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ACTO TERCERO
ABRE DE NEGRO:
INT. ESTABLO – POR LAMAÑANA TEMPRANO
Xena sale de debajo de una manta que está sobre una pila de paja en donde ella y Gabrielle pasaron la noche. Estirándose, toma su manta y se la pone sobre sus hombros. Luego enciende una linterna guardada en una caja que les sirve de mesa.
XENA Vamos Gabrielle, hora de levantarse.
GABRIELLE (quejándose) Ya estoy levantada.
Se mueve lentamente debajo de su manta, mientras se frota los ojos.
GABRIELLE (continúa) Sólo por una vez, me gustaría que los forajidos, trabajasen en horas normales.
XENA Si trabajaran en horas normales, no serían forajidos.
GABRIELLE Muy acertada.
Hace unos estiramientos y gatea hasta el borde del pajar, para mirar hacia el establo, en donde se encuentra Argo.
GABRIELLE ¿Xena?
XENA ¿Sí?
GABRIELLE Tenemos un problema.
XENA ¿Cuál?
GABRIELLE Ven y mira.
Xena se acerca y mira hacia abajo, al establo.
XENA No.
Ambas observan a Argo recostada sobre uno de sus lados, obviamente preñada.
GABRIELLE No esperábamos esto, ¿verdad?
FUNDE A:
INT. ESTABLO - CONTINUACIÓN
Gabrielle tiene la cabeza de Argo sobre su falda, mientras Xena inspecciona su protuberante barriga.
XENA Está de parto.
GABRIELLE ¿En cuánto tiempo?
XENA No debe de tardar mucho. Creo que para medio día.
GABRIELLE No tenemos tanto tiempo. Necesitamos...
XENA Lo sé. ¿Qué te parece si tú esperas aquí, recibes a ese pequeño bultito que viene a este mundo, mientras yo echo un vistazo a esos cazadores furtivos?
GABRIELLE No creo que tengamos muchas alternativas a escoger.
XENA Bien. Regresaré lo más pronto posible.
Percibe que Gabrielle se ve algo temerosa.
XENA (continúa) ¿Estás bien?
GABRIELLE Sí, estoy bien. Sólo espero que dé a luz por ella misma. No me siento capacitada para “ayudarla”. Quizás debería ser yo la que fuera y tú la que se qued. Ya sabes, en caso de que ella necesite “ayuda”.
Xena levanta a Gabrielle abrazándola tiernamente.
XENA Ambas estaréis bien. Gabrielle, tú eres una de las mejores sanadoras que haya conocido en el campo de batalla.
GABRIELLE Oh, con eso puedo enfrentarme. Es el meter mi mano... Olvídalo. Sólo ten cuidado.
XENA No me lo tienes que decir dos veces. Cuídala.
GABRIELLE Lo haré.
Xena recoge un paquete largo y un saco pequeño, poniéndoselos sobre su hombro, hace un guiño a Gabrielle mientras se encamina hacia fuera.
FUNDE A:
EXT. BOSQUE - MAÑANA
Xena se mueve silenciosamente a través del bosque. Le ha sido algo difícil rastrear a los cazadores, por lo que les sigue a una distancia prudente. Mientras les vigila, encuentra varios pares de huellas en la nieve que pertenecen a otros Pegaso, lo que confirma sus temores.
Mira a su alrededor, observando qué podría usar para detener a los cazadores, antes de que puedan seguir las huellas de la manada.
XENA ¿Deslizamiento de rocas? (pausa) Lo he hecho hasta morir, necesito material nuevo.
Decide seguir el camino hacia lo alto, pues podría ser el lugar adecuado para comenzar un deslizamiento de rocas.
CORTE A:
INT. ESTABLO - MAÑANA
Gabrielle se arrodilla sobre Argo, acaricia su pelo y le susurra palabras sin sentido para conformar al animal.
GABRIELLE Tranquila, chica.
Argo levanta su cabeza y parece echar una mirada MUY molesta a Gabrielle.
