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ACTO PRIMERO

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. BOSQUE – MAÑANA

 

UN JOVENCITO de no mas de diez años espera en el bosque. Lleva un arco cargado en sus manos y está a punto de disparar otra flecha ciegamente hacia delante.

 

Mientras suelta la cuerda, una mano le sujeta con fuerza por el hombro, y la otra hábilmente atrapa la flecha mientras sale disparada desde el arco.

 

Tragando, el chico levanta la vista hacia unos helados ojos azules.

 

XENA

¿No te enseñó tu madre a no

jugar con armas?

 

 

Un murmullo en los arbustos y aparece una alta y atractiva mujer. Vestida inmaculadamente, su rubio cabello está perfectamente peinado, y lleva puesto un collar de perlas en su garganta. 

 

JUNOS

¡Castor!  ¿Dónde... ¡oh, estás aquí!

¡Tu padre y yo estábamos terriblemente preocupados

por ti!  ¡Oh, y mira!  Has

encontrado unos amigos. ¿No es precioso?

(pausa)

¡Weardus!  Weardus, ven a ver.

¡He encontrado a Castor y ha

hecho nuevos amigos!

 

Un alto y serio hombre se aproxima al grupo, seguido por un quinceañero larguirucho.

 

WEARDUS

Castor, ¿qué te he

dicho acerca de correr....

 

Se fija en Xena y Gabrielle.

 

WEARDUS

(continua)

Oh. Hola.

 

El adolescente se queda totalmente parado cuando ve a Xena y a Gabrielle.   Se iza desde su total e insignificante altura mientras una ancha sonrisa se extiende en su rostro.

 

WALLIUS

(con voz cascada)

¡Por dios, Castor, no

puedes traerlas!

 

Weardus se gira hacia su hijo.

 

WEARDUS

Wallius, te he advertido

acerca de acechar a las mujeres.

 

WALLIUS

¡Dios, papá!  No estaba acechándolas!

¡Solo estaba siendo amistoso!

 

GABRIELLE

(vacilante)

Um, ¿perdón?

 

WEARDUS

No obstante, no permitiré este

tipo de conducta en mi casa.

Ahora vete a tu habitación.

 

WALLIUS

¡Jolines, papá!  ¡Estábamos en

mitad del bosque! ¡No

tengo ninguna habitación!

 

GABRIELLE

(más fuerte)

¡Perdón!

 

 

WEARDUS

Wallius....

 

JUNOS

Weardus, ¿no crees que estás

siendo un poco duro con el chico?

Después de todo, no todos los días

tenemos tan....

 

Mira cuidadosamente a Xena y Gabrielle.

 

JUNOS

(continua)

…imponentes invitados visitándonos.

 

WEARDUS

Junos, soy responsable de la

disciplina en esta familia. Y si....

 

Un penetrante silbido interrumpe la riña familiar. El grupo se queda helado, mirando a Xena con los ojos de par en par.

 

Aclarando la garganta, Gabrielle pone su sonrisa más brillante y da un paso adelante.

 

GABRIELLE

Gracias.

(pausa)

A ver, solo estábamos intentando

asegurarnos que vuestro hijo....

 

Echa una mirada al chico en cuestión.

 

GABRIELLE

(continua)

Castor, ¿verdad?

 

Castor asiente frenéticamente, aún bajo el fuerte agarre de Xena.

 

GABRIELLE

(continua)

Que Castor sabía que no debe disparar

sin saber a que está disparando.

 

Sonrojado, Weardus se acerca a Gabrielle y comienza a mover un dedo delante de su cara.

 

WEARDUS

Ahora escúcheme, joven... señorita.

Tendré que hacerte saber que mi

hijo conoce perfectamente... ¡ow!

 

Xena atrapa su dedo con fuerza mientras sigue agarrando a Castor.

 

XENA

Eso no es muy amable.

 

WEARDUS

Suéltame, tu... tu...

tu... ¡bribona!

 

Xena y Gabrielle se miran la una a la otra.

 

GABRIELLE

(murmurando)

¿Bribona?

 

Soltando al padre y al hijo, Xena saca la flecha de corpiño y se la muestra a ambos.

 

XENA

Esto....

 

Señala la flecha.

 

XENA

(continua)

... no es un juguete.

 

Lanza la flecha hacia un árbol cercano, enterrándola profundamente en el tronco. La emplumada cola tiembla malamente ante la fuerza del lanzamiento.

 

XENA

(continua)

¿Entendido?

 

 

Todo el mundo incluso Gabrielle, asiente.

 

XENA

(continua)

Bien.

 

Weardus parece que fuera a hablar, pero es detenido por un suave dedo sobre sus labios.

 

GABRIELLE

Yo no lo haría.

 

Sus ojos se abren de par en par.

 

Ella sacude la cabeza.

 

El asiente, de mala gana.

