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ACTO SEGUNDO 

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. LAS CALLES DE ROMA – DÍA

 

Gabrielle monta a Argo II a través del camino. Las calles están concurridas, y la gente de su alrededor los mira con curiosidad.

 

GABRIELLE

Los romanos siempre me producen
escalofríos.. ¿Por qué será?

 

 

Xena mira a su alrededor.

 

XENA

¿Por qué son pretenciosos?
¿Por qué huelen mal? ¿Por César?

(pausa)

¿Por qué nos crucificaron?

 

GABRIELLE

Hmmm. Sí. Seguramente por eso.

 

Xena se agacha hacia un lado y recoge alguna cosa, luego vuelve y le da a Gabrielle una pequeña bolsa.

 

GABRIELLE

(continua)

¿Qué es esto?

 

XENA

Tus dracmas, señorita. Sino,
tendrás que dormir en los establos.

 

Gabrielle examina la bolsa de piel, cantando.

 

GABRIELLE

¿De dónde sacaste esto?

 

Xena hace "su mirada”. Gabrielle esconde la bolsa rápidamente en su ropa, y mira a su alrededor. Xena señala un sendero.

 

XENA

Por ahí.

 

 

GABRIELLE

Tienes una memoria considerable,
¿lo sabes?

 

Xena mira hacia la señal que dice “Coliseo” con una flecha que señala hacia la dirección a la que se dirigen.

 

XENA

Es sólo una de mis muchas habilidades.

 

CORTE A:

 

EXT: COLISEO ROMANO – DÍA

 

Los muros del estadio se levantan frente a ellas, sumiendo el camino en las sombras. Xena y Gabrielle caminan a través de la larga rampa, hacia las puertas de piedra, donde les reciben todavía más soldados. Sin embargo, estos guardias llevan una armadura fina. Ellos miran a Gabrielle en su caballo y a Xena caminando a su lado con evidente desdeño.

 

GUARDIA DEL ESTADIO

Un momento. ¿Qué os trae por aquí?

 

Gabrielle detiene a Argo II.

 

GABRIELLE

He traído a mi esclava aquí
para que sea entrenada como gladiadora.

 

 

Los guardias se acercan a ellas y examinan a Xena. Se ríen.

 

GUARDIA DEL ESTADIO

¿Una mujer? Llévatela y tráela al burdel
para que le enseñen a hacer algo útil.

 

Las manos de Xena se tensan en los grilletes. Sus ojos se estrechan.

 

 

GABRIELLE

¡Hey, esperad un minuto! No estoy de broma.
Escuchad, pagué buenos dracmas por ella,
y el chico que me la vendió, dijo
que era una buena luchadora. ¡de verdad!

 

Los guardias se ríen.

 

GUARDIA DEL ESTADIO

Ciudadana, te tomaron el pelo. Continúa y mira a ver

si puedes traer a unos cuantos esclavos para la subasta.

 

Gabrielle escucha como el hierro empieza a crujir.

 

GABRIELLE

¡Venga! ¡Vosotros hombres no nos podéis echar!
He recorrido todo el camino desde Lissae, sólo para traer
a mi nueva esclava – ¡dadle una oportunidad!

 

Los guardias giran sus ojos.

 

GUARDIA DEL ESTADIO

Ciudadana...

 

GABRIELLE

Vamos, ¿Qué os cuesta?
Hey, ella es buena y fuerte.
Mirad esas piernas, ¿veis?

 

 

Los guardias miran.

 

XENA

(en voz baja)

Acercaros un poco más, chicos.
Echad una ojeada.

 

GUARDIA DEL ESTADIO

Bien, sí, pero...

 

GABRIELLE

¡Y mirad estos hombros! Estoy segura de que
será una gran gladiadora, ¿no creéis?

 

Gabrielle palmea a Xena en su espalda. Los guardias están cansados de la escenita. Ellos se encogen de hombros.

 

GUARDIA DEL ESTADIO

Vale, está bien. Dame su correa.
Acabemos con esto.

 

Gabrielle desata la cadena de Xena de su silla de montar y se la entrega. Ella deja su cepillo con su mano, encima de la cabeza de Xena cuando vuelve. Ella se inclina.

 

GABRIELLE

(susurrando)

Buena suerte.

