Guía Episodios

Introducción

Acto 1

Acto 2

Acto 3

Acto 4



ACTO CUARTO

 

ABRE EN NEGRO:

 

EXT. PAISAJE MARINO DESDE EL ACANTILADO - DÍA SIGUIENTE

 

Estos son los mismos acantilados y orilla de la playa que vimos al final del tercer acto. Situados en la orilla del acantilado se encuentran Xena, Gabrielle, y Arturo. Tras ellos está el castillo. En el mar hay varios barcos de guerra moviéndose lentamente hacia la playa.  Xena viste una armadura más gruesa que la usual, y Gabrielle está similarmente ataviada.  Xena lleva su espada de siempre y enfundada en la espalda, y a Excálibur metida en el cinturón.

 

 

GABRIELLE

¿No intentarán subir

aquí, verdad?

  

XENA

No, si tienen dos dedos

de frente. Todo lo que tenemos

que hacer es apedrearlos hasta matarlos.

 

GABRIELLE

Me figuraba algo más.

 

Ella echa una mirada a un lado, donde Arturo permanece un poco apartado de ellas. Está sujetando su casco bajo un brazo, y la brisa marina aparta el cabello de su cara.  Sus ojos están cerrados como si estuviera meditando.

 

Gabrielle alza su mirada hacia Xena, y sus ojos se encuentran.  Señala en dirección a Arturo con la cabeza y Xena asiente. Gabrielle camina hacia Arturo y se detiene a su lado, mirando hacia el mar.

 

GABRIELLE

(continúa)

Si no fuera por esos barcos, diría

que es una vista preciosa.

 

Arturo lentamente abre sus ojos pero no la mira, sus ojos permanecen perdidos en el horizonte.

 

ARTURO

Lo es.

 

GABRIELLE

(amablemente)

¿Estabas pensando en

tu padre en este momento?

 

 

ARTURO

(suavemente)

Sí. ¿Cómo lo has sabido?

 

GABRIELLE

Sólo una corazonada… Sé

lo que es perder a tus padres

a manos de unos bárbaros.

 

Arturo la mira.

 

ARTURO

Oh.  Lo siento, Gabrielle.

No lo sabía.

 

Su cara se nubla en cólera, y mira de nuevo al mar, su mandíbula firmemente rígida.

 

ARTURO

(continúa)

Mi madre murió cuando era joven, y

mi hermana fue llevada a Avalon para

aprender modales de diosa. Estuvimos

solos mi padre y yo durante mucho

tiempo. Hay una parte de mí que desea

ser elegido para ir contra

su líder. Me gustaría tanto....

 

GABRIELLE

Yo quería venganza también. Y estuve

muy cerca de obtenerla. Xena fue

a través del Tártaro por mi por esto.

 

Echa una mirada hacia atrás, sabiendo que Xena puede oírles.  Xena no parece estar mirándolos, pero podemos ver en sus ojos que estaba escuchando.

 

GABRIELLE

(continúa)

Algo gracioso, cuando la oportunidad finalmente

se presentó, comprendí algo.

 

ARTURO

(amargamente)

¿Y qué fue?

 

GABRIELLE

Que no podría traer a mis padres de vuelta.

Todo lo que podría haber hecho era volverme

como él... un asesino de sangre fría.

 

Ella se gira ligeramente, colocando una mano en su brazo.

 

GABRIELLE

(continúa)

Arturo, lo que has hecho hoy, lo has

hecho por el futuro, no por el pasado.

¿Tiene eso sentido?

 

ARTURO

Lo tiene, en teoría. En la práctica, quizá sea

mucho más difícil. Gracias, Gabrielle,

a ti y a Xena. Sé que con Xena dirigiéndonos,

podremos conducir a los sajones de vuelta. Lo ves,

tengo que creer eso. Si nosotros perdemos, el futuro

que mi padre estaba construyendo, también se perderá.

 

GABRIELLE

(confidencialmente)

No perderemos

 

ARTURO

¿Tan segura estás?

 

GABRIELLE

 Sí. Si me disculpas...

 

 

Ella sonríe y regresa al lado de Xena. Ésta le pasa un brazo sobre los hombros y Gabrielle la mira, a la vez que pone una mano sobre la que está en su hombro.

 

GABRIELLE

(continúa)

¿Ya es la hora?

 

XENA

Sí, casi. Ellos vendrán por

tierra justo desde allá.

