Guía Episodios

Introducción

Acto 1

Acto 2

Acto 3

Acto 4



ACTO DOS

 

ABRE DE NEGRO:

 

INT.  HABITACIÓN PEQUEÑA - MAÑANA

 

Autolycus, está sentado ante una mesa pequeña y disfruta de un espléndido desayuno digno de alguien como él: el Rey de los Ladrones. No presta atención alguna a los ruidos que se oyen a su alrededor, y apenas parpadea al oír un gran estruendo justo al otro lado de su puerta.

 

Sólo mira hacia arriba cuando la puerta se abre. Por un momento se queda sin habla. Luego, una amplia sonrisa ilumina su rostro mientras se pone en pié.

 

AUTOLYCUS

¡Xena! ¡Gabrielle!

 

Ninguna de las dos se siente feliz en exceso, y se quedan en la entrada. Autolycus se acerca a ellas rodeando la mesa para abrazarlas, hasta que las observa bien.

 

AUTOLYCUS

(continúa)

¿Me alegro de veros?

 

GABRIELLE

Autolycus, ¿qué pasa aquí?

 

XENA

¿Y qué tienes tú que ver en ello?

 

AUTOLYCUS

... De una en una.

 

Señala hacia la mesa.

 

AUTOLYCUS

(continúa)

¿Tenéis hambre?

 

XENA

En realidad no.

 

GABRIELLE

Por favor, sólo dinos...

 

 

AUTOLYCUS

Vale. Es muy sencillo. Este tipo,

Kadmus, se enteró de que

tenéis muchos admiradores

en el mundo. Decidió que

organizar un simposio era la

mejor manera para reunirlos…

 

XENA

… Mientras amasa una pequeña

fortuna cobrándoles por ello.

 

AUTOLYCUS

Estoy seguro de que es

lo que parece en un principio...

 

GABRIELLE

¿Quieres decir que no es así?

 

Él titubea por un momento y sonríe.

 

AUTOLYCUS

Vale, sí lo es. Pero de hecho,

Gabrielle, él no obliga

a la gente a venir. Lo hacen

por su propia voluntad.

 

XENA

¿Y debo suponer que

hacer eso está bien?

 

AUTOLYCUS

Tengo el presentimiento

de que diga  lo que diga

no voy a salir bien parado.

 

XENA

Me alegra que tu pierna

haya sanado tan bien.

Sonará mejor cuando la rompa.

 

AUTOLYCUS

Pero Xena...

 

XENA

No me vengas con “pero Xena”. Tú...

 

GABRIELLE

Autolycus, ¿por qué

haces esto?

 

AUTOLYCUS

… ¿Porque pagan bien?

 

XENA

Eso es lo peor que

podrías haber dicho.

 

 

AUTOLYCUS

¿Cómo podía rechazarlo?

Recibí un mensaje hace unas semanas.

Kadmus me ofreció una pequeña fortuna

por venir aquí y participar en esto.

 

GABRIELLE

Define pequeña fortuna.

 

AUTOLYCUS

Cinco mil dinares.

 

GABRIELLE

Sip, es una pequeña fortuna.

 

XENA

Autolycus... A Gabrielle y a mí

no nos gusta que nos utilicen

para ganar dinero.

 

AUTOLYCUS

Estoy empezando a notarlo.

 

GABRIELLE

Xena, antes de que hagas algo

drástico, creo que debemos intentar

entender a ambas partes.

 

XENA

¿Y tu sugerencia es...?

 

Gabrielle toma a Xena del brazo y se la lleva a un lado para conversar con ella en privado.

 

FUNDE A:

 

INT. HABITACIÓN DEL MERCADER - MAÑANA

 

Xena se encuentra sola, y camina por una habitación con mesas engalanadas a su alrededor. En las mesas ve que hay pilas de pergaminos con dibujos y réplicas de su espada, su chakram y los sais de Gabrielle.

 

 

XENA

Oh... Esto se pone

cada vez mejor.

 

Acercándose a la mesa toma uno de los chakrams. Es mucho más ligero que el verdadero,  pero los detalles son muy buenos.

 

Xena se acerca a la mujer que está detrás de la mesa.

 

XENA

(continúa)

¿Cuánto?

 

MUJER

Ciento cincuenta.

