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ACTO TRES
ABRE DE NEGRO:
EXT. CAMINO - TARDE
Xena y Gabrielle montan a Argo, en sus posiciones normales. Hay una expresión de amargura en la cara de Gabrielle.
XENA Muy bien, ¿qué te parece éste? Había una anciana de Tebas con
GABRIELLE ¡XENA!
XENA a sus rodillas.
GABRIELLE Ya es suficiente. A los guerreros les puede gustar la poesía sucia, Xena, pero estamos hablando de los mejores de Atenas. Están esperando cosas épicas.
XENA ¡Eso fue algo épico!
Otra vez, Xena toma una dosis y una visión cercana de una de sus "miradas". Sólo puede gruñir mientras aprieta más los brazos alrededor del cuerpo que está frente al de ella, el cual es, por supuesto, su propio cuerpo.
CORTE A:
EXT. ATENAS - TARDE
Xena y Gabrielle caminan a través de las calles llenas de gente, como siempre, avanzando a través del ágora, los gritos de los comerciantes vendiendo sus mercancías se oyen a su alrededor. Xenamenea su cabeza para tratar de hacer que el sonido desaparezca. Gabriellela toma del brazo y se detienen.
XENA ¿Estás bien?
GABRIELLE Sí, es que parece que estoy escuchando todo más alto de lo normal.
XENA Lo sé. Yo he aprendido a ignorar lo que no quiero escuchar. Cierra los ojos, respira profundamente y concéntrate en sólo un sonido y haz que desaparezca. Haz eso con todos los sonidos que no quieras escuchar.
Ella hace lo que Xena le dice y varios segundos después abre sus ojos y sonríe.
GABRIELLE Gracias.
XENA De nada. Vamos a buscar la villa de Twicky. Tal vez si podemos acomodarnos en algún sitio cómodo podremos arreglar esto antes de que tengamos que ver a Homero y al resto de tus amigos.
GABRIELLE El teatro está al otro lado del Areópago.
Gabrielle palidece al oír mencionar la colina dedicada a Ares.
XENA Deberían haber entendido ya que ninguno de ellos va a volver.
GABRIELLE Los hábitos viejos son difíciles de dejar, Xena. Adorar a los dioses es lo único que algunas de estas personas tienen.
XENA Lo sé. Vamos.
CORTE A:
EXT. VILLA - TARDE
Un guardia está de pie en las puertas de la casa de Twickenham. Cuando Xena y Gabrielle se acercan, alza la mano, haciendo un ademán para que se detengan.
GUARDIA Me temo que las puertas están cerradas por razones de seguridad.
XENA Soy Gabrielle, una vieja amiga del dueño. Nos invitó como sus huéspedes.
GUARDIA Oh, sí, lo siento. Él me dijo que las esperara, pero pensó que llegarían más tarde..
XENA Bueno, pero estamos aquí ahora. ¿Podría abrir las puertas?
GUARDIA Por supuesto.
El guardia abre las puertas y mientras ellas entran él detiene a Xena.
GUARDIA ¿Hay alguna posibilidad de que quiera practicar conmigo y algunos de los guardias?
Gabrielle gruñe y Xena sonríe.
GABRIELLE Claro. Me gustaría tener la oportunidad de hacer ejercicio.
GUARDIA ¡Grandioso!
Entran al patio de la casa y Gabrielle le da un codazo a Xena.
XENA No lastimes mi cuerpo, pienso regresar a él y no lo quiero lleno de moratones y dolorido.
GABRIELLE No pretendo dejar que te lastimen, pero pretendo probar tu cuerpo ya que lo tengo. Por favor, Xena. Tú no compras una carroza sin haberla probado.
XENA (en tono juguetón) Pero no te pongas muy cómoda con todo ese espacio extra.
GABRIELLE (en tono juguetón) Me gusta la altura. Puede que decida quedarme con él.
XENA No te pongas muy graciosita. Hay cosas que no son negociables.
