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 ACTO CUARTO

 

ABRE DE NEGRO:

 

INT. ALCOBA DEL TEMPLO DE CORINTIO – TIEMPO DESPUÉS

 

No hay nadie más, salvo Xena y el sacerdote. El religioso ha despedido a sus acólitos hace poco  cuando llegó la Conquistadora. Todo está diáfano por tanto, y las ofrendas están arregladas perfectamente en el altar.

 

Xena salió del cuarto trasero casi simultáneamente con la llegada de la Conquistadora, a petición de Gabrielle. Ahora ella y el sacerdote están sentados en los bancos murmurando. Se escucha el sonido de una fuente en el ambiente. Por lo demás, todo está en silencio.

 

XENA

Eres sacerdote de

Afrodita, ¿verdad?

 

 

SACERDOTE

Sirvo a todos menos a Ares,

pero sí, ella es mi patrona.

¿Cómo lo supiste?

 

Xena sonríe enigmáticamente.

 

XENA

Reconocí su sutil toque.

Pero está bien. En otra

vida, ella es mi amiga.

 

El sacerdote abre la boca para hacer un comentario, pero lo detiene la apertura de la puerta del cuarto. Ellos se levantan y esperan el desenlace.

 

Tarda un momento. Escuchan gemir a Gabrielle. Hay un sonido de pasos, y aparece la Conquistadora, acunando gentilmente en sus brazos a Gabrielle.

 

Los dos pares de ojos azules se entienden al mirarse antes de que la Conquistadora se gire hacia el sacerdote.

 

CONQUISTADORA

Has obrado bien, sacerdote,

y serás bien recompensado

por tus servicios.

 

 

SACERDOTE

Gabrielle es mi amiga, Majestad.

Que encuentre la felicidad es

suficiente recompensa para mí.

 

Sorprendentemente ambas, Conquistadora y Gabrielle, avergonzadas, se sonrojan.

 

CONQUISTADORA

Ejem…  Eso es algo en lo que planeo 

trabajar. Pero creo que debería 

haber alguna  recompensa para ti.

 

El sacerdote inclina su cabeza aceptando.

 

SACERDOTE

Gracias, Majestad.

 

CONQUISTADORA

Ahora, si no os importa, Gabrielle y 

yo llegamos a un acuerdo. Todavía

tenemos asuntos que arreglar, pero

por ahora, quiero llevar a Gabrielle a

casa… conmigo… al palacio, quiero decir.

 

La Conquistadora se ruboriza con su tartamudeo, pero el sacerdote simplemente asiente su reconocimiento, La Conquistadora dirige su atención a Xena.

 

CONQUISTADORA

(continúa)

¿Vendrías con nosotras?

 

 

FUNDE A:

 

EXT. TEMPLO DE CORINTIO - MEDIA TARDE

 

El carruaje es grande y vistoso. El sirviente ni parpadea cuando  ver a la doble de la Conquistadora. Simplemente abre la puerta. Diestramente le hace un guiño a Gabrielle cuando la Conquistadora no los ve.

 

La Conquistadora sienta delicadamente a Gabrielle en el mullido sillón. Se aparta para permitirle despedirse de Xena.

 

GABRIELLE LA REBELDE

Muchísimas gracias.

No tienes idea.…

 

XENA

Sí, de hecho, lo sé,  me

alegra que haya salido bien.

 

GABRIELLE LA REBELDE

Yo también. Creo que todo va a cambiar 

a partir de ahora enormemente. 

 

Se inclina hacia adelante y besa levemente a Xena en los labios.

 

GABRIELLE LA REBELDE

(continúa)

Gracias.  Dile a tu Gabrielle

 que ha sido bendecida.

 

 

Xena no contesta. Simplemente sonríe y aprieta las manos de Gabrielle antes de bajarse del carruaje.

 

CONQUISTADORA

Ha sido toda una

experiencia.

 

XENA

Permítele que continúe ayudándote.

Podéis aprender juntas.

 

La Conquistadora asiente y se sube al carruaje. Luego se vuelve a mirar a  Xena.

 

CONQUISTADORA

Tengo una pregunta…

¿sabes dónde está el anillo

de Zeus, ¿verdad?

 

Xena ni siquiera parpadea, su cara permanece completamente impasible.

 

CONQUISTADORA

(continúa)

Verás, nadie quiere que yo

lo tenga. Y no puedo imaginarme

cómo llegaste aquí.

 

XENA

¿Importa? Lo que tienes con Gabrielle

es más valioso que cualquier otra cosa.

 

La Conquistadora piensa en la mujer. Gabrielle no puede escucharlas, pero sonríe animadamente a la Conquistadora cuando ella se gira para mirarla.

