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ACTO SEGUNDO

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. DEL PUEBLO - POR LA MAÑANA

 

El día es claro y templado, con una leve brisa. Xena y Gabrielle observan como varios grupos de personas se reúnen y se preparan para la búsqueda. Hay gente que trabaja por parejas y en pequeños grupos, mirando sus listas y recogiendo provisiones. Un hombre de pie sobre una tarima da las instrucciones de última hora a los participantes.

 

Xena y Gabrielle vacilan, mientras observan como todos  parecen prepararse para el comienzo de la competición. Gabrielle lleva un racimo de uvas del que Xena come de vez en cuando.

 

Hay algunos a los que Xena vigila de cerca, ya que los conoce. Sabe que podrían ser problemáticos si sus caminos se cruzasen más tarde.

 

Da un codazo a Gabrielle, que está mirando el mapa que han dado a los equipos. No pudieron examinarlo mucho la tarde anterior.

 

GABRIELLE

¿Sí?

 

Xena señala discretamente a tres jóvenes que están de pie junto a una pared resguardándose y que miran a los demás cuidadosamente. Entonces se da la vuelta y despreocupada, echa un vistazo lejos de ellos, aparentando atención a  las palabras del hombre de la tarima.

 

XENA

Problemas.

 

Gabrielle los observa y asiente mientras gira en círculo para mirar bien a su alrededor.

 

GABRIELLE

Sí.

 

XENA

Necesitamos 

echarles un ojo.

 

GABRIELLE

O simplemente podemos

dejarlos fuera del juego.

 

Las cejas de Xena se arquean casi hasta la raíz de sus cabellos, aunque una inmensa sonrisa aparece en su rostro.

 

XENA

¿Antes de que intenten cualquier cosa?

¿Estás  empezado a pensar como yo?

 

 

GABRIELLE

Las dos cosas. Es decir, ¡Oh... vamos Xena! 

No hace falta más que echarles un vistazo. Están 

estudiando quien es la presa más fácil de robar. 

 

Xena mira en derredor, captando la presencia de un segundo grupo de ladrones.  Echa un vistazo rápido a toda la gente congregada para participar en la búsqueda del anillo. Advierte que todos están bien vestidos y  bien alimentados.

 

XENA

Bueno, las ganancias están 

aseguradas en esta villa.

 

GABRIELLE

Sí... montones de posibilidades.

 

XENA

Y aunque estoy intrigada por tu plan, creo 

que lo mejor sería dejarlos dar el primer paso

 y ver cómo se suceden los acontecimientos.

 

GABRIELLE

(sonriendo encantadoramente)

Si insistes, vale.

 

XENA

Vale, echémosle un vistazo al 

mapa e ideemos un plan de acción.

 

Tomando asiento junto a Gabrielle comienza a estudiar el mapa. Gabrielle desenrolla el tercer rollo de los pergaminos que acaban de recibir la noche anterior, mostrándoselo a Xena.

 

Éste también es un mapa, pero más comprensible que el mapa de la búsqueda del anillo. A diferencia del otro, éste muestra varias pistas a seguir con un patrón muy peculiar e interesante. Incluye una nota al calce del mapa.

 

Gabrielle lo lee rápidamente antes de volverse hacia Xena.

 

GABRIELLE

He aquí el meollo del asunto. Aparentemente 

Zeus no quería que su anillo cayera en 

manos de simples mortales, es por eso 

que el anillo cambia de lugar cada año.

Quizá planeaba recuperarlo después.

 

XENA

Listo, muy listo.

 

Gabrielle sacude ligeramente su cabeza como sorprendida y  señala algo en el mapa.

 

GABRIELLE

Aquí es donde ellos CREEN que estuvo 

el año pasado. Según estas notas alguien lo

 vio pero no pudo acercarse lo suficiente. Todas

 estas notas son el historial de vistamientos y

    he encontrado un patrón a seguir en ellas.

 

XENA

Bien, eso nos ayudará en algo.

 

GABRIELLE

Y si mis cálculos no me fallan,

debe estar justo aquí.

 

Señala un punto en el mapa. Xena lo mira cuidadosamente.

 

XENA

¡Es un pantano!

