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ACTO CUATRO

 

ABRE DE NEGRO:

 

INT. BODEGA DE LA POSADA DE LA ALDEA - NOCHE

 

Xena tiene a los niños en un círculo alrededor de ella. Sobre el suelo hay pequeños botes, con cuerdas atadas a ellos. También en el suelo hay un montón de rocas, y algunos palos.

 

XENA

Bien. Esto es lo que

vamos a hacer... 

 

 

PATTA

¿Qué es aquello?

 

Patta recoge un bote y lo huele.

 

PATTA

(continúa)

¡¡Puag!!

 

Xena toma el bote y lo echa atrás. 

 

XENA

Ahora, en cada puerta,

pones uno de estos.

 

PATTA

¿Cómo es eso?

 

ZIGGY

¿Te callarás?

¡Eres como una niña!

 

Xena mira a Ziggy y enarca las cejas. Coloca varios botes y le da un trozo de madera con la punta quemándose en llamas.

 

XENA

Toma esto. Dejas el bote 

y entonces enciendes la cuerda.

 

ZIGGY

¿Así?

 

Xena no puede pararlo a tiempo. La cuerda prende y se quema  por abajo, y el aceite en el bote comienza a echar humo. El hedor es increíble. 

 

PATTA

¡¡Puag!!

¡¡Aaaagh!!

 

Los niños se escapan del bote, dejando a Xena apagar el humo con uno de sus sacos de cáñamo.

 

XENA

Volved aquí,

¡tenemos que dejar esto listo!

 

 

PATTA

(cubriéndose nariz y boca)

¿Cómo es? ¡Esos tipos

nos harán daño! ¡Estás loca!

 

Xena mira hacia el techo, y aparentemente habla consigo misma. Después de un momento, mira a los niños.

 

XENA

(seriamente)

Escuchadme. Vuestras familias pueden 

estar allí fuera, Pueden estar escondidos 

y cuentan con vosotros para ayudarlos.

¿Queréis defraudarlos?

 

Despacio, los niños se mueven lentamente de vuelta hacia ella.

 

PATTA

Pero somos solamente niños.

Esto es tan estúpido.

 

XENA

No es estúpido.

 

ZIGGY

Tú eres estúpida, Patta.

 

Xena frota su cabeza con una mano. Comienza a levantarse, pero se mueve mal y se medio sienta, medio cae terreno abajo. La frustración tanto en los niños como en su herida es demasiada. Xena agarra uno de los botes y lo mira. 

 

Ziggy agarra a Patta y a otra niña y las empuja hacia el frente. Se sientan al lado de Xena. 

 

ZIGGY

(continúa)

Eso hace mucho daño, ¿eh?

 

Xena despacio deja el bote.

 

XENA

Sí.

(alzando la vista)

¿Vais a ayudar, o no?

 

PATTA

No lo entiendo. ¿Por qué 

tenemos que hacer esto?

 

XENA

¿Recuerdas a mi amiga?

 

El resto de los niños se acercan.

 

PATTA

¿La que huyó?

 

XENA

No huyó, sólo fue a buscar 

ayuda. Fue a buscar a vuestros padres 

para que se presenten aquí y les den 

una paliza a esos hombres tan desagradables.

 

 

ZIGGY

¿Sí? ¡Tremendo!

 

XENA

Así es.  Lo único, que cuando lleguen aquí,

 si no pueden entrar, no podrán ayudarnos.

 

PATTA

Oh.

(mirando a los botes)

Así que... ¿Qué pueden hacer estas

cosas , además de apestar?

 

Recogiendo un palito, en ese piso tan sucio, Xena dibuja un círculo.

 

XENA

Éste es tu pueblo, que está rodeado de árboles.

los cuales están cubiertos por un espeso follaje.

 

PATTA

Sí.  ¿Y?

 

XENA

Si llenas el pueblo de cosas apestosas...

 ¿A dónde va a ir el mal olor?

 

 Los chicos se miran unos a otros.

 

PATTA

A ninguna parte, por lo que la peste

¡se quedara aquí, en el pueblo!

 

Xena recoge su pedacito de madera y dibuja una línea atravesando el círculo.

 

XENA

¿A menos…?

