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ACTO TRES
ABRE DE NEGRO:
INT. BODEGA DE LA TABERNA - NOCHE
Los niños están sentados alrededor de Xena, haciéndole muchas preguntas.
ZIGGY ¿Qué es eso? (señalando el chakram) ¿Un collar?
Xena coge el chakram y lanza un palito de madera al aire. Con un solo movimiento, el chakram corta el palito y muchos trocitos de madera, del tamaño de palillos de dientes, le caen en el regazo a Ziggy.
XENA Si. ¿Quieres ponértelo?
ZIGGY ¡Guau!
NIÑA XENA (un poco agresiva) ¡No!
Los niños se alejan de ella de un salto. La miran con asombro. Xena gruñe. Los niños se alejan de ella.
NIÑA XENA (con ojos de furia) ¡Sí, lo soy! Y que no se te olvide.
CORTE A:
EXT. CAMINO DEL BOSQUE- NOCHE
Gabrielle corre por un camino a una buena velocidad. Todo a su alrededor está silencioso, y ella mira de lado a lado preocupada, sabiendo lo expuesta que se encuentra con la luna alumbrándola en el camino.
Mira a su alrededor. El camino es uno muy malo, con muchas piedras.
GABRIELLE Qué inteligente, Gabrielle. ¿La próxima vez no sería mejor que pensaras antes, y tal vez consiguieras, no sé… un caballo?
De momento, al otro lado de la curva que se encuentra frente a ella, se puede oír el sonido de caballos. Grabrielle disminuye su velocidad, no pudiendo creer lo que está escuchando.
GABRIELLE (continúa) No me digas que Argo…
El sonido de caballos se multiplica. Gabrielle se sale del camino justo a tiempo, rodando por el suelo y escondiéndose detrás de unas plantas justo antes de que un grupo de seis hombres le pase de frente.
JINETE ¡Deteneos! ¡Hay un charco!
Gabrielle mira a su alrededor, viendo un charco de agua a menos de un pie de su bota. Ella mira pacientemente al cielo.
Los hombres se bajan de sus caballos y los guían al charco de agua para que beban. Un hombre llena su cantimplora. Donde está parado, si levantara los ojos, podría ver fácilmente a Gabrielle.
JEFE ¡Buena suerte! No hay supervivientes.
Gabrielle mueve sus dedos lentamente a su sai.
SEGUNDO JINETE ¡Sí! ¡Así que entremos y consigamos cerveza!
JEFE ¡Con esos muros seremos capaces de detener a un maldito ejército! Jagos tenía un buen plan.
SEGUNDO JINETE ¡Sí! ¡Nuestra nueva fortaleza! ¡Y ni siquiera tuvimos que pelear para conseguirla!
Los hombres se ríen.
JEFE Cierto. (gruñendo) Pero desearía que hubiéramos encontrado a esa perra.
SEGUNDO JINETE Ah, está muerta. ¡Vamos! Toda la cerveza se habrá acabado antes de que regresemos.
Mientras los hombres se ríen, le pasan por el lado a Gabrielle y la bota de un hombre toca la de ella. El hombre se detiene, y mira hacia abajo.
Gabrielle se mantiene completamente inmóvil, solo podemos notar el brillo de la luna reflejada en sus ojos.
SEGUNDO JINETE (continúa) ¡Oye, Dork!
El líder se da la vuelta. Gabrielle coge su sai, su mano está fuera de la línea de visión del hombre.
DORK ¿Si? ¿Qué? ¡Vamos! ¡Estabas quejándote de la cerveza! ¡Muévete!
El hombre duda por un momento, luego encoge los brazos y sigue caminando. Gabrielle espera a que desaparezca de su vista antes de guardar el sai en su sitio.
GABRIELLE (susurrando) Gracias, Dork.
Gabrielle alza la cabeza para escuchar con mucha atención, hasta que oye el sonido de los caballos alejándose. Entonces se sale de su escondite y mira a los hombres.
GABRIELLE (continúa) Fortaleza.
Cierra los ojos.
GABRIELLE (continúa) Oh no.
Gabrielle se levanta y se dirige al camino, luego se detiene sin saber qué hacer. Comienza a ir en dirección al pueblo, luego duda de nuevo.