 

GABRIELLE

Nadie dijo qué

sería fácil.

 

 

XENA

Pero claro  ¿En qué estaría yo pensando?

 

Gabrielle se carcajea y enrolla de nuevo los pergaminos metiéndolos en una bolsa colgada de su cintura.

 

Xena asiente. Cuando la gente empieza a moverse iniciando la competición, su mirada se centra en los primeros tres hombres que parecen encaminarse tras su presa: una familia.

 

XENA

Pero debemos arreglar 

un importante asunto antes.

 

GABRIELLE

¿Te puedes hacer cargo? Necesito

inspeccionar primero un lugar.

 

XENA

¿Nos vemos en el pantano?

 

 

GABRIELLE

Hasta entonces.

 

DISUELVE A:

 

EXTERIOR. ALTO DEL TECHO. MAÑANA

 

Xena avanza a lo largo del borde del techo, observando como los tres ladrones se van acercando a la familia.

 

Uno de los hombres se aproxima a uno de los niños. Xena,  anticipando el movimiento, se lanza hacia abajo con una voltereta, pateándolo lejos del niño. Aquél aterrizando entre los otros dos ladrones.

 

Antes de que puedan reaccionar los agarra por la nuca a ambos y  estrella sus cabezas, una contra la otra,  haciéndoles desvanecerse para que acompañen a su otro compañero tendido en el suelo.

 

CORTE A:

 

EXT. TEMPLO- DIA

 

Gabrielle va hacia el templo. Es un templo abandonado y semiderruido, ya ni siquiera se aprecia  a qué deidad fue alguna vez consagrado.  Hojas muertas cubren el piso, donde se pueden apreciar brechas y piezas rotas. Gabrielle pasa por encima de las ruinas, en busca del altar principal, agachándose para esquivar columnas caídas. Su mirada se centra en él cuando lo encuentra.

 

GABRIELLE

(murmurando para sí)

Si yo fuera un sacerdote 

tratando de esconder algo...

 

Se mueve alrededor del altar lentamente, buscando las pistas, cuidando de no golpear o cortarse con los fragmentos de mármol esparcidos por el lugar. No puede evitar el deseo, aunque fugaz, de estudiar y admirar los murales que ocupan gran parte de las paredes del templo, si tuviera tiempo. Sus manos palpan los bordes del altar, buscando un mecanismo que cree con  seguridad que se encuentra allí.

 

GABRIELLE

(continúa)

Vamos, sé que estás

por aquí en algún... ¡Lo tengo!

 

La cima del altar se desliza con un ligero crujido, revelando una cámara escondida en el lado derecho del altar. Gabrielle se asoma cuidadosamente estudiando la losa de mármol que yace dentro del nicho.

 

GABRIELLE

(continúa)

Grandioso, veamos qué

dices ¿Te parece?

 

VOZ DE HOMBRE

Claro, hagámoslo. Así

podremos  reclamar el tesoro.

 

Gabrielle gira sobre sí misma, escudriñando entre las tinieblas. Puede ver la indiscutible figura de un hombre,  por el rabillo del ojo desde donde está situada.

 

GABRIELLE

¿Qué te hace pensar que

estoy aquí por un tesoro?

 

El hombre entra al templo con dos compañeros.  No son los mismos que Xena y Gabrielle habían visto anteriormente, pero su propósito es el mismo.

 

HOMBRE

Anda rubia. Sabemos que estás

buscando el tesoro como los demás.

Te vimos en la línea de partida.  Sólo

tomaremos lo que has encontrado. Sé

 buena, y seguiremos nuestro camino.

 

Gabrielle mira hacia la losa y de nuevo al hombre.  Asiente con la cabeza y se retira del altar para darse un poco de espacio y respirar.  Ellos no parecen entender y suben al estrado.  Da  otro paso para apartarse de ellos.

 

GABRIELLE

No quiero problemas. 

Tomadlo y marcharos.

 

 

El hombre más grande extiende la mano dentro del hueco y acaba con ella dentro de una tenaza. Grita cuando la trampa tritura sus huesos.  Sus dos compañeros quedan paralizados por el horror de los inesperados acontecimientos. 