 

Xena le da un golpecito a Gabrielle en el vientre, antes de que sea llevada por los guardias. Gabrielle las observa hasta que desaparecen a través de las verjas.

 

GABRIELLE

(continua)

Por favor, ten cuidado.

 

 

Las puertas se cierran tras Xena, y los guardias. Gabrielle se queda sola en la rampa. Lentamente, da la vuelta a Argo II y se marcha.

 

CORTE A:

 

INT. POZOS DE ENTRENAMIENTO – DÍA

 

Una rampa que desciende conduce a un espacio oscuro y ruidoso, lleno de gladiadores entrenándose. Es básicamente el sótano del estadio, y hay una pequeña luz.  El suelo está cubierto con paja sucia, y alrededor hay tenderetes cuadrados, donde los futuros luchadores están entrenándose.

 

Desde arriba de la rampa, los guardias arrojan a Xena dentro de su pozo. Ella se golpea contra el suelo y rueda, con sus pies detrás suyo y levantados. Los guardias se ríen, y se marchan, dando un  portazo tras de sí.

 

Xena mira a su alrededor. Los esclavos de su alrededor se percatan de su presencia, que inmediatamente atrae su atención.

 

HOMBRE ESCLAVO

Ooo..¡.Mirad lo que
tenemos aquí, chicos!

 

Xena da un paso hacia atrás y se da cuenta de que está siendo rodeada.

 

XENA

Parad.

 

HOMBRE ESCLAVO #2

Estábamos reclamando acción.
¡Y aquí la tenemos! Vamos, ¡nena!

 

XENA

No queréis hacer esto.

 

 

HOMBRE ESCLAVO #1

Oh, sí queremos. ¿tu sabes cuanto tiempo
llevamos aquí abajo con todos estos HOMBRES?

 

Los dos hombres embisten a Xena. Xena sacude las cadenas de hierro, sacudiendo los grilletes de sus muñecas y girando sus extremos, usándolos como una arma, enrollándolos alrededor del cuello de los hombres. Ella los estrecha fuerte, y ellos dan vueltas, y sus cabezas chocan unas con otras produciendo un ruido muy molesto. Todos los hombres se derrumban en el suelo. Xena mira al resto de los esclavos, detenidos a medio moverse, y en posición transversal a ella.

 

XENA

¿Alguien más?

 

 

Xena gira sus cadenas sugerentemente. El resto de los esclavos se giran lentamente, alejándose de ella de puntillas. Xena los señala.

 

XENA

(continua)

Ninguno de *VOSOTROS* es mi tipo.
Así que largaros.

 

Xena camina hacia adelante, dirigiéndose a los dos hombres inconscientes. Empieza a inspeccionar los tenderetes uno por uno.

 

CORTE A:

 

INT. POSADA DE LA CLASE NOBLE – DÍA

 

Una mujer alta y rubia vestida de blanco, conduce a Gabrielle a través de un vestíbulo de mármol y piedra, hasta llegar a una habitación de techo alto, iluminada y aireada.

 

POSADERA ROMANA

¿Te sirve ésta, ciudadana? Tenemos otra, pero
me temo que es un poco más pequeña.

 

Gabrielle mira a su alrededor.

 

GABRIELLE

Ya me las arreglaré, gracias.

 

 

La mujer inclina su cabeza en la habitación y se marcha. Gabrielle camina alrededor de la gran cámara, sus dedos acarician los paños de seda que cuelgan de la pared. Contra una de las paredes se encuentra una cama grande y blanda.

 

GABRIELLE

(continua)

Bien. Seguro que es mejor que los arbustos.

 

 

Gabrielle se detiene, mientras oye unas voces cerca. Sale hacia el pequeño balcón de fuera y escucha.

 

PATRICIA

(Voz en Off)

Querida, yo se que ya te has puesto eso
antes, pero después de todo, es solo una fiesta.

 

PATRICIA #2

(Voz en Off)

Si, querida, pero Marielius estará ahí,
y tu sabes que yo he estado tratando de
Oh,
¡hola ahí!

 

Gabrielle ha sido vista. Se une a las otras dos mujeres cerca de una fuente en el centro de patio. Ellas , también están vestidas en togas, y usan joyas en sus gargantas y oídos.

 

PATRICIA

¿Eres nueva aquí no? Yo soy Seleinia,

esposa de Gaius Alaranus. 

