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ACTO DOS

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT.  BARCO VOLCADO --   EN LA NOCHE

 

La tormenta empuja  el bote volcado al frente del barco, haciendo que lo termine de destrozar. El mar está embravecido, y no se pueden ver por ningún lado ni a Xena , ni a Gabrielle .

 

Destellos de relámpagos.

 

Irrumpiendo del mar súbitamente, Xena se sube a la quilla del bote volcado.  Inmediatamente se vira y  comienza a buscar  ansiosamente por el mar.

 

 

XENA

¡¡¡Gabrielle!!!

 

Todo lo que Xena puede ver son olas.  Se mueve hacia el otro lado del bote balanceándose precariamente sobre la madera,

 

XENA

(continúa)

¡GABRIELLE!

 

El relámpago destella de nuevo, perfilando la cara de Xena. Sus ojos están muy abiertos y ella respira intensamente.

 

XENA

(continúa)

¡Nooo!

 

Algo irrumpe en la superficie. Una mano. Inmediatamente, Xena se zambulle en el agua. Las olas la recogen y la sacuden contra el barco, pero ella agarra la mano y saca a Gabrielle del agua. Ésta resurge tosiendo.

 

GABRIELLE

¡Agg!

 

Gabrielle tose expulsando una bocanada de agua. 

 

Xena se agarra al barco volcado y comienza a arrastrar a ambas sobre éste. Las olas casi las derriban otra vez.

 

XENA

¡Sujétate!

 

Gabrielle rodea con sus brazos a Xena, aferrándose fuertemente. 

 

GABRIELLE

¡No te preocupes por eso!

Xena logra agarrarse a un trozo de madera roto cuando el barco se inclina y gira, rescatándolas del agua y colocándolas en la quilla de la embarcación volcada.  

XENA

¿Estás bien?

 

 

Gabriela tose expulsando otra bocanada de agua.

 

GABRIELLE

Bien, ¿y tú?

 

Xena muestra una larga incisión sangrante y una astilla en un brazo. 

 

XENA

Fabuloso.

 

Xena y Gabrielle se giran y se separan, recuperando el aliento cuando las olas reducen velocidad brevemente. Gabrielle se levanta sobre sus manos y rodillas, y gatea hasta Xena. Se arrastra lentamente portando un trozo de cuerda.

 

GABRIELLE

Aquí.

 

Gabrielle lanza la cuerda sobre Xena.

 

GABRIELLE

(continúa)

La única cosa  útil que he encontrado en esta bañera.

Ni mucho menos voy a desperdiciarlo.

 

 

Xena se sienta y comienza a enrollar la cuerda. La tormenta arrecia de nuevo. Tras una ráfaga de relámpagos, la mar parece crecerse alrededor de ellas como colinas. Las olas, que las recogen, luego las dejan caer.

 

Xena mira al horizonte, a tiempo para ver como un gran barco es izado por la siguiente ola, éste alcanza  la cima para luego deslizarse hacia abajo.

 

XENA

Podríamos... ¡Mira!

 

El barco desciende otra vez, acercándose, casi como si fuera a aplastarlas. Xena agarra a Gabrielle y ambas se incorporan.

 

La quilla sobre la que se yerguen comienza a zozobrar y  tienen que trepar rápidamente para evitar caerse.

 

GABRIELLE

¡Ey! ¡Mira!

 

Xena ve el mástil delantero del barco que se dirige directamente hacia ella. Rápidamente confecciona un lazo en la cuerda y la agita cuando los dos cascos colisionan. El que las sustenta comienza a hundirse.

 

Gabrielle salta a los brazos de Xena cuando el barco desaparece bajo las olas, y ellas se balancean hacia el barco mayor. La lluvia impide ver nada.

 

XENA

¡Cuando nos balanceemos arriba

coloca tu peso aquí!

 

GABRIELLE

¡Conforme! ¡No tengo otra opción!

 

 

Las olas se encrespan, el barco se balancea, y Xena y  Gabrielle se impulsan  con tales movimientos hacia la borda, para aterrizar sobre la cubierta del barco con un estruendo. 

Una ola de  lluvia arrecia sobre ellas y los truenos suenan como si el cielo se riera.

 

Xena levanta su cabeza  y mira fijamente  las nubes.

 

CORTE A:

 

EXT. VIEJO BARCO - CUBIERTA - NOCHE

 

La lluvia  ha aflojado levemente. Xena y Gabrielle se sientan sobre la cubierta, examinándose ellas y a su nuevo entorno.

 

Gabrielle se sienta apoyándose contra un panel de madera. Ha perdido una bota, pero de alguna madera ha conservado ambos sais. Uno está incrustado en la cubierta. El otro está en su vaina sobre la bota restante.

