una cama con dosel, con ropa de cama de seda y cortinas de encaje.

 

A pesar del esplendor, hay un aire de falta de uso en la habitación. Es como si fuera un escaparate, sin ser usado realmente por nadie o como si nadie viviera allí. Los accesorios dorados y plateados parecen adornos.

 

La puerta se abre y Escobar entra, con Xena tras él.

 

ESCOBAR

Aquí está el sitio donde dormirás.

¿No es maravilloso?

 

Xena camina hacia el centro de la habitación y gira en círculo. Vestida con su armadura y sus cueros, Xena no parece apropiada para esta habitación.

 

XENA

Bonito. ¿Pero para qué son todos

estos adornos?

 

Escobar parece entender su punto.

 

ESCOBAR

Bueno, es lo que se espera. Si

eres nuestra reina,

debes parecerlo.

 

XENA

(indecisa)

¿Todo esto por un día?

 

Escobar va hacia el armario y lo abre de par en par.

 

ESCOBAR

Nuestras leyes tiene tanto de

ceremonia como de

reglamentación. Parte de la tradición

es....  Um....

 

XENA

Pompa y ceremonia.

 

ESCOBAR

Eso considero. Debes elegir

lo que llevarás mañana

y ponerte algo para que puedas ser

presentada a la gente esta noche.

 

Escobar estudia a Xena, pareciendo dudar por primera vez.

 

ESCOBAR

(continua)

Por favor elige sabiamente.

 

Escobar sale. Xena deja caer su bolsa en la alfombra y da una vuelta por la habitación, examinando el drapeado de la cama y los cepillos de plata. Después va al armario y estudia sus opciones.

 

XENA

Bueno, bueno.

 

Xena saca algunos trajes. Son sorprendentemente sofisticados y muy bonitos. Xena los examina con una mirada de especulación.

 

XENA

(continua)

Esto puede ser divertido después de todo.

 

CORTE A:

 

INT. RESIDENCIA REAL - NOCHE

 

Gabrielle está cerca de la ventana de la majestuosa habitación, mirando la ciudad. Está vestida con un de los finos trajes de noche, de un profundo tono púrpura. También lleva varias piezas de joyería, y un plateado y colorido accesorio de flores enhebrado en su cabello.

 

Xena entra en la habitación y cierra la puerta de un portazo, irrumpiendo en la habitación en un elevado estado de enfado. Viste un llamativo vestido azul, lleva un peinado alto y adornado con perlas, y viste un par de guantes hasta el codo.

 

XENA

Esos hijos de baqueidas

con sus condenados riza esto

y riza aquello....

 

Gabrielle se gira para mirarla. En ese momento, Xena ve a Gabrielle, y ambas se detienen y se miran la una a la otra.

 

GABRIELLE

(parpadeando)

Wow.

 

La carga de indignación de Xena desaparece con un destello. El ritmo de Xena va desde los pisotones irritados a un seductor contoneo cuando reacciona ante la admiración de Gabrielle y pasa ante ella.

 

XENA

Ahh. La adulación te llevará

a cualquier sitio. Entonces, te gusta, ¿huh?

 

Gabrielle se inclina y toca un rizo del oscuro cabello que ha escapado de los confines de la dorada tiara sobre la cabeza de Xena.

 

GABRIELLE

Si, me gusta.

 

Xena da un paso a un lado, y rodea a Gabrielle, examinando su traje nuevo. Se detiene detrás de ella, después sonríe y continua alrededor hasta estar de cara a Gabrielle. Gabrielle permanece en silencio, aunque sus ojos siguen a Xena todo lo posible.

 

XENA

Lo mismo digo.

 

Xena toca la diminuta guirnalda de flores ensartada en el cabello de Gabrielle. Después toma la mano de Gabrielle y ambas giran una alrededor de la otra, terminando cara a cara de nuevo, ambas manos juntas. Gabrielle mira a Xena y sonríe.

 

GABRIELLE

Estás preciosa.

 

Xena permanece brevemente en silencio, después le devuelve la sonrisa.

 

XENA

La primera vez que me dijiste eso,

estabas drogada

por el beleño.

 

GABRIELLE

(riendo cálidamente)

Si, pero era lo que quería decir.

 

La expresión de Xena es cariñosa, aunque ligeramente melancólica mientras recuerda.

 

XENA

Lo sé.

 

Gabrielle atrae a Xena más cerca y se besan. El tiempo pasa. Las velas arden. Algunas estrellas se apagan.

 

La puerta se abre de par en par y Escobar entra, flanqueado por algunas personas más. Todos se detienen de golpe viendo a Xena y a Gabrielle.

 

Después de un momento, Xena y Gabrielle terminan lo que están haciendo, y miran a los intrusos.

 

MUJER

Oh. Ese tipo de pareja.

