Guía Episodios

Introducción

Acto 1

Acto 2

Acto 3

Acto 4



ACTO CUARTO

 

ABRE DE NEGRO:

 

INT. CUARTO – ENTRADA LA MAÑANA

 

A pesar de ser entrada la mañana, Xena y Gabrielle permanecen entrelazadas en la cama, aparentemente durmiendo profundamente.

 

Los ojos de Xena se abren, alerta y conscientes, un momento antes de que suene un golpe en la puerta. Gabrielle levanta su cabeza del pecho de su compañera, parpadeando soñolienta.

 

Vuelven a tocar otra vez.

 

Deslizándose de la cama y tapando a Gabrielle, Xena jala parte de su vestimenta y va hacia la puerta. Abriéndola un poco, espía a través de la abertura, entrecerrando los ojos.

 

XENA

¿Si?

 

Marcellas Flavias se encuentra en el pasillo, impecablemente vestida como siempre, aunque se nota algo nerviosa.

 

MARCELLAS FLAVIAS

Siento haberlas interrumpido,

Xena pero… necesito su ayuda.

 

GABRIELLE

(fuera de escena)

¿Qué sucede?

 

Xena mira sobre su hombro y ve a Gabrielle, completamente vestida, cerca de la cama. Sonriendo, se hace para atrás, abriendo la puerta e invitando a Marcellas Flavias a que entre con un arqueo de cejas.

 

MARCELLAS FLAVIAS

(hacia Xena)

Gracias.

(hacia Gabrielle)

Son tus piojos, me temo.

 

Gabrielle arruga las cejas.

 

GABRIELLE

¿Quieres decir Loos?

 

 

 Marcellas Flavias sonríe.

 

MARCELLAS FLAVIAS

Si, aunque creo que por el momento,

Mis compañeros estarían de acuerdo en que

mi pronunciación de su nombre es un poco

mas precisa.

 

Gabrielle suspira.

 

GABRIELLE

¿En que se ha metido ahora?

 

MARCELLAS FLAVIAS

Una pregunta mejor seria, en que no se ha

metido. Hemos pasado los últimos dos días

preparándonos para la Vulcanalia y

él ha estado corriendo descontroladamente

por las calles, destruyendo estatuas y

vandalizando pertenencias. Destruyo

completamente los pescados que íbamos a

ofrecer en sacrificio, ¡E incluso ha tratado

de aguar el vino!

 

GABRIELLE

Es un problema.

 

MARCELLAS FLAVIAS

Esta mal. Escapo del alguacil

dos veces y ahora me temo que

será condenado a muerte si lo atrapan

nuevamente. Por favor, deben detenerlo.

Por su propio bien.

 

Luego de un momento, Xena asiente.

 

XENA

Haremos lo que podamos.

 

MARCELLAS FLAVIAS

Gracias.

 

Haciendo una reverencia a ambas, se retira del salón deslizándose con gracia, cerrando la puerta tras de sí silenciosamente.

 

GABRIELLE

No lo digas.

 

XENA

(inocente)

¿Qué?

 

GABRIELLE

Es solo que… Xena, si estuviésemos en una

isla desierta en el medio de la nada, algún lunático

en una misión de vida o muerte se las arreglaría para localizarnos.

Así que encontremos a Loos, pongámoslo en algún lugar

seguro, y tratemos de disfrutar lo que nos queda de

nuestras vacaciones, ¿de acuerdo?

 

Xena sonríe sarcásticamente.

 

XENA

Esta bien por mí.

 

 

CORTE A:

 

EXT. POMPEYA - DIA

 

La calle frente al bar luce como si hubiese pasado un tornado por allí.  Las carretas están volteadas, fragmentos de estatuas y jarrones rotos desparramados en el empedrado, los murales habían sido desfigurados por largos  manotazos de pintura negra, y los ciudadanos estaban con sus rostros colorados de ira.