 

Xena aguarda, mientras los chicos la miran sin comprender.  En ese momento, Ziggy coloca su dedo  sobre la línea que dibujó Xena.

 

ZIGGY

A menos que abran las puertas del pueblo.

  Como cuando el viento soplaba desde atrás del granero

 y tuvieron que hacerlo, para que no oliera tan mal....

 

XENA

Sí, lo entendiste.

 

Patta recoge un bote.

 

PATTA

Ooohhh. Está bien.  Realmente, ¿crees

 que tu amiga regresará? Yo, no lo haría.

 

 Al fin, Xena sonríe un poquito.

 

XENA

Regresará.

 

 

Patta sacude la cabeza mientras recoge otro bote.

 

PATTA

Debe de estar loca.

 

Xena observa cómo los chicos salen del sótano a través de la compuerta. Cuando la compuerta se cierra, contempla los restos de uno de los apestosos botes.

 

XENA

Loca como un  zorro.

(pausa)

Espero.

 

CORTE A:

 

EXT. PUERTAS DEL PUEBLO -  FUERA – NOCHE – ALGÚN TIEMPO DESPUËS

 

El vagón remolque es retirado fuera del camino a donde no pueda ser visto desde las puertas del pueblo.  El espacio entre el camino y el área abierta, entre las puertas del pueblo y donde están agrupados, es muy grande y bien iluminado por la luz de la luna.

 

Los guardias, visiblemente armados con arcos y flechas, permanecen quietos detrás de las paredes, reforzadas por troncos.

 

Gabrielle está detrás de un árbol con Balar, evaluando la situación.  

 

BALAR

Correr hacia las puertas es una locura.

Moriríamos todos.

 

Gabrielle mira fijamente a las puertas.

 

GABRIELLE

Tienes razón.

 

 

BALAR

Deberíamos ir a solicitar ayuda al príncipe.

Con su poderío, ¡aplastaría a esos forajidos!

 

GABRIELLE

Pero la gente que está dentro ya estaría 

muerta cuando regresarais.  

¿Estás dispuesto a correr ese riesgo?

 

BALAR

Si perdemos la vida tratando de salvarlos,

¿es ése el riesgo que desean que asumamos?

 

Por un largo rato, Gabrielle se mantiene en silencio.

 

GABRIELLE

No lo sé.

(mirando a Balar)

Pero es un riesgo que yo aceptaría. ¿Y tú?

 

 

CORTE A:

 

EXT.  POSADA DEL PUEBLO -  FUERA – POR LA NOCHE

 

Por las puertas de la posada entran los sonidos de voces alteradas.   Dentro de la posada hay una gran cantidad de hombres ya que es utilizada como el cuartel general de los asaltantes.

 

Una pequeña figura corre por el lugar, deteniéndose cerca de la puerta.  La puerta se abre bruscamente  y un hombre sale de la taberna eructando fuertemente. Pasa cerca del niño, quien está escondido en la oscuridad, dirigiéndose hacia las puertas del pueblo. La puerta se cierra fuertemente.

 

Ziggy coloca en el piso el bote, trata de encender la mecha pero sus manos tiemblan tanto que le es difícil encenderlo.

 

ZIGGY

(susurrando)

Vaaamooos.

 

Finalmente logra encenderlo.  Ziggy saca otro bote de su bolsillo, mira alrededor y sale corriendo.

 

CORTE A:

 

EXT. ESTABLOS DEL PUEBLO – NOCHE – A LA MISMA HORA

 

Patta y sus amigos corren hasta la puerta del establo, entran y colocan sus botes en el suelo.  Miran alrededor pero el área está casi desierta.

 

Susurran entren sí, dando la espalda al camino mientras se concentran en encender la mecha.

 

PATTA

Bean, todavía pienso que esto es algo estúpido.

 

BEAN

Shh. ¡Démonos prisa y salgamos

de aquí antes de que vomite!

 

Detrás de ellas, sin ser visto, aparece un hombre que descubre a las dos chicas.

 

HOMBRE

¡Oye!

 

PATTA

¡Oh!

 

Las dos niñas se vuelven y ven al hombre. Se levantan a la vez que él comienza a caminar hacia ellas, se giran y salen corriendo.