 

HOMBRE

¡Agarradla!

 

Los otros dos hombres se aproximan por ambos lados pensando que la sorprenderán.

 

GABRIELLE

De verdad, no creo que debáis hacer eso.

 

HOMBRE #2

(mirada maligna)

No te muevas.  Esto

no te dolerá mucho.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMINO – DIA ORILLA DEL CAMINO

 

Xena sacude el polvo de sus manos y mira a los bandidos, ahora inconscientes y atados a sus pies.  La mirada de la familia que la observa es algo temerosa y la hace sentir nerviosa.

 

XENA

Estos ya no os darán

más problemas.

 

La mujer, una ciudadana de clase media y bien vestida, traga saliva y asiente con la cabeza.  Estrecha más a sus niños contra ella.

 

MUJER

¿Cómo te podemos recompensar?

 

Xena mira a su alrededor en vano buscado a Gabrielle, esperando que aparezca para darles el sermón bienintencionado a esta gente.  Viendo que será imposible, suspira y despeja su garganta para contestar.

 

XENA

Intentad vigilar mejor a vuestro alrededor.

Hay muchos maleantes por todos lados

buscando a gente despistada a quien

poder atracar.  Ahora si me disculpáis...

 

 

Una contracción nerviosa le recorre las entrañas, y empieza a correr en la dirección en que se fue Gabrielle.

 

CORTE A:

 

INTERIOR – TEMPLO – LA MISMA HORA

 

Gabrielle saca sus sais y encoge los hombros, sacudiendo la cabeza.  Los hombres continúan avanzando hacia ella.

 

GABRIELLE

No digáis  que no os advertí.

 

 

Ella invierta los sai en su mano y gira su mano derecha con el puño hacia enfrente, apuntando hacia la cara del hombre más cercano a ella. Suena un crujido cuando hace contacto sobre la nariz,  ella pestañea y el hombre se tropieza hacia atrás, sosteniendo su nariz sangrienta. 

 

El segundo hombre se acerca, extiende los brazos para intentar agarrarla con un abrazo fuerte.  Gabrielle elude sus brazos y dirige la mano derecha hacia su ingle mientras la izquierda lo empuja hacia atrás.  Entonces se encoge y da vuelta bajo los pies del altar y llega a sus pies en posición derecha.

 

Ambos hombres están al otro lado del altar mirándola.  Cuando se mueven al otro lado para volver a atacarla, Gabrielle ve una vara en el piso, frente al altar, que una vez sostuvo un tapiz.  Se dobla y guarda sus sais y en el siguiente movimiento recoge el palo sosteniéndola contra su cuerpo firmemente.

 

Rodea el altar, gira y conecta con uno y luego con el otro, tumbándolos a sus rodillas.  Gira la vara hacia arriba y estrella la punta contra el hombre de la derecha, la gira en reverso y estrella la punta contra el hombre del otro lado.  Ambos caen al piso inconscientes. 

 

Cuando todo ha terminado, ve el montón de humanidad sobre el piso, dejar caer el palo y sacude sus manos.

 

GABRIELLE

(continúa)

Nunca aprenden.

 

Gabrielle mira hacia el hombre todavía atrapado por la prensa.  Trata de gruñirle, tratando de intimidarla.  Lo mejor que puede hacer es una mueca de dolor.

 

Gabrielle le da un vistazo al altar, exclamando al ver el daño que se ha hecho en la mano.

 

GABRIELLE

(continúa)

¿Lo quieres del modo fácil o difícil?

 

HOMBRE

¡Muérdeme, perra!

 

Gabrielle frunce la nariz pensando en la acción. 

 

GABRIELLE

¡Eh! No gracias.

 

Ella lo mira pensativamente.

 

GABRIELLE

(continúa)

¿Sabes?, no vales la pena y el esfuerzo,

y tengo otras cosas que hacer.

 

Le pega detrás de la cabeza con el puño de su sai.  Lo echa a un lado para poder estudiar la tenaza. 

 

CORTE A:

 

EXTERIOR TEMPLO - DIA

 

Gabrielle sale del templo justamente cuando llega Xena a los escalones.  Xena apenas tiene aliento,  se para un momento respirando.