GABRIELLE (continúa) Lo sé, lo sé, pero irá bien. Lo prometo.
Ahoga una larga respiración, se acomoda al lado del caballo y continúa acariciando su cuello.
GABRIELLE (continúa) ¿Entonces esto es lo que estabas haciendo la otra noche? ¿Nadie te dijo nunca que eso era una mala idea?
El caballo resopla y nosotros….
CORTE A:
EXT. CUMBRE - MAÑANA
Xena se encuentra ahora ligeramente por delante de los cazadores, manteniendo un ojo alerta,en busca de la manada. Sabe que se siente cerca porque su siempre sensitiva nariz puede decir que están en el área. Echando un vistazo ve que la partida de caza ha parado para tomar un bocado y descansar.
XENA Pequeños milagros. Esto es todo que necesito para hacer este trabajo.
Comprueba para asegurarse que se quedarán por un rato, entonces se marcha donde piensa que quizá esté la manada.
XENA (continúa, a ella misma) ¿Transportadores de los rayos de Zeus, eh? Tengo una idea. Tomaos vuestro tiempo comiendo, muchachos. Tengo trabajo que hacer.
CORTE A:
INT.- ESTABLO - MAÑANA
Argo está totalmente dedicada al parto de su potro y Gabrielle hace un trabajo delicado de preparadora, tanto como un humano puede entrenar a un caballo.
GABRIELLE Venga. Ya casi estás chica.
Ayuda tanto como puede limpiando al potro que ha nacido por las patas delanteras y cabeza primero. Argo relincha y el potro sale del todo, con un chorro de fluido que salpica sobre los brazos y pecho de Gabrielle, sólo falta su cara.
GABRIELLE (continúa) Esto es por lo que no quería vivir en una granja.
Agarra un paño grande y empieza a limpiar al potro hasta que Argo consigue ponerse de pie y girarse en la casilla para poder mirar a su bebé.
Argo lo huele mientras Gabrielle lo seca. Casi tan pronto como quita el paño, él se levanta con esfuerzo sobre sus tambaleantes patas. Inmediatamente comienza a buscar comida caliente, la cual Argo tiene lista y dispuesta a dar.
Tomando otro paño para limpiarse sus brazos y pecho, Gabrielle mira con una sonrisa de satisfacción como atiende al potro. Se mueve un poco más cerca para inspeccionarlo y nota pequeños bultos en su espalda. Parecen pequeñas alas de pájaro a las que aún tienen que crecerle plumas.
GABRIELLE (continúa) Estupendo, simplemente estupendo.
FUNDE A:
EXT. ORILLA DEL RÍO - DÍA
Xena está por delante de la partida de caza. Se ha parado en el río que ella y Gabrielle habían cruzado por la parte menos honda. Es una corriente más rápida que se alimenta de la que surge bajo la cascada. Mirando hacia abajo Xena puede ver el puente de tierra cerca de los saltos de agua que la partida de caza ha utilizado para conducir la manada. A través del río hay varios troncos caídos de árboles que piensa usar.
XENA Perfecto.
Encontrando lo que necesita para cruzar el río, toma carrera hacia la orilla y salta al medio del río, aterrizando muy bien sobre una roca sumergida justamente debajo de la superficie.
XENA (continúa) Y Gabrielle dice que no puedo andar por el agua. Sólo necesito saber donde están las rocas.
Sonriendo para sí misma, salta de la roca a la orilla de enfrente.
Saltando a través de las maderas, mira debajo de la colina y ve la manada. Deteniéndose, se toma un momento para mirarlos. Otro gran semental vaga alrededor en círculos que protegen a tres hembras y dos potros. Los potros parecen recién nacidos, quedándose aún muy cerca de sus madres.
XENA (continúa) Así que es por eso que no pueden huir. No pueden abandonar a sus bebés.
Encontrando un camino rocoso por debajo, al lado del acantilado, comienza su descenso.
CORTE A:
INTERIOR – ESTABLO - DÍA
Gabrielle espera ahora fuera del establo, apoyándose contra la pared, mirando a Argo y su bebé. El potro estira sus alas desnudas y trata de agitarlas sin mucho éxito.