 

GABRIELLE

Por los dioses…

 

XENA

Parece que ha estado

en esto un buen tiempo.

 

GABRIELLE

Me sorprende que no lo hayan

ensartado en algún lado para

este momento. Xena, cuando partamos,

creo que deberíamos llevarlo con nosotras.

El no… no esta bien.

 

XENA

Primero lo primero. Vamos.

 

CORTE A:

 

EXT. CALLES DE POMPEYA - DIA

 

La descontrolada destrucción de Loos lo hace fácil de rastrear, y Xena y Gabrielle no pierden tiempo en su cometido. Cuando finalmente lo encuentran, esta rodeado de una multitud de gritones pompeyanos sedientos de sangre.

 

Xena y Gabrielle vadean rápidamente el barullo furioso, empujando a los ciudadanos en toga al pasar. Xena lo alcanza primero y lo quita del suelo donde ha caído. Su cara esta ensangrentada; su cuerpo es un amasijo de magulladuras y golpes. Su enlodada toga ha sido desgarrada a jalones y cuelga de su angosto cuerpo.

 

XENA

(continua)

Bueno, ya basta.

Retrocedan.

 

MARCUS ANTONIOUS

¡¿Retrocedan?! ¿Has visto

lo que ha hecho, Xena?

 

XENA

Lo veo. También veo lo que le

hicieron a él. Ahora aléjense.

 

AFRICANUS

!Ha arruinado nuestro festival!

 

STENTONIUS

Ha destruido nuestras estatuas y

desfigurado nuestra propiedad! Nuestro

sacrificio ha desaparecido! ¿Qué

vamos a ofrecerle al Vulcano?

 

LOOS

¡Ofrecerle nada! Los

dioses que veneran son

falsos… mmmph!

 

Xena tapa con una mano  la boca de Loos y mira al resto de los hombres.

 

HOMBRE

¡Enciendan una hoguera y

ofrezcan al lunático!

 

La multitud grita y empiezan a caminar hacia adelante.

 

XENA

Ni siquiera lo piensen.

 

 

Su mano libre busca su chakram, los hombres lo notan y dejan de moverse.

 

Gabrielle pasa entre la gente y se para junto a Xena. Mira a los hombres directamente.

 

GABRIELLE

(calmadamente)

Por favor.  Es obvio que el

hombre tiene  problemas.

 

LOOS

Mmmmph!!

 

GABRIELLE

Déjennos llevarlo a su

hogar y mantenerlo ahí

por el resto del día.

 

AFRICANUS

¿¡Pero qué pasará con el daño

que él ha causado¡?

 

GABRIELLE

Nosotras… encontraremos una manera de

solucionarlo.

 

Mira alrededor, el terrible desorden, y suspira.

 

GABRIELLE

(continúa)

De alguna manera.

 

 

Africanus gruñe, no muy dispuesto a aceptar.

 

GABRIELLE

(continúa)

¿Tomar su vida realmente

arreglará las cosas?

 

Mucho movimiento de pies mientras los hombres se miran uno al otro desconcertados.

 

STENTONIUS

Supongo que no. Pero por favor, asegúrense

de que se mantenga alejado de aquí.

Este festival es muy importante para nosotros.

 

GABRIELLE

(aliviada)

Lo haremos. Tienen nuestra palabra.

 

Stentonius mira a Xena, quien asiente.

 

STENTONIUS

Muy bien. Pero te lo advierto Loos. Sí

vuelvo a ver un pelo de tu cabeza por

el resto del festival, te juro por Júpiter

que te tiraré al fuego de Vulcano yo mismo.

 

Con eso él reúne al resto de los hombres y se retira por los escombros, murmurando y rezongando.

 

Removiendo su mano de la boca de Loos, Xena dedica una fiera mirada. Él traga difícilmente, pero afortunadamente mantiene su boca cerrada.

 

XENA

Vamos.