 

GABRIELLE

¿Xena?

 

 

XENA

(avergonzada)

Terminé y pensé en venir

a ver cómo estabas.

 

GABRIELLE

¿Viendo como estoy, eh?

 

 

Sonríe al ver como se ruboriza la cara de Xena.  Xena le hace la sonrisa medio burlona que le encanta a Gabrielle tanto.  Gabrielle toma la mano de Xena y la empieza a conducir hacia el pantano.

 

GABRIELLE

(continúa)

Estoy contenta de que estés aquí.

Tenemos un buen dilema.

 

 

FUNDE A:

 

EXTERIOR BOSQUE - DIA

 

El bosque es antiguo y el follaje  tan grueso que hace frío en algunos puntos.  Los árboles han crecido apretados sobre el camino, formando un pabellón que no permite que casi entre la luz o el calor. 

 

Cerca del pantano el terreno comienza a reblandecer, mientras  el aire se torna húmedo y terroso.

 

XENA

Entonces ¿el poder de Zeus 

proviene de la sortija?

 

GABRIELLE

Eso era lo que la tabla decía.

Más, había una advertencia...

Pero no estaba muy clara.

 

XENA

(burlona)

Naturalmente.

 

 

GABRIELLE

No estoy segura si  puede ser

destruida. Xena. O cuales serán las 

consecuencias, al tratar de hacerlo.

 

Xena envuelve en sus brazos  a Gabrielle  mientras le sonríe cariñosamente.

 

XENA

Bueno, deduzco que lo sabremos

cuando lo encontremos.

 

CORTE A:

 

EXT. BORDE DEL PANTANO -  DÍA

 

Cuando Gabrielle  y  Xena  llegar al pantano, descubren que no son las únicas  que están allí.  Aparentemente, el rey  no está  arriesgando sus apuestas, por lo que tiene a varios investigadores en la búsqueda de la sortija.

 

Todos parecen  mirar hacia la misma dirección.  Xena observa que, aunque cada grupo está en cierta forma separado, nadie quiere perder de vista al otro. 

 

XENA

Esto tiene todas las señales

de un posible desastre.

 

GABRIELLE

Umm, y ni siquiera estamos,

todavía, en la parte difícil.

 

 

Xena parece que  mira a un lado mientras Gabrielle mira hacia el  otro. Cuentan dos parejas y un trío que están estudiando sus mapas  para adentrarse  en el pantano.

 

XENA

Necesitamos sacar a estos grupos

de aquí, antes que vayamos a 

por el anillo.¿Alguna idea?

 

Gabrielle mira reflexionando,  cuando sus labios se arrugan en una sonrisa diabólica y sus ojos guiñan  maliciosamente.  Xena reconoce las señales y espera con expectación.

 

GABRIELLE

Claro, has oído sobre los monstruos

que viven en este pantano, ¿verdad ?

 

La expresión de Xena es una combinación de incredulidad, sorpresa  y regocijo. De todo lo que esperaba que saliera de la boca de Gabrielle, esto no era  nada de lo que tenía en  mente.

 

XENA

Um, no.  ¿Pero estoy segura que te 

sentirás feliz de contármelo, Verdad?

 

CORTE A:

 

EXT.  INTERIOR DEL PANTANO - DÍA

 

El interior del pantano es oscuro.  Los árboles son gruesos y recubiertos con musgos. El terreno es resbaladizo y algo traicionero. Varias personas tenían la marca de haber sufrido algunas caídas    Sin haber acordado nada abiertamente,  todos están viajando mas  cerca..  Gabrielle  decide usar esta ventaja a su favor.

 

Gabrielle mira intencionalmente por todos lados,  como si estuviera inspeccionando  sus alrededores.  Se sujeta fuertemente de los brazaletes de Xena cuando se encuentra con una parte muy resbaladiza, agradece  el firme sostén que tiene a su lado. Respira profundamente, atrayendo la mirada de Xena.

 

GABRIELLE

Sabes, Xena, cuando estuve en la 

Academia allí había toda una sección  

dedicada a los monstruos, que los 

dioses crearon para su entretenimiento.

 

 

XENA

¿Oh?

