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ACTO TRES ABRE DE NEGRO: EXT. CASA DE LOS TRES OSOS - MAÑANA El
sol reluce desde el brillante cielo azul. Xena y Gabrielle están frente a la
casa abandonada, mirando a su alrededor. GABRIELLE Bueno, esa fue definitivamente una aventura que preferiría no repetir.
XENA Por lo menos pudimos dormir bien una noche. GABRIELLE Cierto. Estaba pensando... que tal vez deberíamos separarnos. Sólo por un rato. XENA Yo no creo... GABRIELLE Piénsalo Xena. Podríamos preguntar al doble de personas, y tal vez encontrar una manera
mucho más rápida de salir de aquí. Las cosas están un poco desquiciadas por aquí, pero
no parece ser tan peligroso. XENA ¿Y quién nos estaba persiguiendo por el bosque anoche? GABRIELLE Por favor. Esos guardias no podrían
encontrar la manera de salir de un
granero con un mapa y una vela. Admítelo. Mi plan tiene sentido. Xena
se queja. GABRIELLE (continúa) Vamos. ¿Por favor? ¿Solo un ratito? XENA Muy bien. Nos encontraremos en esa torre en una hora. Y si te metes en algún lío...
GABRIELLE Correr. Lo sé. Te veo en una hora. Ellas
se abrazan rápidamente, y luego se va cada una en una dirección. CORTE A: EXT. BOSQUE - DÍA Gabrielle
camina a través de un silencioso bosque cuando escucha un llanto cerca.
Siguiendo el sonido, divisa a una niña vestida con una capa roja sentada en
una piedra justo a las afueras del bosque. La niña tiene una canasta a su
lado, y está llorando bajito, sobre sus manos. GABRIELLE (dulcemente) ¿Estás bien? La
niña se sorprende, y mira hacia arriba. CAPERUCITA ROJA ¡Oh! ¡Me has asustado!
GABRIELLE Lo siento. Pareces muy triste. ¿Te pasa algo? Caperucita
Roja llora, y levanta su canasta. CAPERUCITA ROJA Yo... Mm... Se suponía que debía
llevar esto a abuela. Es comida y otras
cosas. Mamá no pudo venir porque estaba hablando con el panadero. Abuela es muy vieja y ya no sale mucho. GABRIELLE Bueno, eso que haces es muy bonito.
¿Alguien te asustó? CAPERUCITA ROJA Sí. GABRIELLE ¿Quién? CAPERUCITA ROJA ¡Abuela! GABRIELLE Oh... CAPERUCITA ROJA ¡Sí! ¡Yo fui a verla, y... y... ella tenía estas orejas enormes y
peludas! ¡Y ojos grandes y brillantes, y una
nariz muy larga, y... y... dientes grandes! Y
una voz muyyyyy grave. ¡Y su aliento! Gabrielle
hace lo que puede para poder aguantar la risa al escuchar la descripción de
la niña. Finalmente, logra poner una cara seria. GABRIELLE Hace tiempo que no ves a tu abuela, ¿verdad?
La
niña menea su cabeza. CAPERUCITA ROJA No la he visto nunca. Mamá siempre le trae su comida. Yo me quedo en casa, con mi hermanita pequeña. GABRIELLE Bueno, cuando no vemos a una persona por largo tiempo, especialmente si esa persona
está envejeciendo, notamos cambios en
su rostro. CAPERUCITA
ROJA ¿En serio? GABRIELLE En serio. Algunas veces esos cambios
nos asustan, ya que nos acostumbramos a ver a la persona de la manera en que la recordamos. CAPERUCITA
ROJA Oh! ¿Quieres decir como cuando mi papá se fue, que estaba gordo, bajito y calvo, y entonces regresó alto, con pelo y guapo? ¡Mamá nos explicó
que le debíamos llamar nuestro
nuevo papá! GABRIELLE Uh...
Sí... Algo parecido. Sin
embargo, personas como tu abuelita no desean asustarte. Por lo tanto, estoy segura de que ahora mismo, ella está triste pensando que te alejó y que por eso nunca te volverá a ver. CAPERUCITA
ROJA ¿En serio? GABRIELLE Sí. Apuesto a que ella desea verte hoy. Estoy segura de que has crecido mucho desde la última vez que te vio. ¿Eh? CAPERUCITA
ROJA Bueno, ella
tenia una amplia sonrisa... con todos esos enormes dientes. He crecido un montón desde la última vez que vino. A lo mejor estaba tan asustada de mí,
como yo de ella. ¿Eh? GABRIELLE ¿Sabes? Podrías estar en lo correcto. CAPERUCITA
ROJA ¿Así que quizás debería... regresar? Gabrielle
sonríe. GABRIELLE Eso parece una gran idea Estoy segura de que se alegrará mucho de
verte, ¿no crees?
