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ACTO UNO

 

ABRE DE NEGRO:

 

INT. CRIPTA DE LA FAMILIA DE XENA - ATARDECER

 

Al entrar Xena en la cripta, la puerta se abre con un chirrido. Detrás de ella la luz del atardecer inunda las escaleras y la cripta. Enciende una antorcha, colocándola en un candelabro de pared.

 

Se dirige al centro de la cripta, mirando a su alrededor.  El único lugar de Amphipolis que casi no ha cambiado.

 

Camina alrededor de la cripta, poniendo sus manos en algunas reliquias. Toca la tumba de Lyceus, la de su padre, y la marca que hizo para Cyrene.

 

XENA

Me alegro de que no estés aquí  para que no puedas

ver cómo se encuentra ahora.

 

 

Xena mira a su alrededor.

 

XENA

(continúa)

No importaba lo lejos que estuviera, en algún

 lugar de mi cabeza se encontraba este lugar.

(moviendo la cabeza)

Ya no es así.

 

Momentáneamente la luz exterior se extingue, las puertas de hierro se abren de nuevo al entrar Gabrielle. Se detiene en la entrada y mira a su alrededor,  acercándose a Xena, en el centro, donde se sitúa el sarcófago de Lyceus. Porta en sus manos un pequeño bulto.

 

GABRIELLE

Traje esto.

 

XENA

Gracias.

 

Xena  coloca sus manos en el sarcófago de Lyceus examinándolo y trazando los patrones tallados en la cubierta con sus dedos. Una fina capa de polvo se levanta al tocarlo.

 

XENA

(continúa)

Este lugar ha permanecido aquí por mucho tiempo.

 

Gabrielle mira a su alrededor. Además de la familia inmediata de Xena, hay indicios de antiguos y recientes entierros.

 

GABRIELLE

Tu familia ha estado aquí durante mucho tiempo.

 

 

Xena asiente con un gesto de su cabeza. Se endereza y gira hacia la pared más lejana. Allí hay varios nichos vacíos. Al otro lado hay nichos parecidos, llenos de pequeñas cajas que pueden estar llenos de huesos o de cenizas.

 

Gabrielle se le acerca, dándole un pequeño paquete. Xena lo agarra, acercándose a un nicho vacio, cercano a otro con una caja de madera en su interior cubierta de polvo pero visiblemente más nueva que la mayoría de las cajas que la rodean.

 

Xena desenvuelve el paquete, revelando algunos artículos. Uno es una corona con forma de sol tallada en madera, otro es un par de sandalias, el tercero es un collar y el cuarto es una túnica ensangrentada. Los mira detenidamente, procediendo a doblar la túnica, y los coloca en el nicho.

 

XENA

Para bien o para mal, ella fue

parte de esta familia. Deseo que

algo de ella este aquí también.

 

Gabrielle lentamente envuelve el collar alrededor de sus dedos y lo coloca encima de la túnica. Xena pone las sandalias debajo y, por último, Gabrielle añade la corona de sol.

 

GABRIELLE

Creo que a ella le gustaría esto.

 

XENA

(pensativamente)

¿Lo crees?

 

GABRIELLE

(asintiendo)

Todos deseamos ser parte de algo.

Ella fue parte de nosotras.

 

Xena asiente. Con su mano sacude polvo de la caja del nicho cercano. Da la vuelta y camina hasta un banco de piedra en el que se sienta.  Gabrielle va hasta  ella y se sienta a su lado.

 

GABRIELLE

(continúa)

¿Todo bien?

 

 

XENA

(suspirando)

Sí. Nunca resulta nada sencillo.

 

Gabrielle coloca su brazo alrededor de los hombros de Xena.

 

XENA

(continúa)

Pero tener a alguien con quien

compartirlo, lo hace diferente.

 

Xena devuelve el abrazo.

 

GABRIELLE

(tiernamente)

Sí, lo es.

 

Xena y Gabrielle miran hacia el muro opuesto. La última luz de la puesta del sol se filtra entre las puertas y se derrama sobre sus botas. Xena finalmente suspira y deja caer las manos sobre las rodillas.

 

FUNDE A:

 

EXT. POSADA DE AMPHIPOLIS - ENTRADA LA TARDE

 

Xena y Gabrielle salen de la cripta y caminan a través del descampado lleno de maleza hasta la taberna. Una figura en sombras se dirige hacia ellas al tiempo que alcanzan la fachada del edificio en ruinas.  

 

HOMBRE

Esperad.

 

Xena y Gabrielle se detienen. El hombre se aproxima a ellas.

 

HOMBRE

(continúa)

Sólo quería darte las gracias.

(a Gabrielle)

Tú salvaste mi vida.

 

Gabrielle todavía cojea. Aparenta cansancio, pero le sonríe.

 

GABRIELLE

Me alegra que estemos aquí.

 

Mira por encima del hombre.

 

GABRIELLE

(continúa)

Incluso aunque no hubiera nadie más.

 

 

HOMBRE

(perturbado)

Todo ha sido muy duro. Nadie

se acerca ya por aquí.

 

GABRIELLE

¿Quiénes eran aquellos hombres?

 

HOMBRE

(encoge los hombros)

¿Quién sabe? Vienen y se llevan

todo lo que está a mano.

No merece la pena molestarse.

Casi no queda nada.

 

Xena se gira con un lento círculo para encararse al sujeto.

 

XENA

Podíais haber limpiado el lugar.

Acondicionarlo dignamente para vivir

 

HOMBRE

¿Para qué? Nadie desea venir aquí. Ni siquiera

conseguimos atraer a los mercaderes para venderles

las escasas cosechas que conseguimos obtener.