 

GABRIELLE

Sí. Quimera era una bestia

feroz,  parte león, parte cabra

parte dragón; y respira fuego. El 

Grifo era otro. Era la combinación de

león y de águila, y era empleado para

proteger  los tesoros de los dioses. 

 

En ese momento les llega un chillido desde la profundidad del pantano, lo  que provoca que una pareja se de la vuelta y salga huyendo .  A Gabrielle le cuesta un poco reprimir una sonrisa.  Continúa hablando, consciente de que  acapara la atención de todos.

 

GABRIELLE

(continúa)

Nosotros sabemos de Equidna, a través de

las historias de Iolaus. Hércules la derrotó a ella

y a sus hijos.  Pero claro,  también estaba Medusa.

 

Una de las mujeres que estaba oyendo dice algo.

 

MUJER

¿Perseus derrotó a Medusa, no fue así?

 

GABRIELLE

Sí lo hizo. Pero Medusa era una de

 las muchos gorgonas  que fueron 

creadas. Los pergaminos dicen

que las peores,  viven en el pantano.

 

Su voz,  baja  hasta el nivel de un susurro conspirador.  Los ojos de la mujer se agrandan. Un silbido le hace tragar fuertemente. Gabrielle mira alrededor, y la mujer  hace lo mismo.

 

MUJER

¿Tú, no crees...?

 

Enderezándose, la mujer  se acerca a sus compañeros,  afanándose en regresar al borde del pantano.  Después de haberse movido varios pasos,  le hace un gesto a sus compañeros, quiénes tardan poco en unírsele.

 

MUJER

(continúa)

No creo que  haya en este mundo

suficiente recompensa para esto.

Vamos, podemos ganar la búsqueda, 

con lo que tenemos. Sólo nos

 faltan algunas cosas de la lista. 

 

Xena y Gabrielle  observan como los siete  se viran  y velozmente  regresan por el comino por el que habían venido. Sin  mirar  hacia atrás por  las prisas en salir del pantano.   Gabrielle espera hasta que  la mano de Xena cae sobre su hombro para estallar en carcajadas.

 

GABRIELLE

Quisiera preguntarte ¿como hiciste eso?

 

Xena la mira  moviendo sus pestañas y guiñando  inocentemente sus ojos azules,

 

XENA

Gabrielle, no tengo idea de qué

estás hablando. Sólo estaba escuchando

lo que decías de los monstruos.

 

 

Gabrielle gira sus ojos pero continúa preguntándose.

 

GABRIELLE

Umm, umm.

 

XENA

Vamos, todavía tenemos mucho

terreno que cubrir y  se nos está

acabando la luz del día. 

 

CORTE A:

 

EXT. PANTANO – MEDIA TARDE

 

Ha sido una verdadera caminata, y aunque no estén agotadas, tampoco ninguna se encuentra frescas como margaritas. La penumbra de los alrededores no ayuda a mucho, igualmente.

 

Cuando Xena y Gabrielle llegan a una improvisada apertura entre los árboles  la luz del sol las deslumbra. Necesitan un tiempo para que sus ojos se adapten. Encuentran algo que hace que sus ojos se agranden por la incredulidad. 

 

Ante ellas hay una explanada de arena, y además, una pequeña isla. En la isla hay un árbol, y en el árbol cerca de las ramas superiores lo que parece ser la sortija, sobre la serpiente más grande que cualquiera de ellas alguna vez ha visto.

 

XENA

Esto nunca es fácil.

 

 

GABRIELLE

Por supuesto que no. Nos gustaría

 saber qué hacer si fuera fácil.

 

Ellas miran a la arena y luego entre ellas.

 

XENA

¿Apuestas?

 

GABRIELLE

No gracias. Lo sé bien.

 

Xena mira alrededor durante un buen rato antes de encontrar lo que  necesita. Recoge una roca del tamaño de su puño y la lanza al medio de la arena. Esperan aproximadamente cinco segundos antes de que comience a hundirse bajo  la superficie. 

 

XENA

Arenas movedizas.

 

GABRIELLE

Genial. ¿Ahora qué?

 

FUNDE A.

 

FIN DEL SEGUNDO ACTO

ACTO TRES