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ACTO SEGUNDO

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. BOSQUE - DÍA

 

Xena y Gabrielle han viajado lejos hacia elinterior del bosque siguiendo las huellas de Argo. De repente, la yegua sale de improviso a atacarlas de entre los árboles, dirigiéndose directamente hacia ellas. Levanta su cabeza ligeramente, balanceándola en forma de advertencia y como ordenándoles que se retiren.

 

 

XENA

¡Tranquila chica!¡Tranquila! 

¿Qué sucede?

 

Ambas se le acercan lentamente pero entonces se aleja rápidamente de ellas, desviándolas de la dirección hacia la que se dirigían.

 

Se miran la una a la otra y nuevamente tratan de acercarse a la yegua. Ella salta nerviosamente y retrocede.

 

GABRIELLE

Tranquila, Argo. Tranquilízate.

 

Gabrielle se le acerca por el frente mientras Xena trata de acercársele por el costado para ponerle una soga alrededor del cuello. Ella se vuelve y mira a Xena, resoplando antes de alejarse nuevamente.

 

GABRIELLE

Algo la debe de haber asustado.

 

XENA

Necesitamos calmarla

antes de que se lastime.

 

 

Argo se voltea y se aleja de ese lugar, obligando a Xena y a Gabrielle a que la sigan.

 

GABRIELLE

Realmente no nos quiere

cerca sea lo que fuera que hay allá atrás.

 

Antes de que el sonido de la voz de Gabrielle se desvanezca en el aire, se escucha un grito dentro del bosque. Claramente es un caballo. El sonido da a entender que se trata de algún tipo de problema. Argo se agita más y empieza a saltar de una forma casi violenta.

 

Los sonidos se aproximan e incluso se escuchan  los gemidos de dolor del caballo, también se oyen los sonidos de hombres gritando.

 

HOMBRE #1

(fuera de escena)

¡Atrapadlo!

 

HOMBRE #2

(fuera de escena)

¡No lo lesionéis!

 

Xena y Gabrielle observan cómo se aproxima un inmenso semental. Ambas se esconden tras los árboles para observar mientras escuchan a unos hombres perseguir al caballo. Gabrielle se da cuenta de una gran hendidura a lo largo del pecho del semental de la cual gotea sangre roja brillante, esparciéndola sobre todo el área en lo que el caballo se precipita por los alrededores, tratando de evadir a sus cazadores.

 

Luego hace algo que toma por sorpresa a Xena y a Gabrielle. Cuando los cazadores se hacen visibles, abre sus alas.

 

GABRIELLE

Por los dioses.

 

XENA

Un Pegaso.

 

GABRIELLE

Necesitamos ayudarlo.

 

 

Argo se mueve hacia ellos y les lanza una mirada. Obviamente ella bloqueaba el camino entre los cazadores y la presa.

 

XENA

Tranquila chica. Nosotras le

vamos a echar una mano.

 

Argo agacha su cabeza y da un paso adelante. Intenta todo lo que puede para hacerlos retroceder. Se escucha otro grito salvaje del Pegaso. Xena y Gabrielle dirigen la mirada de Argo a tiempo de ver a dos de los cuatro hombres del grupo arrojarle una red encima. El se detiene por un segundo y gira su cabeza hacia donde se encuentra Argo. Luego se vuelve a levantar y relincha fuertemente hacia ella.

 

Argo se vuelve y da un par de pasos hacia adelante antes de saltar y responderle la llamada. Luego se gira y sale corriendo, pasando a Xena y Gabrielle, aparentemente dirigiéndose hacia el rió de vuelta al campamento.

 

Indecisas entre ir a ayudar al Pegaso o seguir a Argo, Xena y Gabrielle observan cuando le dan el golpe de muerte y el Pegaso cae al suelo.

 

XENA

Bastardos.

 

Los hombres se amontonan alrededor. El líder obviamente no está contento.

 

HOMBRE #1

¡Idiotas, le habéis quebrado el ala!