 

XENA

Claro.

 

 

Vuelve a colocarlo sobre la mesa y continúa caminando por la habitación. En un rincón ve a varios jóvenes sentados en una mesa jugando a algo parecido a un juego de cartas. Mientras se acerca, escucha su conversación.

 

CHICO 1

Tengo un Joxer que

cambiaría por un César.

 

CHICA 1

Sí, seguro. Sigue soñando.

 

CHICO 2

¿Y qué tal una Afrodita

por un Ares?

 

CHICA 1

Claro. De todas formas

Afro es más divertida.

 

XENA

¿Es eso cierto?

 

Interrumpen lo que hacen y la miran.

 

CHICA 1

¡Excelente atuendo!

 

XENA

Gracias. Me puse lo

primero que encontré.

¿Qué hacéis?

 

CHICO 1

Estamos intercambiando cartas

para completar nuestras barajas.

 

XENA

Ya entiendo. ¿Os gusta este juego?

 

 

CHICO 2

¡Es genial! Después de conseguir cartas

y lograr la mejor baraja posible,

puedes empezar a jugar, y Xena y

Gabrielle consiguen vencer a los tipos malos.

 

XENA

¿Cuál es la mejor carta?

 

CHICA 1

Vaya, Xena por supuesto. Ella

supera a casi todo.

 

CORTE A:

 

INT. VESTÍBULO - DÍA

 

Gabrielle y Autolycus avanzan por el vestíbulo atestado de la gente que aparentemente trabaja para Kadmus.

 

AUTOLYCUS

Él debe estar

por aquí en algún lado.

 

Autolycus ve a su presa y guía a Gabrielle hasta allí.

 

AUTOLYCUS

(continúa)

¿Kadmus?

 

Un hombre de mediana edad se vuelve hacia él. La primera cosa que Gabrielle nota es que parece estar de permanente mal humor.

 

KADMUS

Autolycus, ¿qué puedo

hacer por ti?

 

AUTOLYCUS

En realidad, creo que es más lo que

yo puedo hacer por ti. Esta es una muy

querida amiga mía a la que creo te encantará

conocer. Kadmus, ¿podría presentarte

a Gabrielle, la bardo guerrera?

 

KADMUS

Yo, yo... Es un placer

conocerte.

 

Gabrielle sonríe y asiente, pero permanece quieta.

 

CORTE A:

 

INT. HABITACIÓN PRINCIPAL - DÍA

 

Xena ha vuelto a salir a la habitación principal de la posada, donde se encuentra reunido el público del simposio. Ve a un pequeño grupo sentado junto al fuego, y se encamina hacia allí.

 

XENA

¿Puedo haceros

unas preguntas?

 

Todas las mujeres sonríen y, con un gesto, la invitan a unirse a ellas.

 

XENA

(continúa)

No quiero ser grosera,

pero, ¿por qué?

 

ADEL

Me parece que no te he entendido.

 

XENA

Bueno, ¿por qué venís aquí

para oír historias sobre otros?

¿Por qué pagáis tanto dinero por hacerlo?

 

ADEL

Porque las historias son grandiosas.

Gabrielle escribió algunos de los más increíbles

pergaminos relatando sus aventuras;

y es agradable escuchar a gente

que realmente las conoció.

 

XENA

Pero... ¿por qué Xena y Gabrielle?

¿Por qué no Hércules e Iolaus?

 

 

KATHA

Porque Hércules e Iolaus

no son dos bellezas.

 

XENA

¿Dos bellezas?

 

KATHA

Claro, no sois sólo dos mujeres

que se valen por sí mismas, maldita

 sea, también sois preciosas.

 

XENA

Ya veo. ¿Es una proposición?

 

KATHA

¿Has salido de debajo de una roca?

 

La fatiga comienza a hacer mella en Xena, por lo que oprime el puente de su nariz mientras trata de detener un incipiente dolor de cabeza.

 

XENA

Eso parece.

 

CORTE A:

 

INT. SALÓN ESCÉNICO - DÍA

 

Autolycus, Kadmus y Gabrielle caminan a lo largo de una gran habitación con un escenario al frente y varios bancos dispuestos para el público.

 

KADMUS

Y aquí es donde nuestros invitados

toman la palabra.

 

GABRIELLE

¿Y de qué hablan

exactamente?

