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ACTO UNO ABRE DE NEGRO: INT. POSADA DE LA ALDEA – CUARTO PÚBLICO -
NOCHE Medeinus entra. El cuarto está ahora casi vacío.
Sólo hay dos mujeres del servicio que se encuentran a un lado, ordenando
las mesas, y una anciana, Mais, quien lleva un tazón para Medeinus mientras él
se sienta cerca del fuego. MEDEINUS Bueno, se fueron. MAIS ¿Crees que estamos
a salvo? Medeinus da un bufido.
MEDEINUS ¿Es segura la
vida? Con suerte, estarán fuera de las
colinas para mañana al atardecer, y entonce,s de ahí
en adelante son caminos vigilados por el
príncipe hasta la bahía. Mais se nota insegura, pero se levanta para
servir a Medeinus una jarra de cerveza. MEDEINUS (continúa) No hay mucho
movimiento esta noche. MAIS Sólo los que se
retiraban, y algunos viajeros. Parecían
raros. MEDEINUS ¿Raros?
MAIS Mm. Algo de de ellos no me gustaba. CORTE A: EXT. LADERA JUNTO AL PUEBLO - NOCHE La brigada de jinetes se moviliza por la
ladera. Al acercarse a la base,
aumentan su velocidad hasta llegar a todo galope al comienzo del camino. Al frente, cuatro jinetes llevan un
ariete. Pero al acercarse a las
puertas, se abren, sin el seguro en su lugar. PRIMER HOMBRE ¡¡¡¡Síííí!!!!
CORTE A: INT. POSADA DEL PUEBLO – HABITACIÓN PRIVADA
TRASERA – AL MISMO TIEMPO Una vela se enciende. Se revelan los rostros de Xena y Gabrielle
mientras se sientan sobre la cama, aguzando los oídos. Un murmullo de cascos se oye claramente a
través de la ventana. GABRIELLE Podría ser un
rebaño de ovejas. XENA Caballos. GABRIELLE Podrían ser
caballos salvajes. XENA Hombres armados en
caballos... vienen hacia aquí. Gabrielle suspira con profunda resignación.
GABRIELLE ¿Tu oído tiene que
ser siempre tan exacto?
Xena le entrega la vela a
Gabrielle. XENA Vamos.
CORTE A:
EXT. PUERTAS DE LA ALDEA - NOCHE
La
fuerza atacante entra por las puertas abiertas y comienza a devastar la aldea.
Las mujeres y los ancianos corren para salir del camino, pero son atropellados.
Uno de los atacantes captura a una mujer y la lanza sobre su silla. El líder del ataque lo descubre.
LÍDER DEL ATAQUE ¡Eh! ¡Dije que les matarais!
El hombre mira disgustado, pero abandona a la mujer por detrás de su caballo. Ella se cae a un montón y el caballo le da patadas mientras el hombre lo monta.
Los hombres se extienden y descienden por varios caminos dentro de la aldea.
CORTE A:
EXT. POSADA - NOCHE - MOMENTOS MÁS TARDE
Bajo la débil luz de las antorchas, los aldeanos huyen con pánico de los jinetes. Tres mujeres se lanzan entre dos rocas.
ASALTANTE ¡Yah! ¡Yah! ¡Las atrapé!
El asaltante monta a caballo entre las rocas y desaparece. Después de un momento, sale corriendo, azotando su caballo desesperadamente. Media armadura está destruída, y la sangre cubre todo su lado izquierdo.
ASALTANTE (continúa) ¡Ah! ¡Ah! ¡Ellas me pegaron!
Xena
y Gabrielle aparecen entre las rocas. Xena señala hacia el centro de la aldea,
luego a las puertas.
XENA Vete por ese camino. Yo iré por éste.
GABRIELLE ¡Xena!
Xena ya desaparece en el caos.
GABRIELLE (continúa) (en voz baja) Ten cuidado.
Dos jinetes cabalgan directamente hacia Gabrielle. Ella se agacha y gira fuera del camino, luego corre por delante de ellos hacia el centro de la aldea, donde un círculo de aldeanos aterrorizados están siendo golpeados por los atacantes.
CORTE A:
EXT. PUERTAS DEL PUEBLO - NOCHE – AL MISMO TIEMPO
Una mujer se lanza delante de las puertas. Uno de los asaltantes la agarra, y la pega en la cara. Ella grita. El hombre la golpea otra vez, pero encuentra su brazo retenido.
ASALTANTE ¡¡Eh!!
El hombre se gira directamente hacia el puño de Xena. Xena agarra el pelo del hombre mientras lo aporrea, y luego le empuja hacia atrás lejos de la mujer. Él se cae al suelo.
XENA ¡Moveos! ¡Escondeos!
La mujer tropieza hacia un montón de maderas. Xena descubre a un jinete que va en su dirección, y salta sobre la madera. De ahí salta hacia el hombre y choca con él, tirándolo de su caballo.
El hombre y Xena se caen al suelo. El hombre saca una daga y apuñala a Xena.
XENA (continúa) ¡Ahhh!
Xena agarra la mano del hombre y la tuerce hacia atrás, rompiéndola.
ASALTANTE ¡Zorra! ¡¡Ahh!!!
XENA Teniendo en cuenta lo que has interrumpido, considérate afortunado de que haya sido sólo tu mano.
Xena le da un codazo al hombre en la mandíbula, y él se derrumba. Después gira sobre sus pies y se dirige a su siguiente víctima.
CORTE A:
EXT. CENTRO DEL PUEBLO - NOCHE – AL MISMO TIEMPO
Gabrielle está ahora en el centro del círculo de habitantes, luchando contra los asaltantes.
GABRIELLE ¡Bajad! ¡Agachaos!