 

BEAN

¡Rápido!

 

HOMBRE

¡Deteneos!  Deteneos!  ¡Eh!

¡Mocosas! ¡Parad!

 

 

CORTE A:

 

 EXT.   CAMINO DEL PUEBLO -  NOCHE – A LA MISMA HORA

 

Gabrielle está delante de dos grupos de hombres.  Uno de los grupos sostiene herramientas de labranza, mientras que el otro grupo lleva bolsas en su espalda.

 

GABRIELLE

Balar, lleva a tus hombres al manantial.

Brac,  tú y tu grupo corred hacia los muros, cuando

os avise, comenzad a excavar.

 

BALAR

Pero ellos nos verán.  Esto es una locura, nosotros

no podemos contra ellos. Acabarán con todos.

 

GABRIELLE

No, no sucederá, ya que estarán muy ocupados.

(deteniéndose)

Te lo prometo.

 

 

El líder del otro grupo se rasca la cabeza.

 

BRAC

No puedo entenderlo.

 

Gabrielle recoge un palo largo que está cerca del carro, sopesándolo.

 

GABRIELLE

Los voy a distraer.  Con suerte, 

estarán ocupados corriendo 

tras de mí, dejándoos libres para ir.

 

BALAR

Pero...  Te matarán.

 

GABRIELLE

(seriamente)

Podrían hacerlo.  Pero es mi vida,

 y es la única que sin dudar pondría en peligro.

 

Gabrielle se aleja de los hombres, de los árboles y emerge bajo la luz de la luna.

 

BALAR

¡Gabrielle!

 

Gabrielle da la vuelta.

 

BALAR

(continúa)

¿Por qué haces esto?¿Qué hay 

ahí dentro que signifique tanto para ti?

 

GABRIELLE

Todo.

 

 

Gabrielle vuelve a caminar hacia los muros.

 

BALAR

Está loca.

 

BRAC

Sí, y nosotros también.

CORTE A:

 

EXT. MERCADO DEL PUEBLO - NOCHE – MOMENTOS DESPUÉS

 

Ziggy deja su último bote. Mira hacia arriba cuando oye los gritos de Bean y Patta.

 

Las dos niñas corren hacia él, perseguidas por una docena de hombres.

 

Ziggy siente pánico y comienza a correr también.

 

HOMBRE

¡Parad! ¡Pequeñas bastardas!

¡Voy a moleros los huesos!

 

Ziggy choca contra otro muchacho que extrae botes. El plan ha fracasado, e instintivamente, todos huyen hacia el único lugar seguro que conocen.

 

CORTE A:

 

 

 INT. POSADA DEL PUEBLO - BODEGA - NOCHE

 

Xena está sentada, sola, en la bodega. Ahora que los niños han salido, no tiene que disimular y se sostiene contra la pared con su rostro pálido y los ojos cerrados. Una mano descansa sobre su pierna herida, la otra aprieta el radio de la rueda del carro roto.

 

El único sonido del lugar, son los golpes secos y el murmullo de voces indescifrables, y el leve crujido de la madera que surge de las proximidades del puño de Xena.

 

Lentamente, Xena levanta la cabeza, y arroja la madera, que se despedaza.  Xena mira a su alrededor, luego recoge su espada, y la coloca en su regazo. Aferra su mano sobre la empuñadura repetidamente.

 

 

CORTE A:

 

EXT. MURALLA DE LA ALDEA - NOCHE

 

Gabrielle se acerca por el camino hacia las puertas. Los hombres la ven, pero al principio no reaccionan.

 

GABRIELLE

¡Eh!

 

Los guardias se miran. 

GABRIELLE

(continúa)

¡Eh! ¡Panda de desgraciados!

 

GUARDIA

¡Fuera de aquí, mujer!

 

GABRIELLE

¡De ninguna manera, pedazo de escoria de cerdo!

 

 

Gabrielle ha conseguido llamar la atención de los guardias.

 

GUARDIA

¡Lárgate, o dispararemos las ballestas!

 

Gabrielle les mira desafiante, realizando gestos groseros.

 

GABRIELLE

Tú no podrías acertar ni

al costado más ancho del Palaidos* .