GABRIELLE (continúa) ¡Maldita sea!
Abruptamente, Gabrielle se da la vuelta y comienza a correr de nuevo, alejándose del pueblo. En este momento corre muy rápido.
CORTE A:
INT. BODEGA DE LA TABERNA - NOCHE
Xena se ha colocado de una manera más cómoda. Mira a su alrededor y concentra su vista en el balde de agua, luego trata de levantarse. No logra alzarse ni una pulgada cuando se deja caer de nuevo bruscamente, su cara se ha tornado muy pálida.
XENA Mala idea.
Los niños la rodean de nuevo, aparentemente le han perdido el miedo.
ZIGGY ¿Eso te duele?
XENA ¿Tú qué crees?
NIÑA Apuesto a que te duele. Apuesto a que te duele mucho más porque eres mala.
Xena le gruñe a la niña.
XENA Yo no soy mala. NIÑA XENA No lo soy.
NIÑA Sí lo eres.
Xena está a punto de gritar, pero se detiene cuando mira a la niña a los ojos. Tal vez hay algo familiar en ellos.
XENA ¿Me puedes hacer un favor?
NIÑA No. Eres mala y agresiva. No me gustas.
Pensándolo otra vez, tal vez no. Xena mira a Ziggy.
ZIGGY ¡Yo lo hago! ¡Yo lo hago!
NIÑA ¡Pelota!
Xena le da una copa de madera que encontró entre los sacos.
XENA Echa un poco de agua aquí. (pausa) Gracias.
Ziggy, alegre, se va corriendo con la copa en la mano. Se escucha un sonido fuerte, y todos los niños tiemblan. Xena levanta la cabeza y escucha con atención.
XENA (continúa) Debería haber acabado ya.
NIÑA ¿Terminaste con eso?
Luego se escucha a alguien dando martillazos. Xena escucha con más atención. Luego, lentamente, coge una vara de hierro. Usando sólo sus brazos, se pone de pie.
NIÑA (continúa) ¿Qué estás haciendo? ¿Estás loca? ¡Yo creo que estás loca y eres mala y agresiva!
Xena coge otra vara, y ahora se encuentra balanceándose sobre la tierra. Se levanta hasta que su cabeza está cerca del techo, el piso de la taberna.
ZIGGY Guau. ¡Qué fuerte! ¡Lo visteis? ¡Oye!
XENA Shh.
NIÑA ¿Por qué? ¡No hay nada que escuchar!
XENA ¡Silencio!
NIÑA ¡Sólo eres una malvada!
Xena la mira fijamente. La niña se calla de mala gana. Xena escucha.
JEFE DE
LOS ASALTANTES ¡Muy bien! ¡Suficiente para beber! ¡Moved vuestros traseros hacia afuera y comenzad a clavar los troncos contra el muro!
Xena abre más los ojos.
XENA (articulando) ¿El muro?
SEGUNDO AL MANDO DE LOS ASALTANTES ¡Ésta será toda una fortaleza, jefe!
XENA ¿Fortaleza? (exhalando) ¡Hijo de baqueida!
JEFE DE LOS ASALTANTES Buscad a los rezagados, ¡matadlos como a los otros!
Xena observa a los niños, y se da cuenta de que han escuchado al hombre. Se deja caer sobre su pierna ilesa.
XENA Maldición.
Los niños sienten pánico. Comienzan a tirar de la vestimenta de Xena.
NIÑA ¿Qué quiso decir? ¿Le hicieron daño a mi mamá? Ella me dijo que viniera aquí. ¿Se encuentra bien?
Xena se sienta en la paja. Los niños se juntan alrededor de ella. Trata de imaginar qué hacer ahora. No tenía planeado este escenario.
ZIGGY (quedamente) ¿Nos van a matar?
Alguno de los niños están llorando. Xena contempla a unos cuantos mientras piensa.
XENA (susurrando) No.
Observa a los niños.
XENA (continúa) Van a estar bien.
Pero Xena parece muy, muy preocupada.