 

CORTE A:

 

INT. CASA DE LOOS - DÍA

 

Entrando a la oscura, humedecida y desmoronada estructura, Gabrielle saca una pegajosa telaraña de su cara y cabello con un estremecimiento de repulsión. Parpadea mientras sus ojos lentamente se acostumbran a la oscuridad.

 

GABRIELLE

Guau, hablando de

tapicerías.

 

 

Xena empuja a Loos por la puerta, luego entra ella. Enderezándose en toda su estatura, agarra lo que queda de la toga de Loos y lo arrastra por  el cuarto a una mesa y silla medio tambaleante que esta a un lado. Mientras Gabrielle  enciende las pocas velas usadas que están desparramadas por toda la choza, Xena empuja a Loos en la silla, entonces levanta su cara para poder evaluar sus lesiones.

 

XENA

Gabrielle, consigue trapos limpios

si puedes encontrar, y

agua para la piel.

 

Gabrielle vuelve con los objetos solicitados. Loos permanece extrañamente subordinado mientras Xena cuida sus heridas, limpiando la sangre y suciedad de su cara, pecho y brazos.

 

Terminada su tarea, Xena tira el trapo mugriento sobre la mesa

 

XENA

 (continúa)

Vivirás.

 

LOOS

 (suavemente)

Gracias

 

Con una penetrante mirada final, Xena se levanta de la mesa, se vuelve, y deja la casa.

 

Suspirando suavemente, Gabrielle se acerca a la mesa y mira hacia abajo al agotado hombre.

 

GABRIELLE

Loos, ¿Por qué estas haciendo esto?

 

LOOS

Te lo dije. Por el Dios de Eve

Y Eli. Por su bien,

Estas personas deben ser limpiadas.

 

GABRIELLE

¿Con violencia?

 

Loos se encoge de hombros.

  

LOOS

Si así es como debe ser.

 

Gabrielle posa una gentil mano sobre su hombro.

  

GABRIELLE

Loos, Eli fue él más bondadoso, más amoroso,

más gentil que conocí. Él odiaba la

violencia. Él hubiera dado su

vida antes de lastimar a alguien o

algo. ¿No puedes ver  qué lo que

estas haciendo en su nombre, qué lo que estas

predicando y  amenazando, no esta bien?

 

LOOS

(apasionadamente)

Es lo correcto, Gabrielle. Estoy

haciendo lo que mi Dios ordena.

 

Se prepara para levantarse, pero la mano de Gabrielle lo sujeta  fuerte en su lugar.

 

GABRIELLE

Yo no lo haría.

 

XENA

 (fuera de cámara)

Ella tiene razón.

 

Xena camina dentro de la casucha y dibuja una sonrisa sarcástica sobre su rostro.

 

XENA

(continúa)

Realmente no quieres ponerme

más furiosa de lo que ya estoy, mi

amigo, así que sé un buen apostol

y reza o predica o lo que sea

que haces, y ni siquiera pienses

en poner un pie fuera de

esta casa hasta mañana.

 

 

LOOS

¡Pero tu no entiendes!

 

XENA

Oh, entiendo lo suficiente.

Entiendo que tienes dos

elecciones . Puedes permanecer en

esa silla por tu propia

voluntad o te amarro a ella.

 

Loos la mira fijamente por un largo tiempo, midiéndola con seriedad. Finalmente, sus hombros se caen y asiente, derrotado.

 

Satisfecha, Xena enarca una ceja hacia Gabrielle quien sonríe brevemente y camina fuera de la casa detrás de su compañera.

 

CORTE A: A:

 

EXT. CASA DE LOOS – DÍA

 

Sentándose de espaldas contra los escombros que hacen a las paredes exteriores de la casa de Loos, Xena y Gabrielle miran hacia la ciudad. Escuchan la alegría de la celebración en la música, y los gritos naturales, y la carcajada de la gente de Pompeya. Gabrielle voltea su cabeza para mirar el perfil de Xena.