  

Los guardias arman sus ballestas, y un hombre dispara a Gabrielle. Ella salta del camino. Otro hombre dispara. Gabrielle salta sobre la flecha. Un tercero dispara.

 

Gabrielle la agarra, le da un rápido vistazo, luego la tira.

 

GABRIELLE

(continúa)

¡Desgraciados, ¿Esto es lo mejor

que sabéis hacer?!

 

Los guardias están concentrados en Gabrielle. Ella levanta su mano y la agita. Los aldeanos que estaban esperando, comienzan a avanzar.

 

CORTE A:

 

EXT. POSADA DEL PUEBLO – ENTRADA A LA BODEGA - NOCHE – SIMULTÁNEAMENTE.

 

Los niños se introducen en el sótano y abren la compuerta, corriendo hacia dentro, a sólo unos pasos delante de los asaltantes. Ziggy se gira y cierra de golpe la tapa.

 

CORTE A:

 

INT. BODEGA DE LA POSADA DE LA ALDEA - NOCHE – MOMENTOS DESPUÉS.

 

Ziggy cierra el pestillo frenéticamente, luego pierde el equilibrio, cae por la escaleras y rueda hasta quedar frente a Xena.

 

Los niños comienzan a hablar simultáneamente.

 

PATTA

¡Nos alcanzarán!

 

BEAN

¡Nos matarán a todos!

 

ZIGGY

¡Están justo ahí fuera!

 

El resto de los niños grita. Xena se sienta en medio, es el centro sereno de la tormenta.

 

Las puertas de la bodega, de repente, se curvan hacia adentro, y un estruendo estalla cuando los hombres las golpean. Acto seguido, comienzan a desprenderse astillas de madera, esparciéndose por el suelo.

 

BEAN

¡Ay, ay! ¡Nos van a matar!

 

XENA

No, no lo harán.

Xena se alza sobre su cabeza y agarra las barras de hierro otra vez, tirando de sí misma se sostiene sobre su pierna y saca su espada. Los niños alzan la vista hacia ella y se callan.

XENA

(continúa)

(serenamente)

Poneos detrás de mí, ahí.

 

Xena señala con su espada. 

 

PATTA

¿Qué vas a hacer?

 

Una de las puertas se rompe y astilla, cayendo la mitad en la bodega.

 

XENA

Voy a hacer lo que mejor sé hacer.

 

 

Las puertas se rompen dejando el camino despejado y los hombres bajan las escaleras. Descubren a Xena y se detienen, sacando sus armas.

 

HOMBRE

Mirad aquí, chicos,

Hemos descubierto algo útil.

 

Xena sonríe sin ningún humor.

 

XENA

Ciertamente.

 

Ella agita la espada en la mano.

 

XENA

(continúa)

Vamos. ¿Quién es el primero?

 

 

Los hombres cargan gritando.

 

CORTE A:

 

EXT. MURALLAS DEL PUEBLO - NOCHE

 

Gabrielle recoge una roca, y la lanza certera hacia su objetivo, golpeando a uno de los guardias. Su voz está ronca de gritar, y le falta energías de esquivar las flechas.

 

GABRIELLE

¡Vamos, escoria!

¡Ven y atácame!

 

GUARDIA

¿Crees que soy estúpido? ¿Piensas que vamos

a abrir las puertas? ¡Jajajajaja!

 

El rostro de Gabrielle permanece impasible. Luego, repentinamente, se lanza contra las puertas, intentando aparentemente tomarlas al primer asalto.

 

Los guardias comienzan a disparar, precipitándose al centro del muro y gritando.

 

CORTE A:

 

INT. BODEGA DE LA POSADA - NOCHE- SIMULTÁNEAMENTE.

 

Xena lucha como un lobo acorralado. Se enfrenta a dos hombres con su espada, pero un tercio la golpea en el lado, y ella se agarra, precariamente, del hierro.

 

XENA

¡Maldito!

 

 

Xena, de algún modo, sostiene su peso en un brazo y da patadas al hombre con su pierna ilesa, desviando la envestida de la espada delante de ella.

Dos hombres yacen inmóviles en el suelo. No hay suficiente espacio entre ellos para poder atacarla a la vez, es la única razón por la que Xena todavía está de pie.