La gente del pueblo no sabe qué hacer, están asustados. Gabrielle tropieza con uno de ellos, y lo empuja hacia abajo mientras que un asaltante está a punto de cortar su cabeza. Gabrielle engancha la espada del hombre en su sai, y gira sus brazos, dando un tirón del arma de las manos de éste.
GABRIELLE (continúa) ¡Abajo!
El hombre agarra el pelo de Gabrielle y empuja su caballo contra ella. Gabrielle aprovecha su altura y esquiva por debajo al caballo, saliendo al otro lado y agarrando la bota del hombre. Ella tira la bota del estribo y lanza al hombre de su caballo.
JEFE ASALTANTE ¡Agarradla!
Dos jinetes se dirigen hacia Gabrielle.
CORTE A:
EXT. PUERTAS DE LA ALDEA - NOCHE – AL MISMO TIEMPO
Un grupo de niños irrumpe desde un escondrijo detrás de un carro, y comienza a correr en dirección al edificio más cercano. Los asaltantes los descubren, y comienzan a disparar.
Xena los ve y grita advirtiéndoles.
Un muchacho se cae, con una flecha atravesando su espalda. Es alto y rubio.
Xena lo mira, y se queda inmóvil, mientras una imagen de Solan centellea delante de ella.
XENA (susurrando) Bastardos. (gritando) ¡Eh! ¡Cerdos!
Los asaltantes se giran para verla. Xena brinca hacia la luz de la antorcha, blandiendo su espada. Se olvidan de los niñoa ya que los asaltantes han encontrado un objetivo mejor.
XENA (continúa) ¡Venid aquí! Tengo lo que queréis, muchachos. Justo aquí.
Xena se queda exactamente donde quiere estar... en el centro de un círculo de asaltantes, con todos ellos montando a caballo alrededor de ella y dando golpes en su dirección cuando pasan.
XENA (continúa) ¡Vamos, cerdos cobardes! ¡Pegad a alguien de vuestro tamaño!
Un hombre tira una flecha hacia Xena. Xena la atrapa con su mano libre, sacude su espada por encima, tira de su daga que la lanza hacia el hombre y lo mata, coge su espada y la gira, luego lanza la flecha lejos en menos tiempo del que se tarda en leer esto.
XENA (continúa) Un buen cuchillo desperdiciado.
ASALTANTE SEGUNDO AL MANDO ¡Ahora! ¡Atrapadla!
Todos los jinetes vuelven sus caballos y se dirigen hacia Xena.
CORTE A:
EXT. CENTRO DE LA ALDEA - NOCHE - MOMENTOS MÁS TARDE
Gabrielle empuja a la última de las mujeres dentro del granero y cierra de golpe la puerta. Da la vuelta, restregando su brazo por la frente. Hay sangre en ella. Mira hacia las puertas, y ve caballos avanzando en esa dirección. Estallan unos gritos.
GABRIELLE Apuesto a que puedo adivinar qué causa esto.
Tras guardar sus sais en las botas, Gabrielle sale corriendo.
CORTE A:
EXT. PUERTAS DE ALDEA - NOCHE - MOMENTOS MÁS TARDE
Gabrielle da la vuelta por la esquina de la posada, y ve a Xena delante de las puertas, deteniendo lo que parece ser la mayor parte de los asaltantes.
Por la mirada que refleja la cara de Xena, se puede decir que está pasando un buen rato. Gabrielle sacude la cabeza para demostrar su alivio.
GABRIELLE Nunca sabrán que estamos aquí, ¿eh?
En ese momento un niño pequeño corre velozmente entre las piernas de los caballos en el mismo instante en que tres hombres atacan a Xena. Un grito de alarma muere entre los labios de Gabrielle, que comienza a correr tan pronto pierde de vista a Xena, quien a su vez cambia de dirección a mitad de camino para poder proteger al niño.
Xena cae debajo de los tres hombres.
Gabrielle mantiene vigilado el lugar donde vio por última vez a Xena.
GABRIELLE (continúa) Vamos... Vamos...
Xena no reaparece, y sólo se puede ver cómo se van amontonando los
hombres. Gabrielle recoge rápidamente
un palo de un vagón volcado, mientras gritando se acerca a los hombres,
atacando al más cercano, y tumbándolo
limpiamente del caballo. En ese momento, de la posada cercana salen violentamente un grupo de
aldeanos, perseguidos por media docena de asaltantes. Gritando descontroladamente, van directamente hacia el grupo que
está sobre Xena, ocasionando un
motín. El panorama es de hombres, caballos y mujeres gritando, formando una
masa humana gigantesca. Gabrielle se
desliza a través de todos ellos, escudriñando frenéticamente entre las sombras.
Cuando la muchedumbre se desplaza hacia el otro lado, consigue
localizar a Xena que, todavía en el suelo, trata de liberarse del peso de un
caballo. Con una mirada de alivio, Gabrielle pasa por debajo de una espada,
apurándose para llegar al lado de Xena.
GABRIELLE (continúa) No me asustes así,
agárrate. . Gabrielle le ofrece su mano, para que se incorpore. Xena no la acepta, ya que sigue sujetándose
la pierna.
XENA Tengo un problema. Gabrielle se deja caer sobre sus rodillas.
GABRIELLE ¿Qué te pasa?
¿Te torciste algo? Tenemos que alejarnos de estos tipos, Xe… Sacando su mano y bajo la luz de una antorcha, Xena le deja ver una
herida abierta con sangre y una masa
blancuzca, síntoma de que tiene partida la pierna. XENA Torcida, sí. Incluso se partió. No puedo caminar con ella.
Gabrielle mira alrededor, los asaltantes las ven y surge un griterío.
Los hombres comienzan a correr hacia ellas. FUNDIDO A NEGRO. FIN DEL ACTO UNO
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