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ACTO UNO ABRE DE NEGRO: EXT. CAMPAMENTO - MAÑANA VOZ (fuera de cámara) ¡¡¡¡AYYYYYYYYUUUUUUDDDDDEE EEENNNNMMMMEEEE!!!! Xena y Gabrielle han terminado de vestirse
y recogen el campamento mientras se siguen escuchando los gritos que vienen
desde lo alto. Desde muy
alto. Xena pone todas sus cosas en un
lado del campamento muy lejos de la planta de alubias que aún crece. XENA (a Argo) Vigila. Argo relincha y menea la cabeza. XENA (continúa, a Gabrielle) Vamos. Ellas comienzan a trepar. CORTE A: EXT. MATA DE ALUBIAS - DIA Las dos mujeres llevan trepando
mucho rato, parece que llevaran horas. Gabrielle y Xena están ya un poco cansadas
y sudorosas mientras continúan trepando sin ver el final de la planta. GABRIELLE ¿Sabes, Xena…? Cuando terminemos con este… rescate de la semana, creo que deberíamos cambiar nuestras armas por un negocio como los de Falafel en las afueras de Atenas… Y dejar que alguien más haga el trabajo de héroes, para variar. ¿Tú qué dices?
XENA Digo “sigue trepando”. GABRIELLE Eso… es lo que pensé que dirías. CORTE A: EXT. MATA DE ALUBIAS - DIA Por fin se ve el final de la
planta. Sobre la cabeza de Xena hay lo que parecen ser los cimientos de
madera de una casa enorme. La planta por la que trepan sube y pasa a través
de un agujero cuadrado en el suelo. Xena trepa a través del agujero, y
alcanza el suelo de madera. Ella ayuda a Gabrielle a llegar a su lado. GABRIELLE (continúa) ¡Ufff! Ésta es mi
cuota de ejercicio para todo el año. Poniéndose de pie, mira a su
alrededor. GABRIELLE (continúa) Uau.... CORTE A: INT. CASA - DIA Están en una casa construida para
un gigante. Frente a ellas hay una mesa enorme rodeada por cuatro sillas. Los
asientos de las sillas están al menos un pie por encima de la cabeza de Xena,
y la mesa es casi el doble de alta que las sillas. GABRIELLE (continúa) ¿Qué...? XENA Shhh.
Agarrando el brazo de Gabrielle, Xena la arrastra
debajo de un taburete que fácilmente podría ser una casa para diez personas. Todo está en silencio. Entonces… VOZ
(fuera de
cámara) FE... FI...
FO... FUM... HUELO LA
SANGRE DE… ¡UN LADRÓN!
¡¡AHÍ ESTÁS!! DEVUÉLVEME
MI CANDELABRO, ¡¡LADRÓN!! VOZ
#2
¡Ja! ¡¡Primero
tendrás que atraparme!! (pausa) ¡¡¡UUUAAAAAA!!! Toda la casa tiembla mientras se escuchan unos pasos muy
ruidosos que se acercan. Entonces, un joven alto y delgado entra corriendo en
la habitación, llevando un candelabro que es la mitad de su tamaño. Con los
ojos muy abiertos por el miedo, mira a su alrededor buscando alguna manera de
escapar. Xena alarga el brazo y agarra al muchacho con una mano, y con
la otra le quita el candelabro, depositando el pesado objeto en los brazos de
Gabrielle mientras da la vuelta al hombre para que la mire. XENA
¿Tú eres el
que estaba gritando y pidiendo ayuda? JACK
¿Quién…?
¿Qué…? ¿Cómo…? XENA
¿Sí o no? JACK
Sí, pero… XENA
¿Quieres
salir de aquí?
JACK ¡Por supuesto! Pero… Xena señala dirección a la planta. XENA Ahí esta tu salida. Vamos, baja. Y no te detengas hasta que pises tierra firme, ¿entendido? JACK Sí, pero.... XENA ¡Muévete! ¡Ahora! JACK ¡El gigante! Xena sonríe. XENA Me ocupare de él. ¡Vete! Jack se va. Cuando el gigante entra en la
habitación, la casa se estremece otra
vez. Se detiene enfrente del taburete, ofreciendo a Xena y Gabrielle la
horrible visión de diez dedos enormes,
feos, peludos y malolientes que sobresalen de sus sandalias de cuero. GIGANTE FE... FI... FO... FUM... GABRIELLE (suavemente) Oh, oh. GIGANTE HUELO... Al inclinarse el gigante y levantar
el lugar donde se esconden, quedan totalmente expuestas. Enrojecido por el
coraje, el gigante las mira fijamente. GIGANTE (continúa) ¡¡¡MI CANDELABRO!!! GABRIELLE ¡¡¡Xena!!!