Más de media docena de hombres bajan precipitadamente la escalera. Sostienen uno de los arietes en sus brazos.

Xena los divisa.  

JEFE DE LOS BANDIDOS

Vamos chicos.  La 

atacaremos con esta viga....

 

Xena se prepara, soltando la barra de hierro y lanzándose a un lado mientras el madero se dirige hacia ella.

 

Un monumental rugido brota repentinamente detrás de ellos.

 

En mitad del movimiento, Xena es levantada por un muro de agua y llevada hacia delante, estrellándose contra los dos niños que se sujetan a ella como una balsa salvavidas vestida de cuero. 

 

XENA

¡Uooooooh! ¡Qué....

 

NIÑOS

¡Ahhhhhhhh!

 

El agua los barre en un remolino y sin aviso, son lanzados sobre los atacantes y empujados a las escaleras y fuera de la estancia, sobrepasándolos.

 

CORTE A:

 

EXT. PUERTAS DEL PUEBLO - NOCHE – AL MISMO TIEMPO

 

Gabrielle corre hacia las puertas gritando a todo pulmón. Los hombres de guardia le dan la espalda y se baten en retirada en el muro.

 

GABRIELLE

¡Ya! ¡Sí! ¡Cobardes! 

¡Corred! ¡Eso es!

(en voz baja)

Solamente espero que estén 

corriendo por la razón apropiada.

 

 

Gabrielle corre directa a las puertas y justo cuando llega allí y parece a punto de estrellarse contra ellas, éstas se abren y un muro de agua se precipita sobre ella, elevándola y lanzándola a los lados.

 

GABRIELLE

(continúa)

¡Uoooooooooooh!

 

Gabrielle levanta los brazos para mantenerse a flote y sus manos tocan algo familiar.

 

Lo agarra, sacando el cuerpo de Xena del remolino de agua, la toma entre sus brazos. Xena se agarra a Gabrielle, y ambas caen a través del chorro de agua, mientras los atacantes son lanzados a un lado y a otro.

 

Xena logra sujetarse a un tronco y ambas salen del remolino de agua para yacer a un lado del camino mientras los atacantes siguen llegando, con el agua lanzándoles hacia la oscuridad y lejos de la aldea.

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL ACTO CUARTO

 

APÈNDICE

 

ABRE DE NEGRO:

 

INT. POSADA DE LA ALDEA – HABITACIÓN PRIVADA EN LA PARTE TRASERA - MAÑANA

 

Es mediodía. La habitación está alegremente iluminada por la luz del sol y las ventanas están abiertas para dejar entrar la fresca brisa.

 

Xena está tendida en la cama, vestida y con una pierna vendada apoyada sobre varias mullidas almohadas. 

 

 

A su lado, una mesa llena de diversas golosinas, incluidas frutas y pasteles. Xena selecciona una uva y la traga.

 

La puerta se abre y entra Gabrielle. Lleva una jarra de algo, que acerca a la cama. Se sienta y vierte el contenido de la jarra en una copa, ofreciéndosela a Xena. 

 

GABRIELLE

Esto debería eliminar los restos.

 

Xena olfatea la copa, después toma un sorbo.

 

XENA

Está bueno.

 

Mira a Gabrielle.

 

XENA

Gracias. Simplemente dejaré

que esto descanse un poco y....

 

 

Gabrielle se inclina y cubre la boca de Xena.

 

GABRIELLE

¿Cuántas lunas tengo que aguantar a Xena,

la guerrera gallina? No vamos a ir

a ninguna parte hasta que esto se cure.

 

 

La puerta se abre repentinamente de par en par, y la habitación, de improviso, se llena de niños. Ziggy, Patta, y Bean se adelantan, el resto se queda atrás riendo nerviosamente.

 

GABRIELLE

(continúa)

Hola.

 

Xena estudia una mariposa, únicamente visible para ella, en el exterior de la ventana.

 

ZIGGY

¡Os hemos traído una cosa!

 

 

Gabrielle espera a que Xena preste atención. Como no lo hace, la pellizca en el brazo.

 

GABRIELLE

Xena.