 

Señala hacia la playa, desde donde se ve un lado de la misma.

 

XENA

(continúa)

Desde allí, darán un rodeo por

el bosque, pasarán el lago Viviana,

luego subirán a lo alto de la colina

para tener una amplia vista del castillo.

Debemos evitar que lo hagan.

 

Traga audiblemente y vemos el movimiento de su garganta, a la vez que su rostro se torna pensativo.

 

XENA

(continúa)

Después de que asuma el mando, usare el truco

de las vejigas de cerdo rellenas de sangre, el

mismo que empleamos con Iolaus tiempo atrás

cuando burlamos a Ares y Zeus... Haremos

parecer que él me pilla antes que yo a él.

Tan pronto como veas la sangre, si no estas cerca

entonces, debes estarlo lo más pronto posible.

Antes de que cuentes hasta treinta, ¿sí?

 

 

Se ríe antes su propia frivolidad.

 

GABRIELLE

Estaré ahí. Xena, Cuando llegue

la hora de parecer estar muerta,

no te auto apliques el “pinchazo”.

 

XENA

(gentil)

Gabrielle....

 

GABRIELLE

Sólo hazme caso.

 

XENA

¿Tú lo harás por mí?

 

 

GABRIELLE

No.

 

Gabrielle se vuelve, mira a Xena, y coloca sus manos sobre las caderas de ella. Xena se acerca y pones las suyas en los hombros de Gabrielle, que baja la mirada por un momento, como ordenando sus pensamientos, antes de alzar la vista.

 

GABRIELLE

(continúa)

He estado pensando en un plan, que hará que

 no necesites el pinchazo. ¿Confías en mí?

 

XENA

(ferozmente)

Con mi vida. Bien, dime. ¿Tengo que hacer

algo distinto a lo que ya habíamos hablado?

 

GABRIELLE

No. Vejiga. Sangre. La caída. Fingir tu muerte.

 Todo bien. Pero no el pinchazo.

 

Xena baja la cabeza besándola suavemente en los labios, entonces retrocede. Gabrielle tiene los ojos cerrados.

 

XENA

No pinchazo. Vale.

¿Estas lista?

 

Los ojos de Gabrielle se abren a la vez que se humedece los labios.

 

GABRIELLE

Lista.

 

XENA

(más alto)

Arturo, es la hora.

 

 

Arturo fija su mirada en el océano por largo rato antes de darse la vuelta y asentir a Xena. Se pone el casco y su actitud cambia, irguiéndose imponente y orgulloso.

 

ARTURO

Vamos.

 

Ellos se mueven por el Castillo hasta desaparecer de la vista.

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPO DE BATALLA COLINAS- DÍA

 

Es el mismo campo de batalla de la introducción, pero esta vez todo es claro y soleado y los batallones de soldados están alineados en formación, esperando. Xena, Gabrielle, Arturo y Lancelot están al frente sobre sus monturas. Tras ellos, la caballería, y más atrás, la infantería. En el fondo de la colina, justo donde empieza el bosque se ve a Merlín.

 

Xena aún tiene ambas espadas en su poder. Los sais de Gabrielle están asegurados en sus botas y tiene un bastón en la mano.

 

Podemos escuchar el crujido de muchos pies marchando, así como el golpeteo de cascos de caballo. De repente, en la falda de la colina, los sajones hacen su aparición, marchando sin detenerse hacia la cima. Al frente de dicho ejército se ve a un hombre grande a lomos de un inmenso caballo. Él se pone de lado. Arturo se inclina y se lo señala a Xena.

 

ARTURO

Ese debe ser el príncipe Chretien, o

mejor dicho, es el Rey Chretien ahora.

Mi padre mató al suyo en batalla.

 

XENA

(tranquila)

Un tipo enorme.

 

Xena se inclina hacia Gabrielle.

 

XENA

(continúa)

Extraño a Argo.

 

 

GABRIELLE

Extraño Grecia.

 

XENA

Bueno entonces, hagamos

esto, y vamos a casa.

 

Voltea a su caballo y levanta en alto a Excálibur. Cada soldado adopta una postura de silenciosa preparación, aguzando el oído, y los caballos se mueven inquietos sobre sus patas, mordiendo sus bocados.

 

XENA

(continúa, gritando)

¡Por Camelot!