 

XENA

Gabrielle.

 

Gabrielle sonríe.

 

GABRIELLE

Estábamos… a punto… de irnos

ahora. Un placer conoceros.

 

 

Mientras se van, la familia se une en un apretado racimo. Las cabezas de los chicos apretadas contra los pechos de sus padres, los ojos bajos como si Xena y Gabrielle fueran a convertirles en piedra solo con una mirada.

 

Una vez a salvo de su vista, una voz serie se oye entre los árboles.

 

WEARDUS

¡Quizá vosotras dos deberías

pasar algún tiempo en el templo de

Afrodita! Quizá entonces aprendierais

algo de buena educación.

 

GABRIELLE

(a Xena)

¿Buena educación?  ¿Afrodita?

 

XENA

Chico, ha elegido a la

diosa equivocada.

 

Riendo, Gabrielle enlaza despreocupadamente su brazo con el de Xena.

 

GABRIELLE

Quizá ha tenido una

buena idea, sin embargo.

 

Xena baja la mirada a ella, los ojos abiertos de par en par.

 

XENA

¿Estás diciendo que no

tengo modales?

 

Gabrielle sonríe burlonamente.

 

GABRIELLE

Bueno....

 

Los ojos de Xena se estrecha. Gabrielle la golpea ligeramente.

 

GABRIELLE

(continua)

Quería decir visitar a Afrodita, tonta.

Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que

la vimos, y con todo lo que pasó con

Ares, me gustaría ver que tal

lo está llevando. Quiero decir, parecía

la Afrodita de siempre,

pero.... tengo que asegurarme.

 

Xena pretende pensar sobre ello.

 

XENA

Supongo que podríamos

incluir una vista en nuestra

ya agitada agenda.

 

 

GABRIELLE

(sonriendo)

Eres una verdadera princesa

además de una guerrera.

 

Xena hace una burlona reverencia.

 

XENA

(alegremente)

Gracias. Lo intento.

 

CORTE A:

 

EXT. TEMPLO DE AFRODITA - DÍA

 

Desde el exterior, el templo parece normal. De tamaño medio, hecho de mármol y es claramente femenino, muy apropiado para la diosa a la que honra.

 

A pocos pasos de la entrada, Gabrielle se queda totalmente parada. Su rostro muestra una expresión de total repugnancia.

 

GABRIELLE

¿¡¿Qué es ese olor?!?

 

XENA

A mi no me mires.

 

GABRIELLE

Lo digo en serio, Xena. ¡Huele

a pescado podrido!

(pausa)

Ni un comentario del

almacén de cacahuetes.

 

XENA

Ni una palabra.

 

CORTE A:

 

INT. TEMPLO DE AFRODITA - DÍA

 

Resistiendo el impulso de taparse la nariz, ambas mujeres entran en el templo. En el interior parece que ha pasado un ciclón. Estatuas rotas y muebles tirados por el suelo. Regalos dejados para Afrodita se pudren en el altar, lanzando un hedor que se expande sobre todo como una manta. 

 

GABRIELLE

(suavemente)

¿Qué ha pasado?

 

XENA

Solo hay una forma de

averiguarlo. ¡Afrodita!

 

Un largo momento de silencio.

 

XENA

(continua)

¡¡Afrodita!!

 

Un momento después, Afrodita aparece en una explosión de rosadas chispas.

 

AFRODITA

(cordialmente)

¡Bueno, no es este mi grupo favorito

de chicas!  ¿Qué

pasa, señoritas?

 

 

Parece estar moviéndose según un ritmo que solo ella puede oír. Su cuerpo se balancea en constante movimiento, y sus dedos, posados en sus caderas, constantemente tamborileando.

 

GABRIELLE

(vacilante)

¿Estás bien?

 

AFRODITA

(riendo)

¿Moi?  Absolutamente perfecta, como

siempre. ¿Por qué no lo estaría?

 

Gabrielle intercambia una rápida mirada con Xena

 

GABRIELLE

Por ninguna razón... supongo.

(pausa)

¿Qué ha pasado en el templo?

 

 

Afrodita mira alrededor. Se encoge de hombros.

 

AFRODITA

Soy una diosa ocupada, Gab.

Sitios que ver, gente que

conocer. Ya sabes como es esto.

 

GABRIELLE

Afrodita, te he visto casi

despegar si había una simple

mota de polvo en uno de tus altares.

 

AFRODITA

Las cosas cambian, ¿sabes?

Como decía....

 

GABRIELLE

Eres una diosa ocupada.

 

AFRODITA

¡Exactamente! Hablando de ello, ¿como es que me

habéis sacado de una fiesta

absolutamente guay, señoritas?

Chicas, necesitáis ayuda de la

diosa del amooor, ¿hmm?  No

hay problemas en el paraíso, espero.

 

Xena enrolla los ojos. Gabrielle se sonroja ligeramente. Afrodita sonríe burlonamente.