 

HOMBRE #2

Sí, pero por la otra aún nos 

darán un buen precio en Atenas.

 

HOMBRE #3

¿Qué hay de la yegua dorada

que estaba con él? 

 

HOMBRE #1

La dejamos.

Era sólo un caballo.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPAMENTO – DÍA

 

Xena y Gabrielle están atendiendo a Argo, que parece más calmada ahora, pero aún sigue un poco nerviosa incluso cuando Xena la cepilla y Gabrielle le ofrece unas rodajas de manzana.

 

GABRIELLE

¿Y ahora qué?

 

XENA

Les damos tiempo para hacer lo que

tienen que hacer, y entonces regresamos.

 

 

Argo mueve su cabeza y pareciera decirles "no".

 

GABRIELLE

No creo que le guste la idea

 

XENA

Está bien entonces. Hagamos el equipaje y 

vayamos a la próxima aldea a ver si podemos

encontrar información allí. Si alguien 

está cazando al Pegaso, no veo cómo

podrán mantenerlo en secreto. Mencionaron 

Atenas, pero tienen que prepararse

para embarcar desde algún lugar. 

 

GABRIELLE

Creo que un lindo y acogedor establo

es también el boleto merecido para Argo.

 

XENA

Me lees la mente.

 

FUNDE A:

 

EXT. CIUDAD – POR LA TARDE

 

Ésta es una aldea bastante común. Nada fuera de lo ordinario. La gente se ve feliz mientras hacen sus negocios, les prestan poca atención a Xena y Gabrielle cuando entran con Argo en su aldea.

 

GABRIELLE

¿Cuántos crees que 

than matado?

 

XENA

Uno es demasiado, pero tengo

la impresión de que lo han estado 

haciendo por un tiempo.

 

GABRIELLE

No pensé que 

todavía existieran.

 

XENA

Si siguen con esto,

no lo harán.

 

Xena mira alrededor y señala lo que parece ser el establo local.

 

XENA

(continúa)

Vamos, consigámosle su establo.

Y luego indaguemos un poco.

 

CORTE A:

 

INT. ESTABLO – POR LA TARDE

 

Xena cepilla a Argo mientras Gabrielle guarda su arreo en un cubo junto a una casilla.

 

GABRIELLE

¿Como está?

 

 

XENA

Mejor. Se ha calmado un montón.

 

GABRIELLE

¿Por qué crees que fue tan 

insistente en alejarnos de allí?

 

XENA

Lo único que se me ocurre es que había 

más Pegasos cerca, probablemente 

escondiéndose, y tenía miedo de que 

accidentalmente los condujéramos hacia ellos.

 

Gabrielle descarga una bolsa de avena en el comedero y le da una palmadita en el cuello.

 

GABRIELLE

Está bien, chica. Nos aseguraremos de 

detenerlos. Nadie lastimará a tus amigos.

 

Argo bufa, agita su cabeza, y acaricia con su hocico el cuello de Gabrielle.

 

Xena y Gabriel se miran. Sabiendo que Argo no puede expresarlo bien, imaginan que lo que sea que viera, fue horrible para ella.

 

CORTE A:

 

INT. POSADA - ATARDECER

 

Xena y Gabrielle están sentadas en la parte trasera de la habitación en una mesa esquinada, lo que les permite una perfecta visión de todo el lugar.

 

GABRIELLE

Hasta ahora no luce como si

 alguien estuviera involucrado.

 

XENA

Es muy temprano. Han tenido un buen día

cazando... estarán aquí. También necesitan

alguien que financie esta pequeña

aventura, y apostaría mi último dinero que el

tabernero  está en esto. Es obviamente uno

de los hombres más poderosos de la ciudad.

 

GABRIELLE

Zeus usaba los Pegasos para cargar sus rayos. 

Desearía que tuviéramos algunos de esos 

ahora. Esos hombres necesitan 

que les tiren un rayo en el...

