Guía Episodios

Introducción

Acto 1

Acto 2

Acto 3

Acto 4



ACTO CUARTO

 

ABRE DE NEGRO:

 

INT. SALÓN - DÍA

 

Gabrielle casi se parte de la risa cuando finalmente localiza a Xena entre el público. Al ver que todos alzan la mano se siente culpable y decide que Xena puede esperar a que conteste alguna pregunta real.

 

GABRIELLE

Allí abajo, en el frente.

La de la túnica roja.

 

Una mujer se levanta y, cruzando los brazos delante de ella, recrimina a Gabrielle.

 

MUJER

¿Te importaría, por favor,

plantear un debate más feroz?

 

GABRIELLE

Si puedo.

 

MUJER

Xena y Ares….

 

GABRIELLE

Vale, un momento. Ya sé por dónde

va esto y sólo tengo que decir

que a ella le gusta lo que hago.

 

 

La multitud se ríe a carcajadas, pero la mujer no parece satisfecha.

 

MUJER

En tus pergaminos escribiste

sobre la relación entre Xena y Ares.

¿Cómo puede gustarle lo que haces

si, obviamente, está enamorada de él?

 

Una tos suena desde la zona donde está Xena sentada: una vez más, Gabrielle ha estado apunto de meter la pata.

 

GABRIELLE

Ares entendía a Xena en su lucha

por afrontar su camino en la vida,

pero también la manipuló.

Y el amor no puede basarse

en la manipulación. Personalmente,

pienso que había algo de respeto mutuo,

pero Xena nunca amó y ni amará a Ares.

 

Desviando la mirada de la mujer que tenía delante, Gabrielle se fija en un joven del lateral derecho de la sala.

 

GABRIELLE

(continúa)

¿Tienes alguna pregunta?

 

El muchacho parece que esta a punto de desmayarse, pero se levanta. Gabrielle diría que está temblando.

 

GABRIELLE

(continúa)

Está bien. No muerdo.

 

MUCHACHO

¿Puedo darte un beso?

 

Esto la hace reír tanto que comienza a bajar por el borde del escenario.

 

GABRIELLE

Seguro. Ven aquí.

 

Para deleite de la audiencia Gabrielle lo rodea con sus brazos y lo abraza mientras le besa en la mejilla. Los espectadores responden de manera apropiada con un coro de “uuaaauuu”. Gabrielle se toma su tiempo para hablar tranquilamente con él, antes de que regrese a su asiento, y ella vuelva al escenario.

 

GABRIELLE

(continúa, girándose hacia  “Ántrax”)

¿Y tú, qué?

 

Encarándola con los pulgares metidos en el cinturón y con cara de poder escupirle en cualquier momento, Xena aguanta. La audiencia todavía no alcanza a comprender.

 

XENA

¿Puedes decirme cómo

es besar a Xena?

 

 

GABRIELLE

Ven aquí

y lo demostraré ahora.

 

De algún sitio desde atrás alguien grita "¡Es Xena!". El juego comienza ahora, mientras Xena se mueve a través de la muchedumbre hasta alcanzar a Gabrielle en el escenario. Todos los presentes se ponen de pie con un rugido ensordecedor de aprobación y aplausos.

 

Tienen que esperar un buen rato hasta que la gente se calma lo suficiente como para poder continuar.

 

Ellas se divierten y ríen con los asistentes mientras estos empiezan a tomar asiento.

 

Gabrielle se vuelve hacia Xena.

 

GABRIELLE

(continúa)

Creo que te prometí

un beso.

 

Hay silencio absoluto en la habitación. Se podría oír la caída de un alfiler. Inclinándose, Xena toma la cara de Gabrielle tiernamente en sus manos y la besa. Desde algún sitio de la parte trasera de la habitación se oye un ruido que suena sospechosamente a alguien desmayándose.

 

La mujer de la túnica roja consigue levantarse de su asiento y camina hacia la puerta. Los encargados de seguridad no la permiten salir hasta que Xena les hace un gesto desde el escenario.

 

XENA

Oh, acabo de trasportarla

hasta el infierno.

 

Abren la puerta y ella se marcha.

 

XENA

(continúa, a la audiencia)

¿Ares? Dadme un respiro.

 

Gabrielle agarra el bigote de “Ántrax”.

 

GABRIELLE

Vamos, quítate eso.

 

XENA

Estás insinuando que

estropee mi personaje.

 

GABRIELLE

Sí, lo estoy.

Déjame ayudarte.

 

Los estruendos de la muchedumbre rompen el silencio mientras Gabrielle toma el sombrero de la cabeza de Xena y le desliza sus dedos por el pelo, liberándolo del nudo en el que había estado bajo el sombrero. Xena, con cuidado, se quita el bigote y el pedazo de pelo de su barbilla

 

GABRIELLE

Eso está mejor.

(a la audiencia)

¿No es así?

 

Gabrielle gesticula a la gente que de nuevo se pone en pie y aplaude.

 

 

GABRIELLE

(continúa, a Xena)

¿Ves?

 

XENA

¿Discutía yo?

 

 

Alguien lleva un segundo taburete a la tarima y Xena lo toma colocándolo abajo, al lado del de Gabrielle.

 

XENA

(continúa, a Gabrielle)

Lo has hecho realmente bien. Deberíamos

venir a estas cosas más a menudo.