 

Xena mira a los niños. Ziggy da un paso adelante y ofrece una cesta a Xena.

 

ZIGGY

Es de mis compañeros.

Creen que eres guay.

 

Xena acepta la cesta con evidente apuro.

 

XENA

Gracias.

 

ZIGGY

Yo también creo que eres guay.

 

 

 

Ziggy lanza sus brazos en torno a Xena, dándole un abrazo, mientras Gabrielle observa con regocijo.

 

ZIGGY

(continúa)

(murmurando)

Sentimos haber echado a perder tu plan.

 

Xena le da unas palmaditas en la espalda.

 

XENA

Está bien. Lo hicisteis lo mejor que pudisteis.

 

Ziggy da unos pasos atrás y Patta se adelante. Ofrece un paquete envuelto a Xena. Ésta lo toma con todo el cuidado.

 

PATTA

Yo pensaba que eras un

carcamal gruñón, Tonta.

 

Gabrielle en silencio se esfuerza por no reírse.

 

 

XENA

Gracias.

 

PATTA

Pero dijiste que esos tipos no 

nos harían daño, y tenías 

razón. Eso fue muy guay.

 

 

Patta se gira, alejándose. Bean avanza furtivamente hacia la cama.

 

BEAN

(murmurando)

Solo está celosa porque todos los

chicos creen que tú eres más bonita que ella.

 

Gabrielle se cubre los ojos. Su cuerpo se sacude de la risa.

 

XENA

(murmurando)

Gracias.

 

Bean agacha la cabeza y escapa de vuelta al nervioso grupo de niños.

 

NIÑOS

¡Adiós!

 

Los niños salen, cerrando de un portazo tras ellos. Por un momento, se hace un absoluto silencio. Después Xena aclara su garganta.

 

XENA

Ríete, rubita.

 

 

Gabrielle se acerca y acaricia el cabello de Xena, enredándolo juguetonamente hasta que finalmente deja que las risas surjan.

 

GABRIELLE

Son tan dulces. Realmente

fuiste una heroína para ellos, Xena.

 

XENA

Hum.  Sí, pero estoy contenta de que tu plan

funcionase mejor que el mío.

 

Hace una pausa, mirando a Gabrielle.

 

XENA
(continúa)

Gracias.

 

Gabrielle se pone seria. Baja la mirada a sus manos, dándoles la vuelta para observar las palmas.

 

GABRIELLE

Sí, bueno. Simplemente

me alegra que nadie saliera herido.

 

Xena observa el rostro de Gabrielle. Pone su mano sobre una de las de Gabrielle y la aprieta.

 

XENA

A veces la gente sale herida,

en la guerra. Lo sabes.

 

Gabrielle asiente.

 

GABRIELLE

Lo sé. Pero esos hombres no eran 

guerreros y yo lo sabía, sin embargo 

les hice luchar de todas formas.

 

Mira por la ventana.

 

GABRIELLE 

(continúa)

Supongo que tengo que reconocerle a mi corazón

el hecho de que estaba deseosa de arriesgar

sus vidas para salvar la tuya.

 

 

XENA

(frunciendo el ceño)

Gabrielle, estaban luchando por

sus casas y sus familias.

 

El rostro de Gabrielle se tensa en una dolorosa sonrisa.

 

GABRIELLE

Sí... pero yo no.

 

XENA

¿No estabas luchando por sus casas y sus familias?

 

GABRIELLE

Mm.

 

Xena aprieta la mano de Gabrielle, y después le ofrece una galleta de su cesta.

 

XENA

No, pero estabas luchando por tu casa y tu familia.

 

 

Gabrielle piensa con fuerza en las palabras de Xena, y después asiente ligeramente, tomando la galleta que le ofrece Xena y mordiéndola. Ofrece la otra mitad a Xena. 

 

 

Xena pone su brazo en torno a Gabrielle. Gabrielle se estira en la cama junto a Xena, y deja que su cabeza descanse sobre el hombro de Xena.

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

DISCLAIMER

Ningún niño pequeño fue mortalmente herido en esta película, 

pero Xena perdió varios puntos en su imagen de dura y no le hace mucha gracia.

 

 

* NDLT estatua de Palas, edificada por Atenea en su honor.