 

Xena frunce el ceño. Gabrielle sonríe satisfecha.

 

GABRIELLE

¿Estabas esperando fruta?

 

XENA

(en voz baja)

¿Fruta?

 

Escobar agita la mano ante la mujer para hacerla callar.

 

ESCOBAR

No importa. Los ciudadanos

están reunidos en el pabellón.

¿Xena, Gabrielle, estáis listas?

 

XENA

No tienes ni idea de lo lista que estoy.

 

Gabrielle atropelladamente ahoga una risa. Siguen a Escobar fuera de la habitación.

 

CORTE A:

 

INT. PABELLÓN DEL PUEBLO - NOCHE

 

En la enorme habitación, toda la ciudad está aparentemente reunida. La habitación está abarrotada, todos los asientos están ocupados, y hay gente apoyada en las paredes.

 

Evidentemente es un Acontecimiento. Hombres y mujeres están vestidos con sus mejores ropas, lo que sea que estas sean. Algunas personas están obviamente fuera de sitio. Otros algo menos, y la mayoría de estos están apoyados en la pared.

 

Hacia el centro de la habitación, se ha abierto un camino y se ha colocado una gruesa carpeta. Lleva hasta la plataforma y ha sido forrada con flores ceremoniales.

 

Las dos amplias puertas en la parte de atrás se abren y Escobar entra. Espera a que todo el mundo se gire para mirarle antes de hablar.

 

ESCOBAR

Mis colegas ciudadanos, os presento

a nuestra reina por este

año para el Día del Juicio.

 

Xena y Gabrielle entran. La muchedumbre hace silencio mientras ellas caminan por la alfombra. Xena mantiene su mirada hacia delante, pero Gabrielle mira alrededor, atrapando las miradas de varios espectadores.

 

Mientras Xena y Gabrielle avanzan, el gentío se aproxima a ellas para observarlas mejor.

 

HOMBRE

¡Bienvenida!

 

MUJER

¡Oh! ¡Qué lindo!

 

Malcos está de pie delante, en un lugar de claro privilegio. Se inclina hacia delante y da unos pasos sobre la alfombra, bloqueando el paso de Xena brevemente.

 

MALCOS

Nuestra ciudad te está agradecida por

ofrecer tus servicios, Reina Xena.

 

El rostro de Xena se contrae al oír esto.

 

XENA

Ni lo menciones.

 

MALCOS

Yo mismo, estoy

esperando tu veredicto.

 

Gabrielle se da cuenta de que varias personas de las que están al final de la habitación están intentando empujar para acercarse. Los ciudadanos más ricamente vestidos en la parte delantera los empujan de vuelta, mirándoles encolerizadamente.

 

XENA

Gracias.

 

Malcos da un paso atrás y Xena sigue caminando.

 

En lugar de seguir a Xena a la plataforma, Gabrielle se detiene y permanece cerca del límite de los escalones mientras Xena continua subiendo. Escobar la mete prisa para seguir subiendo.

 

ESCOBAR

De acuerdo con nuestras costumbres, mañana

todo aquel que tenga una queja

contra su vecino o vecina lo traerá

aquí, para que la Reina Xena lo juzgue.

 

El gentío, al menos los de delante, aplauden. Xena los mira divertida aunque recelosa.

 

XENA

Quizá sería mejor que esperarais

hasta que oigáis mis decisiones.

 

La gente se ríe, vacilando.

 

ESCOBAR

(precipitadamente)

Estoy seguro de que sean como sean,

serán un alivio para todos. Algunos

tienen asuntos para los que han estado

esperando una decisión todo el año.

 

HOMBRE EN LA PARTE TRASERA

¡Si! Ya es hora.

 

Los vecinos del hombre le acallan. Es empujado hacia atrás. Xena se da cuenta y eleva una ceja. Malcos da un paso adelante para distraerla.

 

MALCOS

Para darte la bienvenida, Reina Xena,

he preparado una fiesta en tu

honor.  ¡Por favor, únete a nosotros!

 

Otra ronda de aplausos. Escobar parece titubeante ante Malcos, pero se encoge de hombros.

 

ESCOBAR

Muchos desean ver

a la reina, Malcos.

 

MALCOS

(suavemente)

¡Por supuesto! Todos son bienvenidos.

 

Escobar parece apaciguado por esto. La gente comienza a agitarse alrededor y un zumbido de conversación se origina.

 

ESCOBAR

Bueno, de acuerdo. Podemos continuar

allí... nuestras invitadas deben estar

hambrientas. ¡Excelente sugerencia, Malcos!

¡Gracias por tu hospitalidad!

 

MALCOS

(inclinándose)

Es un gran placer. ¿Reina Xena,

quiere venir conmigo, por favor?

