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ACTO UNO
ABRE DE NEGRO:
INT. TABERNA DE LA ALDEA - NOCHE
La taberna se ve mejor de lo que esperaban. Es pequeña, tiene una media docena de mesas de madera, una chimenea, banquetas y taburetes. Xena, Gabrielle y los músicos se sientan alrededor de la mesa más grande. Hay otros tres aldeanos sentados en otra. Las demás están vacías.
GORAT Así que me preguntaste sobre la última aldea donde estuvimos. Era Peronikus. ¿Has estado allí?
Xena y Gabrielle intercambian miradas. Xena encoge los hombros.
GABRIELLE No últimamente. ¿Qué ha sucedido?
ELA Era una locura. Ya habíamos estado allí un par de meses antes, y todo estaba bien. Pero esta vez...
Los músicos sacuden la cabeza negativamente.
GORAT Esta vez casi nos arrestan. Nos dijeron que la música ya no estaba permitida. Muy extraño.
ELA Nos expulsaron del pueblo.
GABRIELLE ¿Será alguna superstición local?
GORAT No. Un tipo de dios nuevo.
Xena vuelve los ojos en blanco.
GABRIELLE ¿Un dios que odia la música? Eso no tiene sentido.
GORAT Eso es lo que nosotros pensamos. Pero ellos nos dijeron que sus nuevas enseñanzas decían que la música y danza eran inmorales.
Xena vuelve a poner los ojos en blanco de nuevo.
ELA No solo eso, hablaban de divulgar esas enseñanzas en las otras aldeas.
GABRIELLE (tranquilamente) Estoy segura que será algo temporal. Para la próxima vez que regreséis todo será normal.
ELA No sé... Ellos parecían estar muy bien organizados.
XENA Hasta las cabras se ven bien organizadas cuando van en grupo.
Gorat se muestra indeciso, pero encogiendo los hombros asiente con un movimiento de cabeza. Los otros músicos se le acercan.
GORAT Quizás estés en lo correcto. Espero que así sea.
Mira a todos.
GORAT (continúa) Mientras podamos, os aconsejo que disfrutéi de esta acogedora recepción.
Los músicos se retiran. Xena y Gabrielle se sientan un instante, luego se levantan y los siguen.
CORTE A:
INT. APOSENTOS DE XENA Y GABRIELLE - NOCHE- POCO TIEMPO DESPUÉS
Xena está sentada en la pequeña cama, Gabrielle recostada con sus piernas sobre la cadera de Xena. Xena coloca un vendaje sobre la rodilla de Gabrielle. Las dos están vestidas con la muselina que son sus mudas de diario; mientras, cerca de la ventana, cuelgan sus trajes para secar.
XENA ¿Cómo te sientes?
Gabrielle dobla la pierna.
GABRIELLE Un poco mejor. ¿Cómo está tu mano?
Xena dobla la mano, también revestida con un nuevo vendaje.
XENA Un poco mejor. Enséñame a golpear un oso en la cabeza.
GABRIELLE (irónicamente) Enséñame a robarle la miel a un oso. (pausa) Oye, ¿Xena?
XENA ¿Um?
GABRIELLE Yo creo que deberíamos regresar a ese pueblo y
XENA ¿Con la música?
GABRIELLE Me parece que es algo más que la música. Quisiera estar segura que no hay nada más.
Xena piensa al respecto.
GABRIELLE (continúa) Quizás no sea nada, pero existe la posibilidad que sí lo sea....
XENA Lo podemos resolver ahora mismo.
GABRIELLE Cierto.
XENA Seguro. No nos están esperando en ningún lugar ni tenemos que ir a otro sitio. Podemos intentarlo.
Gabrielle mira al techo.
GABRIELLE Cualquier dirección es tan buena como cualquier otra, ¿No?
XENA Cierto.
Las dos se sientan en silencio, por unos minutos relajándose, y disfrutando la paz que les rodeaba en esos momentos.
XENA (continúa) Déjame decirte algo, si volvemos a encontrar a un tipo con un sombrero así de raro no perderé más tiempo hablando con el.
Gimiendo, Gabrielle se cubre sus ojos.
GABRIELLE (irónicamente) Y si nos encontramos con otra Tara, no voy a esperar a que me muerdan la oreja.
Gesticula como si fuera a dar un golpe.
GABRIELLE (continúa) Cataplum. Caerá al piso.
Comienzan a reírse a la vez.
FUNDE A:
EXT. CAMINO VECINAL – POR LA MAÑANA
Xena y Gabrielle viajan por un camino vecinal. Gabrielle todavía usa el cayado como apoyo, mientras Xena da la impresión que entrelaza algo que recogió de unas enredaderas.
Argo II las sigue despreocupadamente y aparentemente algo aburrida.
Es un día claro y soleado, con un fuerte viento que arrastra las hojas a través de la vía, cayendo sobre Xena y Gabrielle. Gabrielle atrapa una hoja y la examina.
GABRIELLE Xena ¿Por qué las hojas se caen?
Xena mira perpleja a Gabrielle.
XENA Porque están muertas. (pausa) Ya sabes, ese circulo de la vida ... eso.