CAPERUCITA
ROJA Creo que así será.. Caperucita
Roja salta del banco y levanta su cesta hasta el pecho. CAPERUCITA
ROJA (continúa) Bien, regresaré. ¡Muchas gracias, señorita! GABRIELLE De nada. Diviértete, ¿vale? CAPERUCITA
ROJA ¡Así lo haré! Gabrielle
observa cómo la pequeña se va dando saltitos mientras cruza el bosque, y corre hacia una pequeña casita al borde
del camino. CAPERUCITA
ROJA (Continúa fuera de cámara) ¡Abuela! ¡ Abuela! ¡He regresado! ¡Ya no tengo miedo! ABUELA (fuera de cámara) ¡¡¡¡Grrrrrrroowwwwww!!!!. GABRIELLE Uau. Tenía razón respecto a la voz.
Sacudiendo
sus manos, Gabrielle se levanta y se vuelve por el mismo camino por el que
vino, mientras silba una dulce tonada. CORTE A: EXT. ÁREA SIN ÁRBOLES - DÍA Xena
camina hacia un área sin árboles donde hay dos casas: una de palitos de
madera y la otra de paja. Muy cerca se está construyendo lentamente una casa
de ladrillos. Parados frente a las
casas hay tres cerditos que discuten entre sí. Uno
de los cerditos ve a Xena y corre hacia ella con los brazos extendidos. PRIMER
CERDITO ¡Eh!
Estamos preguntándonos si podrías resolver algo por nosotros. Si Xena se
sorprende por ver a un cerdito hablando, no lo demuestra. XENA Seguro. ¿Cuál es el problema? Mientras
ambos caminan hacia donde están los otros dos, el primer cerdito explica: PRIMER
CERDITO Veras, es algo así. Hay un lobo feroz por estos lugares, y nos ha
amenazado con soplar y resoplar hasta destruir nuestras casas. Claro que le hemos
dicho que ni por los pelos de
nuestro hocico; pero el viejo soplador no quiere escucharnos. SEGUNDO
CERDITO De cualquier manera, estamos aquí fuera
discutiendo sobre cuál es el mejor material para construir
una casa resistente a los soplidos del lobo. Yo apuesto a
que de paja. Mi hermano apuesta que de palitos de madera, y el
idiota que esta mas allá insiste en que de
ladrillos. Así que, ¿tú qué piensas? Xena
observa el área con mucho cuidado. XENA Lo primero, es que los lobos, grandes y feroces, no soplan o resoplan y seguro que no pueden destruir las casas, sin importar de que están construidas.
PRIMER CERDITO
¿Ves? Te
lo dije, Elmer. TERCER
CERDITO (ELMER) Harrumph. XENA En segundo lugar, ¿ves esto? Ella
señala con el dedo de su pie hacia un surco muy largo bajo los cimientos de
Elmer. ELMER Sí. ¿Y qué? XENA Esto es una falla. SEGUNDO CERDITO ¿Qué es una falla? XENA ¿Has oído hablar de los terremotos? PRIMER CERDITO ¡Sí! ¡Si ocurre alguno, seguro que nos convertimos en tocino! XENA Cierto. Si esa falla se abre y tú estás en esta casa, serás aplastado
por el peso de todos esos ladrillos. Yo
escogería la casa de madera. Está bien construida y es lo bastante fuerte como para
impedir al lobo entrar y secuestrarte. ELMER ¿Realmente piensas eso? XENA Así es. Elmer
suspira y deja su paleta. ELMER Está bien. Supongo que es la casa de madera. Tú ganas, Petunia. Petunia
chilla con alegría. PRIMER CERDITO Muchas gracias, señorita. Nos evitaste un montón de problemas, seguro. XENA De nada. Ah, sí. ¿Sabéis el camino más rápido para salir de aquí? Los
tres cerditos se miran unos a otros. PETUNIA No, pero podrías preguntar a Rapunzel. Ella está en aquella torre casi desde siempre. ¡Si alguien lo sabe, es ella! XENA Rapunzel, ¿eh?