GABRIELLE Es adorable, pero no estoy segura de lo que vamos a hacer con un bebé Pegaso.
Argo empuja con el hocico a su bebé y luego mira a Gabrielle, que acaricia el morro del caballo.
GABRIELLE Lo hiciste bien, muchacha. Es hermoso.
Argo cabecea y da un paso adelante hacia Gabrielle.
FUNDE A:
EXT. CLARO EN EL BOSQUE - DÍA
Xena se acerca cautelosamente hacia la manada, deteniéndose justo en el momento en que el semental de la manada se vuelve y la observa fijamente.
XENA No vengo a haceros daño.
El semental resopla y da un paso hacia ella. Los músculos de su pecho se tensan a la par que con su pezuña patea el piso en señal de advertencia.
Xena sin inmutarse avanza hacia el frente despacio. Manteniendo sus manos arriba y con las palmas abiertas hablándole tranquilizadoramente.
XENA (continúa) Todo va bien, vengo aquí a ayudar.
El semental resopla, sacudiendo su cabeza, haciendo ondular su crin violentamente. Se levanta sobre sus patas, lo suficiente para hacerle notar que su advertencia va en serio.
XENA (continúa) Se que sólo quieres proteger a tu familia ¿no es así? Yo puedo ayudarte, estarán bien.
Xena da otro paso al frente. Sin dejar de mirarla, él retrocede. Xena sonríe, sabe que ha ganado la batalla. La guerra aún está por ver.
El caballo retrocede dos pasos más, Xena avanza uno. Con un rápido movimiento, se arroja sobre el cuello del semental, sujetándolo fuertemente a la par que monta sobre su lomo. Inmediatamente éste trata de tirarla, dando coces. El semental está decidido a deshacerse de su molesta montura lo más pronto posible.
Xena ríe, asiéndose firmemente a su crin mientras que con sus piernas se afianza a los costados del caballo.
XENA (continúa) Tendrás que hacerlo mejor si pretendes deshacerte de mi. He montado a tus primos nórdicos.
El Pegaso no se deja sorprender. Sigue dando brincos y coces, empleando toda su energía, elevándose unos metros del suelo, con tal de deshacerse de ella.
CORTE A:
INT. ESTABLO - TARDE
Gabrielle está inclinada sobre una pequeña olla que hierve a fuego lento sobre una diminuta fogata, en lo que parece ser una sartén. Mueve la cuchara dentro del estofado. Lo prueba y lo considera casi listo cuando la puerta del establo se abre. Al levantar la mirada reconoce a uno de los hombres como el dueño de la posada.
Incorporándose, se mueve hacia la cuadra de Argo para ocultarla a ella y al potrillo. Ambos hombres conversan y no la han notado.
TABERNERO Estoy esperando a Errilis y sus hombres, deben estar de regreso esta noche con otra captura. Les dije que les pagaría el doble si me traían con vida al potro.
Gabrielle se vuelve, toma una manta de caballo de la pared y se precipita sobre la cuadra arrojándola sobre el potrillo. Al hacerlo, el hombre nota su presencia.
TABERNERO ¡Hey tú!
Gabrielle alisa la manta sobre el potro y sale del establo.
GABRIELLE ¿Sí?
TABERNERO ¿Qué haces aquí?
GABRIELLE Estoy esperando a que regrese mi compañera
TABERNERO ¿Alta, cabello negro?
GABRIELLE Ella.
TABERNERO ¿Y a dónde fue?
GABRIELLE No es de tu incumbencia, pero fue a por provisiones.
El posadero la observa, y de reojo mira tras ella, lo que hace que Gabrielle se mueva ligeramente para bloquear su vista.
TABERNERO ¿Qué tienes ahí?
GABRIELLE ¿Sabes?, la primera pregunta es gratis, después de eso las demás cuestan un dinar. Mi compañera y yo te hemos pagado por guardar nuestro caballo aquí. Ella regresará pronto y nos iremos.