 

En la habitación todos lo apoyan clamorosamente.

 

XENA

(continúa)

Como sabéis, Gabrielle y yo hemos viajado tanto

que es difícil decir dónde estaremos el próximo año;

pero si pudiéramos parar aquí,  lo haríamos...

Ya que Kadmus nos ha hecho una oferta

tan generosa, que realmente deberíamos

aceptar para apoyar su esfuerzo.

 

Esto ha llamado la atención de Kadmus que se mueve rápidamente hacia el entarimado.

 

GABRIELLE

Así es. Pienso que os

gustará saber que Kadmus ha

accedido a donar el treinta por ciento de sus

ganancias a beneficio de quien elijáis.

 

Kadmus querría que se lo tragase la tierra... La tierra en la que Xena y Gabrielle expertamente lo han puesto.

 

XENA

Sube aquí. Deja que la gente vea

lo generoso que eres.

 

Es como si la mirada de Xena ejerciera una atracción magnética sobre él que obliga a sus pies a moverse, aunque intenta llevarlos en otra dirección. Poniendo cara de valiente, se les une sobre el escenario. Colocado entre Xena y Gabrielle, nota que lo agarran por un par de sitios discretos en su cuerpo, que muy seguro podrían ser mortales.

 

KADMUS

Sí, sí, Xena tiene razón. Nos han

dado tanto a nosotros que es hora de

devolver algo. Vamos a situarnos

en una mesa afuera en el pasillo,

donde podréis dejar vuestras

sugerencias para la donación.

 

GABRIELLE

Y no será sólo esta vez;

va a hacerlo cada año

que decidáis reuniros.

 

XENA

Y cuando estemos por aquí,

os visitaremos para echar una mano.

 

La multitud se pone de pie una vez más y nosotros...

 

 

FUNDE A:

 

EXT. CAMPAMENTO - NOCHE

 

Xena, acostada con la cabeza echada en una pila de mantas, se entretiene con una especie de juego con cuerdas. Gabrielle tiene su mirada fija en un pergamino, pero no está escribiendo. Simplemente lo contempla... Lo que incluye tarareo, golpecitos con los pies en el suelo y rascadas ocasionales en un lado de la cara con la punta de la pluma.

 

GABRIELLE

Estoy pensando en llamar

a éste, “El aguijón”.

 

 

XENA

Muy bueno. Seguro que

no se lo esperaba.

 

GABRIELLE

Hablando de espera...

¿Dónde está Autolycus?

 

XENA

Ya vendrá.

 

GABRIELLE

Xena, si tiene éxito...

 

XENA

Vendrá. Sabe

que sabemos dónde vive.

 

GABRIELLE

Cierto.

 

Un momento después, se escuchan varios pares de pies acercándose entre los árboles. Éstos se detienen a corta distancia del campamento.

 

AUTOLYCUS

(fuera de cámara)

¿Estáis decentes?

 

XENA

Claro, acércate.

 

Autolycus, seguido de Kazia y otra media docena de asistentes al simposio, se dejan ver en el campamento. Después de saludar y estrechar las manos a Xena y Gabrielle, todos toman asiento alrededor del fuego.

 

Autolycus deja caer una enorme bolsa de dinares al lado de Xena.

 

AUTOLYCUS

Hay  cerca de 10 mil dinares.

Es en lo que pude poner las manos

mientras estabais en el escenario.

 

XENA

No has perdido tu habilidad.

 

 

AUTOLYCUS

Con vosotras dos como

señuelo, no podía fallar.

 

KAZIA

Deberíais haber visto a Kadmus...

Estaba como loco corriendo por todos

lados buscando el dinero. Sólo por eso

valió la pena pagar la entrada.

¿Qué pensáis hacer con él, por cierto?

 

XENA

Nada. Vais a tomar todo esto,

e intentar devolverlo a todos los que

han estado aquí en esta reunión.

Somos conscientes de que no habrá

para todos, pero es un buen comienzo.

 

KAZIA

Y, de nuevo, esta es...

 

KAZIA Y XENA

… la  razón por la que te queremos.

 

XENA

(continúa)

Sí, claro, lo sabemos.

Devolved todo lo que podáis.

 

KAZIA

Lo haré, lo prometo.

(a Gabrielle)

Hmm… nos preguntábamos si...

 

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DELCUARTO ACTO

 


 

APÉNDICE

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. CAMINO - DÍA

 

Xena camina lentamente llevando a Argo. Gabrielle camina tras ella, ensimismada con su pergamino.

 

GABRIELLE

Esto es muy retorcido.

 

XENA

Oh, vamos, Gabrielle.

Ya sabes lo que la gente dice:

“La imitación es el halago más sincero”.

 

GABRIELLE

Xena, mira esto.

 

Xena se detiene, Gabrielle le enseña el pergamino, señalando un trozo.

 

GABRIELLE

(continúa)

¿Cómo es posible?

 

Xena lee el pergamino, reflexiona un momento, sonríe y sigue su camino.

 

XENA

Podría ser, pero necesitaría

tener tres manos.

 

GABRIELLE

¡Xena!

 

 

FUNDIDO A NEGRO.
 

DESCARGO

Ningún fanático fue herido durante la filmación de

esta película. Lo Juramos, en serio.