 

AFRODITA

(continua)

No lo pensaba.

Entonces… ¿qué pasa?

 

GABRIELLE

(despreocupadamente)

Oh, no mucho. Solo estábamos,

ya sabes, en la zona

y decidimos parar y ver

como te iba.

 

AFRODITA

Auuuu.¡Eso es tan dulce!

(pausa)

Pero no teníais que venir a comprobar como

estaba. Como veis, estoy genial,

como siempre.

Entonces... bye-bye. ¡Espero

que os divirtáis en vuestras pequeñas aventuras!

 

GABRIELLE

¡Afrodita, espera!

 

AFRODITA

¿Siiiiii?

 

GABRIELLE

(impulsivamente)

¿Por qué no vienes con nosotros?

 

Xena mira a Gabrielle como si le hubiera crecido una tercera cabeza. Incluso los ojos de Afrodita se abren de par en par pasmados.

 

AFRODITA

¿Perdón?

 

GABRIELLE

¡Ven con nosotros!  Xena dice

que hay un señor de la guerra causando problemas

en la ciudad de al lado. Ibamos hacia

allí para comprobarlo.

 

Afrodita echa una mirada a Xena.

 

AFRODITA

Le has estado dando pan de nueces

otra vez, ¿verdad?

 

GABRIELLE

¡Hablo en serio!

 

AFRODITA

Ho-la pequeña bardo, soy yo…

¿la Diosa del Amor? ¿Por qué

querría yo poner mis primorosos

piececitos en una zona de guerra?

 

GABRIELLE

Yo no lo llamaría exactamente una zona de guerra.

Además, sigues siendo una diosa,

¿verdad? Si hubiera algún problema....

 

Gabrielle chasca los dedos

 

GABRIELLE

(continua)

Solo un... ¡poof!

 

AFRODITA

¿Poof?

 

GABRIELLE

Poof.  Vamos.

Será interesante.

 

AFRODITA

Tu idea de interesante y

mi idea de interesante son

totalmente diferentes, Gab.

 

GABRIELLE

Si, pero al menos será algo

diferente a todas esas fiestas

a las que dices que estás asistiendo.

 

AFRODITA

¿Y eso es bueno

porque....?

 

GABRIELLE

¿Por favor?

 

Gabrielle mira a Afrodita.

 

Afrodita devuelve la mirada a Gabrielle.

 

Xena parece que quiera matar a alguien.

 

Gabrielle continua mirando a Afrodita.

 

Afrodita continua mirando a Gabrielle.

 

Finalmente, Afrodita suspira.

 

AFRODITA

Bien. Os acompañaré en vuestra

pequeña aventura, ¿de acuerdo?

 

GABRIELLE

(radiante)

¡Genial!

 

AFRODITA

De acuerdo, entonces vamos a poner el

espectáculo en marcha, señoritas. Tengo cita con

la manicura en unas horas.

Tiene unas manos realmente prodigiosas, si

sabes lo que quiero decir.

 

GABRIELLE

¡Afrodita, no puedes

venir con nosotras vestida así!

 

 

AFRODITA

¿Por qué?  ¡Es la

perfección total!

 

XENA

Perfecta para empezar

un disturbio, quizás.

 

AFRODITA

Bueno, soy la diosa

del amor, Xena. Los disturbios

amorosos son asunto mío.

 

GABRIELLE

Quizá podrías probar

algo un poco

mas... ¿sosegado?

 

AFRODITA

¿Sosegado?

 

Gabrielle asiente.

 

Afrodita frunce el ceño.

 

AFRODITA

Bien.

 

Con un chasquido de sus dedos, desaparece para volver un segundo después luciendo un conjunto más sosegado, aunque aún para dejarte con los ojos de par en par.

 

 

AFRODITA

(continua)

¿Mejor?

 

Xena suspira.

 

XENA

Valdrá.

 

 

AFRODITA

¡Genial! Entonces, ¿dónde está esa ciudad

a la que vamos?

¡Dadme la dirección y

os transportaré justo allí en un instante!

 

XENA

Oh no.  Nada de transportarnos.

(pausa, a Gabrielle)

Nada de transportarnos.

(pausa, a Afrodita)

Caminando.  Así es como llegaremos.

Al viejo estilo, caminando.

 

AFRODITA

¿¡¿Caminando?!?  Nadie me dijo

nada de caminar cuando firmé

por este viajecito vuestro.

Las diosas no caminan, Xena.

 

XENA

Si quieren llegar a algún sitio

con nosotras, lo hacen.

 

Afrodita exhala un dramático suspiro.

 

AFRODITA

Oh, bien. Muéstrame el camino,

nena guerrera. Puedo

hacer un esfuerzo.

(pausa)

Por ahora.

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL ACTO PRIMERO

 

ACTO DOS