 

Antes de que pueda terminar, Xena señala a dos hombres que están entrando en la taberna. No parecen muy inusuales, pero uno de ellos tiene unas cuantas plumas blancas saliéndose de un bulto que tiene colgado en el brazo.

 

El dueño de la taberna le hace un gesto a los hombres para que vayan donde él al final de la taberna. A ninguno de ellos parece importarle el mantener la conversación privada.

 

TABERNERO

¿Cómo os fue hoy?

 

ERRILIS

Encontramos el blanco grande. Peleó

bastante, pero logramos atraparlo.

 

El hombre con el bulto lo abre y pone algunas plumas sobre el bar.

 

ALEXIE

Se le rompió una de sus alas.

 

TABERNERO

Qué mal. Nos darían un buen precio por ellas

en el mercado de Atenas. Pero las plumas se 

venden muy bien también. A esa gente de la 

Academia de Atenas les encanta… piensan 

tque son plumas bendecidas por las musas.

 

Gabrielle mira a Xena con una expresión de asco en su cara. Xena le toma la mano y trata de hacerla sentir mejor.

 

XENA

(susurrando)

Está bien.

 

GABRIELLE

Gente estúpida. Un día se darán

 cuenta de que usar una pluma de un

 Pegaso no puede hacerlos talentosos.

 

 

XENA

Cuando terminemos aquí, no habrá 

ningún mercado para las plumas 

o cualquier otra parte del animal.

 

TABERNERO

¿Tuvísteis algún otro problema?

 

ERRILIS

Ninguno. El macho estaba con una yegua 

dorada, pero no nos molestamos con ella. 

Era una yegua común, aunque era 

muy hermosa. Me hubiese gustado

haberla atrapado para mí.

 

XENA

(para sí misma)

Ella es muy inteligente para ti.

 

Xena y Gabrielle observan como los hombres terminan su negocio y salen de la taberna. Gabrielle tira algunas monedas sobre la mesa y ambas se levantan y los siguen.

 

CORTE A:

 

EXT. CALLEJÓN - TARDE

 

Ellas siguen sigilosamente a los hombres hasta un callejón semi-oscuro, y observan como éstos entran en un edificio. Inmediatamente comienzan a buscar alguna otra manera de entrar, y sin hablar deciden que la mejor manera es a través del segundo piso.

 

Xena se acomoda y ayuda a Gabrielle a trepar por unas barras del balcón del segundo piso. Una vez Gabrielle se ha agarrado bien, escala las barras y logra acomodarse en el balcón. Gabrielle le ofrece una mano a Xena, quien la rechaza meneando la cabeza. Xena camina varios pasos hacia atrás y luego corre, salta y se agarra de las barras sin ningún esfuerzo.

 

GABRIELLE

Espectacular.

 

Xena sonríe y encoge los hombros mientras ambas se dirigen hacia las puertas que hay en el balcón.

 

 

CORTE A:

 

INT. CASA - CONTINÚA

 

Moviéndose silenciosamente a través de un pasillo largo, Xena y Gabrielle se detienen en la parte más alta de unas escaleras que se dirigen al cuarto común. La luz del cuarto de abajo se filtra a través de las grietas de los escalones, pero les permite que se mantengan escondidas en las sombras.

 

Se escuchan varias voces mezcladas entre murmullos, pero se pueden distinguir las conversaciones.

 

HOMBRE #1

Creemos que aún hay 

un pequeño grupo allá fuera.

 

HOMBRE #2

Saldremos de nuevo por la mañana. 

Me pregunto en cuanto se

 podrá subastar un cachorro.

 

Xena tira del traje de Gabrielle y apunta hacia el cuarto por el que han entrado.

 

XENA

Vamos.

 

GABRIELLE

Pero…

 

XENA

No van a ningún sitio hasta por la 

mañana. Eso nos da tiempo.

 

Gabrielle asiente con la cabeza y ambas se van por donde vinieron.

 

FUNDIDO A NEGRO.
 

FIN DEL ACTO DOS

ACTO TRES