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ACTO TERCERO

 

ABRE DE NEGRO:

 

INT. POSADA LUJOSA DE LA NOBLEZA ROMANA - HABITACIÓN PRIVADA

 

Gabrielle se sienta con su nueva amistad. Varios nobles Romanos se les han unido. La habitación es grande, pero las ventanas están tapadas con cortinas y se respira un ambiente de secretismo en la cámara.

 

GABRIELLE

Espera un momento. A ver si me he enterado.
¿Las peleas están amañadas?

 

 

ROMANO JACTANCIOSO

¡No! ¡Eso sería un engaño!

(pausa)

Es decir, lo sería si lo supiéramos,

cosa que no hacemos, ¿verdad?

 

MULTITUD

Verdad.

 

Un hombre anciano se sienta justo al lado de Gabrielle. La mira con curiosidad. Gabrielle parece no darse cuenta.

 

ROMANO JACTANCIOSO

¡Ah! ¡Aquí está Precenius! ¡Vayamos a
ver las últimas apuestas!

 

La multitud rodea a un hombre que acaba de entrar. Gabrielle se queda donde está, frunciendo el ceño y pensando con gravedad.

 

GABRIELLE

Esto no tiene sentido.

 

El hombre anciano sentado a su lado se inclina más hacia ella.

 

ROMANO ANCIANO

No más que encontrarte
aquí, Gabrielle.

 

Gabrielle pega un brinco, sorprendida al ser reconocida. Observa al hombre con detenimiento, pero no le reconoce.

 

GABRIELLE

¿Quien eres?

 

ROMANO ANCIANO

No me recuerdas, pero yo a ti sí.
¿Cual es tu juego esta vez? ¿Quizás
debería ganarme unos dracmas extras por contarles
 a las autoridades quien es la que se sienta en su sala?

 

GABRIELLE

Tienes razón. No te recuerdo.

 

 

ROMANO ANCIANO

Muchos de los que vieron caer al campeón de
Roma se han ido, marchado a otros
lugares del Imperio. Pero yo me quedé, y te pregunto
de nuevo, ¿que haces aquí?

 

Gabrielle se da cuenta que está en graves problemas.

 

GABRIELLE

Es personal esta vez. Un amigo mío
ha sido capturado para ser un gladiador.
Sólo intento ayudarle.

 

ROMANO ANCIANO

(sonriendo)

¿Tuyo? ¿Solo tuyo, Gabrielle?

 

El hombre mira expectante a Gabrielle, como si supiera algo que solo espera que le confirmen. Gabrielle piensa con rapidez, y decide seguirle el juego.

 

GABRIELLE

De Xena y mío.

 

 

ROMANO ANCIANO

Eso pensaba. Verdaderamente, eso
me valdrían muchos dracmas. Ella es
recordada aquí, en ciertos círculos.

 

Gabrielle mira a su alrededor, pero están siendo ignorados. Tiene un sentimiento de malestar en el estómago que no tiene nada que ver con la conversación, y de repente se siente preocupada por Xena.

 

GABRIELLE

¿Cuantos dracmas más conseguirías si
apuestas de forma correcta?

 

ROMANO ANCIANO

(cauteloso)

¿Qué quieres decir?

 

GABRIELLE

Xena está en el patio. Nadie lo sabe.
Tú la conoces. Puedes apostar por ella, y…

 

 

ROMANO ANCIANO

Ahh. Es una buena luchadora.

 

GABRIELLE

Sí, lo es... Pero ellos creen
que es una simple reclutada. Así que...

 

ROMANO ANCIANO

Eso… podría resultar en una lucrativa
apuesta, sí. Hmm.

 

Gabrielle se levanta, con un sentimiento de urgencia.

 

GABRIELLE

Piénsalo. Me encantaría quedarme
y esperar, pero he de irme.

 

ROMANO ANCIANO

No tengas tanta prisa, Gabrielle.
Aun no hemos terminado...
quiero saber más.

 

Gabrielle retira la mano del hombre de su brazo.

 

GABRIELLE

No puedo contarte más.

 

ROMANO ANCIANO

Entonces, puede que las autoridades estén
interesadas en lo que acabas de contarme.

 

De alguna manera, Gabrielle sabe que no tiene tiempo. Hay otro sitio en el que tiene que estar. Se encara al anciano y cambia su actitud.

 

GABRIELLE

(fríamente)

Entonces, delátame si quieres. Delátanos a las dos.
Estoy segura que el dinero te llegará para vino
por medio mes. Pero he de irme.

(pausa)

AHORA.

 

 

Gabrielle sale precipitadamente de la habitación. El anciano la ve marchar, con el rostro pensativo.