 

Malcos mantiene su brazo en alto. Xena le estudia de arriba y abajo, después intercambia una mirada con Gabrielle antes de aceptar la oferta.

 

XENA

Claro. Suena genial.

Gabrielle, ¿por qué no....

 

GABRIELLE

Os atraparé más tarde. Adelante.

 

Malcos lleva a Xena fuera, sonriendo. La gente comienza a seguirlos, los mejor vestidos agrupados a su alrededor mientras Escobar empuja para colocarse delante. Gabrielle deja que la muchedumbre pase ante ella, observando a los peor vestidos quedarse detrás.

 

GABRIELLE

(continua)

(suavemente)

Algo huele raro aquí.

(mirando alrededor)

Y dudo que sea su banquete.

 

CORTE A:

 

EXT. PLAZA DEL PUEBLO - NOCHE

 

La muchedumbre cruza la plaza, dividiéndose para esquivar el estrado mientras se dirigen hacia la residencia de Malcos. Está encima del mercantil, y las ventanas ya están iluminadas con antorchas, y podemos oír el sonido de la música.

 

MALCOS

Estoy seguro que nuestras costumbres

te parecen extrañas.

 

XENA

¿Esperar un año para conseguir una respuesta

sobre algo? Si. No es mi estilo.

 

MALCOS

No, lo suponía.

 

Xena le mira. Malcos sonríe, pero no continua.

 

XENA

¿No lo encuentras... frustrante?

 

ESCOBAR

(riendo)

Oh, bueno. No realmente....

 

MUJER

¡Si!

 

Todo el mundo la mira horrorizado.

 

MUJER

(continua)

¡No tengo miedo de decir la verdad! ¡Si,

es una locura! ¡Mi riña con

Amaina por el vestido que me hizo

ha durado todo un año!

 

ESCOBAR

Seetha....

 

HOMBRE

Esto funciona, Reina Xena. No

dejes que la impaciencia de Seetha te engañe.

Después de aclararlo todo, la vida es amable

y maravillosa durante muchos meses.

 

MALCOS

Hasta que los casos empieza a amontonarse.

 

Xena asiente.

 

HOMBRE

Y después cuando el momento se acerca

mas y mas, las cosas se ponen....

 

ESCOBAR

(suspirando)

Irritantes.

 

XENA

Ya veo.

 

HOMBRE

Hasta este momento del año,

todos están al borde de... de....

 

XENA

¿Del asesinato?

 

MALCOS

¡Por supuesto que no! ¡No somos

una gente violenta!

 

El gentío murmura de acuerdo, pareciendo ligeramente avergonzado. Suben las escaleras del pabellón de Malcos, y cuando lo alcanzan, las puertas se abren y son recibidos con brillantes luces, música y el aroma de un banquete.

 

XENA

Entonces, ¿ninguno de estos

casos son violentos?

 

MALCOS

No no no.

 

XENA

¿No hay peleas, no hay golpes,

narices rotas?

 

ESCOBAR

Absolutamente no. No creemos

en usar la fuerza para

resolver nuestros problemas.

 

Xena mira a Escobar, después mira a Malcos.

 

XENA

Chico, elegisteis

a la reina equivocada.

 

Xena sacude la cabeza, y entra, dirigiéndose a la barra. Escobar y Malcos se miran el uno al otro conmocionados.

 

CORTE A:

 

INT. PABELLÓN DE LA CIUDAD - NOCHE - AL MISMO TIEMPO

 

Gabrielle permanece donde está, tomando asiento en el borde de la plataforma. Los residentes pobres se dan cuenta que ella está allí, y lentamente comienzan a reunirse alrededor, pareciendo ligeramente desconfiados.

 

HOMBRE

¿No vas a reunirte

con tu amiga?

 

GABRIELLE

Más adelante. Solo estaba intentando

averiguar como funciona todo esto.

 

MUJER

(bufando)

¿Para poder reírte de nosotros?

 

Gabrielle la mira.

 

GABRIELLE

No... quiero decir, claro, las

costumbres son un poco extrañas, pero....

 

HOMBRE

¿Costumbres? Si, claro. Estábamos esperando

que quizá este año....  Escobar hizo tantas

promesas cuando estaba intentando

convertirse en el jefe de los buscadores....

 

Gabrielle afila los oídos.

 

GABRIELLE

De acuerdo. ¿Entonces por qué no

me lo contáis?

 

HOMBRE

(desconfiado)

¿Por qué deberíamos hacerlo? Solo eres

una mas de la larga

serie de sus peones.

 

Gabrielle se pone de pie y camina hacia él. Es más bajita que él, pero le encara, algo cambia ligeramente en su postura, y lo que sea, hace que el hombre de un paso atrás.

 

GABRIELLE

(vigorosamente)

No soy el peón de nadie.