GABRIELLE Bueno, cierto, lo sé, pero ¿Por qué todas las hojas mueren todos crees que sería mejor para el árbol, conservarlas todo el año, para que así se pueda mantener el árbol caliente, durante la temporada de frío?
Xena continúa su trabajo. Trenza lo que tiene entre las manos, confeccionando alguna clase de canasta.
XENA Los árboles carecen de suficientes recursos durante el invierno, así que dejan morir sus hojas, para no tener que alimentarlas.
GABRIELLE Ah.
XENA Naturaleza. Así de práctico.
GABRIELLE (reflexiva) Y a veces muy cruel.
Ambas levantan la mirada cuando oyen a gente que baja por el camino acercándoseles. Son los restos de una caravana mercante: un carro que ha visto mejores días, dos esqueléticos y aparentemente cansados caballos, y ocho o diez hombres y mujeres que marchan a sus lados. El carro carga en su interior, algunas cajas y algunos bultos de paño.
Cuando la gente les alcanza, reducen la marcha y se paran, obviamente con intención de hablarles.
HOMBRE Eh, forasteras. ¿A dónde os dirigís?
GABRIELLE (en voz baja) ¿Eh?
XENA ¿Quién pregunta?
La gente mira nerviosa a Xena y Gabrielle.
HOMBRE ¡No quise molestaros! ¡Mi nombre es Elios, y sólo pretendía daros un consejo amistoso! Pero no importa... continuaremos nuestro camino.
GABRIELLE (bajito) Xena, sé amable.
XENA (en voz baja) Tú eres la agradable, ¿recuerdas? Así que te toca a ti.
El grupo inicia la marcha, bordeando a Argo II situada en medio del camino. Gabrielle los sigue.
GABRIELLE Disculpadnos... pero es que, en general, no encontramos a gente amistosa en nuestros viajes. Nos dirigimos hacia Petronikus.
Elios está todavía un poco molesto. Los demás reaccionan visiblemente al nombre de ciudad, susurrando entre ellos y mirando a Xena y Gabrielle con extrañeza.
ELIOS Tenéis un viaje agradable, entonces.
Una mujer situada detrás de él lo empuja.
MUJER Elios, díselo.
XENA (frunciendo el ceño) ¿Decirnos el qué?
Gabrielle toma del brazo de Elios.
GABRIELLE En serio, lo sentimos. ¿Cuál es el problema?
Elios se deja embelesar. Xena lo observa, gira las órbitas de sus ojos, acto seguido se dirige a Argo II y comienza a empaquetar con energía la cesta que estaba trenzando.
XENA (refunfuñando) Por supuesto. Esa es Gabrielle.
ELIOS Si vais a Petronikus, espero que sea por poco tiempo. Acabamos de venir de allí.
MUJER Corriendo de allí, querrás decir.
ELIOS Fue horrible. Invitaron a todos los
comerciantes a su festival, y luego....
MUJER ¡Luego nos robaron magistralmente!
Xena mira sorprendida sobre Argo.
GABRIELLE ¿Dices que os robaron?
ELIOS ¡Eso mismo¡ Ah, ellos adujeron que era un impuesto religioso. Para un nuevo templo que edificarán allí. Se han apoderado del lugar. Todo ha cambiado.
XENA Y GABRIELLE Ya veo.
MUJER Oh, nosotros pudimos vender nuestra mercancía, claro, pero ellos se apoderaron de la mitad de lo conseguido.
XENA Y GABRIELLE ¿De verdad?
ELIOS Y nos obligaron a sentarnos y escuchar esa nueva doctrina que predican. Sobre cómo tenemos que escuchar a dios, y hacer lo que dios dice, y darle al dios todo esto, y aquello....
GABRIELLE ¿Cuál dios?
ELIOS (encogiéndose) No tiene nombre, según aquellos tipos. Era escalofriante. ¿Cómo puede uno rezarle a un dios sin nombre?¿Cómo le dices: "oye, tú"?
Xena y Gabrielle intercambian miradas.
GABRIELLE Bueno, gracias por decírnoslo. Lamentamos que hayáis pasado un mal momento.
El carro comenzó a moverse. Xena, Gabrielle y Argo II caminan en la dirección opuesta.
ELIOS Hey... ¿Hacia dónde vais?
Gabrielle se da la vuelta y camina hacia atrás.
GABRIELLE Petronikus.
MUJER ¡Pero os hemos contado lo que nos pasó!
GABRIELLE Por eso es que vamos. No queremos que siga sucediendo.
Gabrielle se vuelve y alcanza a Xena. Continúan andando por el camino.
XENA No me gusta nada lo que han dicho.
GABRIELLE Ni a mí. ¿Crees que es un truco?
Xena se nota vagamente preocupada.
XENA Tal vez.
GABRIELLE Bueno, nos enteraremos muy pronto. (pausa) Y la próxima vez, vas a ser más amable. Me estoy cansando de ser amable todo el tiempo.
Xena mira a Gabrielle.
XENA ¿Me has visto tratando de ser amable?
GABRIELLE Puedes ser muy agradable cuando te lo propones. No te pongas en plan de malhumorada.
Xena le lanza a Gabrielle una mirada diabólica.
XENA Hmph.
FUNDIDO A NEGRO. | |||||
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FIN DEL ACTO UNO | |||||