 

Xena frota la sal de sus ojos. Echa un vistazo a la incisión en su brazo y lo sostiene bajo la lluvia para lavar  la sangre.

 

GABRIELLE

Caramba.

 (Mira alrededor)

Me alegro que esté en mejores

condiciones de lo que estaba el nuestro. 

 

Xena también ha inspeccionado alrededor.

 

XENA

(con gravedad)

Excepto por el problema mayor.

 

 

GABRIELLE

¿Cuál?

 

Xena se levanta y camina a lo largo de la cubierta inspeccionándola palmo a palmo.

 

XENA

No hay nadie. Mira a ver  que

puedes encontrar aquí.

Voy a  comprobar  la popa.

 

Gabrielle aparta el pelo mojado de sus ojos y comprueba alrededor, en la bruma. La cubierta aparece desvencijada y desierta. No hay ningún signo de  actividad humana alguna.

 

GABRIELLE

Estupendo.

 

Gabrielle se incorpora y comienza a investigar la parte delantera del barco.  Encuentra un anaquel de hierro en la proa, lleva mucho tiempo roto y está corroído por la sal. Lo toca con una expresión pensativa.

 

GABRIELLE

(continúa)

Nada ha sido colgado en mucho

 tiempo, eso es seguro

 

Gabrielle  sigue buscando. Encuentra un gancho enorme, de hierro, amarrado a  la cubierta. Su punta parece estar cubierta de alguna sustancia corroída. Gabrielle pone su mano encima, luego exclama y retrocede. 

Su mano sangra ligeramente. Observa detenidamente y encuentra escamas dentadas a lo largo de su superficie

 

GABRIELLE

(continúa)

Oh. ¿Para qué tipo de pescado

será esto? Me pregunto yo. 

 

 

Chupando su dedo, Gabrielle sigue a lo largo del pasamano.

 

CAMBIA A:

 

EXT. CUBIERTA DEL VIEJO NAVÍO – EN LA POPA - NOCHE

 

Xena llega a la popa del barco. Examina el timón  que parece estar amarrado.

 

XENA

Tiene la dirección bloqueada,

¿por?, ¿qué es todo esto?

 

Xena investiga los alrededores de la popa. Encuentra un gabinete cuya puerta parece estar bien cerrada. Desenvaina su espada, y pone la mano sobre la puerta, empujándola  con fuerza y preparando para atacar todo lo que surja.

 

Nada aparece. Mirando alrededor con ligera vergüenza, Xena envaina su espada y mira dentro.

 

Se inclina para ver el interior, desplazando una red cuyas cuerdas anudadas están rotas. Xena la suelta y cierra la puerta del gabinete.

 

XENA

(continúa)

Una red de pesca en

 un barco sin pescadores.

 

La tormenta sigue,  los truenos y los relámpagos alumbran en lo alto del cielo.  Xena busca el mástil, mirando alrededor, bajo el estruendo.

 

Gabrielle avanza dificultosamente bajo  la lluvia hasta llegar a lado de Xena.

 

GABRIELLE

Xena ... no puedo encontrar

ninguna campana.

 

Xena da al barco una mirada disgustada.

 

XENA

O una linterna. O un capitán,

por decir algo.

 

 

 

GABRIELLE

Este es el barco

equivocado ¿verdad?

 

Xena mira alrededor de la cubierta desierta. Coloca sus manos sobre sus caderas que se mueven con el barco y la mantiene en equilibrio, mientras Gabrielle se agarra al timón para no salir despedida hacia el agua.

 

XENA

El sonido de aquella campana provenía

de aquí. Estoy segura de ello.

Gabrielle se sienta, agarrándose fuerte mientras el barco atraviesa las olas.  

GABRIELLE

De acuerdo. Encuentra la campana. Y de paso

Mira a ver si encuentras al tipo que la toca.

Quizá pueda decirnos que pasa.

 Xena pone sus manos en el timón y mira las velas. Están hechas harapos y una de ellas está medio colgando del mástil 

XENA

Al menos no se hunde.

Voy a tener que hacer algún arreglo

Si vamos a usarlo.

 

Gabrielle se recuesta contra el timón. 

 

GABRIELLE

¿Tenemos elección?

 

 

XENA

No. No a menos que quieras nadar.

 

GABRIELLE

Ya he estado allí, ya he hecho eso, tengo

arrugas que lo prueban.

 

Levanta las manos.

 

GABRIELLE

(continúa)

No podemos seguir dentro

de esta tormenta, Xena.

Deberíamos volver al puerto.

 

Xena va a un lado del barco y echa un ojo a la tormenta. Es una masa sólida y oscura.  