CORTE A:
EXT. CAMINO DEL BOSQUE - NOCHE – ALGÚN TIEMPO DESPUÉS
En el tope de la colina, la luna brilla sobre el camino. De repente, Gabrielle corre por donde hay luz, luego se detiene, apoyándose en un árbol mientras se repone. Es obvio que ha estado corriendo por algún tiempo.
Gabrielle limpia su cara, luego camina al tope del risco y va hacia abajo. En el valle, reconoce el tren de vagones del pueblo.
GABRIELLE Ya era hora.
Gabrielle aspira una bocanada de aire, después baja la colina hacia los aldeanos. Al llegar al pie de la colina, comienza a gritar, agitando los brazos.
GABRIELLE (continúa) ¡Eh! ¡Eh, los de ahí! ¡Eh!
El tren de carretas no parece escucharla. Sigue en movimiento, mientras el sonido de las ruedas ahoga sus gritos.
GABRIELLE (continúa) (gritando) ¡¡¡¡¡Eh!!!!!
El último hombre de la fila se da la vuelta y tira de su caballo cuando ve a Gabrielle acercándose. Aparentemente no sabe qué hacer con ella.
HOMBRE ¡Hola! ¡Mantente a la vista! ¡No necesitamos que nos sigan!
Gabrielle lentamente se detiene.
GABRIELLE Yo no... ¡Vengo de tu aldea!
HOMBRE ¿Mi pueblo?
GABRIELLE (apuntando) ¿Allá atrás? ¿En las colinas?
El resto de vagones se ha detenido, y Balar llega galopando a encarar a Gabrielle.
BALAR ¿Qué es esto? ¿Quién eres? ¿Qué quieres? ¡No tenemos tiempo que perder aquí, mujer!
GABRIELLE Han atacado vuestra aldea. (esperando) ¿Es razón suficiente para perder algo de tiempo y escuchar?
Aturdidos, los hombres rodean a Gabrielle, clamando por más detalles.
CORTE A:
INT. BODEGA DE LA POSADA DEL PUEBLO - NOCHE – MÁS TARDE
Los sonidos alrededor del sótano son cada vez más fuertes. Las pisadas se oyen regularmente sobre sus cabezas, y también pueden escucharse los gritos.
Repentinamente, el picaporte cruje, como si alguien tratara de entrar.
VOZ ¡Eh! ¡Qué es esto! ¡No puedo abrirla!
JEFE DE LOS ASALTANTES ¡Conseguid una palanca!
Los niños gritan, y corren al otro lado del cuarto.
XENA ¡Deteneos! ¡Tranquilos!
NIÑA ¡Van a venir por nosotros! ¡Nos van a
lastimar!
ZIGGY ¿Lastimarnos? ¡Niña estúpida! ¡Nos van a matar, probablemente! ¡Nos cortarán las cabezas!
Xena los toma de los brazos y los baja hacia la paja.
XENA (gruñendo) Si no os calláis, yo misma lo haré.
La niña comienza a llorar. Ziggy comienza a llorar, pero finge no hacerlo.
XENA (continúa) (delicadamente) Escuchadme. Nadie os va a matar.
NIÑA (balbuceando) ¡No! ¡Lo harás tú!
XENA No voy a matarlos. (pausa) ¿Cómo te llamas?
La niña mira a Xena.
NIÑA ¿Por qué te importa?
XENA (sonriendo ásperamente) Me encantan las caras bonitas. ¿Cómo te llamas?
Suena un golpeteo sobre sus cabezas.
NIÑA Ppppatta.
Xena acerca a los dos.
XENA Bien. Prestad atención. No vais a morir aquí si puedo evitarlo.
PATTA Eres horrible.
XENA No, soy Xena. No tenemos tiempo para adjetivos. Tenemos que encontrar una salida de aquí antes de que esas bestias de allá arriba encuentren la manera de entrar.
ZIGGY ¡Puedo pelear contra esos tipos!
Xena lo observa.
ZIGGY (continúa) ¡Sí puedo! ¡Mi padre me enseñó a pelear! ¡Observa!
Ziggy empuña las manos y comienza a amagar a Xena. Xena lo agarra de las manos y lo levanta del suelo. Él se para de mover y la observa con los ojos bien abiertos.
XENA Déjalo. Necesitaré la ayuda más tarde.
Xena baja a Ziggy al suelo.