Mientras se acercan a la puerta de la casa, ésta se abre y Twickenham sale a su encuentro.
TWICKENHAM Estoy tan contento de que estéis aquí. Por favor, entrad.
GABRIELLE Humm, tenemos que llevar a Argo a los establos.
TWICKENHAM No os preocupéis por eso. Enviaré a uno de mis hombres a que la lleve a los establos y la cuide. Pero, entrad, hay alguien que os quiere ver.
CORTE A:
INT. COMEDOR - TARDE
Los tres entran y encuentran a un hombre mayor. Es muy distinguido, alto y con pelo blanco, una barba muy arreglada y un bigote. Se pone de pie en el lugar donde estaba sentado en la mesa y se dirige a Gabrielle. Sin preguntar nada y sin esperar, la abraza fuertemente.
HOMERO Qué agradable veros de nuevo.
Gabrielle se aparta tan rápido como le es posible.
XENA (incómodamente) Es estupendo verte de nuevo también. Ha pasado mucho tiempo.
HOMERO Demasiado. Pero veo que los años no han pasado por ti. Te ves tan hermosa como siempre.
Gabrielle mira a Xena, y luego de nuevo a Homero.
XENA Gracias. Has envejecido muy bien.
HOMERO Me he vuelto más viejo y espero que más sabio, pero eres la radiante y joven mujer que recuerdo. Los dioses han sido benévolos.
Xena se adelanta un poco hacia Homero, haciendo atrás un poco a Gabrielle.
GABRIELLE Los dioses no fueron benévolos... por eso estamos así.
HOMERO Xena, He oído historias del forcejeo tuyo y de Gabrielle con los dioses del Olimpo. Me da pena todo lo que has pasado, pero me satisface ver que tú y mi amiga habéis salido sanas y salvas.
Xena sonríe y asiente.
GABRIELLE Gracias. Eres muy amable.
XENA Pero ya basta de nosotros. ¿Qué está pasando aquí? ¿Con la Academia?
Homero sonríe y guía a Gabrielle hacia la mesa, donde le ofrece una silla y una copa de vino. Xenase sienta junto a ella.
HOMERO Sé lo que sucedió en Lesbos, Gabrielle. Me dieron un informe completo después del juicio de Aubin. Siento que hayas estado en medio de un conflicto que en un principio comenzó aquí.
XENA ¿Qué pasó exactamente para que tratara de dañar a Safo?
Homero suspira y Twickenham toma asiento. Claramente se nota que han explicado la situación varias veces.
HOMERO Aubin y otros de los ancianos de la escuela descubrieron que podían vivir cómodamente por medio del cobro de cuotas demasiado altas para asistir a la Academia. Les dio miedo que Safo abriera una escuela, ya que reduciría el número de estudiantes acaudalados que estudiarían aquí.
GABRIELLE Así que cuando no pudo convencerla de no abrirla, optó por otros métodos.
HOMERO Correcto, y después de que algunos estudiantes descubrieran la traición de Aubin, éstos decidieron enfrentarse a la actual administración. Hicieron que echaran a la mayoría de ellos, y me temo que esto haya producido el asesinato de uno o dos de ellos. Después, los estudiantes decidieron que querían un nuevo rector. Dado que Twickenham y yo hemos enseñado aquí durante mucho tiempo, vinieron con sus preocupaciones y me pidieron que tomara partido.
XENA Así la actual administración instala sus propios lacayos y nada cambia.
TWICKENHAM Tenemos que detenerlos, Gabrielle, Xena. La Academia es una institución demasiado importante como para que se arruine.
GABRIELLE Haremos todo lo que podamos.
HOMERO Sé que lo haréis. No creo que la seguridad de la Academia pueda estar en mejores manos.
TWICKENHAM Hay una recepción formal esta noche. Toda la administración actual estará presente. Los estudiantes y mecenas también asistirán.
XENA También estaremos allí.