 

GABRIELLE

(continúa)

¿Sabes cómo volver al

puerto, verdad?

 

Xena levanta la mirada al cielo, completamente cubierto de nubes. 

 

GABRIELLE

(continúa)

¿Xena?

 

Xena se da la vuelta y mira a Gabrielle. Gabrielle gime y golpea su cabeza contra el timón del barco. Xena se acerca y se agacha a su lado, protegiendo su cara de la lluvia con un brazo. 

 

XENA

Vamos, no está tan mal.

 

Gabrielle mira a Xena. Su cara está visiblemente de color verde. 

 

GABRIELLE

¿Quieres que lo ponga peor?

 

Xena hace el pinzamiento en las muñecas de Gabrielle. 

 

XENA

Si puedo arreglar las velas,

creo que podré encontrar el

camino de vuelta al puerto.

 

 

Gabrielle suelta el timón y toma el brazo de Xena,  intentando sacar las astillas con sus dedos. 

 

GABRIELLE

¿Y si no puedes?

 

Fija su mirada en la astilla.

 

GABRIELLE

(continúa)

Ugh. Esto está muy feo.

 

XENA

Gracias.

(sonriendo)

Al final terminaremos en

algún sitio.La tormenta no

puede durar eternamente.

 

Gabrielle intenta devolverle una sonrisa. Envuelve con su mano la mano de Xena y la lleva a sus labios, besándole el dorso. 

 

GABRIELLE

Siempre y cuando terminemos

juntas, por mí vale.

 

Xena se inclina y da un abrazo rápido a Gabrielle. 

 

GABRIELLE

(continúa)

¿Cómo acabamos metidas en estos líos

todo el tiempo? ¿Es sólo mala suerte?

 

Xena echa una mirada a la tormenta, al misterioso barco y a las dos sentadas en cubierta. Levanta ambas manos y se encoge de hombros.

 

XENA

Diría que el Destino, pero....

 

GABRIELLE

Si. Necesitamos encontrar

una excusa nueva, ¿no?

 

Xena revuelve el pelo de Gabrielle. 

 

XENA

(afectuosamente)

Algo así. Escucha, quédate aquí.

Voy a echar una mirada a esa escotilla,

Por ahí abajo. Quizá haya

algo que pueda usar que aguante.

 

 

GABRIELLE

Ten cuidado. He visto un

gancho ahí peligroso.

 

Gabrielle levanta una mano para que la vea Xena. 

 

XENA

Cuidado con los ganchos. Te hirió.

 

Xena se levanta y comienza a caminar hacia la escotilla en medio de la cubierta. 

 

GABRIELLE

¡Xena! No me irás a dejar al cargo de 

esta cosa, ¿verdad? Sabes la 

suerte que tengo con los barcos. 

 

Xena se gira, agarrándose en el mástil mientras el barco se balancea de un lado a otro, y la lluvia comienza a caer con más fuerza durante un breve momento.

 

XENA

Si crees que algo va

mal, simplemente grita.

 

GABRIELLE

(preocupada)

Xena, espera...

 

Xena va hacia la escotilla y agarra una de las argollas. Tira de ella hasta abrir la escotilla y deja la tapa sobre la cubierta. 

 

XENA

Enseguida vuelvo. Estoy segura

que no hay mucho que ver.

 

La abertura de la escotilla es un denso agujero negro. Xena no puede ver nada en su interior. Distingue un escalón en la parte superior y comienza a bajar.

 

XENA

(continúa)

No es que pueda... ¡¡ah!!

 

Gabrielle se levanta, frotándose los ojos mientras que una oscura nube parece emerger de la escotilla y rodear a Xena.

 

GABRIELLE

¡Hey! ¡Espera!

 

 

Las escaleras bajo los pies de Xena desaparecen mientras ella comienza a girarse, oyendo el grito de Gabrielle. Cae en la oscuridad.

 

GABRIELLE

(continúa)

¡¡¡¡Xena!!!!

 

Gabrielle salta hacia la abertura. El barco  rueda hacia un lado, y la escotilla se eleva desde la cubierta cerrándose de golpe justo cuando Gabrielle la alcanza.

 

Gabrielle agarra la anilla y tira de ella con toda su fuerza. 

 

GABRIELLE

(continúa)

(gritando con fuerza)   

¡¡¡¡¡¡ALGO VA MAL!!!!!

 

La anilla se desliza de la mano de Gabrielle, y ella cae hacia atrás, rodando y desapareciendo cuando una ola barre la cubierta empapándola.

 

FUNDE A NEGRO.

FIN DEL ACTO SEGUNDO

 

ACTO TRES