Stefan tiene razón: es tiempo de marchar.

 

El individuo comienza a alejarse.

 

GABRIELLE

¿Nadie pensó en hacerse cargo

de la posada? Quizás los comerciantes

necesiten un lugar donde alojarse y …

 

HOMBRE

¿La posada?

(mirada de horror)

Sólo los muertos van allí.

 

El hombre se gira y marcha. Xena se acerca al tronco de un árbol muerto y se sienta sobre él. 

 

Gabrielle la observa un instante.

 

GABRIELLE

Si...

 

Xena levanta la mirada.

 

GABRIELLE

(continúa)

Si vamos a buscar un lugar

para dormir, debemos ponernos a ello.

 

Xena sigue sentada en silencio. Sus ojos repasan la vieja ruina de la posada.

 

XENA

Gabrielle, ésta es la última conexión

que me queda con mi familia.

 

 

Gabrielle se acerca y se inclina, próxima, sobre Xena.

 

GABRIELLE

Lo sé, pero…

 

XENA

No puedo dejar morir este lugar.

 

Gabrielle se siente confundida. Coloca su mano sobre la rodilla de Xena.

 

GABRIELLE

No creo que puedas convencer a

la gente para que se establezca aquí.

(dubitativa)

¿Qué pretendes hacer?

 

Xena permanece sentada en silencio por un instante. Mira la posada.

 

XENA

Quiero reconstruirla.

 

Gabrielle se gira y mira las ruinas. Se torna hacia Xena para mirarla.

 

GABRIELLE

¿Deseas reconstruirla? ¿Tú y yo?

Xena, no soy carpintera. Y tú tampoco.

 

 

Xena parece intensamente ocupada en algo.

 

XENA

Podemos hacerlo.

(pausa)

Tienes razón. No puedo conseguir que

la gente venga aquí. Pero no

puedo dejar este sitio así.

 

Gabrielle se sienta al lado y cierne los brazos sobre las rodillas. Estudia la posada a conciencia antes de dirigir su mirada hacia Xena.

 

GABRIELLE

Podría llevar su tiempo.

 

XENA

¿Hay otro lugar a dónde

tengamos que ir?

 

 

Gabrielle parece conforme con la respuesta. Asiente.

 

GABRIELLE

Veamos si hay algún rincón donde

podamos poner nuestros sacos de 

dormir, porque creo que lloverá.

 

Los truenos suenan sobre sus cabezas. Xena se levanta y le ofrece su mano a Gabrielle. Gabrielle se alza lentamente, cuidando su pierna. Xena la observa con preocupación. Pone su brazo alrededor de Gabrielle y se encaminan hacia lo que queda de la posada.

 

CORTE A:

 

INT. POSADA DE CYRENE - NOCHE

 

Se oye el sonido de la lluvia. Cae a través del ruinoso techo sobre la cabeza de Gabrielle mientras busca un lugar seco.

 

Se agacha bajo un soporte del techo roto mientras un rayo destella, iluminándola.

 

GABRIELLE

Caramba, gracias.

 

XENA

(V.O.)

(gritando)

¿Encontraste algo?

 

GABRIELLE

(contestando a gritos)

¡Mucho lodo! ¿Y tú?

 

XENA

(V.O.)

Piso de madera podrido.

 

Gabrielle hace una mueca. Continúa su búsqueda, quitando piezas rotas de madera que revelan una puerta cerrada, milagrosamente de una pieza. Está a media escalera, casi a nivel del suelo.

 

GABRIELLE

Bien, bien....

 

Gabrielle abre cuidadosamente la puerta y mira su interior. Está completamente a oscuras. Gabrielle lleva su antorcha dentro.

 

XENA

(V.O.)

Gabrielle, vámonos de aquí

antes de que....

 

GABRIELLE

¡Xena! ¡Por aquí!

 

Xena lucha entre los escombros y llega a la puerta.

 

XENA

¿Gabrielle?

 

Xena desaparece a través de la puerta.

 

CORTE A:

 

INT. POSADA DE CYRENE – CUARTO TRASERO

 

Gabrielle se encuentra de pie apoyada en una pared sujetando en alto la antorcha. Xena se le une. El cuarto es muy pequeño, y obviamente no ha sido usado en mucho tiempo. Cajas y escombros se encuentran esparcidos por doquier.

 

El techo aparentemente está intacto y seco.

 

GABRIELLE

Bueno, hemos dormido en peores lugares.

 

 

Xena toma la antorcha y rodea el cuarto. Toca las paredes.

 

XENA

La taberna se quemó un par de veces.

 

Pone sus manos en las paredes.

 

XENA

(continúa)

Esto es de la parte más vieja.

 

Gabrielle observa atentamente a Xena.

 

GABRIELLE

¿De cuando viviste aquí?

 

Xena asiente en silencio.

 

GABRIELLE

(continúa)

Traeré nuestras cosas.

 

Xena la detiene.

 

XENA

Yo iré. Descansa la pierna.

 

 

Por una vez, Gabrielle no discute. Se sienta inmediatamente en una caja, obviamente con dolor.

 

GABRIELLE

No te pierdas a la vuelta.

Este lugar es un laberinto.

 

Xena va hacia la puerta, dejando atrás la antorcha para que Gabrielle tenga luz. Se desvanece en la oscuridad, justo en el momento en que fuera destella un relámpago.

 

En el destello, Gabrielle puede ver claramente una figura fuera del cuarto observándola.

 

FUNDIDO A NEGRO.
 

FIN DEL ACTO UNO

ACTO DOS