Antes de que Xena pueda moverse, el
gigante levanta bruscamente a Gabrielle del suelo, con candelabro y todo.
Ella se retuerce y gira sin dejar de defenderse. Finalmente, levanta el
candelabro y empieza a golpear al gigante en la cabeza. GABRIELLE (continúa) Suéltame, peludo, apestoso y gigantesco pedazo de.... XENA ¡¡Gabrielle!! ¡¡Baja la cabeza!! Gabrielle logra agacharse, justo
cuando el chakram pasa sobre ella.
Éste rebota en la ancha frente del gigante, haciendo un corte en el
chichón que Gabrielle le había producido con el candelabro. El chakram rebota
en el candelabro y, dando la vuelta a mitad de camino, corta la mano que
sujeta a Gabrielle, la cual se abre involuntariamente, dejándola caer. GIGANTE ¡¡Aaaaayyyyyyyyyyyy!! GABRIELLE ¡¡Aaaaaaahhhhhhhh!! Xena sujeta el chakram; luego a
Gabrielle.. XENA ¡Te tengo! GABRIELLE Ya está bien. Ésta es toda la diversión que puedo soportar en un día. ¿Podemos irnos ahora? XENA Seguro. Solo tenemos.... GIGANTE ¡¡¡VOSOTRAS NO VAIS A NINGUNA PARTE!!! A medida que el gigante se inclina
con las manos extendidas, su ropa de cuero cruje. Xena desenvaina su espada y
sonríe sarcásticamente a Gabrielle, que sonríe de igual manera mientras saca
sus sais. XENA Nosotras no....
GABRIELLE ¡Pero tú, sí! En perfecta simetría, una afilada
espada y dos puntiagudos sais se hunden en la parte blanda del pie del
gigante. Xena y Gabrielle se apartan rápidamente del camino del gigante que,
doblando su rodilla, cae y golpea el suelo dejando un hueco en él con la
marca de su cuerpo. Desgraciadamente, el hueco se
encuentra sobre la entrada de la mata de alubias que se desmorona ante el
gran peso del gigante y se cae, dejando a Xena y Gabrielle atrapadas dentro
de la casa, sin posible regreso.
GABRIELLE (continúa) Bueno... ¡¿Esto demuestra que hoy es uno de esos días?! Xena
se rie con fuerza y coloca rodea a Gabriel con su brazo. XENA Vamos. Estás hablando de nosotras. Cada día, es “uno de esos días”. GABRIELLE Es verdad. ¿Ahora qué? XENA Bueno.... VOZ #3 (Fuera de cámara y sonando sospechosamente como Rosie O’Donnell) ¡Disculpad! ¡Yuu-huu! Gabrielle mira a Xena, que observa
con detenimiento por el hueco. VOZ #3 (continúa) ¡Tú, rubita! Gabrielle se yergue y gira en
dirección a los altos anaqueles. VOZ #3 (continúa) ¡Sí, tú! ¿Qué te crees, que estoy aquí, hablando conmigo misma? ¡Diantre! ¡Ven acá! GABRIELLE ¿Dónde estás? Yo no.... VOZ #3 ¿Qué eres, ciega o qué? ¡Me estás mirando directamente! Alcanzando a Xena, Gabrielle le da
un toquecito en la espalda. GABRIELLE ¿Xena?
XENA
(distraídamente) ¿Mm? GABRIELLE
(titubeante) Hay... una
arpa dorada en el
estante, arriba.... XENA
¿Y? GABRIELLE
Me está
hablando. Xena se pone derecha y lentamente se da la vuelta. ARPA
(con
admiración) ¡Ooooh!