 

GABRIELLE

Que mala forma de pasar

nuestro último día aquí, ¿eh?

  

Xena sonríe.

 

XENA

Podría ser peor.

 

GABRIELLE

 (sorprendida)

¿Podría?

 

 

XENA

Seguro.

 

Sonriendo con satisfacción,  levanta un pesado odre con suave vino de los arbustos donde lo había escondido.

 

XENA

 (continua)

Podríamos no tener esto

 

Riendo felizmente, Gabrielle  arrebata el pesado odre de las manos de Xena, destapándole, y lanza un chorro de líquido en su boca, tragando ruidosamente.

 

GABRIELLE

Mm. ¡Esta cosa es genial!

 

XENA

Dame eso.

 

Agarrando el odre, Xena inclina su cabeza hacia atrás y toma varios tragos de vino antes de devolvérsela. Gabrielle se ríe y descansa su cabeza en hombros de Xena a lo que disfruta de las deliciosas  frutas de Pompeya.

 

CORTE A:

 

INT. CASA DE LOOS - NOCHE

 

Aun sentado en la mesa, Loos tiene sus manos entrecruzadas sobre frente. Su cabeza esta inclinada y repentinamente se mueven sus labios en oración.

 

Desde una esquina del cuarto ligeramente limpia, Xena y Gabrielle lo observaban.

 

GABRIELLE

¿Por cuánto tiempo crees

que él va a seguir así?

 

XENA

Hasta la mañana, eso espero.

 

 

Ella se endurece, y Gabrielle la mira.

 

GABRIELLE

¿Xena?

 

Xena alza una mano, inclinando su cabeza. Reconociendo su gesto, Gabrielle contiene la respiración a lo que se esfuerza por oír lo que fuera que Xena pudiera estar escuchando.

 

VOCES

(distante)

¡Xena! ¡Gabrielle!

 

Una pausa, luego…


VOCES

(cerca)

¡Xena! ¡Gabrielle!

 

Xena se mueve para levantarse de su lugar en el piso, pero Loos se le adelanta, saltando sobre sus pies, con los ojos bien abiertos y lleno de energía.

 

LOOS

¡Quédense ahí, ambas!

¡Yo me haré cargo de esto!

 

Antes de que alguno de ellas se moviera, él desaparece.

 

CORTE A:

 

EXT. CASA DE LOOS – NOCHE

 

Un grupo inmenso de hombres y mujeres rodeaban el frente de la casa de Loos. Muchos de ellos vestían unas impresionantes vestimentas y cargaban antorchas encendidas, cantando los nombres de Xena y Gabrielle.

 

Loos los enfrenta, con el rostro rojo lleno de ira, cuerpo tenso indignado.

 

LOOS

¡Retírense de aquí,

ustedes infieles!

 

MUCHEDUMBRE

¡XENA!

 

LOOS

¡Regresen a sus huecos de
pecado y contaminación!

 

MUCHEDUMBRE

¡GABRIELLE!

 

LOOS

¡El juicio del dios del amor esta
por venir y el juicio divino será
rápido y doloroso! Regresen

¡A sus huecos y oren! ¡Oren

por piedad! ¡Arrepiéntanse!

 

MARCUS ANTONIOUS

¡Retírate, Loos!

 

AFRICANUS

No nos importas

ni tu ni tu Dios.

 

STENTONIOUS

¡Queremos a tus invitadas!

¡Tráenos a Xena y Gabrielle!

 

LOOS

¡Nunca!

 

MUCHEDUMBRE

¡XENA! ¡GABRIELLE!

 

LOOS

¡Jamás! ¡Yo no las ofreceré

para que sean participes de su

perversión! ¡Retírense ahora o

sientan la furia de mi dios!

 

Siguiendo su consejo, Xena se asoma afuera de la cabaña antes de que los pompeyanos aceptaran el reto de Loos. Gabrielle la sigue por detrás. El público aplaudía al verlas.