 

KADMUS

Os conocen. Vienen aquí

y cuentan sus aventuras con vosotras.

Después responden preguntas.

 

GABRIELLE

¿Preguntas sobre nosotras?

 

KADMUS

Sí.

 

GABRIELLE

Me imagino

qué tipo de preguntas.

 

Autolycus pone voz de falsete.

 

AUTOLYCUS

Oh, ¿realmente es tan alta Xena?

¿De verdad son verdes los ojos de Gabrielle?

 

GABRIELLE

¿No tienes ya suficientes problemas?

 

 

KADMUS

Así que me gustaría ofreceros

la oportunidad de participar.

Estaría encantado de pagaros.

 

GABRIELLE

¿En serio?

 

KADMUS

Naturalmente.

 

GABRIELLE

¿Cuánto?

 

Parece meditarlo antes de soltar su respuesta.

 

KADMUS

¿Mil dinares?

 

De nuevo Gabrielle no dice nada, y sólo le sonríe. Autolycus sabe que no es de felicidad.

 

KADMUS

(continúa)

Tengo que ocuparme de un par de cosas

antes de que comience el espectáculo.

¿Por qué no lo pensáis

un rato, mientras regreso?

 

Gabrielle le observa marcharse y se vuelve hacia Autolycus.

 

GABRIELLE

Y éste también es un sucio ladrón.

 

AUTOLYCUS

¡Hey! Eso me ofende. Él es un

estafador, no un ladrón.

... No tiene estilo.

 

Suspira y sacude la cabeza mientras apoya su mano en el hombro de ella.

 

AUTOLYCUS

(continúa)

Siento todo esto.

Lo hice sin darme cuenta.

 

GABRIELLE

No es culpa tuya. Esto sólo demuestra

que si algo parece demasiado bueno

para ser verdad, probablemente así es.

 

AUTOLYCUS

Vais a pillarlo,

¿verdad?

 

GABRIELLE

Ya lo sabes.

 

 

CORTE A:

 

INT. HABITACIÓN DEL COMERCIANTE - DÍA

 

Xena vuelve a examinar las mesas. Esta vez Kazia está con ella.

 

XENA

Gracias por venir

al rescate.

 

KAZIA

No hay problema. Sé cómo

pueden volverse algunos de ellos.

 

XENA

¿Chalados?

 

Kazia ríe ahogadamente mientras continúan atravesando la sala y Xena examina cada mesa.

 

KAZIA

En realidad no es eso. Simplemente

están muy emocionados con todo esto.

 

XENA

¿Ves? Esa es la parte que yo

no comprendo. ¿Por qué no

os apasionáis con vuestras

propias vidas?

 

 

KAZIA

Porque la mayor parte de nuestras

vidas son tan aburridas como el

trigo creciendo en Amphipolis.

 

XENA

A bueno, ESO sí lo comprendo.

 

KAZIA

Precisamente... Y vuestras aventuras

aportan algo más a nuestras vidas. No es que

no estemos a gusto con nuestra

 forma de vivir, pero la mayoría no

tenemos el valor o la forma de dejarlo todo

y hacer lo que vosotras habéis hecho. Por eso,

al rememorar vuestras aventuras,

de alguna manera también las vivimos nosotros.

 

XENA

¿Pero por qué no os reunís

simplemente por vuestra cuenta?

Todo esto cuesta un dineral.

 

KAZIA

¿Respuesta sencilla?

 

XENA

Claro.

 

KAZIA

Porque es divertido.

Ven conmigo.

 

Kazia lleva a Xena a una mesa llena de pergaminos.  Escoge uno y se lo da a Xena.

 

KAZIA

(continúa)

Vuestras aventuras han inspirado a otros

bardos a que escriban.  Algunas historias

son sobre vosotras; otras son pura ficción,

historias de aventuras. Mira esto.

 

Xena toma el pergamino; lee algunas líneas y mira al joven que atiende la mesa.

 

XENA

¿Cuánto?

 

HOMBRE

Diez.

 

Con un gran suspiro saca algunas monedas y se las da, guardando el pergamino en su bolso.

 

XENA

Gabrielle se pondrá histérica.

 

 

FUNDE A NEGRO.
 

FIN DEL ACTO DOS

ACTO TRES