ELMER Sí. Justo en aquella torre. No tiene pérdida. XENA Bueno, entonces muchas gracias. PRIMER CERDITO ¡No! ¡Muchas gracias a ti! XENA Buena suerte con vuestros problemas con el lobo. LOS TRES CERDITOS ¡¡Gracias!! CORTE A: EXT.
EN LA TORRE - DÍA Xena
y Gabrielle se han puesto al día mutuamente y ahora están paradas frente a
una torre muy alta y estrecha. En la cima de la torre hay sentada una hermosa
joven de pelo rojo. Con un montón de pelo rojo. Tanto pelo rojo que, de
hecho, éste ha llenado la habitación y sobresale por muchas de las ventanas
que la rodean. RAPUNZEL ¡Yuu huu! íYuu huu! ¿Eres tú el
príncipe que supuestamente viene a rescatarme de esta estúpida torre?
Xena
y Gabrielle se miran una a la otra, luego a sí mismas, y entonces se vuelven
hacia la mujer de la torre. GABRIELLE Uh...
¿No?
RAPUNZEL íCaray! ¡Bueno, sólo espero que mueva su principesco trasero hacia
aquí muy pronto! ¡Este maldito pelo está a punto de
estrangularme! XENA ¿Por qué no te lo cortas? RAPUNZEL ¡¿Qué?! XENA ¡Córtatelo! De esa forma no te molestará más. Rapunzel
lo piensa por un momento. Ella sonríe. RAPUNZEL ¿Sabes? ¡No es mala idea! ¿Estás segura de que no eres el príncipe? XENA Y GABRIELLE ¡Segura! Rapunzel
saca unas tijeras de algún sitio y, en un momento, se ha cortado todo el
pelo. RAPUNZEL ¡Uf! ¡Qué alivio! ¡Tanta cosa me estaba dando tortícolis! GABRIELLE ¡Qué bien! Nos preguntábamos si tú podrías indicarnos el camino para salir... El sonido de un caballo al galope interrumpe su pregunta. Un elegante
príncipe encima de un brioso corcel, llega hasta la torre y se detiene. El
príncipe desmonta. GABRIELLE
(continúa) Dime,
¿no es ese el mismo...? XENA
Se parece.
PRÍNCIPE (a Rapunzel) ¡Ahí estás, mi único y verdadero amor! ¡He estado buscándote por todas partes! ¡Yo, el príncipe, te liberaré de tu horrible aprisionamiento! RAPUNZEL ¿Ah, sí? ¿Cómo? El
príncipe busca en su alforja y saca un pergamino, el cual desenrolla con un
ostentoso movimiento. PRINCIPE <Ejém>
¡Rapunzel, Rapunzel, suelta tu pelo! Rapunzel
lo mira con desconfianza, luego se encoge de hombros. RAPUNZEL De acuerdo. Si eso es lo que quieres. Recogiendo
todo el cabello que ha cortado, Rapunzel lo tira por la ventana, y cae
directamente encima del príncipe y su caballo. PRINCIPE ¡Flooooomph! Xena y
Gabrielle hacen una mueca de dolor. GABRIELLE De algún modo, no pensaba que ocurriría así. XENA Mm. De
repente, un dragón aparece en la imagen y, con su aliento ardiente, prende el
enorme montón de pelo, dejando al descubierto al príncipe y su corcel…
ligeramente carbonizados. El caballo se levanta y se aleja al galope. El
príncipe, alzando su puño hacia Xena y Gabrielle, corre cojeando en pos de su
caballo que huye. GABRIELLE (a
Rapunzel) Lo siento. RAPUNZEL ¡Eh! Unos ganan, y otros pierden. Él parecía
un poco raro. GABRIELLE ¿Conoces algún modo de sacarnos de aquí? RAPUNZEL No. Pero si seguís yendo al sur por éste camino de aquí, llegaréis a otro castillo. Los cartógrafos Buncha viven allí. Ellos deberían ser capaces de echaros una mano si nadie más puede. GABRIELLE ¡Gracias! RAPUNZEL Sin problemas. ¡Hey! Si os tropezáis con más príncipes a lo largo del camino, mandadlos en mi busca, ¿lo haréis? GABRIELLE ¡Seguro!
¡Adiós!
RAPUNZEL ¡Tomadlo con calma! (en voz baja) “¡Rapunzel, Rapunzel, suelta tu pelo!”. ¡Qué tonterías eran esas! FUNDIDO A NEGRO.
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FIN DEL TERCER ACTO |
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