 

Se voltea y golpea al caballo en ambos lados, y de repente todo el campo se mueve, con ambos ejércitos gritando y enfrentándose. Se encuentran y comienza la batalla, con sonoros golpes de las armas al chocar, hombres gritando y caballos relinchando. Chretien se ha contenido, observando y permitiendo a sus hombres que vayan delante de él, mientras se sienta sobre su caballo cerca de la base de la colina. Merlín lo observa.

 

Xena ataca bajando la colina, con Gabrielle tras ella. Arturo las sigue, pero se enfrenta rápidamente con un soldado sajón, y Lancelot retrocede en su ayuda. Xena y Gabrielle continúan sin ellos

 

XENA

(continúa, gritando alegremente)

Aililililililililililililili!!!!

 

Al momento de dirigirse hacia Chretien, se encargan de varios soldados. Gabrielle usa su bastón para desmontar a golpes a los soldados, mientras Xena combato con Excálibur en una mano y su espada en la otra, usando sus piernas para guiar al caballo.

 

Xena golpea algunos hombres, mientras mata a otros al despejar un camino hacia so objetivo. Al final alcanzan la base de la colina donde Chretien y otros soldados aguardan a la expectativa. Sin embargo, cuando están lo suficientemente cerca para verse frente a frente, sus ojos se agrandan.

 

CHRETIEN

¿Qué es esto? ¿Dónde

está Arturo Pendragon?

 

XENA

(burlonamente)

Ocupado.

 

 

Envaina su espada y levanta a Excálibur, mientras su caballo se mueve de lado en anticipación. Gabrielle voltea un poco su caballo, lista para cubrir la espalda de Xena, mientras observa cautelosamente al compañero de batalla de Chretien.

 

CHRETIEN

(furiosamente)

He venido a vengar la muerte de mi

padre. ¡Denme a Arturo!

 

XENA

Si quieres a Arturo, deberás vértela

conmigo primero. ¡Sheeee-yahhhh!

 

Ella ataca y toma la ofensiva, mientras las espadas chocan una y otra vez en un destello de chispas. El sol se refleja en sus espadas y armaduras, y los caballos sudan y echan espuma por sus hocicos.

 

Gabrielle espera, su arma lista, mientras que el compañero de Chretien la ataca. Justo en el momento en que la alcanza, Gabrielle mira detrás de él y ve a Merlín en el borde del bosque. Hacen contacto visual y Merlín asiente. Ella sonríe vagamente y asiente también, y luego detiene la primera embestida con su báculo, empujando fácilmente al soldado. El vuelve a atacar y ella continúa deteniéndolo, moviendo su bastón de un lado a otro.

 

La batalla está en su apogeo, con hombres y caballos dispersos en escaramuzas. Muchos ya han caído. Arturo y Lancelot continúa, luchando adversario tras adversario.

 

Mientras tanto, Xena y Chretien continúan enfrentándose con intercambio de golpes, en lo que parece un empate. Ambos jadean, pero Xena sonríe, disfrutando el reto, mientras Chretien respira y jadea profundamente, evidenciando el esfuerzo.

 

CHRETIEN

¿Quién eres, para tomar

el lugar que le pertenece a Arturo?

 

Ella le lanza un golpe con Excalibur.

 

XENA

Esa es una

buena pregunta.

 

Desvía un golpe desde arriba y contraataca con un tajo en su pierna, que saca sangre.

 

XENA

(continúa)

Si averiguo la respuesta,

te la haré saber.

 

 

Chretien gruñe y continúa la lucha, cortándola en el mismo lugar de su brazo izquierdo que debería estar cicatrizado pero no lo está. Ríe con satisfacción cuando ella observa la sangre fluyendo por su brazo. La sonrisa desaparece cuando ella lo ataca con renovada furia.

 

XENA

(continúa)

¡¡¡Si!!!

 

Pelean en círculo chocando las espadas. A un lado y cerca, Gabrielle y el compañero de Chretien todavía pelean, ambos con signos de cansancio. Al final, Gabrielle obtiene la ventaja y con un gran golpe, lo baja del caballo. Al caer, la toma de la pierna, llevándola consigo, y ruedan varias veces al golpear el suelo, luego se detienen con Gabrielle encima. Ella se levanta de un salto y lanza un golpe hacia abajo con fuerza, quitándole la espada de las manos.

 

GABRIELLE

Perdón por esto.