(haciendo una pausa)

Si algo pasa aquí,

y queréis nuestra ayuda,

entonces empezad a hablar.

 

Hay miedo en la habitación y Gabrielle es consciente de ello.

 

MUJER

¿Por qué debemos confiar en tí?

No podemos pagarte nada.

 

GABRIELLE

Intentadlo. ¿Qué tenéis

que perder?

 

El pequeño grupo se mira entre sí titubeando. Gabrielle simplemente se queda esperando. Dobla los brazos.

 

Levanta las cejas.

 

Espera.

 

Finalmente, los hombres y mujeres se agrupan a su alrededor, escondiéndola de ser vista, y todos comienzan a hablar a la vez.

 

CORTE A:

 

INT. RESIDENCIA REAL - MUY AVANZADA LA NOCHE

 

Gabrielle sentada en la cama en camisón, se frota los dedos de los pies. Levanta la mirada hacia la puerta cuando esta se abre y Xena entra, con el aspecto de un precioso, aunque altamente peligroso pavo real. Xena lanza sus zapatos y casi los clava en la pared, después impacientemente se quita el traje, quedándose casi desnuda para cuando llega a la cama.

 

GABRIELLE

Hey....  Muy agradable por tu parte

traerme el postre.

 

Xena se detiene, y levanta la cabeza, mirando asombrada a Gabrielle.

 

XENA

¿Qué?

 

Gabrielle la mira de arriba y abajo y sonríe. Xena chasquea la lengua y se sienta junto a Gabrielle, pasando sus dedos por su cabello y soltándolo para que caiga sobre sus hombros mientras se quita la tiara y la gira entre los dedos.

 

XENA

(continua)

Me lo he pasado mejor

muchas noches limpiando el establo.

¿Dónde desapareciste?

 

GABRIELLE

Estuve en la verdadera ciudad, así

pude hablar con la gente real de aquí.

 

Xena la mira con enconada sorpresa.

 

XENA

Muy mal, ¿eh?

 

GABRIELLE

Es una olla, Xena. Todo el asunto es

una farsa. La única razón por lo que hacen esto

es para legitimar que la gente rica les arrebate

todo a los pobres, y sin

tener ningún problema por ello.

 

Xena lanza la tiara y golpea una vela con ella. Se apoya en sus manos y frunce el ceño.

 

XENA

¿Cómo? Se supone que

el juez debe ser imparcial.

 

GABRIELLE

Aparentemente todavía no han encontrado

un juez imparcial ante los dinares.

(haciendo una pausa)

Esos pobres tipos no pueden probarlo, pero

dicen que cada vez que intentan

abrir una causa contra los líderes

de la ciudad, son juzgados en contra.

 

XENA

Quizá no tienen

un buen caso.

 

GABRIELLE

Quizás los caballos hablan, y

nosotros no los oímos.

 

Xena ríe ligeramente en voz baja.

 

XENA

¿Cuál es el punto entonces, Gabrielle?

¿Por qué los pobres simplemente no se

van? Nada les retiene aquí.

 

GABRIELLE

(calmadamente)

Es su hogar. No es fácil

volver la cara a eso

y continuar hacia delante.

 

Ambas se quedan brevemente en silencio. Después Xena se levanta y cambia su ropa interior por el camisón que Gabrielle ha dejado sobre el respaldo de la silla.

 

XENA

Mañana va a ser un día muy largo.

 

GABRIELLE

¿Para ellos o para nosotras?

 

Xena vuelve a la cama y se tiende sobre ella, estirándose a un lado y apoyando la cabeza sobre una mano.

 

XENA

Bueno, no me van a

sacar de mis casillas, Gabrielle.

 

Gabrielle yace junto a ella, en la misma postura.

 

GABRIELLE

Esto podría complicarse bastante.

(sonriendo)

Pero al menos no será

peligroso, por una vez.

 

Xena se inclina y engancha la parte delantera de la camisa de Gabrielle, acercándola.

 

XENA

No para nosotras, quieres decir.

 

Se besan, y Xena se inclina para soltar las cortinas mientras se abrazan. Las cortinas caen, ocultándolas .

 

CORTE A:

 

EXT. RESIDENCIA REAL - ÚLTIMA HORA DE LA NOCHE

 

Dos figuras en sombras permanecen en el exterior, vigilando la ventana encima de ellos. Un ligero eco de las risas de Xena y Gabrielle llega hasta ellos.

 

SOMBRA 1

Esta puede darnos problemas.

 

SOMBRA 2

Maldito sea Escobar. Sabía

que no deberíamos haberle elegido.

 

SOMBRA 1

Vamos a reunirnos con el resto.

Tenemos que preparar un plan.

 

Las dos figuras en sombras se alejan furtivamente.

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL ACTO SEGUNDO

 

ACTO TERCERO