CORTE A:
INT. CUARTO - TARDE
Xena y Gabrielle están solas, sentadas frente a frente, con los ojos cerrados. Es obvio que tratan de reclamar sus propios cuerpos. Los ojos de Gabrielle se abren y sacude la cabeza con frustración.
GABRIELLE Tenemos muchas dificultades.
XENA Definitivamente es un problema, pero no tenemos tiempo de preocuparnos por esto ahora. Alguien está tratando de asesinar al amor que tenías en la escuela y apoderarse de la Academia.
GABRIELLE Realmente estás disfrutando con esto, ¿verdad?
XENA Absolutamente. ¿Cada cuánto puedo atormentarte con una antigua pasión? Real o imaginaria.
GABRIELLE (refunfuñando) Dioses.
XENA Vamos. Necesitamos ir a la cena que están celebrando y ver que es lo que pasa exactamente.
CORTE A:
INT. SALÓN DE BANQUETES - NOCHE
El enorme cuarto está lleno con docenas de personas, muchas de ellas acaudaladas y sin deseos de asociarse con quien consideran por debajo de su categoría. En una esquina se encuentra un grupo pequeño de estudiantes sin los recursos del resto y hacen todo lo posible para mantenerse alejados de ellos.
GABRIELLE Empezaré por allí.
Hace un ademán hacia el grupo pequeño.
XENA ¿Eso quiere decir que tengo que ser agradable con los esnobs?
GABRIELLE Sip. Sólo recuerda. Sé encantadora. Sé elegante. Sé ingeniosa. Sé (pausa, sonriendo) Gabrielle.
XENA Si, bueno, no seas tan informal cuando hagas tus rondas. Tengo una reputación que mantener.
GABRIELLE ¡Una Princesa Guerrera estoica, tiesa como tabla, y que no toma prisioneros, se acerca!
Como si encendiera un interruptor, Gabrielle se pone tensa, los hombros echados ampliamente hacia delante. Los ojos entornados mientras mira hacia abajo, hacia Xena, con una combinación de fría decisión y regia elegancia. Xena levanta la vista sin ocultar un temor reverencial.
XENA (murmurando) Sabes, Gabrielle, estás comenzando a asustarme.
El efecto "Princesa Guerrera" se ve arruinado por una encantadora y suave carcajada.
Entonces, después de lanzar otra mirada, se separan y empiezan a entremezclarse.
CORTE A:
INT. SALÓN DE BANQUETES- POR LA TARDE
Xena camina hacia el grupo de estudiantes y unos cuantos instructores. Todos ellos parecen dispuestos a seguirla si la Princesa Guerrera se une el grupo.
GABRIELLE Buenas tardes a todo el mundo. ¿Cómo va la fiesta?
Un hombre joven le sonríe y asiente. Coge una copa de vino de una bandeja cercana y se la ofrece.
APOLLODUS Podría ser peor. Podríamos estar en Roma.
GABRIELLE No podría estar más de acuerdo. Soy...
APOLLODUS Oh, sabemos quien eres. Hemos leído suficientes descripciones tuyas en los pergaminos de Gabrielle como para reconocer a Xena, la Princesa Guerrera, nada más verla.
GABRIELLE Por supuesto.
El hombre joven llama la atención a los pocos que lo rodean.
APOLLODUS Éste es Hesiodo...
Un hombre joven y rubio se le acerca y levanta su copa a modo de bienvenida.
APOLLODUS (continúa) Y este es Pindar...
Continúa presentando a la gente y nosotros...
CORTE A:
INT. SALÓN DE BANQUETES - POR LA TARDE
Gabrielle camina a través de la multitud de gente que observan a la rubia debido a su vestimenta de viajera.
Tomando pequeñas porciones de comida de diferentes bandejas, la inusual ocupante del cuerpo está haciendo lo que mejor sabe hacer, escuchar. Oye susurros y comentarios sobre Xena y ella.
XENA (en voz baja) Si supieran la verdad explotarían.
Camina lentamente a través del grupo, divirtiéndose al ponerlos nerviosos. Se para al escuchar como dos hombres pronuncian el nombre de Gabrielle.