 

Vuelve a lanzar un golpe, y lo deja inconsciente, sus ojos se ponen en blanco y luego se cierran. Chretien se da cuenta de esto y le echa un vistazo a Xena, y luego abruptamente voltea su caballo y ataca a Gabrielle, apuntando con su arma a su espalda.

 

Xena agranda los ojos. Rechina los dientes, luego grita.

 

XENA

Hijo de bacante.

¡Gabrielle!  ¡Cuidado!

 

Xena monta su caballo y persigue a Chretien. Gabrielle escucha a Xena y se voltea, y ve a Chretien dirigiéndose hacia ella. Sostiene su bastón preparándose, pero justo cuando llega hasta ella, Xena lo alcanza, sus caballos casi se tocan. Lo apuñala debajo de las costillas y lo golpea, y los dos salen volando de sus caballos, cayendo en el suelo. Xena trata de encontrarle el pulso en la muñeca.

 

XENA

(continúa, resuelta)

Muerto. Terminemos con

esto, ¿vamos?

 

Los caballos pasan delante de Gabrielle, bloqueando su vista por un momento. Al pasar, ve a Xena sobre Chretien. Xena se voltea hacia ella, luego presiona sus manos sobre su estómago, reventando la vejiga de cerdo que escondía. La sangre sale y se levanta, caminando dramáticamente antes de soltar a Excálibur, tropezando y cayendo cerca de Chretien.

 

GABRIELLE

XENA!

 

Corre hacia Xena y cae de rodillas a su lado, mirándola.  Los ojos de Xena están abiertos, ya que nadie los ha alcanzado. Xena habla, sus labios apenas se mueven.

 

XENA

Haz tu magia.

 

GABRIELLE

No mi magia.

 

Eleva la vista y ve a Merlín, quien sostiene su báculo en alto.  Aun está escondido entre los árboles, pero una pálida niebla sale de la punta de su báculo, y envuelve a Xena y Gabrielle, antes de desaparecer de la vista.  Xena se sacude imperceptiblemente, con los ojos aun abiertos.

 

XENA

¿Qué fue eso?

 

GABRIELLE

Cuando vengan a revisarte, no serán

capaces de verte respirando, o de

sentir el palpitar de tu corazón o tu pulso.

 

Posa una mano sobre el corazón de Xena.

 

GABRIELLE

(continua, ojos llorosos)

Pero yo podré.  Veamos si podremos

engañarlos. Deséame suerte.

 

 

Xena coloca su mano sobre la de Gabrielle y cierra los ojos, sonriendo apenas.

 

XENA

(susurra)

Tu puedes hacerlo, corazón.

 

Xena se pone completamente inmóvil y su sonrisa desaparece. Gabrielle mira sobre la colina donde varios soldados corren hacia ellas, Arturo y Lancelot incluidos. Inhala una respiración profunda y mirando el cielo grita una fingida desesperación con vehemencia no completamente fingida.

 

GABRIELLE

¡¡¡¡¡¡¡NOOOO!!!!!!!

 

Se inclina, apoyando su cabeza sobre el corazón de Xena. Una diminuta sonrisa se posa en sus labios, y escuchamos el sonido de un latido por un momento. La sonrisa se desvanece sollozar ruidosamente, mientras los hombres llegan a ellas.

 

ARTURO

No.

 

El ve toda la sangre se acerca y se arrodilla, sintiendo el cuello de Xena.

 

ARTURO

(continua, con voz quebrada)

Lo siento, Gabrielle.

 

LANCELOT

¿Esta muerta?

 

GABRIELLE

(aúlla)

¡¡¡¡No!!!!

 

Golpea el pecho de Xena, mientras Merlín sale de los árboles y hace como que se la lleva gentilmente lejos de Xena. Se inclina y siente el corazón de Xena. Se para y Gabrielle vuelve a Xena, retomando su posición, llorando ruidosamente.

 

MERLIN

(gritando)

¡La reina ha caído!

 

Tras ellos, la batalla esta muriendo, mientras los sajones una vez más comienzan la retirada. La armada de Camelot los persigue, y sus voces se eleven en victoriosos festejos, mientras los sajones corren por el camino.

 

CORTE A:

 

EXT. COSTA - DIA

 

Vemos a los sajones abordando sus barcos, y apartarse a empujones de la orilla.