 

ROMANO ANCIANO

Bueno, Xena, Roma te llama
de nuevo. ¿No has aprendido AUN?

 

CORTE A:

 

INT. PATIO DE ENTRENAMIENTO DE LOS GLADIADORES - NOCHE

 

En una camilla en el suelo, cerca de las celdas del fondo, está tirada una apaleada figura. Es Xena. Tiene los ojos cerrados, y tiene una herida a lo largo del rostro. La sangre es evidente, al salirle de la nariz y las orejas. Uno de los otros aprendices se arrodilla a su lado, limpiándole con un pañuelo y extremo cuidado, la sangre.

 

 

Varios aprendices más están alrededor, observando la escena. Susurran entre ellos.

 

Se oyen pasos precipitados. Se acercan dos personas, y sus voces se escuchan con mayor claridad según se acercan.

 

GABRIELLE

(V.O.)

Mira, solo sal de mi camino. Es mi
esclava, y tengo todo el derecho de…

 

Gabrielle aparece en la puerta de la sala y ve a Xena. Se calla de repente y aspira entrecortadamente. Tras ella hay uno de los guardias.

 

 

GUARDIA ROMANO

Se lo dije, dama.
Ahora podría salir de... ¡of!

 

Gabrielle se gira y golpea al guardia en el estómago de forma violenta e inesperada. El guardia cae al suelo.

 

GABRIELLE

Idiota. Te dije que me dejaras en paz.

 

Gabrielle se gira de nuevo y corre al interior de la sala. Los aprendices se alejan de ella, confusos. Gabrielle cae de rodillas al lado del cuerpo inconsciente de Xena. De forma instintiva, acerca la mano, tocándole las heridas del rostro.

 

GABRIELLE

(Continúa)

¿Qué ha pasado?

 

 

Nadie quiere darle una respuesta. El compañero de entrenamiento que estaba atendiendo a Xena se pone de cuclillas. Gabrielle le coge del brazo.

 

GABRIELLE

(Continúa)

Te he hecho una pregunta.

 

El compañero deja en el suelo el paño que estaba usando.

 

COMPAÑERO DE ENTRENAMIENTO

Se puso demasiado altanera. Todos los guardias
se enfrentaron con ella.

 

GABRIELLE

¿Altanera?

 

Gabrielle coge el paño y se acerca el cubo de agua.

 

GABRIELLE

(Continúa)

(en un susurro)

Mi Xena… ¿altanera? Nunca lo ha sido.

 

El compañero la observa.

 

COMPAÑERO DE ENTRENAMIENTO

Derribó a un guardia. Igual
que acabas de hacer tú. Creo que te darán una
paliza a ti también, así que es mejor que te apresures.

 

Gabrielle se estremece ante el daño hecho a su compañera.

 

GABRIELLE

No van a darme una paliza.

(mirando a su alrededor)

¿Por qué no os vais todos
a hacer algo más interesante?

 

COMPAÑERO DE ENTRENAMIENTO

Pero no hay nada más que hacer.

 

GABRIELLE

(apretando los dientes)

ENCONTRAD ALGO.

 

 

Gabrielle les mira a todos ellos. Murmurando, los compañeros de entrenamiento se dispersan, dejando a Gabrielle a solas con Xena. Gabrielle emite un quejido de pesar, mientras limpia las heridas de Xena.

 

GABRIELLE

(Continúa)

No puedo dejarte ni por un
desastroso minuto, ¿verdad?

 

 

Tras Gabrielle, el guardia se arrastra hacia la oscuridad.

 

CORTE A:

 

INT. PATIO DE ENTRENAMIENTO DE GLADIADORES - NOCHE

 

Es tarde. Hay mucho silencio en el patio, excepto por los ronquidos. Arden unas pocas antorchas cerca. Las heridas de Xena han sido atendidas y Gabrielle está sentada sobre la paja al lado de la camilla, esperando.

 

Xena se estremece. Gabrielle se incorpora y la observa con atención. Xena se despierta y ve a Gabrielle.

 

XENA

Hmm… Vaya, *esto* sí que es una vista para unos ojos cansados.

 

 

Gabrielle no le ríe la gracia.

 

GABRIELLE

Xena, ¿qué ha pasado? ¿Por qué dejaste
que te hicieran esto? Dijiste que…

 

XENA

Shh.

 

 

Xena toma la mano de Gabrielle.

 

XENA

(Continúa)

(bajando la voz)

Tuve que hacerlo. Estaban convencidos de que era una
gladiadora, y tenía que demostrarles lo contrario.

 

GABRIELLE

(fuera de sí)

¿Así? ¿No podías habérselo
demostrado hablando?

 

Xena la acerca un poco más hacia sí.