 

La Conquistadora le devuelve la sonrisa y vuelve su atención a Xena, sus ojos están húmedos de las lágrimas.

 

CONQUISTADORA

Cierto, y aún más preciado cuando sé

que estuve cerca de perderla.

(pausa)

Gracias, Xena, desde el fondo de

mi corazón. Ésta es una deuda que

llevaré con mucho gusto, siempre.

 

XENA

Sólo permítele que te guíe.

 

 

La Conquistadora asiente, y se acomoda en el carruaje. Con un ademán, ella y Gabrielle regresan al palacio de Corinto.

 

Xena las observa hasta que se encuentran a buena distancia, antes de concentrar sus pensamientos y atención en cómo regresar a su casa. Puede sentir la calidez de Gabrielle que la envuelve.

 

XENA

(continúa)

Finalmente… es tiempo. Estoy lista

para regresar con mi Gabrielle.

 

Abre el bolsillo sin tocar el anillo.

 

XENA

(continúa)

Y tú eres la llave. Esperemos que esto

 trabaje también en la otra dirección.

 

Xena cierra los ojos, concentrándose.  Una pequeña sonrisa cruza su rostro al sentir la calidez de Gabrielle invadir su alma.  Inspira  profundamente  y mete la mano en el bolsillo, buscando el anillo. 

 

FUNDE A NEGRO:

 

INT. TEMPLO DE ARGOS - ATARDECER

 

Ha pasado poco menos de una hora en esta línea de tiempo.  Gabrielle está sentada en  la posición de  loto, en el interior del templo.  Arde una pequeña fogata frente a ella y tiene  las manos cerradas en profunda meditación.

 

 

Dirige su energía hacia Xena, concentrando su amor para buscar la otra parte de su alma. Sonríe cuando  empieza a notar  la calidez de Xena.

 

FUNDE A:

 

EXT. CORINTO – MEDIA TARDE

 

Xena toca el anillo e inmediatamente queda envuelta en relámpagos.  Como habitualmente le sucede, no es consciente de la atención que suscita o, en este caso, de la observadora ceja que enarca su homónima. 

 

 

La Conquistadora mira la situación y sonríe  satisfecha.  Reenfoca su atención sobre Gabrielle quien  reposa  la cabeza sobre sus piernas.

 

CORTE A:

 

INT. TEMPLO DE ARGOS - ANOCHECER

 

El cabello de Gabrielle se eriza unos segundos antes de que Xena aparezca frente a  ella.  Xena se queja,   Gabrielle corre  inmediatamente a su lado,   Xena atrae a Gabrielle contra sí, con un fuerte abrazo que demuestra su felicidad por haber regresado.

 

Gabrielle se retira un poco, recorriendo con  sus ojos y después con sus manos el cuerpo de Xena, para asegurarse que es verdad, que está muy viva y real.

 

 

GABRIELLE

(suavemente)

¿Estás bien?

 

 

Roza sus labios contra la frente de Xena.

 

XENA

Ay.  Debe de haber 

un  método mejor de viajar.

 

GABRIELLE

Voto por no viajar de esa manera jamás.

 

XENA

Yo pienso igual.

(pausa)

Gracias por guiarme a casa.

 

GABRIELLE

(sonriendo)

Siempre que quieras.

 

Gabrielle se inclina hacia abajo y Xena hacia arriba, sus labios se encuentran por un momento eterno.

 

Xena se sienta con una expresión extraña sobre su rostro.

 

GABRIELLE

(continúa)

¿Quieres hablar de lo sucedido?

 

XENA

Después.  Primero tenemos que deshacernos 

De este maldito anillo.  Hay cosas que

una persona jamás debería de ver.

 

Gabrielle queda intrigada por la vehemencia de la respuesta  de Xena,  pero  asiente.

 

GABRIELLE

Bueno, umm,  ¿sabes que parte de la

piedra de Cronos está en el anillo?, ¿verdad?

 

XENA

Supuse que pasaba 

algo así.  Vamos.

 

Se pone de pie y extiende su mano.

 

XENA

(continúa)

Encarguémonos de que nadie 

pueda encontrar este anillo, jamás.

 

 

CORTE A:

 

EXT. ARGOS - NOCHE

 

La cuidad se haya de fiesta.   La gente continúa bebiendo y bailando y ataviada con sus mejores galas. Nexos preside  la festividad, ha  coronado al ganador de la búsqueda,  que ha resultado ser la mujer del pantano.

 

Xena y Gabrielle caminan hacia el pueblo sucias y despeinadas por lo que destacan mucho entre la masa.  La gente se aparta de ellas  mientras se acercan a la tarima. 

 

Nessos las mira con esperanza.

 

NESSOS

¿Tenéis buenas noticias?