 

CORTE DE VUELTA A:

 

EXT. CAMPO DE BATALLA DE LA COLINA - DIA

 

Gabrielle esta de pie, con lagrimas recorriéndole las mejillas. Levanta a Excálibur y corre la colina hacia los árboles, alcanzando el borde del lago. 

 

CORTE A:

 

EXT. LAGO DE VIVIANA - DIA

 

Con un gran giro, Gabrielle arroja Excálibur al lago y aguarda expectante mientras la espada se hunde lentamente. No pasa nada.

 

GABRIELLE

Yo te llamo, Dama.

Xena ha caído en combate.

Ven y ve tu misma.

 

La superficie del lago ondula y se bate, y vemos a Viviana elevarse. Comienza a caminar por la superficie del lago con Excálibur en una mano.

 

DAMA VIVIANA

Eso he oído. Hubiese creído que una gran

guerrera como Xena no seria derrotada

con tanta facilidad.

 

GABRIELLE

(con amargura)

No fuimos derrotadas.

Hizo lo que querías.

Espero que estés satisfecha.

 

 

Gabrielle sube la colina a pisotones hacia Xena. 

 

CORTE A:

 

EXT. CAMPO DE BATALLA COLINA - DIA

 

Luego de unos momentos, Viviana aparece a través de los árboles. Ya, la mayoría de la armada se había reunido alrededor del cuerpo caído de Xena, parados a respetuosa distancia. Se escucha un suspiro general cuando ven a Viviana, junto a murmullos de su nombre. Muchos de ellos se arrodillan y bajan la cabeza.

 

Viviana camina hasta Xena y Gabrielle, chorreando agua de su despertar. Se arrodilla y siente el corazón de Xena.

 

DAMA VIVIANA

Sin latido, justo como dijiste.

Una gran guerrera ha caído hoy.

 

Enfatizo la palabra caído, y se acerca a tocar el corazón de Gabrielle. Se acerca y parece que consuela a Gabrielle.

 

DAMA VIVIANA

(continúa)

Interesante. Tu corazón no

está latiendo, Dama Gabrielle.

 

Los ojos de Gabrielle se abren a lo grande, y Xena parpadea pero sus ojos permanecen cerrados. Viviana se pone de pie y le da ah Gabrielle un guiño apenas visible, de ahí le pasa Excálibur a Arturo.

 

DAMA VIVIANA

Arturo, ven y reclama lo que por derecho es tuyo.

 

Arturo solemnemente camina hacia ella, con la mano temblando a lo que alcanza la espada. Lentamente, su puño se cierra y la alza apuntando al cielo, a lo que unas cuantas lagrimas recorren sus mejillas. 

 

ARTURO

(gritando)

¡Larga vida a Camelot!

 

Los hombres que permanecían de pie se acercan a sus camaradas arrodillándose a sus pies. El se voltea hacia Xena y cruza la Excálibur sobre su pecho.

 

ARTURO

 (continua, suavemente)

Para una poderosa guerrera caída.

Gabrielle, estamos muy apenados.

Si necesitas un hogar....

 

Merlín limpia su garganta e interrumpe.

 

MERLIN

A este viejo hechicero aun le

quedan algunos trucos.

 

El alza sus brazos y vara sobre Xena, y cierra sus ojos, hablando entre dientes. Gabrielle toma la mano de Xena y la sostiene sobre su propio corazón.

 

GABRIELLE

(susurrando)

¿Esta latiendo?

 

Xena sube una ceja y sonríe. Gabrielle suspira con alivio y besa la mano de Xena.

 

GABRIELLE

(continúa)

Supongo que tu debes de

volver a la vida ahora.

 

Xena asiente un poco y sus ojos se abren. Ella se estira y bosteza, parándose lentamente.

 

GABRIELLE

(continua, alegremente)

¡Xena!

 

Gabrielle la toma en sus brazos, sosteniéndola de cerca, a lo que mira hacia Merlín.

 

 

ARTURO

¡Es un milagro! Merlín....

 

DAMA VIVIANA

(recelosamente)

Ciertamente un milagro.

 

Hace una pausa, como considerando algo, luego voltea hacia Arturo.

 

DAMA VIVIANA

(continua)

Ve en buena salud, Arturo.

Excálibur es tuya para que la uses,

así como tú guiaste a tu gente.

 

Arturo humildemente inclina su cabeza.

 

ARTURO

Mientras sirvo a mi gente.

Gracias, mi Dama.