 

XENA

No. Escúchame. Oí la voz de Beowulf
tras esa pared del fondo. Algunos de los esclavos debieron
ser separados y traídos aquí.

 

GABRIELLE

Lo sé. Es un tongo. Debieron poner a los
luchadores buenos con él. Los
nobles están apostando por ellos.

 

Xena vuelve a apoyar la cabeza en la camilla.

 

XENA

Ah. Este es el trato.

 

 

Ambas se quedan en silencio, mientras se escucha una marcha de soldados acercarse. Gabrielle se esconde y pasa a su lado una cuadrilla de soldados. No miran al interior de la celda. Xena y Gabrielle se quedan en silencio hasta que desaparecen. Gabrielle se inclina sobre Xena.

 

GABRIELLE

Xena, uno de los hombres me ha reconocido.

 

XENA

¿Esos hombres?

 

GABRIELLE

No. Uno de los nobles. Yo… quería
delatarme por dinero. Le dije que
ganaría más apostando por ti.

 

 

XENA

Ganará más dinero si
nos delata a las dos.

 

GABRIELLE

Lo sé. Y creo que él también lo sabe.

 

XENA

Genial. Puede echar esto a perder en cualquier momento.

 

GABRIELLE

Me quedaré aquí. Es demasiado arriesgado
volver a la taberna.

 

 

Xena sonríe.

 

XENA

Vas a ensuciar tu preciosa ropa.

 

 

GABRIELLE

Ya tiene toda tu
sangre. Lo soportaré.

 

Xena se queja. Se toca la cabeza.

 

XENA

Ouch.

 

GABRIELLE

Parece como si Argo te hubiera pateado.

 

XENA

Argo nunca me patearía.

(pausa)

Al menos ayudará con mi disfraz.

 

Gabrielle mira por encima del divisor de la celda. Más guardias están merodeando por la puerta.

 

GABRIELLE

Qué tal si la próxima vez
dejas que te ponga una barba y
un bigote, ¿vale?

(pausa)

¿Cual es el plan?
¿Podemos salir de aquí ahora?

 

Xena se alza sobre un codo y mira a su alrededor.

 

XENA

No sin Beowulf. Nuestra mejor apuesta es
crear una distracción durante las luchas de
mañana, y escapar entonces.

 

 

GABRIELLE

No suena muy prometedor.

 

XENA

¿Tienes una idea mejor?

 

Gabrielle no la tiene. Coge el paño y le lava el rostro a Xena. Xena la mira con cariño.

 

GABRIELLE

¿Y qué pasa si el tipo ese nos denuncia?

 

XENA

Bueno, tendríamos que dejarnos llevar.

 

GABRIELLE

Odio eso.

 

XENA

Lo sé. ¿Puedes ir a ver a Beowulf?
Podríamos necesitar alguna ayuda mañana.

 

 

Gabrielle parece reluctante.

 

GABRIELLE

Supongo que sí. ¿Me prometes no
ponerte altanera de nuevo?

 

Xena ríe por lo bajo. No es un sonido agradable.

 

GABRIELLE

(Continúa)

¿Qué debo decirle?

 

XENA

Dile tan solo que esté preparado.
No tendremos mucho tiempo.

 

GABRIELLE

De acuerdo. Iré al amanecer.

 

Gabrielle termina su limpieza. Se inclina y besa a Xena en los labios.

 

CORTE A:

 

INT. PATIO DE ENTRENAMIENTO DE GLADIADORES - MAÑANA

 

Los aprendices son llevados como ganado al centro de la habitación. Xena está de pie al fondo, lo más entre las sombras que es capaz. Aun tiene el rostro cubierto de cortes y moratones.

 

ENTRENADOR ROMANO

Bueno, bueno. Se acabó el entrenamiento.

 

Los aprendices murmuran entre ellos.

 

COMPAÑERO DE ENTRENAMIENTO

¿Acabado? ¡Si acabamos de empezar!

 

ENTRENADOR ROMANO

Consideraos afortunados. Hoy
moriréis por la gloria de Roma.

 

Se escucha el sonido de la gente reunida.

 

COMPAÑERO DE ENTRENAMIENTO

¿Qué?

 

ENTRENADOR ROMANO

Cada uno de vosotros se enfrentará hoy
en la arena con la muerte.
Preparaos.

 

El entrenador se aleja. Los aprendices se mueven llenos de pánico. Uno de los guardias empuja a alguno de los hombres y ríe.

 

GUARDIA ROMANO

¿Alguno quiere ser voluntario
para morir primero?

 

Xena sale de las sombras.

 

XENA

Yo quiero.

 

 

Todos se giran y la miran. Xena sonríe.

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL TERCER ACTO

 

ACTO CUATRO