El hombre se tensa ante la forma en que ella le habla, pero viendo los sais ajustados en sus botas, opta por dejarlo pasar.
TABERNERO Bien.
Mira la olla en el fuego.
TABERNERO (continúa) Sólo trata de no quemar este lugar.
El posadero y el otro hombre salen del lugar y Gabrielle reacciona infantilmente.
GABRIELLE (imitando) Sólo trata de no quemar este lugar. (en voz alta) Viejo tonto, el último lugar que incendié fue un establo.
CORTE A:
EXT BOSQUE - DÍA.
Xena está trabajando ahora con el Pegaso, quien parece haber aceptado su derrota de muy mala gana. Le ha puesto una soga al cuello y atado el otro lado sobre varios árboles caídos, dejando de lado la cuerda, se acerca a él y le palmea el cuello.
XENA Así se hace chico. Démosle una sorpresa.
Él resopla y comienza a mover la carga de madera hacia el río y las cataratas. Xena toma varios palos que ha afilado en un extremo. El semental se detiene en la ribera y espera pacientemente por Xena.
Ha puesto algunos de los troncos detrás de una barrera formada por sogas que les impide caer por las cataratas, pero que todavía permite que el agua fluya con libertad.
XENA (continúa) Casi estamos listos compañero.
Se quita la soga del cuello y utiliza su espada para cortar la que ata los troncos. Pone su peso contra ellos para moverlos al río junto a los otros. Uno rehúsa a moverse, y utilizando su espalda, gruñe por el esfuerzo realizado para moverlo.
El semental se acerca, baja su cabeza hacia el tronco cerca de ella y la ayuda a empujarlo hacia los otros.
CORTE A:
EXT. BOSQUE - TARDE
Xena está montada sobre Pegaso. Tiene varios de los palos con punta afilada amarrados en un manojo a su lado. Cerca de ella, clavada en el suelo hay una pequeña antorcha. En su mano sujeta un extremo de la cuerda, que detiene los troncos. Observa mientras los cazadores se acercan al puente.
XENA Eso es, bastardos. Venid hacia Xena.
Espera hasta el momento justo y tira de la cuerda, enviando los troncos a su desplome hacia el fondo de las cataratas y a los hombres que caminan cerca.
Mientras enciende uno de los palos, grita y envía a Pegaso por el borde de las cataratas en el aire.
Debajo los hombres corren para quitarse del camino de los troncos. Corren en cualquier dirección, incluyendo hacia el agua helada, mientras los troncos comienzan a rodar sobre ellos.
Uno de los hombres se fija en Pegaso y al esquivar uno de lo troncos, decide tratar de arreglar el día. Prepara una red y está listo para tirarla cuando Xena arroja una de las lanzas ardiendo. Las llamas parecen propagarse por el mango mientras que vuela por el aire, pareciéndose mucho a un relámpago.
Xena hace que el caballo regrese al tope de las cataratas donde enciende otra lanza. Los tres hombres restantes se detienen y levantan la mirada mientras que ella y el semental se quitan de la orilla y planean sobre ellos.
XENA (continúa) ¡Cómo osáis cazar el corcel de Zeus!
Antes de que puedan reaccionar arroja la segunda lanza ardiendo. Tomando una tercera, la enciende.
XENA (continúa) ¡Ahora idos, antes de que envíe la ira de Zeus sobre vosotros! ¡Y nunca jamás volváis de cacería por ellos!
Arroja el tercer relámpago, que cae justo entre las piernas del más joven de los hombres y casi prende fuego a la entrepierna de sus pantalones.
Tiene la esperanza de que ellos no la escuchen reírse mientras los observa correr hacia el poblado.
Al regresar a tierra se baja del lomo del semental y le da unas palmadas en el cuello.
XENA (continúa) No fue una mala representación del mensajero de un dios.
Pegaso relincha y asiente con la cabeza.
FUNDIDO A
NEGRO. | |||||
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FIN DEL TERCER
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