 

DAMA VIVIANA

Merlín... ¿Confió en que te veré

en Avalon pronto?

 

MERLIN

Casi seguro.

 

Viviana parece satisfecha, y empieza a caminar hacia el lago y los árboles, desapareciendo frente a sus ojos entre la niebla.

 

MERLIN

(continua, al publico)

Vayan adentro y preparen el banquete.

Estoy seguro de que Xena y Gabrielle

necesitan un momento a solas.

 

Después de unas largas miradas, los hombres se dispersan y caminan colina  arriba hacia el castillo. Xena y Gabrielle se paran lentamente, ayudándose la una a la otra.

 

GABRIELLE

Merlín, nuestros corazones....

 

MERLIN

Laten como uno. Mientras lata el corazón
de Xena, latirá el tuyo.

 

Xena toma la mano de Gabrielle y la aprieta.

 

XENA

¿Nos podemos ir a casa ahora?

 

GABRIELLE

El banquete....

 

Xena alza la mirada y parece estar media adolorida.

 

XENA

Oh, está bien.

¿Después del banquete?

 

MERLIN

Después del banquete, las enviare

a donde quieran ir.

 

Se mueve entre ellas y reposa sus brazos en sus hombros, y empiezan a caminar colina arriba hacia el castillo.

 

CORTE A:

 

INT. SALÓN DEL BANQUETE – NOCHE

 

El salón está lleno de invitados y las mesas estaban cubiertas por puros platos vacíos. El vino corría libremente, y fuera en el medio de las mesas, músicos tocaban vivos tonos mientras un par de parejas bailaban a un lado. 

 

Xena y Gabrielle están paradas en la entrada, observando.

 

XENA

Que bueno que ya terminó.

 

 

GABRIELLE

Igual yo. Pero la fiesta

estuvo muy divertida.

 

XENA

 (riendo entre dientes)

Si pero unos cuantos

brindis más y las dos

estaríamos mas que ebrias.

 

Se ríen al ver que Arturo y una hermosa joven se les acerca. Es la misma mujer que Xena viera con Lancelot en el jardín la primera noche que pasaran en Camelot.

 

ARTURO

Xena, Gabrielle. Aquí están.

¿Están preparándose para irse?

 

GABRIELLE

Tan pronto como podamos

llevarnos a Merlín de aquí.

 

En una esquina, Merlín  hace trucos mágicos para la diversión de varios niños.

 

ARTURO

Son bienvenidas si quieren quedarse, Xena,

Ambas.  Siempre me seria de utilidad

alguien de tu calibre en mi ejército.

 

XENA

Gracias, pero no, gracias.  Camelot…

y Britania...son todas tuyas.

Serás un buen Rey, Arturo.

 

ARTURO

Gracias a ti y Gabrielle. Antes

de que se vayan, quisiera que conocieran

A mi prometida.  Esta es la Dama

Ginebra.  Nos casaremos en la primavera.

 

Ginebra reconoce a Xena, y se sonroja visiblemente apenada.

 

GINEBRA

Gusto en conocerlas.

 

GABRIELLE

Gusto en conocerte también.

 

XENA

(murmurando entre dientes)

Por los dioses. Ya he arreglado todos

los problemas que he podido.

 

 

GABRIELLE

¿Decías algo?

 

XENA

 (con una sonrisa falsa)

Dije gusto de conocerte

Dama Ginebra.

 

Xena y Ginebra se miran incómodamente, Arturo y Gabrielle los observan un poco confundidos. Son salvados cuando de les acerca Merlín.

 

MERLIN

¿Quieren quedarse esta  noche,

o ya se quieren ir?

 

XENA Y GABRIELLE

 (juntas)

Irnos ya.

 

Todos se ríen.

 

ARTHUR

Adiós y buen viaje a las dos.

Visítenos si acaso se encuentran

por estos rumbos de nuevo.

 

GABRIELLE

Claro que sí.  Buena suerte.

 

MERLIN

¿Listas?

 

Xena mira hacia Ginebra que sigue apenada.

 

XENA

No tienes idea.

 

MERLIN

Está bien. Piensen a donde quieren

llegar y las mandare allí.

 

Xena y Gabrielle se toman de la mano y Merlín ondea su báculo frente de ellas.  Se desaparecen en una lluvia de chispas.