 

MUCHEDUMBRE

¡XENA! ¡GABRIELLE!

 

Xena sostiene en alto su mano. El público se silencia.

 

XENA

Gracias. Estamos... eh...

 

Ella mira a Gabrielle.

 

XENA

(continua)

Emocionadas…

por su entusiasmo.

 

El público aplaude una vez más.

 

XENA

(continua)

Pero tenemos que rechazar
su invitación.

 

 

MARCUS ANTONIOUS

¿Qué?

 

AFRICANUS

¿Por qué?

 

Gabrielle da un paso hacia delante.

 

GABRIELLE

No es que no queramos estar

en la fiesta.  Es solo que...

tenemos que salir temprano

por la mañana.

 

STENTONIOUS

¡Entonces con mas razón deberían de

celebrar con nosotros esta noche!

 

La multitud grita.

 

GABRIELLE

 (sinceramente avergonzada)

Gracias, pero no podemos.

Lo siento.

 

MARCELLAS FLAVIAS

¿Por favor?

 

GABRIELLE

No. De veras lo siento.

¿Los veremos mañana

antes de irnos, esta bien?

 

Dándose cuenta de que sus amigas no cambiaran de opinión, la gente finalmente suspira resignada y lentamente se voltean para regresar a la cuidad.  Dejando a Xena, Gabrielle y Loos viéndolos retirarse.

 

Xena y Gabrielle entre cambian miradas tristes y arrepentidas y vuelven a entrar a la casa. Loos continúa mirando a la gente irse, sonriendo ferozmente, con un brillo casi demente en sus ojos.

 

CORTE A:

 

INT. CASA DE LOOS - MAÑANA

 

El interior de la choza seguía  a oscuras cuando Xena se despierta. En esoella escucha, las locas carcajadas que la han despertado una vez mas.

 

GABRIELLE

(adormilada)

¿Qué fue eso?

 

XENA

(severamente)

Loos. Finalmente ha enloquecido.

 

 

GABRIELLE

¡¿Finalmente?!

 

Poniéndose de pie de un salto, Xena jala a su compañera con ella.

 

XENA

Vamos.

 

CORTE A:

 

EXT. CASA DE LOOS – MAÑANA

 

Al salir de la casa Xena y Gabrielle ven a Loos bailando y riéndose como lunático. Su toga esta arrugada y atascada de lodo, su cabello parado como espigas grasosas. Sus ojos giraban dementes y parecerían estar iluminados por dentro.

 

LOOS

(gritando)

¡Tenia razón! ¡El juicio de Dios

contra la maldad de esta cuidad ha sido enviada!

¡Mis oraciones han sido respondidas!

¡Bendecido sea el Dios del amor y las

maravillas que hace! ¡Prepárense

para su condenación ciudadanos de Pompeya!

 

Volteando finalmente se da cuenta de las dos personas que lo miran. Y se vuelve a reír.

 

LOOS

 (continua)

¡Xena! ¡Gabrielle! Ustedes  pensaban

que yo estaba loco, ¿cierto?

 

GABRIELLE

Loos…

 

LOOS

¡Pensaban que estaba loco! ¡Pero

estaban equivocadas!  ¡Vengan a ver!

¡Vengan y vean la ira del dios de

Eli contra esta ciudad profana! ¡Vengan a ver!

 

Xena se adelanta unos pasos, su mirada sigue el dedo que señala frenético de Loos. Sus ojos se entrecierran y luego se abren un poco.

 

GABRIELLE

 (nerviosamente)

¿Xena? ¿Que sucede?

 

XENA

(suavemente)

Hijo de Bacante…

 

 

FUNDE A NEGRO.

 

Continuará....
 

DESCARGO

Las ciudades de Sodoma, Gomorra y Pompeya fueron

  maltratadas muchísimo tiempo antes de la filmación de esta película.