EURIPIDES No es más que una campesina.
Gabrielle lo mira a los ojos y él no aparta la mirada. Respirando hondo se acerca andando hacia ellos.
XENA ¿Algún problema?
EURIPIDES No, a menos que consideres que dejar que plebeyos como tú vuelvan a la Academia sea un problema.
Gabrielle permanece a su lado y lo mira durante un minuto, después decide irse a otra parte, provocando que al cerrar sus ojos, resbalen de ellos lágrimas que intenta que nadie perciba.
XENA Ahora escúchame. Sólo te lo diré una vez. Mantén tu boca cerrada o conseguirás que te llamen Eurípides por una razón totalmente distinta, ¿me has entendido?
Incapaz de hablar simplemente asiente. Un hombre que permanece a su lado está pálido y tartamudea.
SIMONIDES Pensaba que tú eras la agradable.
XENA Pues pensabas mal.
CORTE A:
INT. HABITACIÓN - NOCHE
Gabrielle está tumbada en medio de la gran cama con una imagen más que desfavorecida de Princesa Guerrera a la moda, mientras Xena se pasea de arriba a abajo por la habitación. Susurrando, Gabrielle posa un brazo sobre sus ojos.
XENA ¿Estás bien?
GABRIELLE Me duele la cabeza. ¿Sabes lo duro que resulta ser tú? (apartando la mirada de la de Xena) No importa, era una pregunta estúpida.
Con otra mirada, se sienta.
GABRIELLE (continúa) Bueno, ¿has sido capaz de encontrar algo?
Deteniendo su paseo, Xena se acerca a la cama, mirando a su compañera. Empieza a contar señalándose cada vez un dedo.
XENA Tu pelo es demasiado corto, tus formas son demasiado groseras, tus músculos demasiado grandes, y...esas botas no van con este top.
Gabrielle parpadea, después se gira hacia la pared, riendo. Finalmente se vuelve a sentar y se encoge mientras que la cabeza empieza nuevamente a dolerle con esas punzadas infernales.
En señal de amistad hacia su compañera, Xena se sitúa detrás de Gabrielle y empieza un firme masaje, sabiendo exactamente como quitarle el dolor de cabeza.
La cabeza de Gabrielle reposa de nuevo en completa tranquilidad.
GABRIELLE Por los dioses, qué bien.
XENA Mm. Entonces... ¿qué fuiste capaz de descubrir?
GABRIELLE No demasiado, desafortunadamente...un poco a la izquierda, ah sí, ¡perfecto!. Si supieran que realmente no soy la "Princesa Guerrera" pasarían de mí como si fuera una rata atropellada por un carro al borde de la carretera. (pausa) Definitivamente algo está pasando, pienso yo. Podrías cortar la tensión con una espada. Son tan engreídos como los sapos.
XENA Estoy de acuerdo contigo. La ceremonia de iniciación es por la tarde, ¿no?
GABRIELLE Al ponerse el sol, sí.
XENA Bien. Deberíamos usar las horas de sol de mañana para investigar más. Recogeremos todas las pistas que podamos antes de que empiece la ceremonia.
GABRIELLE Suena bien
XENA Será mejor que durmamos un poco hasta entonces. ¿Cómo va tu cabeza?
GABRIELLE (arrastrando las palabras) Maravillosa. Tengo unas manos realmente talentosas. ¿Verdad?
XENA No están mal.
Gabrielle se gira hacia ella.
GABRIELLE ¿No están mal? ¿Por qué tú ?
Alcanzándola, Gabrielle comienza a hacerle cosquillas directamente sobre la piel expuesta de su compañera, logrando con esto que su superioridad física no se pueda manifestar ante los retorcimientos de la mujer.
GABRIELLE (con una gran sonrisa) ¡Ja! Al fin he podido vengarme. Princesa Guerrera, qué bien se siente uno al saldar una deuda.
FUNDIDO EN NEGRO.
FIN DEL TERCER ACTO
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