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL CUARTO ACTO

 


 

APENDICE

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. CLARO EN EL BOSQUE - NOCHE

 

La luna brilla sobre los árboles del pequeño claro. En lo alto del cielo se ven millones de estrellas brillando. Un fuego dentro de un anillo de piedras, y un hato doble de pieles está tirado junto el fuego. Unas alforjas cuelga de la rama baja de un árbol y la silla de montar esta sobre un tronco enseguida del mismo. Una olla de agua hierve sobre el fuego. 

 

A un lado Argo come un poco de pasto. Sus orejas  suben y relincha sorprendida, a la vez que Xena y Gabrielle aparecen en una lluvia de chispas. Cuando Argo se da cuenta que son ellas, vuelve a tascar el pasto como si fuera una ocurrencia diaria. Xena y Gabrielle miran a su alrededor y luego la una a la otra y sonríen.

 

GABRIELLE

De regreso. Gracias a los Dioses.

 

XENA

Puedes repetir eso de nuevo.

 

Se ponen a guardar su armadura y armas, Xena se tira sobre sus mantas de dormir.  Gabrielle ve el agua hirviendo.

 

GABRIELLE

¿Quieres un poco de te?

 

XENA

Seguro. Me caerá muy

bien en estos momentos.

 

Gabrielle mueve su bolsa se viaje y la abre, metiendo la mano dentro de ésta. Ella siente algo, hace un gesto de confusión, y lo saca. Es la copa, aunque se ha quedado en su forma de madera.  

 

GABRIELLE

¿Qué…?

 

XENA

¿Qué pasa?

 

 

GABRIELLE

Nada. Solo busco las

hojas para el té.

 

Ella mira cuidadosamente dentro de la copa, y ve que la cara de Merlín aparece en una visión nublada. Él le tira una guiñada y la visión desaparece. Ella suelta la copa dentro de la bolsa como si la hubiese picado, eventualmente encuentra hojas de té y vasos y se mueve hacia el fuego y los pone en el suelo.

 

Ella mira hacia atrás, a la bolsa nuevamente, y menea su cabeza, luego se une a Xena en las pieles. Ellas se recuestan una al lado de una otra, con los tobillos cruzados y sus brazos detrás de sus cabezas, mirando a las estrellas. 

 

XENA

Recuérdame que tenga cuidado

con lo que toco de ahora en adelante.

 

Gabrielle la mira, luego a su bolsa, y luego a Xena nuevamente. Se acomoda de nuevo en las pieles y suspira.

 

GABRIELLE

Yo también. ¿Crees que el

mundo sea en realidad redondo?

 

 

Xena apunta a la luna.

 

XENA

La luna es redonda. El sol es redondo. Si

miras el horizonte en el mar, parece

un poco redondo en las esquinas. Puede ser.

 

Gabrielle parece satisfecha con esto.

 

GABRIELLE

Eso tiene sentido. Pero parece

como si las personas en la

parte de abajo se caerían.

 

XENA

(riéndose)

No me estoy quejando, pero

me pregunto por qué Merlín nos envió aquí.

Me imagine que nos enviaría de vuelta

a la taberna de donde nos sacó.

 

GABRIELLE

(sonriendo)

Oh, eso es fácil. Dijo que pensáramos

a donde nos gustaría ir, y esto

fue lo que yo pensé.

 

XENA

¿En serio?

 

GABRIELLE

En serio. Una noche en ese

castillo me hizo extrañar… esto.

 

Ella se acomoda de manera que pueda ver a Xena, y alza su cabeza y la apoya sobre su mano. 


GABRIELLE

(continúa)

La pregunta es, si tú pensaste

que volveríamos a la taberna, ¿cómo

fue que ambas terminamos aquí?

 

Xena imita su postura, se le acerca mucho a Gabrielle y acaricia su brazo con la punta de sus dedos.

 

XENA

Eso es fácil también. No estaba pensando

en la taberna. Estaba pensando que quería

ir a donde tú quisieras ir.

 

Gabrielle le da a Xena una mirada adorable.

 

GABRIELLE

¿En serio?

 

Xena la acerca y la besa, luego termina el beso y se tocan mutuamente las narices.

 

XENA

Siempre.

 

Se besan nuevamente, mientras…

 

FUNDIDO A NEGRO.
 

DESCARGO

Ninguna reliquia legendaria fue herida durante la producción de este episodio;

pero se rumora que Galahad está en terapia, buscando un nuevo propósito para su vida.