 

PATRICIA #2

Y yo soy Carolia, esposa de nadie. 

(pausa)

Aun

 

GABRIELLE

Mucho gusto. Mi nombre es Tellus…

Tellus Astorias. ¿Ustedes viven en Roma?

 

SELEINIA

¿Vivir aquí? Eek. No querida. Estamos aquí

por los juegos, por supuesto. ¿Y tu? 

 

GABRIELLE

¿Los juegos? 

 

 

CAROLIA

Las contiendas de gladiadores. Hombres grandes, montones

de sudor, sangre volando por todo el Coliseo. 

 

GABRIELLE

¡Oh si! ¡Que coincidencia! Yo estoy aquí por eso

también. Tengo a una esclava que acabo de registrar.

 

Selenia y Carolia intercambian miradas significativas.

 

SELEINIA

¿De verdad? ¡Que interesante! Nosotras

vamos de camino a una fiesta para celebrar

las contiendas. ¡Ven con nosotras, Tellus!

 

CAROLIA

¡Si! Ven, estoy segura que

otros adoraran… conocerte!

 

Las dos nobles toman a Gabrielle de los brazos y la empiezan a guiar.

 

GABRIELLE

Um.. esta bien. Adoro una buena fiesta. 

 

 

Gabrielle permite que la escolten en el camino. 

 

CORTE A:

 

INT. FOSA DE ENTRENAMIENTO DE GLADIADORES – MAS TARDE ESE DIA

 

Dos entrenadores de gladiadores Romanos entran, cargando un manojo de espadas cortas cada uno. El primero toma un palo y golpea un gong próximo a la puerta fuertemente.

 

Xena cubre sus oídos. Está parada cerca del fondo de la cámara, sin haber tenido éxito en encontrar a Beowulf. 

 

ENTRENADOR ROMANO

¡Muy bien basura! Todos vengan aquí y

tomen una de esas. ¡Traten de no cortarse

las manos mientras lo hacen!

 

Los prospectos a guerreros se adelantan y toman las espadas de los dos hombres. Obviamente no saben mucho de que hacer con ellas. Xena es la ultima en tomar una espada. 

 

ENTRENADOR ROMANO

(Continua)

¡Hey! ¡¿Que esta haciendo aquí una mujer?!

¡No me dijeron que dejarían entrar a las de tu tipo!

 

XENA

Tengo suerte

 

 

GUARDIA ROMANO

¿Quiere que la saque de aquí?

 

Xena decide optar por el encanto. Se desliza y le da unos toquecitos al entrenador bajo la barbilla con la empuñadura de la espada de práctica.

 

XENA

Oh, estoy segura que una vieja niñita como

yo no te causara ningún problema. Solo me

gusta observar a ustedes los chicos... jugar.  

 

ENTRENADOR ROMANO

Uh….

 

XENA

¿No te molesta, verdad? ¿Guapos hombres 
grandes y fuertes como tu? ¿Hmm?

 

ENTRENADOR ROMANO

Te puedes quedar. Te entrenare yo mismo. 

 

XENA

Sabia que era mi día de suerte.

 

Los gladiadores empiezan a caminar por ahí, blandiendo las espadas cortas. Xena se agacha graciosamente y evita tener un desafortunado corte de cabello. Continua mirando alrededor, observando las caras de los hombres. El entrenador la toma del brazo.

 

ENTRENADOR ROMANO

¿estas lista para aprender

del mejor, corazón?

 

Xena le sonríe. 

 

XENA

Oh si. Enséñame, muchachote. 

 

El entrenador sonríe ampliamente y se la lleva.  

 

CORTE A:

 

INT. SALA DE FIESTAS DE LA CLASE NOBLE ROMANA - TARDE

 

El salón esta lleno de nobles Romanos, bebiendo vino y yaciendo unos sobres otros. En los tiempos modernos se asemejaría a una fiesta de cóctel de negocios, solo que con trajes monocromáticos y sin cerdos en las bandejas.

 

Gabrielle esta parada cerca de una de las ventanas, sorbiendo un vaso de vino, y pareciendo escuchar a un gran y fantoche hombre que habla enfrente de ella. 

 

ROMANO JACTANCIOSO

Te diré, Tellus, ¡todo esta en las muñecas!