¡¡¡ Alta, oscura y fuerte como el
demonio!!! ¡Ven acá y dale a mamá algo
de amoooor! Xena sujeta su chakram, rechinando los dientes. XENA
¿Acaso te
gustaría ver tus cuerdas cortadas por la mitad? ARPA
¡Qué delicadeza! (a Gabrielle) ¿Es siempre así? GABRIELLE
Mucho mejor. ARPA
¡Pervertida! XENA
Vamos Gabrielle. Busquemos otra salida de esta pocilga. ARPA
¡Ahora esperad un minuto! ¿Sois incapaces de soportar una broma? ¡Sheesh! Xena
entrecierra los ojos echando una mirada al arpa. ARPA (continúa) Simplemente prestad atención, ¿vale? Vosotras queréis salir, y yo quiero
salir. A lo mejor nos podemos ayudar
mutuamente. Vosotras pulsáis mis cuerdas, y yo
las vuestras. ¿Qué os parece? El arpa
mueve sus dorados párpados y mira maliciosamente a la pareja. Xena levanta
su chakram más alto, preparándose para el lanzamiento. Gabrielle
roza su muñeca. GABRIELLE
¿Sabes cómo salir de aquí? ARPA
¡Por supuesto! ¡Qué! ¿Creéis que nací ayer o algo parecido? GABRIELLE
Así que... Si te prometemos que te llevaremos con nosotras... ¿Nos enseñarás el camino? ARPA
¡Duhhhh! ¿No acabo de decíroslo? ¡Sheesh!
GABRIELLE
Xena,,, ¿Podrías...? El resto de la pregunta se desvanece
mientras Xena corre por el suelo, salta, gira en el aire, aterriza sobre la
barra, coge el arpa, salta, gira otra vez, y aterriza al lado de Gabrielle
con el arpa en la mano. ARPA
Uau... Tenéis buenos dedos por ahí, chicas. Podéis acariciar mis cuerdas alguna... ¡Uf! De repente, el arpa es empujada sin ninguna delicadeza contra
el pecho de Gabrielle. ARPA
(continúa) ¡Hey! ¡Esto es vida! Toca al son
de "I'm in Heaven". Gabrielle
retira los brazos y sujeta el arpa con un dedo. GABRIELLE
Direcciones. Ahora. ARPA
¡Sheesh! No sois nada divertidas. CORTE A: EXT.
JARDÍN DEL GIGANTE - POR LA NOCHE La luna llena brilla sobre el jardín lleno
de maleza. La brisa sopla sobre la hierba, que es casi tan alta como Xena. GABRIELLE
¿Y ahora qué? ARPA
¿Veis esa choza de primera clase sobre aquella colina de allí? Una torrecilla se alza más allá de la colina; un gran banderín
azul y amarillo ondea en lo más alto. GABRIELLE
La veo. ARPA
El principito que vive allí no es mal tipo. Era mi propietario hasta que ese estúpido gigante me
robó. GABRIELLE
¿Qué tiene eso que ver con que estemos aquí? ARPA
Bueno... Si me dieseis un segundo os lo diría. ¡Sheesh! Pues... El
príncipe... organiza un baile esta noche, ¿vale? Todas las chicas monas vienen con sus mejores galas, ¿vale?... Y la
que le guste más... será su princesa, ¿vale? ¡Decidme! ¿Ninguna de vosotras estaría
interesada en...? Xena y
Gabrielle miran fijamente al arpa. ARPA
(continúa) Nah. No lo creo. Así que, bueno... Id donde está él y llevadme de vuelta
como regalo de bodas... ¡Se pondrá tan
contento que os dará todo lo que queráis!
¡Demonios! ¡Apostaría a que incluso manda a
algunos de sus guardias con vosotras, para
asegurarse de que llegáis a casa sanas y salvas! Xena y
Gabrielle intercambian una mirada dubitativa. GABRIELLE
(con resignación) Bueno, supongo que es mejor que nada. ARPA
¡Por supuesto! ¡Así que en marcha! ¡Pongámonos ya en marcha! ¡La noche no va a ser siempre joven, ya sabéis! ¡Sheesh! Poniendo los
ojos en blanco, Xena se dirige al castillo en la lejanía.
FUNDE A NEGRO.
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FIN DEL ACTO PRIMERO |
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