XENA (continúa) Venid aquí todos. Tenemos que pensar en un plan.
Los niños se arrastran hacia Xena, y ponen sus cabezas junto a la de ella.
CORTE A:
EXT. CAMINO DEL BOSQUE - NOCHE - MÁS TARDE
Gabrielle se sienta en medio del círculo de aldeanos. Están discutiendo, y obviamente en estado de confusión.
CONDUCTOR DE CARRO ¡Es una locura! ¡Acabamos de marchamos! ¡No puedes estar hablando de nuestra aldea! ¡Bajamos al camino esta noche!
GABRIELLE Es la verdad. Tienes que creerme.
Los hombres están enfadados y trastornados, preocupado por sus familias.
BALAR ¡Pero no tiene ningún sentido! ¿Por qué iban a tomar nuestro pueblo... nuestras casas? ¡Nuestras familias! Dioses queridos, ¿que será de nuestras familias?
Otra ronda de consternación de los hombres.
CONDUCTOR DE CARRO ¿¡Qué vamos a hacer!?
Gabrielle esperaba esto. Levanta su voz.
GABRIELLE Tenéis que volver conmigo. Tenemos que recuperar vuestra aldea.
HOMBRES ¿Recuperar la aldea? ¡Está loca!
BALAR Pero... ¿Qué podemos hacer? Ellos son soldados... asesinos... Somos solamente...
Gabrielle se levanta, luego comprende que no ayuda mucho. Salta encima del asiento de un carro y levanta sus manos pidiendo atención.
GABRIELLE Puedo ayudaros.
BALAR ¿Tú?
Los hombres se ríen inquietamente.
Gabrielle pone sus manos sobre las caderas y respira molesta.
GABRIELLE Ya sabes, ¿por qué nunca nadie cuestiona a Xena cuándo dice esto? ¿Es el cuero? ¿Las botas? ¿La espada? Eso es... ¿Es la espada, verdad?
BALAR ¿Xena? ¿La gran guerrera? ¿La conoces?
GABRIELLE (suspirando) La conozco. Pero escucha, eso no es importante ahora mismo. Puedo ayudaros a recuperar vuestras casas. ¿No queréis hacer eso?
CONDUCTOR DE CARRO Él tiene razón. ¿Qué podemos hacer? No somos luchadores.
Gabrielle mira a los hombres. El conductor tiene razón.
GABRIELLE Tal vez no, pero yo sí.
CONDUCTOR DE CARRO ¿Tú? Ja. Yo mismo soy más fuerte que tú.
Gabrielle enseña su sai y lo lanza al hombre, enganchando su abrigo al carro. El metal ha pasado a un pelo de su cuerpo.
GABRIELLE ¿Quieres probar esa teoría?
Los hombres se mueven inquietamente. El conductor trata de dejar libre su chaqueta, y descubre que no puede. El sai se ha clavado hasta la empuñadura en la madera.
BALAR Deberíamos ir a buscar al príncipe. Es el hombre que puede detener a los asaltantes.
Los hombres murmuran en concordancia.
GABRIELLE No tenéis tiempo para eso. Cada minuto que estamos aquí, destruyen vuestras casas. ¿Es eso lo que queréis?
Los hombres la miran fijamente. Gabrielle salta del carro y sacude el polvo de sus manos.
BALAR You sure talk a good lot.
GABRIELLE Sí, bueno, soy una bardo también. (pausa) Tengo muchas habilidades.
Los hombres todavía parecen dubitativos. Gabrielle da la vuelta y comienza a andar dejando atrás el camino. Da la vuelta y les mira, pero sigue andando.
GABRIELLE (continúa) ¿Venís conmigo? No tenemos tiempo que perder, no si queréis ver otra vez a vuestras mujeres y niños.
Después de un rato largo, los hombres comienzan a moverse, decidiendo seguir a Gabrielle. Una vez que se asegura de esto, da la vuelta y marcha con un paso largo y decidido.
BALAR Bien. Estamos contigo.
GABRIELLE ¡Bien! (en voz baja) Solamente espero tener idea de qué hacer con vosotros antes de llegar allí.
FUNDIDO A NEGRO.
FIN DEL ACTO TRES
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