 

GABRIELLE

(sacudiendo la cabeza)

No. No había nada más

que arena movediza y víboras.

 

El rey se estremece pensando en la descripción y sacude su cabeza en desesperación.

 

NESSOS

¿Cómo me convertiré 

en un gran rey?

 

GABRIELLE

Ya lo eres.  Tu cuidad es

prospera.  Tu gente te 

quiere. ¿Qué más necesitas?

 

 

XENA

Nadie necesita la clase de

poder que buscabas, Nessos.

 

Él mira a Xena, y ve algo en  sus ojos que lo inquietan. Se detiene a pensar.

 

NESSOS

(pensativo)

Probablemente tengas razón.

 

Mira a su alrededor, a la felicidad que se refleja en la muchedumbre.

 

NESSOS

(continúa)

A veces la avaricia y tentación hacen

que pierdas de vista lo que tienes enfrente

 de ti. Gracias por recordarmelo.

(pausa)

¿Os puedo ofrecer la hospitalidad de

mi palacio? ¿Un baño caliente, tal vez?

 

GABRIELLE

Eso se oye muy  tentador.  Gracias.

 

CORTE A:

 

INT. BANO DEL PALACIO - NOCHE

 

El agua está humeante y huele a jazmín. Xena y Gabrielle se encuentran  relajadas apoyadas contra los lados de la gran tina.  Gabrielle mira a Xena que todavía conserva una mirada inquieta sobre sus facciones.

 

Empuja a Xena hacia adelante para ponerse tras ella, masajeando sus hombros con firmeza. Gabrielle sonríe al sentir que Xena se relaja bajo sus manos expertas.

 

GABRIELLE

Eso ha debido ser muy extraño. Cruzarte con

personas que éramos nosotros, pero no lo eran.

 

XENA

Sí. Me ha hecho comprender que aún 

con todas las cosas que nos han pasado,

tenemos mucho que agradecer.

 

 

GABRIELLE

Lo hacemos.

(pausadamente)

¿Piensas que serán tan

felices como nosotras?

 

XENA

Pienso que las posibilidades están a su favor.

 

Se hace el silencio por un momento mientras Gabrielle continúa masajeando a lo largo del cuello y hombros de Xena. Todavía puede sentir la tensión en sus músculos, y se inclina adelante hasta que sus labios presionan la oreja de Xena. 

 

GABRIELLE

(suavemente)

¿Qué es lo que te 

molesta de aquello?

 

XENA

Puedo entender su tentación.

 

 

GABRIELLE

Xena, *Yo* puedo entender su tentación.

Pero ambas sabemos que no lo necesitamos.

Lo que tenemos es mucho más importante que

cualquier cosa que los dioses hayan creado.

 

Ellas ríen y se estrechan una a la otra, intensamente...

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL CUARTO ACTO

 

APÉNDICE

 

ABRE EN NEGRO:

 

EXT. BORDE DEL VOLCÁN – PUESTA DE SOL

 

Ha llevado dos días enteros alcanzar la cima del volcán, Incluso viajando sobre Argo.  Calculan el tiempo que tardarán en conseguir algún sitio más cómodo.

 

Hace mucho calor que se mezcla con el vapor que emerge silbando regularmente a intervalos, mientras el olor del azufre se cierne pesadamente en el aire. El olor les impulsa a arrugar cautelosamente la nariz. 

 

Xena mira dentro del cráter.  La lava fluye lentamente,  pero sin interrupción. 

 

XENA

Esto no lo destruirá, pero esperemos que lo

mantenga lejos de  manos humanas.

 

GABRIELLE

Es la única forma, Xena.

 

 

Xena extrae un bolsito de su cintura, y lo deja caer en el hoyo. Observan como la piel se quema y la lava comienza a fluir alrededor y a cubrir el anillo.

 

GABRIELLE

(continúa)

Con una poca de suerte, la gente lo

Olvidará. Pronto, el Anillo de Zeus

será nada más que un mito.

 

XENA

Un día todos nosotros 

seremos nada más que un mito

 

GABRIELLE

No puedo vivir con esa idea.

 

Ellas se sonríen.

 

XENA

Vamos. Apuesto que encontraremos algún 

problema si conseguimos bajar al camino.

 

GABRIELLE

De acuerdo.

(pausa)

Eres un animal con pelo largo y 

corto,¿caminas con dos piernas?

 

Xena se ríe mientras se dan la mano y dan la vuelta para bajar del volcán. Xena toma las riendas de Argo, y las vemos alejarse. La cámara panorámica se va alejando despacio de ellas, y la toma final muestra la lava inexorable y el anillo,  ahora recubierto sólo ligeramente, segundos antes de que para nosotros... 

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

DESCARGOS
Las líneas temporales alternativas no han 
sido dañadas durante esta producción.