¡Las muñecas! ¡Mi hombre tiene las mejores de ellas!

¡El puede romper rocas con sus muñecas!

 

GABRIELLE

Uou. Eso es realmente una útil habilidad.
¿Qué hay acerca de sus tobillos?

 

 

ROMANO JACTANCIOSO

¿Tobillos? ¿Tobillos? ¿Que pasa con ellos?

 

GABRIELLE

Bueno, mi esclava puede romper el 
cuello de un hombre con sus tobillos. 

 

ROMANO JACTANCIOSO

No hablaras en serio. ¿De verdad?

 

El jactancioso mira alrededor cuidadosamente.  

 

ROMANO JACTANCIOSO

(Continua)

Mantén eso en silencio ciudadana.

¡Tu y yo podemos beneficiarnos de esto!

 

 

GABRIELLE

¿Beneficiarnos? ¿de que hablas? 

 

El hombre mira alrededor de nuevo, entonces le hace señas a Gabrielle para que le siga.  

 

ROMANO JACTANCIOSO 
Shh. Vamos a hablar. 

 

Gabrielle también mira por todos lados, entonces le sigue a través de la puerta mas cercana. 

 

CORTE A:

 

INT. FOSAS DE ENTRENAMIENTO DE GLADIADORES – EN LA NOCHE TEMPRANO

 
Los gladiadores de entrenamiento están en pares encarándose unos a otros, cada uno tiene una espada corta.
Los entrenadores están intentando enseñarles los movimientos básicos.

 

Xena esta parada ahí, haciendo los movimientos con su oponente sin prestarle mucha atención. Ella bloquea sus débiles y vanos mandobles fácilmente, pero no trata de vencerlo. Él blande de nuevo la espada y ella se aparta del camino, entonces ella levanta la espada y le da un torpe manazo a él, el cual conecta inesperadamente, golpeándole en la garganta. 

 

XENA

Lo siento. 

 

GLADIADOR ENTRENANDO

No. ¡Estoy aprendiendo! Estoy aprendiendo. 

 

Xena es distraída por un grito, apenas audible, mas allá de la pared. Escucha intensamente, entonces empieza a aventar a su oponente hacia la pared. 

 

GLADIADOR ENTRENANDO

(Continua) 
Esta bien… Esta bien…
A la derecha… A la derecha..…


 

Xena bloquea los mandobles del hombre y le empuja hacia atrás.

 

Xena se inclina mas cerca de la pared. Puede oír voces, pero no lo suficientemente claro para escuchar las palabras. Hay una voz que le resulta familiar. 

 

 

GUARDIA ROMANO

¡Idiota!

 

Xena se voltea, para ver al guardia golpeando a su oponente. Ella empujó al hombre contra el guardia, y ahora él está pagando por ello. 

 

GLADIADOR ENTRENANDO

¡Ou! ¡Espera! ¡Fue un accidente!

 

El guardia lo golpea detrás de la cabeza con la espada, lo tumba al suelo, alza su espada y ríe.

 

Xena reacciona sin pensarlo dos veces. Bloquea la espada del soldado y lo patea hacia atrás. El soldado se tambalea, y entonces la acomete furioso. Lanza un mandoble que Xena esquiva, dando vuelta a su espada sobre su antebrazo y agachándose bajo la espada del soldado. Xena lo patea en el trasero.

 

El guardia se da la vuelta y grita de coraje, saltando hacia ella.

 

Xena se para firme en el suelo. Espera el ataque, entonces desarma al soldado fácilmente, girando graciosamente y dándole un golpe en la cabeza con su codo, enviándolo al suelo. 

 

XENA

Él dijo que fue un accidente.

 

 

El guardia rueda y deja caer la espada.

 

Un audible gong suena. Todo mundo se congela. El entrenador romano apunta suavemente a Xena.

 

ENTRENADOR ROMANO

Tu. 

 

El esclavo se mueve nerviosamente detrás de Xena. Los guardias la rodean. 

 

ENTRENADOR ROMANO

(Continua)

Tu no eres lo que pareces.

Creo que necesitamos encontrar

la verdad sobre quien eres realmente. 

 

Xena da un paso hacia atrás y pone su espalda contra la pared. 

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL SEGUNDO ACTO

 

ACTO TRES